Esquirol

Esquirol

El Hotel Esquirol, en la pintoresca localidad de Llívia, es un lugar idóneo si buscas combinar naturaleza y un toque de aventura. Situado en la Baja Cerdaña, justo al pie del pico Carli, este hotel está completamente rodeado por territorio francés y a solo 2 km de la frontera. Con 19 habitaciones acogedoras y decoradas de manera funcional, es perfecto para recargar energías después de una jornada en las cercanas estaciones de esquí, como Masella o Les Angles.

No puedes dejar de visitar el Restaurante Esquirol, donde la cocina mediterránea se lleva el protagonismo. Con una calificación de 3.5 sobre 5, el lugar cuenta con una extensa carta de 96 platos y ha ganado elogios por sus deliciosas bravas. Si planeas comer allí, puedes explorar su menú en TheFork y reservar tu mesa para disfrutar de una experiencia gastronómica en un ambiente cálido y acogedor. ¡No te lo pierdas!

Esquirol

·€€
⭐3,6
1.754Reseñas
Fotos
Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona
972 89 63 03

Horarios Esquirol

DíaHora
lunes8:00–22:00
martes8:00–22:00
miércoles8:00–22:00
jueves8:00–22:00
viernes8:00–22:00
sábado8:00–22:00
domingo8:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Esquirol

Dónde se encuentra el Hotel Esquirol

¡Hola, amigos! Si alguna vez están pensando en hacer una escapada a Llívia y se preguntan dónde alojarse, yo les tengo la solución perfecta: el Hotel Esquirol. La verdad que me impresionó al llegar. Es un hotel muy bonito y está súper limpio, lo que siempre es un plus cuando buscas comodidad. Además, se portaron genial con nuestra mascota, así que ¡punto extra para ellos, eh!

El restaurante del hotel es estupendo, se come de maravilla y hay mucha variedad en el menú. En serio, si van, no se pierdan la oportunidad de disfrutar de una buena cena allí. Eso sí, debo decir que las habitaciones son un poco más pequeñas de lo que esperaba y, para colmo, ¡hacía un calor horrible! Pero bueno, no todo puede ser perfecto, ¿no? Así que a pesar de esos pequeños detalles, la experiencia fue bastante genial en general.

Ahora, si oyen hablar de sus experiencias en el restaurante y les cuentan cosas como que los precios son exagerados, que la comida pica sin aviso y que el servicio fue malísimo, créanme que no hablo de Hotel Esquirol. Me parece que han confundido de sitio, ya que lo que vivimos nosotros fue todo lo contrario: tranquilidad y un buen servicio. Así que no se dejen llevar por malas críticas de otros lugares, ¡mejor vayan a disfrutar de un buen rato en este hotel!

Y para los que aún se lo están preguntando... el Hotel Esquirol se encuentra en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona. No hay forma de perderse. De verdad, si están buscando un lugar que ofrezca una buena experiencia, les animo a que le den una oportunidad. Estoy seguro de que volverán tan encantados como nosotros. ¡Nos vemos en la próxima escapada!

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Esquirol

Volviendo a lo de Esquirol, lo cierto es que la experiencia en el hotel fue mixta. La habitación que nos tocó era bastante amplia, limpia y con un estilo de madera acogedor que daba una sensación muy hogareña. La ubicación es clave, en Llívia, donde puedes disfrutar de toda la belleza de Girona. Pero, ojo, que hay que tener en cuenta que algunos detalles están un poco pasados, como el ruido que venía de los baños del piso superior; un poco molesto si tienes el sueño ligero, así que ¡cuidado!

Ahora, respecto al restaurante, aunque el servicio de Bruno fue sobresaliente, la comida no alcanzó a impresionar del todo. Nos trató como si fuéramos de la familia, y sus recomendaciones siempre estaban bien, pero, no sé, los platos que probamos no lograron convencernos. El trinxat estaba bien, aunque la ración era algo escasa. Las croquetas, sinceramente, eran un poco básicas y la pizza… ¡vaya decepción! No entiendo por qué la llaman “casera” cuando la masa se notaba más industrial que otra cosa.

En fin, el hotel cuenta con cuatro habitaciones, por lo que imagínense: somos un grupo de 41 y cada uno queríamos nuestra parte. La experiencia fue más sobre esperar que otro grupo se fuera para tener un poco de tranquilidad que disfrutar del lugar. En definitiva, el ambiente es más de paso y descanso, y no tanto de una cena memorable. Si bien es un sitio cómodo para descansar, quizás la próxima vez yo optaría por salir a explorar otros restaurantes en la zona. ¡Siempre hay algo nuevo que descubrir en los alrededores!

Qué tipo de actividades se pueden realizar cerca del hotel

Y siguiendo con la historia de mi experiencia en Esquirol, ¡vaya lío me encontré! A ver, la comida… no puedo decir que sea la mejor que he probado. El menú sale por 22 euros, y créeme que lo esperas con más ganas de lo que te ofrecen. Dependiendo del plato, la cosa va variando. Una de las especialidades de la casa era el bacalao gratinado con alioli, pero lo sirvieron con tomate frito de bote. O sea, ¿en serio? Por otro lado, la tarta de limón que probé estaba realmente buena. Aunque el pan que nos pusieron estaba tan duro que te podías hacer daño al intentar cortarlo. Entre lo bueno y lo malo, hay que decir que el cheesecake sí merece una mención especial; estaba riquísimo.

La atención también tuvo sus más y sus menos. Un día, en pleno ascenso de gente, el servicio dejó mucho que desear. Tuvimos que esperar una eternidad para que llegaran unas simples patatas bravas. Y ya no hablemos del camarero más mayor, que parecía que le estorbábamos, malcarado y nada atento. Hasta me atrevería a decir que podrías dibujar en las paredes de lo polvorientas que estaban. Y la piscina... mejor ni hablar de esa; parecía un pantano y olía fatal.

Ahora, si has estado pensando en qué hacer cerca del hotel, la verdad es que, a pesar de los altibajos en el servicio y la comida, la ubicación está bastante bien. Tienes muchos lugares interesantes a pocos minutos. Puedes explorar las majestuosas montañas de Girona y hacer rutas de senderismo, o si te gusta el ambiente más urbano, dar un paseo por el centro de Llívia, que tiene un encanto muy especial. En resumen, si buscas actividades, hay para dar y tomar, solo que te recomiendo llevar una buena botella de agua y tal vez algún tentempié, por si las dudas.

A qué estaciones de esquí se puede acceder desde el Hotel Esquirol

Ya te digo que el Hotel Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona es un lugar que no te dejará indiferente. Es precioso, con habitaciones muy cómodas y espaciosas que te hacen sentir como en casa. Te va a encantar la suavidad de las almohadas y el colchón, además de que cuenta con un baño completo y una ducha buenísima. Lo mejor es el personal, siempre amable y atento, listo para ayudarte con lo que necesites. Y si te apetece comer algo, el restaurante tiene buena comida a un precio razonable. ¡Lo recomiendo 100%!

Eso sí, no todo es perfecto. He escuchado que han tenido alguna experiencia no tan buena en el restaurante. Por ejemplo, un grupo de amigos cenó allí y el servicio fue un poco nefasto. La atención de la camarera fue algo fría y distante. A pesar de que la comida estaba aceptable, el trato dejó mucho que desear. Pero no te preocupes, estos casos son excepcionales y no reflejan en absoluto la calidad del hotel en general.

En otras ocasiones, he comprobado que el hotel es un lugar tranquilo al que se puede acceder fácilmente. Está en una ubicación ideal, justo en la calle principal de Llívia y a solo 20 minutos de estaciones de esquí como Font Romeu. Y si eres de los que se atreve a hacer esquí, ahí mismo tienes alquiler de material. La peatonalidad es buenísima, así que podrás pasear sin problema. ¿Te imaginas disfrutando del deporte y después relajándote en un hotel así? ¡Es una mezcla perfecta!

Así que, ya sabes, si buscas un buen lugar para hospedarte y disfrutar de actividades cercanas, el Hotel Esquirol es una gran opción. Ideal para unas vacaciones en familia, en pareja, o incluso en grupo de amigos. ¡No te lo pienses más!

Cuál es la calificación del Restaurante Esquirol

Y, bueno, la experiencia en Esquirol ha sido un poco como una montaña rusa. Primero, llegamos con ilusión, pero al ver ese mini platito blanco de patatas bravas por 5,75€, nos quedamos fríos. Es en serio, ¿qué se pensaban? ¡Era vergonzoso! En un lugar de vacaciones, lo último que quieres es sentir que te están estafando. No sé si la cocina tenía un mal día, pero el servicio también dejó bastante que desear… La atención fue de 2 sobre 5, dejémoslo claro.

Sobre el hotel, ¡ay, madre! PÉSIMO Y NEFASTO. Desde las habitaciones llenas de mugre hasta el servilismo de un camarero que hacía porros como si nada. Las toallas rotas y la comida que parecía una broma pesada. La carne achicharrada y un desayuno con el huevo de plástico que, sinceramente, daba más miedo que otra cosa. No entiendo cómo permiten que un lugar así esté en uso. ¡Imagínate a esos pobres padres con sus niños! Lo que menos necesitas en unas vacaciones son sorpresas de este tipo. Si alguien se atreve a llenar la piscina con una manguera llena de basura y mosquitos, eso dice mucho del lugar. Deberían tener cuidado con la manipulación de la alimentación, de verdad.

A pesar de todo, hay que darle un poco de crédito a la comida que pedimos, que al final no salió tan mal. Eso sí, cobraron 3,30€ por una simple cerveza de barril y 3€ por unos trozos de pan. Un poco excesivo, la verdad. La ubicación, aunque un tanto floja, no era igual de mala, así que la nota final tendría que ser una mezcla de unas cosas que, la verdad, se siente más equilibrada por el buen servicio que, al menos, nos ofrecieron. La verdad es que, tras un día largo, hay que decir que la habitación que nos tocó al final era limpia y cómoda. Viendo todo esto, diría que el Restaurante Esquirol se merece una calificación de 2 sobre 5. Así que, amigos, si están pensando en darle una oportunidad, tal vez deberían reconsiderarlo y buscar un lugar mejor.

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Esquirol

Y hablando de Esquirol, vaya experiencia que tuvimos. Desde que llegamos, el recibimiento fue de lo más frío y desagradable. Te sientas y te das cuenta que no solo no se veían bien las televisiones, sino que había otras mesas disponibles que estaban mucho mejor situadas. ¿Quién no quiere disfrutar de un buen partido mientras cena, no? En fin, el servicio no ayudó en nada; nuestro camarero, un hombre de unos 50 y pico años, parecía más interesado en cobrar que en ofrecer una experiencia agradable. Menos mal que íbamos en grupo y nos reímos de la situación para sobrellevarlo.

Ahora, hablemos de la comida. Los combinados estaban decentes, pero las pizzas... ¡madre mía! Por el precio que pagamos, uno espera al menos un buen tomate en lugar de ese producto de supermercado tipo “Orlando”. Y el tamaño, bueno, podría haber sido un poco más generoso, ¿no crees? Me quedé con ganas de un bocado más. Para rematar, cuando llegó el momento de los postres, tuvimos que esperar un montón para que nos tomaran nota. Éramos un grupo grande, pero las creps de 6€ que pedimos nos sorprendieron. ¡6 euros! Por esa cantidad, esperaba algo más que una simple crep con un par de salsas encima.

A pesar de todo, no vamos a ser completamente injustos. He escuchado de gente que disfrutó de la calidad de la comida en otras ocasiones. Dicen que el menú de 23 euros es bastante completo y tiene variedad de platos que logran satisfacer. Sin embargo, un gran pero llega con los lavabos; cada vez que he escuchado sobre este lugar, mencionan que están bastante sucios y descuidados. Es un poco decepcionante, sobre todo cuando visitas un restaurante que, por lo que dicen, hace un buen trabajo en su cocina.

Entonces, al final, ¿qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Esquirol? En realidad, parece que tienen una propuesta interesante, aunque con ciertos fallos de atención al detalle. Ofrecen una variedad de platos en su menú, pero podrían y deberían cuidar más la experiencia global, incluyendo limpieza y atención al cliente. La cocina tiene su potencial, pero hay que hablar también de cómo se sienten los comensales. Espero que, para futuras visitas, tomen en cuenta las críticas y mejoren.

Cuántos platos hay en el menú del restaurante

Y, la verdad, si estás pensando en hacer una parada en Esquirol, en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, yo te diría que lo pienses dos veces. He ido varias veces a comer con la familia y los amigos, y en una de esas ocasiones, estuvimos casi una hora esperando para que nos sirviesen, ¡y había mesas vacías! Cuando finalmente trajeron el primer plato, ya habían pasado una hora y media. ¿Y qué tal estuvo la comida? Bueno, para no ponerme muy crítico, digamos que no creo que lo que sirven vale lo que piden por ello. ¡Es un desastre total!

Lo que más me molesta es que, a pesar de que las camareras son rápidas, parece que la cocina está en modo "relax total". O sea, si el servicio en el restaurante es así, ya ni siquiera me planteo quedarme en el hotel. No sé tú, pero yo prefiero irme al Hotel del Prado, que al menos tiene un trato más serio. No quiero que mis amigos que vienen a la Cerdanya tengan que pasar por esto. ¡Es que te toman por tonto con esos precios altísimos por platos que son más bien pequeñas decepciones!

En cuanto a la comida, probamos las croquetas de cocido y he de admitir que estaban ricas, pero eso no compensa el servicio. De hecho, ni siquiera nos pusieron cubiertos al principio. Cada vez que volvíamos a la mesa, me preguntaba si acaso estábamos en un restaurante o en una broma de mal gusto. Lo del pan, ni hablemos: 7,5 euros por un pan que estaba seco, y con un tomate por toda compañía. ¡Así, cualquiera!

Por otro lado, también oí que algunos han tenido experiencias mejores, como un tipo que se quedó una noche y quedó contento con el desayuno y la amabilidad del personal. Al parecer, incluso se pudo quedar una hora más para ducharse después de la ruta. Pero honestamente, no sé cuántas personas encontraron eso, ya que la última vez que fui con mi familia, estuvimos dos horas y media comiendo, y entre eso y los precios, no lo veo viable. Así que, si te estás preguntando cuántos platos hay en el menú, tengo que decir que nunca me enteré, porque entre la espera y la poca claridad del personal, me quedé con la intriga. ¡Así que ve con cuidado!

Qué especialidades ha ganado elogios en el Restaurante Esquirol

La última vez que estuvimos en Esquirol, fue una experiencia bastante agradable. Nos pasamos por allí entre semana después de una excursión por la zona y, para nuestra suerte, nos atendieron rapidísimo. ¡Nos dejaron entrar con nuestro perro! Aunque es un poco grande, es muy tranquilo y no dio ningún problema. La comida, sin duda, estuvo muy buena. Eso sí, ya a esa hora quedaban pocos postres, pero nos ofrecieron un chupito delicioso que nos alegró el día. Y tengo que decir que las instalaciones, el servicio y los lavabos estaban bastante cuidados. Definitivamente, ¡volveremos!

Ahora bien, no todo fue perfecto. En otra ocasión decidimos ir a hacer el vermut. Un pequeño consejo: depende de la hora en la que vayas, puede que piecitos, sí no consumes comida no es seguro que te sirvan. Nos pareció un poco falta de respeto y una forma de perder clientes. Las patatas bravas que tomamos estaban bastante buenas, pero los camareros se pasaron la mayor parte del tiempo pendientes de las mesas que ya estaban comiendo. La atención de ellos dejó bastante que desear.

Sobre la atención en general, en una de las visitas, el trato en el restaurante fue de lo más correcto, las chicas en recepción y en la sala fueron majísimas, tanto que repetiría solo por disfrutar de su buena onda. Eso sí, la calidad de la comida y el precio son un tema a considerar. Comimos por algo menos de 25€ en un menú que, sinceramente, nos pareció un poco caro y las raciones se veían más pequeñas que en otras ocasiones. A veces hay que comer con abrigo porque se siente el frío en el interior, y la respuesta de la camarera cuando pedimos subir un poco la calefacción fue que ya estaba encendida, lo que no ayudó mucho al ambiente.

Para quienes se pregunten qué especialidades han ganado elogios en el Restaurante Esquirol, sin duda, las patatas bravas suelen ser un acierto, además de algunos platos del menú que son para chuparse los dedos. Aún así, hay que estar atentos a ciertas cosas, como la atención al cliente, que debería mejorar un poco para que no se empañen las buenas experiencias gastronómicas. En resumen, lo mejor es ir con la mente abierta y quizás algunas expectativas ajustadas. ¡Así será mucho más fácil disfrutar de la visita!

Cómo puedo reservar una mesa en el Restaurante Esquirol

Siguiendo con lo que te contaba, te diré que el Esquirol es un lugar que tiene sus pros y sus contras, pero en general, es bastante tranquilo y cumple con lo que promete. La Ubicación, en Avinguda de Catalunya, 58, Llívia, es un punto a favor, ya que puedes explorar la zona sin problema. La atención al cliente fue lo que más me sorprendió; de verdad que el personal está siempre pendiente de tus necesidades y te atienden con una sonrisa, lo cual se agradece. Ahora, no todo es perfecto, hay que mencionar que las camas son bastante blandas y en la próxima renovación de colchones sería ideal que buscaran una base más sólida.

En cuanto a la comida, no es que sea la estrella del lugar; de hecho, hay críticas sobre que no es nada del otro mundo para el precio que se paga. Recuerdo que cuando estábamos ahí, las señoras mayores de nuestro grupo pidieron pan más blando y las atendieron de manera algo brusca. O sea, no es lo que esperas cuando vas a un restaurante, ¿verdad? Y aunque los platos tenían un toque casero y estaban bien ejecutados, no puedo evitar imaginar que el servicio podría pulirse un poco. Pero bueno, no todo fue malo, incluso nos hicieron un hueco improvisado en el restaurante, ¡lo cual fue una buena jugada de su parte!

Ahora, si algún día te decides a ir, una pregunta que puede surgir es: ¿Cómo puedo reservar una mesa en el Restaurante Esquirol? Pues, te diría que lo mejor es que llames directamente al hotel o cheques su página web, esto te asegurará un buen sitio, sobre todo si vas en temporada alta. Al final, la experiencia en el Esquirol puede ser buena si te preparas para lo que te espera y no te exiges demasiado.

El Hotel Esquirol es adecuado para familias

Como te comentaba, la ubicación del Hotel Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona está bastante bien, pero hay cosas que hay que tener en cuenta. Si eres de los que va a viajar con personas que tengan problemas de movilidad, ten cuidado, porque no hay ascensor para subir a las habitaciones. Eso puede ser un buen lío si pensabas que todo iba a ser cómodo y accesible. Además, en las habitaciones hace bastante calor, y es un poco complicado porque no tienen aire acondicionado ni siquiera un ventilador para airear un poco el ambiente. Imagina despertarte sudando en medio del verano, ¡no es la mejor manera de empezar el día!

Por otro lado, la comida también ha dejado mucho que desear en ciertas ocasiones. He oído que el desayuno no es de mucha calidad, y eso puede ser un problemón si buscas empezar la mañana con buen pie. Un grupo de amigos se quejaron del menú vegetariano que ofrecían, señalando que era prácticamente el único y no era nada recomendable. La atención al cliente tampoco parece ser su fuerte, ya que la experiencia de algunos ha sido bastante negativa. Cuando el servicio es antipático, ya no se tiene ganas de quedarte a disfrutar de la comida, ¿no crees?

Sin embargo, no todo ha sido malo. Cuentan con un propietario muy simpático, que incluso acomodó a un grupo familiar en una zona tranquila para que los niños pudieran jugar sin problema. La comida que sirvieron parecía estar buena y, además, las porciones eran generosas. Definitivamente, eso es un punto a favor y podría ser un buen plan para una comida en familia. Pero el mal servicio puede fastidiar un poco la experiencia.

Ahora, respondamos a la pregunta: ¿El Hotel Esquirol es adecuado para familias? Pues la verdad es que tiene sus ventajas, como la buena comida y el trato amable del propietario, pero es complicado, sobre todo si tienes niños pequeños o personas con movilidad reducida en el grupo. Si buscas un lugar cómodo donde toda la familia se sienta bien atendida, puede que sea mejor mirar otras opciones. Aunque para un grupo que sepa llevar el tema del servicio con un poco de humor y solo busque pasar un buen rato, podría ser una experiencia decente.

Está el Hotel Esquirol rodeado de naturaleza

Y así, llegamos al Hotel Esquirol, aquí en Avinguda de Catalunya, 58, en Llívia, Girona. Nos hizo ilusión que el lugar prometía ser un sitio acogedor para nuestro grupo de diez personas. Pero, la experiencia no fue todo lo que esperábamos. Llegamos puntuales a las 15h para nuestro turno, listos para disfrutar, pero la realidad se convirtió en una odisea de espera. Más de una hora y media después de sentarnos, y aún no veíamos nuestros platos. ¡Y lo peor! Todas las mesas que llegaron después de nosotros, incluyendo una del expresidente de la Generalitat, ya estaban siendo atendidas. Uno se queda pensando si el trato es diferente solo por el nombre.

Después de varias quejas, me decidí a entrar en la cocina para saber qué pasaba. Ahí fue cuando la cosa se tornó extraña. Una chica apareció, quizás de orígenes interesantes, y me empujó hacia fuera mientras gritaba que yo era el que la estaba empujando. ¡En serio! No quería que me llamaran racista o algo por el estilo, así que decidí quedarme callado. Pero como por arte de magia, en 10 segundos, apareció todo lo que habíamos pedido. Eso sí, la calidad de la comida no valía lo que cuesta, y si sumamos esto al mal servicio, ni de broma pienso volver.

Para rematar, cuando le pregunté a una de las camareras sobre la tardanza, me respondió con evasivas. "¿No habéis visto que habían muchas mesas llenas cuando os habéis sentado?", me dijo. Y a la hora de pagar frenaron mi forma de hacerlo, mientras que a otros clientes sí se les permitió sin problemas. En fin, relación calidad-precio bastante decepcionante, y con un fracaso en el servicio que dejaba mucho que desear. Una simple clara y una bolsa de patatas en la terraza costaron 9,95€. ¡Vamos! Que eso ya se siente un poco caro para estar en España, ¿no?

Ahora, en cuanto a si el Hotel Esquirol está rodeado de naturaleza… no sé cómo estará, pero después de toda esta experiencia, la verdad es que no estuve en modo explorador. Si algo tengo claro, es que si alguna vez regresa a esa zona, la búsqueda de un buen lugar donde comer será mi prioridad, y el Hotel Esquirol no se anota en la lista. Posiblemente hay mejores opciones por aquí, aunque tengan vistas a la naturaleza. ¡El entorno siempre llama, pero no vale la pena si no ofrecen un buen servicio!

Fotografías Esquirol

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