Patí Blanc

Patí Blanc

El Pati Blanc en Llançà es el lugar ideal para una cena de tapas al aire libre en esos calurosos veranos. Ubicado en Carrer Rafael Estela, 6, este restaurante mediterráneo destaca por su ambiente espacioso y un hermoso jardín que invita a disfrutar de la noche. La comida es correcta y, si vas, no te puedes perder sus famosas croquetas de pollo y jamón. Con una calificación de 4.3 en más de 1561 opiniones, está claro que a la gente le encanta.

Este local se especializa en cocina elaborada con ingredientes de proximidad, incluyendo pescado fresco de Llançà, carnes de primera, y una gran variedad de verduras. Además, su menú incorpora sabores de diversos rincones del Mediterráneo. Para acompañar, tienen una carta de vinos muy cuidada, tanto locales como de otras regiones. Sin duda, salir a disfrutar unas tapas aquí y relajarte con amigos es un plan que no te arrepentirás de hacer.

Patí Blanc

Restaurante
4,3
1.613Reseñas
Fotos
Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona
972 38 08 00

Horarios Patí Blanc

DíaHora
lunes9:00–22:00
martesCerrado
miércoles9:00–22:00
jueves9:00–22:00
viernes9:00–22:00
sábado9:00–22:00
domingo9:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Patí Blanc

Dónde se encuentra Pati Blanc

¡Hola, amigos! Si están pensando en un buen lugar para cenar, Patí Blanc es una opción que no se pueden perder. Este restaurante es un auténtico tesoro escondido en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona. No está en la zona de playa, lo cual es genial porque asegura un ambiente tranquilo y relajado. Imagínense un patio lleno de plantas, perfecto para disfrutar de una velada al aire libre.

La última vez que fui, fuimos dos y decidimos pedir unas ensaladas. No teníamos mucha hambre, pero oye, ¡nos sorprendió lo buenísimas que estaban! Una costó 12,90 € y la otra 14,00 €. No son los precios más baratos del mundo, pero es que la calidad es excepcional. El aceite que usaron tenía un sabor increíble, y el servicio, muy amable. Además, el lugar es amplio y tranquilo, ideal para disfrutar sin ruidos molestos.

Otra cosa que me encantó fue que tienen opciones para todos. Desde escalivada con queso de cabra hasta el famoso rabo de toro en salsa de vino y chocolate, ¡una maravilla! Y ni hablar de los postres, un delicioso helado de turrón que me dejó sin palabras. El ambiente es perfecto para grupos, ya sea una cena romántica en pareja o una reunión familiar, hay espacio para todos. ¡Y parking gratis! Eso siempre se agradece.

En resumen, si estás en Llançà y buscas un lugar donde disfrutar de buena comida, con un servicio de 10 y un ambiente espectacular, ¡Patí Blanc es el sitio! Así que ya saben, la próxima vez que se pregunten ¿dónde se encuentra Patí Blanc? ya tienen la respuesta: en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona. ¡Vale la pena visitarlo!

Cuál es el enfoque culinario del restaurante

Y después de todo eso, no puedo evitar pensar en cómo es Patí Blanc en Llançà. La *terraza es una pasada* para disfrutar de unas cervezas al sol, especialmente en abril que el clima es tan agradable. Así que si decides pasar por allí, te aseguro que el ambiente es despejado y soleado. Aunque, te voy a ser sincero, la experiencia con las tapas fue un poco agridulce. Las bravas estaban llenas de aceite y blanditas, lo que es una verdadera pena, porque el lugar es perfecto para tapear y disfrutar con amigos. Por otro lado, el servicio fue rápido y correcto, así que no podemos quejarnos de eso.

Sin embargo, cambiar de plan es lo que mejor se le da a la comida. Si prefieres un buen plato, escucha: hay un mix de restaurante y bar que tampoco te defraudará. Puedes meterte con carnes, pescados y esos entrantes delicados que te hacen babear. La decoración es acogedora y cuando cae la noche, el patio arbolado le da un toque especial al lugar. Me quedé con ganas de probar más de su carta, especialmente la ensalada de burratina ahumada. Esa combinación de texturas y sabores es algo de lo que te puedes enamorar fácilmente.

Claro que no todo es perfecto, ¿verdad? Los postres suelen dejarme un poco frío. Aunque casi todo lo demás se lleva una notaza. Así que si decides ir, reserva con tiempo, ¡porque si no, puedes quedarte sin mesa! Por cierto, cuidando el ambiente, parece que a algunos no les gusta el bullicio de los niños. Uno de los comentarios que escuché es que les molesta el llanto… así que mejor ir en grupo de adultos.

Ahora, si te preguntas cuál es el enfoque culinario del restaurante, la cosa parece clara: están apostando por una cocina mediterránea con toques modernos y fusión, en un ambiente relajado y acogedor. Pero, si eres un amante de las tapas, quizás disfrutarías más en su bar y dejar las grandes comidas para otra ocasión. ¡Ya tú decides!

Qué tipo de comida se ofrece en el Pati Blanc

Y bueno, después de ese primer intento de degustar la comida de Patí Blanc, tengo que decir que las expectativas se desinflaron bastante rápido. Pedí un carpaccio de verduras y, para mi sorpresa, no era carpaccio en absoluto. Las verduras estaban cocinadas y en trozos bien grandes. ¿Dónde quedó la delicadeza que uno espera? Luego, pensé que me redimía con el famoso “pulpo con salsa romescu”, y ¿qué quiero decir? Me trajeron calamar. ¡Vamos, estaba clarísimo en la foto! Y el platillo del pez que pedí, el “pez con salsa de la casa”, vino con nada más que un poco de aceite. Un verdadero desliz, sinceramente. Para cerrar con broche de oro, el postre fue un sorbete de lima y gengibre... que resultó ser un sorbete de limón que sabía exactamente como esos que sueles comprar en el supermercado. En resumen, muy caro para la calidad que ofrecen.

En otra visita que hicimos, decidimos probar el guacamole, que estaba pasado y super ácido; una vergüenza para un plato que costaba casi 7 euros. No vi ni una gamba en el risotto de gambas y setas, que se le podría llamar “agua con trozos de queso mal derretido que parecían chicle”. ¡Qué engaño! Cuando pregunté, me dijeron que las gambas estaban en el fumet... pero la verdad, ni rastro de sabor. El plato era diminuto y costaba casi 10 euros. El servicio también fue bastante deficiente en general, y eso que el lugar tiene un aura tranquila y familiar.

Sin embargo, hay quienes parece que han tenido una experiencia diferente, al menos con el ambiente. La verdad es que me parece que las reseñas positivas giran más en torno a la calidad-precio del menú diario y la posibilidad de disfrutar de tapas en su zona de terraza, que a la comida misma. ¡Ah! Y es cierto que la atención del personal deja mucho que desear, y ya vi que a otros les pasó lo mismo. La propietaria no brilla por su amabilidad. Si por San Juan ya está así de estresada, imagínate en agosto pleno…

Así que, para responder a la pregunta del millón: ¿qué tipo de comida se ofrece en el Patí Blanc? Hay un poco de todo, desde cocina tradicional, hasta tapas, pero la verdad, parece que la preparación deja mucho que desear en cuanto a sabor y presentación. Si decides ir, mejor prepárate para una experiencia un tanto decepcionante, potencialmente llena de sorpresas poco agradables. ¡Espero que tengan mejor suerte si deciden probar!

Cuál es la especialidad recomendada del menú

Y hablando de Patí Blanc, la verdad es que me quedé un poco decepcionado con la experiencia. La comida fue muy, muy justita. Probé el kuiatxo, que es un calabacín relleno de verduras, y déjame decirte que estaba demasiado especiado. No es que las especias estén mal, pero con cúrcuma, comino y ese anís estrellado (o eso creo), realmente no podías disfrutar de las verduras. Al final, le dio un toque amargo desagradable que no me convenció. Además, la tortilla de patata estaba tremendamente seca, y ya ni hablar de que parecía recalentada en el microondas. La camarera nos había dicho que la hacían al momento, pero, bueno, el aspecto y el sabor lo decía todo.

A pesar de que la comida estuvo bastante mediocre, el lugar es bonito. El ambiente es acogedor, en parte gracias a ese patio arbolado que tienen, que es un verdadero oasis, sobre todo en días soleados. Ideal para tomar algo al aire libre, y si eres de los que llevan a tu peludo contigo, ¡no hay problema! Admiten perros. Pero si hablamos de lo que importa, lo cierto es que lo único que salvaba la experiencia era el entorno. El servicio tampoco brilló por su excelencia, así que no puedo decir que me moría por volver.

Por otro lado, si tienes la oportunidad de probar las tapas, definitivamente pregunta por las croquetas caseras. Esos son un acierto seguro y de verdad valen la pena. Las raciones, por lo que escuché, no son muy abundantes, pero si las tapas son bien elaboradas, al menos compensa un poco la experiencia. Al final, si quieres saber cuál es la especialidad recomendada del menú, no dudes en pedir las croquetas, son lo único que realmente parecen destacar aquí. Si tienes un grupo de amigos, podría ser una opción para compartir y que no te quedes con un mal sabor de boca. Aunque, bueno, ¡también hay que considerar el menú de comida que incluye ensaladas y platos vegetarianos que parecen más frescos y originales!

Cuál es la calificación promedio del Pati Blanc según las opiniones de los clientes

Si estás buscando un lugar en Llançà donde disfrutar de una buena comida, Patí Blanc en Carrer Rafael Estela, 6 podría ser una opción interesante, aunque con sus matices. Algunas opiniones destacan que su atención al cliente es genial, con camareros siempre dispuestos a ayudarte, pero hay que mencionar que el tiempo de espera puede ser muuuuuuuy largo, especialmente en horas punta. Aún así, el ambiente es bastante agradable y acogedor, ideal para pasar un rato ameno entre amigos o familia.

Por otro lado, hay quienes no han quedado tan satisfechos con las tapas. La realidad es que algunas críticas apuntan que varias de ellas son de baja calidad y pequeñas para el precio. ¿44 euros por cinco tapas y tres Coca-Colas? Difícil de justificar, ¿no crees? Sin embargo, no todo es negativo: en los platos principales, la comida generalmente se lleva buenas críticas, sobre todo el tártaro de salmón y la ensalada de burrata. Te aseguro que esos platos son una delicia y están entre los mejores de la casa.

Y si te decides a ir, no dudes en pedir algún vino de la casa, se habla muy bien del Jane Ventura. Además, el ambiente al aire libre es ideal para disfrutar de una cena en buena compañía. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque el lugar suele estar muy concurrido, puede haber momentos en que te quedes esperando un rato. Pero, oye, lo importante es recordar que, a pesar de esos detalles, parece ser un sitio donde la mayoría de los visitantes vuelven una y otra vez.

Así que, en resumen, la calificación promedio del Patí Blanc según las opiniones de los clientes estaría alrededor de 3.5 estrellas. No está mal, pero con algunas áreas de mejora, especialmente en la calidad de algunas tapas. ¡Si decides ir, espero que te lleves una buena experiencia!

En qué tipo de ambiente se puede disfrutar de una cena en el Pati Blanc

Y bueno, si hablamos del Pati Blanc, no podemos olvidar lo que es la comida. La escalivada con queso de cabra es una de esas recomendaciones que hay que probar, ¡te lo digo yo! Eso sí, si eres de los que busca opciones sin lactosa, ten en cuenta que aquí no tienen, así que mejor planificarte. Por lo general, el precio por persona se mueve entre 20 y 30 €, lo cual está bastante bien por la calidad que ofrecen. Y lo mejor es que la comida tiene buena nota, con un 4 en la puntuación, así que no está nada mal.

Sin embargo, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias de servicio que dejan que desear. Escuché de un grupo que el chico que les atendió les ignoró durante toda la comida y, para colmo, ¡les insultó al irse! Es un contraste bastante grande porque la comida es buena, pero esos detalles hacen que la puntuación del servicio baje a un 1 en algunos casos. Es una pena que lo que debería ser una buena experiencia se vea opacada por el personal.

Ahora, en el caso de un grupo de ciclistas que fueron, la cosa fue muy diferente. Ellos lo disfrutaron a lo grande, sobre todo porque tenían reservada una mesa y pudieron dejar las bicicletas en el patio, que está supercuidado. Félix, uno de los chicos, me comentó que pidieron tapas como patatas bravas, croquetas, calamares y hasta risotto. Así que, para ellos, la comida y el servicio fueron un 5 en ambas categorías. Aún no estaba abierto el restaurante, así que se acomodaron en la cafetería de tapas, pero me dicen que todo estaba delicioso, ¡incluso los postres!

Ahora, para responder esa pregunta de en qué tipo de ambiente puedes disfrutar de una cena en el Pati Blanc, te diría que vale la pena ir con amigos, familia o incluso en pareja. El lugar es bastante acogedor y está bien ambientado. Así que, ya sea para tomar algo o para una cena más relajada, el ambiente ideal está ahí, aunque siempre puedes cruzar los dedos para que el servicio sea más agradable. Al final, ¡todo se reduce a la buena onda y la buena comida!

Qué características hacen que el Pati Blanc sea ideal para cenas al aire libre

Hablando de Pati Blanc, ya que está en Carrer Rafael Estela, 6, no puedo dejar de mencionarte que el lugar es realmente bonito. Tienen una terraza muy chula que respira calma, ideal para esas noches de verano, aunque ya sabemos que la calidad de la comida puede ser un poco… inconsistente. Un par de experiencias me dejaron claro que esas tapas no son la gran cosa. Por ejemplo, esos calamares 'a la andaluza' son más bien gomosos y delgaditos. A veces falla la porción y el precio, que incluso pueden parecer un poco altos para la cantidad que traen.

Un día estuvimos allí y a pesar de las críticas de las tapas, nos decidimos a probar. El guacamole parecía casero y los boquerones fritos estaban estupendos. Las bravas, eso sí, un pequeño desliz. Parecían empapadas, como si hubieran tenido una cita rápida con un aceite poco caliente. Pero en general, para hacer una parada rápida, está correcto. La crema catalana que dicen que ellos hacen también nos sorprendió para bien. Aunque no siempre sale positiva la experiencia, hay momentos que merecen una segunda oportunidad.

Hablando de atención, los chavales que atienden no son el problema; son muy amables. Pero sí que he escuchado que algunos se sienten desinformados... Como el caso de esa mesa en el patio sombrado donde pedimos cambiar de sitio y nos dijeron que estaba lleno. Una confusión que terminó mal. Pero bueno, si algo se logra, es poder disfrutar de la gente, aunque la comida no siempre esté al nivel.

Ahora, ¿qué hace que el Pati Blanc sea ideal para esas cenas al aire libre? Pues, la terraza/jardín agradable ya es un punto a favor, donde puedes relajarte y olvidarte del ajetreo. Además, el ambiente es muy agradable, perfecto para disfrutar del buen tiempo. Aunque algunas tapas pueden generar opiniones divididas, lo que sin duda se puede disfrutar es esa tranquilidad, charlar con amigos o familia y, claro, qué mejor que hacerlo junto a una buena copa de vino en mano. Si te apetece una experiencia casual y al aire libre, ¡este sitio definitivamente vale la pena probarlo!

Qué ingredientes utilizan en la cocina del Pati Blanc

¡Vaya, qué experiencia más chula la que tuvimos en Patí Blanc! A pesar de que cuando llegamos estaba cayendo un buen chaparrón, nada nos detuvo. Justo cuando nos sentamos, el sol salió como para darnos la bienvenida, y el patio, que ya era encantador, se volvió aún más espectacular. La verdad es que es un sitio perfecto para comer en familia, y te aseguro que si pruebas su comida, saldrás con una sonrisa y con el estómago lleno.

Llevábamos días viendo el restaurante y finalmente nos animamos a entrar. Desde afuera ya se veía acogedor, y lo es, pero si puedes, procura una mesa en la parte más chula. Nosotros pillamos lo que había y, aunque no estaba mal, creo que podríamos haber estado mejor ubicados. Durante nuestra cena en pleno agosto, el lugar estaba casi a tope, pero el servicio fue rapidísimo. ¡Felicitaciones al personal! Nos sirvieron pronto y nos dejaron satisfechos. Y hablando de satisfacción, la cantidad de comida fue lo mejor, salimos casi rodando, y eso que por la zona no es lo habitual sin tener que arruinarte.

Además, ¡fue tan bonito que decidimos volver los cuatro días que estuvimos en Llançà! La atención fue sobresaliente, el ambiente ideal y la calidad de la comida era notable. Mis amigos se llevaron una muy buena impresión, especialmente con los calamares a la plancha, que estaban de rechupete. Aunque los precios son un poco más altos que en otros lugares, se nota que aquí te cuidan, y yo creo que vale la pena.

El lugar, con ese jardín amplio y tranquilo, es simplemente perfecto para relajarse mientras comes. Lo que más me gustó fue el pulpo y el poke bowl de salmón, que estaban deliciosos. Y pensando en la variedad, también tienen opciones vegetarianas como hummus, baba ganoush y las mouses que lucían increíbles.

Y en cuanto a los ingredientes que usan en la cocina del Patí Blanc, me imagino que priorizan productos frescos y de calidad, como es el caso de sus creativas recetas que mantienen el sabor auténtico de la cocina mediterránea. Así que sí, ¡sin duda es un sitio que deberías incluir en tu próxima visita!

Qué variedades de comida se pueden encontrar en el menú del restaurante

¡Ah, Patí Blanc! La experiencia es bastante variada, ¿no? Por un lado, tienes ese ambiente bonito, limpio y tranquilo que te invita a quedarte un rato más. La terraza también es ideal para disfrutar de unas tapas al sol. Pero, si hablo en confianza, a muchos les ha costado un poco la comunicación. A veces, por más que tú hables en español, ellos continúan en catalán. No es que no aprecie el idioma, pero, vamos, un poco de educación nunca va de más. Imagino que a los franceses les hablarán en francés y a los ingleses en inglés, ¿verdad? Es un tema que podría mejorarse, como bonos de atención al cliente.

A pesar de esas cosillas con el idioma, la comida tiene muchos puntos a favor. Me contaron sobre un desayuno realmente acogedor y, por menos de 10 euros, tienes opciones otres como el Pain Tomate y un cortadito que son de no perderse. A la hora de la comida, el menú de entre semana puede parecer un poco más caro (19€), pero lo que llega a la mesa es bastante decente. Si te animas a pedir a la carta, te encontrarás con un surtido de hummus que, aunque le falten verduras, sigue siendo un buen comienzo.

En cuanto a las recomendaciones, es difícil pasar por alto la escalivada con queso de cabra o los calamares a la romana. Lo de la entraña también son palabras mayores, buena relación calidad-precio con porciones generosas. Eso sí, no te recomendaría pedir calamares a la plancha; por 12 euros, podrías quedarte un poco corto. En definitiva, hay variedad y opciones que valen la pena, pero siempre es bueno ir con expectativas moderadas y, tal vez, un espacio mental para lidiar con las petites desavenencias. ¡Espero que tú y tus amigos os animéis a probarlo!

Pati Blanc ofrece opciones de vinos

Y bueno, no puedo dejar de hablar del ambiente del Patí Blanc. La verdad es que te atrapa nada más entrar. Las paredes, pintadas con ese toque vintage, y las mesas de madera le dan una calidez especial, como si estuvieras comiendo en casa de un amigo. Ah, y si el día acompaña, no hay nada mejor que sentarse en su terraza. ¡Ves la vida pasar mientras disfrutas de un buen plato!

Hablando de platos, el menú es una verdadera delicia. Desde sus tapas innovadoras hasta los platos principales que, sinceramente, son un festín. Tienen opciones que varían desde pescado fresco del día hasta opciones vegetarianas alucinantes. Y si eres amante de las pizzas, no te puedes perder la suya. Tienen una que lleva jamón ibérico que, créeme, no querrás dejar de probar. Ideal para compartir o, bueno, si tienes mucho hambre, ¡para ti solito!

Y si te quedaste con ganas de algo dulce, ¡prepárate! Sus postres son la bomba. La mousse de chocolate te va a dejar en las nubes y su tarta de queso creo que tiene seguidores que la consideran una obra maestra. Perfecto en cualquier momento del día, pero especialmente después de una buena comida. Así que no dudes en dejar un huequito.

En cuanto a los vinos, Patí Blanc tiene una selección genial. Tienen una variedad de vinos de la zona, y lo mejor es que puedes pedirle al camarero que te recomiende algo que maride bien con tu comida. Seguro que acertarán y podrás disfrutar de una buena copa mientras saboreas esos platos increíbles. Así que sí, ¡no dudes en preguntar!

Fotografías Patí Blanc

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