
Can Carriot es el lugar perfecto si quieres disfrutar de cocina catalana auténtica en un entorno increíble como Palau-Saverdera. Este restaurante familiar, que lleva desde 1971 sirviendo delicias a la gente, te ofrece una experiencia gastronómica que no olvidarás. Imagínate llegar y encontrarte con un festín de ensalada, pan tostado con mantequilla de ajo y aceitunas en la mesa, todo antes de que llegue tu pedido de croquetas, pollo a la parrilla y paletilla de cordero. Y no olvides acompañarlo con un buen vino local o una cerveza bien fría.
El ambiente es acogedor y, aunque puede ser algo ruidoso y básico, eso no le quita encanto. Aquí, lo que importa son las raciones abundantes a precios que van de €15 a €26. Los comensales salen sonriendo, satisfechos después de disfrutar de un allioli delicioso y de un servicio atento. Así que, si buscas un lugar donde la buena comida se mezcle con la calidez de la tierra, Can Carriot es una parada obligatoria.
Can Carriot
Horarios Can Carriot
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| martes | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| miércoles | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| viernes | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| sábado | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
| domingo | 12:30–16:00, 19:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Carriot
Qué tipo de cocina se ofrece en Can Carriot
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles de Can Carriot, un restaurante que se encuentra en Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera, Girona. Si están buscando un buen lugar para disfrutar de una deliciosa comida catalana, este es el sitio. Tiene una valoración de 4 estrellas en general, lo que ya dice mucho. La buena brasa y el servicio impecable son solo algunas de las cosas que destacan. Y lo mejor de todo, los precios son bastante correctos, rondando entre 20-30 € por persona. ¡Una ganga para lo que ofrecen!
El ambiente en Can Carriot es súper agradable. Es un local amplio, así que no importa si van en pareja o en grupo, encontrarán un lugar cómodo para sentarse. La baja nivel de ruido hace que sea fácil charlar sin necesidad de gritar. ¡Eso siempre es un plus para disfrutar de buena compañía! Ah, y si están preocupados por el aparcamiento, no hay de qué preocuparse. Hay muchas plazas libres donde pueden dejar el coche, ¡y además es gratis!
Lo que realmente enamora aquí es la comida a la parrilla. Pidan el cordero al horno si tienen la oportunidad; está exquisito y la carne es súper tierna. Además, los platos no vienen solos; los acompañan con ensalada, judías y patatas fritas. Las recomendaciones son varias, y no olviden probar el alioli, que se dice que es espectacular. A pesar de que en algunos casos hubo experiencias no tan buenas, como en cualquier restaurante, la mayoría de los comentarios son de 5 estrellas. Parece que saben cómo ofrecer una buena experiencia, incluso cuando el lugar está lleno.
Entonces, para responder a la pregunta que muchos pueden tener: en Can Carriot se ofrece una deliciosa cocina catalana, destacándose especialmente los platos a la brasa y la buena calidad de los ingredientes. No se lo piensen más, ¡vale la pena visitarlo!
Dónde se encuentra ubicado el restaurante Can Carriot
Y hablando de este lugar, Can Carriot es realmente un hallazgo. Si alguna vez has estado por Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera, Girona, sabes que el pueblito tiene un encanto que atrapa. La decoración del local es bastante chula, tienen árboles dentro que le dan un ambiente muy acogedor y natural. En cuanto a la comida, bueno, los canelones son para llorar de lo buenos que están, sin duda, te van a dejar con ganas de repetir.
Por otro lado, probamos los pinchos, que estaban bastante bien y el filete de ternera con ajo y perejil, que aunque no me volvió loco, sí tenía su punto. Ah, y las guarniciones están bien: ensalada, patatas y judías. Pero en mi opinión, es el plato de los canelones el que se lleva la palma. Además, un plus genial es que puedes llevar a tu perrillo, así que si eres amante de los animales, ¡lo vas a apreciar muchísimo!
En cuanto al servicio, aunque el ambiente está genial, sí notamos que podría mejorar un poco. Nos cobraron 0,95€ por persona por una cesta que incluía un par de rebanadas de pan que, la verdad, estaban un poco duras. Y ya sabes cómo dicen: un buen pan puede hacer maravillas en cualquier comida. Pero a pesar de esas pequeñas cosas, la comida en general estaba bastante buena y el precio se ajusta, entre 10 y 20€ por persona, lo cual está bien, ¿no?
Así que si estás buscando un buen sitio para comer calçots o disfrutar de una parrillada de carne, Can Carriot es una apuesta segura. Recuerda, si te animas a visitarlo, vas a encontrarlo en la dirección Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera, y créeme, ¡no te vas a arrepentir!
Desde cuándo ha estado en funcionamiento Can Carriot
Así que, déjame contarte más sobre Can Carriot, que es una de esas paradas obligatorias si te encuentras en Palau Saverdera y te da un poco de hambre. En Carrer de Figueres, 14, está este restaurante de cocina catalana que, a pesar de sus altibajos, ha logrado mantenerse como un sitio querido por muchos. La verdad es que si te decides a ir, yo te recomendaría probar los canalones y la escudella; dicen que están de muerte y vale la pena darte el gusto. Y si eres fan del all i oli, ¡prepárate para disfrutar! Aunque a veces te lo ponen sin que lo pidas, claro. Pero, ojo, que luego te cobran 3,80 € por un pan que apenas comes.
Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? He oído historias de que el servicio puede ser un poco… digamos, rudo. Hay quienes han tenido la mala suerte de encontrarse con camareros que parecen estar de mala leche y cuando pides algo, te sientes como si estuvieras molestando. Por no hablar de los lavabos, que a veces dejan mucho que desear. Y si das con un día caluroso, prepárate porque no hay aire acondicionado y puede ser un sauna.
Aun así, no hay que perder la fe en Can Carriot. Para quienes han pasado por allí y les ha ido bien, la relación calidad-precio es bastante buena, lo que siempre es un punto a favor. Aunque sinceramente, es una pena que no siempre logran mantener ese nivel de servicio que todos quisiéramos. Así que si decides aventurarte, quizá te toque tener un poco de paciencia o dar con el día en que todo fluya.
Y volviendo a lo de la historia del restaurante, parece ser que Can Carriot ha estado en funcionamiento desde hace un tiempo, lo justo para hacerse un nombre en la zona, si bien no tengo una fecha exacta. Pero sí que es un lugar donde la gente va a probar esa cocina tradicional catalana y disfrutar un rato en buena compañía. ¡Yo diría que vale la pena aventurarse y vivirlo en primera persona!
Qué platos destacan en el menú de Can Carriot
Y bueno, al hablar de Can Carriot no puedo evitar sentir un poco de tristeza por cómo han cambiado las cosas. Antes, este lugar siempre estaba repleto. Ahora, te lo digo con sinceridad, parece más un sitio de paso y el ambiente no es el mismo. Como que deben haber cambiado de gestión, porque la comida a veces se siente a medio gas, aunque las costillas de cordero que probé estaban perfectamente hechas. Pero, amigo, hay que hablar de las raciones. ¡Son más pequeñas que antes! La escalivada que pedí no era más que medio pimiento, un cuarto de cebolla y un cuarto de berenjena por 7 euros. Un auténtico robo.
El servicio… ay, ese también ha dado un bajón. La última vez que estuve, me sorprendió la falta de limpieza en algunos detalles de la mesa, como los saleros y esos recipientes para aliñar. Y ni hablemos de los lavabos, que parecían haber sido olvidados en el tiempo. Te hacen dudar de si la cocina se mantiene igual. Escucha, puede que el lugar tenga su encanto y sea acogedor, pero esos detalles de suciedad lo tiran todo por la borda.
A pesar de todo, hay algo que se puede decir a favor del Can Carriot: tienen un sistema de servir las guarniciones por separado. Esto permite que todos en la mesa puedan elegir las que más les gusten, aunque tuvimos un pequeño drama con los postres, ya que llegaron con más de diez minutos de diferencia. Eso sí, al menos no perdieron la oportunidad de recordarnos que les faltaba cambio al traernos la vuelta... ¡Caballeros, eran solo 5 céntimos!
En cuanto a los platos que destacan en el menú, aparte de esas ricas costillas de cordero y el pan que estaba bastante bueno, no puedo dejar de mencionar las brasas. Aunque a mí me tiraba un poco hacia atrás lo del alioli, que tenía tanto ajo que hubiera espantado a un vampiro. Si decides ir, pide que lo cocinen un poco más y no te olvides de estar atento a la limpieza, que a pesar de sus fallos, el lugar tiene potencial y una buena comida. Pero, por favor, ¡que limpien esos lavabos!
Cuál es el rango de precios de los platos en el restaurante
Así que, te cuento, ya no sé qué pensar de Can Carriot. Antes era un sitio increíble donde la comida y el servicio eran de 10, pero parece que algo ha cambiado. Recientemente, conocí a un grupo que se sintió totalmente decepcionado. La cena, que una vez fue un deleite, se convirtió en un verdadero fiasco. Como me dijeron, “el servicio era pésimo, la comida no estaba a la altura y todo el ambiente dejaba mucho que desear”. ¡Vaya bajón!
Pero no todo el mundo tiene la misma percepción. Otros amigos que han estado allí me comentaron que han ido dos días seguidos y les encantó. Hablaban maravillas de la terraza acogedora, el ambiente tranquilo y, sobre todo, de la comida. Las croquetas y la carne a la brasa parecen ser un must si decides ir. Además, el personal se ha ganado un par de corazones por su amabilidad. ¡Eso siempre suma en una experiencia!
Luego, hay quienes reconocen que la materia prima es bastante buena, aunque no tan espectacular como se espera. Mencionaron la buena mongeta de acompañamiento y lo bonito del sitio, aunque un poco de calor en la terraza le restó encanto a su visita. ¿Has probado los tomates de su huerta? Tienen buena fama por ahí.
Y si hablamos de precios, la cosa varía bastante. Para una noche normal, puedes esperar gastar entre 10 y 30 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Pero hay que decir que algunos han sentido que, dada la calidad y la cantidad, no compensa tanto. Así que, ya sabes, si decides ir, ¡ve con expectativas realistas! ♂️
Qué entrantes se sirven antes del plato principal en Can Carriot
En Can Carriot, a pesar de las pequeñas pegas que puedes encontrar, hay mucho que ofrecer. Las estrellas brillan más por la buena relación calidad-precio que tienen, especialmente si decides cenar en su terraza con vistas que son simplemente increíbles. Imagínate compartir una cena con amigos o familia mientras disfrutas de la brisa y el ambiente relajado del lugar. Además, tienen platos tradicionales de cocina catalana y unas carnes a la brasa que te dejarán con ganas de más. Y, si eres de los que no se separa de su peludo amigo, ¡-perfecto! A nosotros nos dejaron estar con nuestro perro, lo que es un gran punto a favor.
Ahora, no todo es perfecto en la vida, y hay que ser honestos. Tuvimos una experiencia menos que agradable con el encargado un día que fuimos a tomar café. La comanda de los cafés tardaba y al hacer un comentario en tono de broma, su reacción fue un poco brusca; no nos quiso servir el café. Fue un momento incómodo que manchó un poco la experiencia, pero no podemos dejar que eso empañe lo bueno. El servicio, aunque a veces puede parecer seco, cumple y lo hacen todo con buena intención, aun cuando a veces eso no se perciba del todo.
Por otro lado, el ambiente en el local es muy bonito, con un toque original que incluye árboles y una fuente de agua. La calidad de la comida, si bien a veces puede tener altibajos, realmente merece la pena. Los platos de brasa vienen con entrante y acompañamiento, lo que hace que tu comida sea aún más completa. Entre esos entrantes, suelen ofrecer opciones sencillas pero satisfactorias que te preparan para el plato principal. Si te decides a ir, ten en cuenta que el patio es amplio y fresco, perfecto para familias con niños. Así que ahí tienes, Can Carriot puede ser un buen lugar con sus más y sus menos, pero definitivamente tiene su encanto y su cultura gastronómica catalana que vale la pena explorar.
Es necesario hacer una reserva para comer en Can Carriot
Y hablando de Can Carriot, la verdad es que tenía muchas ganas de ir después de escuchar a varios amigos hablar de este lugar. Pero, para ser sincero, la experiencia no fue tan espectacular como imaginaba. La comida, aunque era correcta, no estuvo a la altura de lo que había vivido hace un tiempo. Esa carne a la brasa que antes podía saborear mientras se cocinaba delante de mí, ahora parece que la preparan antes y la dejan reposar. ¿El resultado? Unas butifarres que estaban un poco frías y una ensalada bastante pocha, como si hubiera estado expuesta al calor en pleno julio. No sé, me dejó con ganas de más.
Por otro lado, se notó que el servicio también ha cambiado un poco. Antes, siempre tenían una sonrisa y la atención era impecable, pero en mi última visita me topé con un camarero que parecía no tener mucha experiencia y que no sabía bien cómo atender. Eso sí, hay que reconocer que el ambiente es bastante agradable, con ese jardín que invita a quedarte un rato más. Si eres de los que busca salir en grupo, aquí tienen espacio de sobra, y las raciones son abundantes, así que te vas a quedar satisfecho.
Al final, no sé si volvería a arriesgarme a cenar allí. Algunos han tenido experiencias excelentes, elogian las costillas de cordero y la parrillada, pero mi percepción es que han perdido un poco de autenticidad. En cuanto a hacer una reserva, parece que la cosa se complica un poco. No es estrictamente necesario en tiempos normales, pero si esperas ir en fin de semana, quizás te recomendaría que sí lo hagas, porque a veces la espera puede ser de hasta 45 minutos como me pasó a mí. Así que tú decides, ¡pero mejor prevenir que lamentar!
Cómo es el ambiente en Can Carriot
Como te decía, la experiencia en Can Carriot puede ser un poco de todo, dependiendo de cuándo y qué pidas. He escuchado cosas muy diversas sobre este lugar, y la verdad es que parece que la calidad ha fluctuado a lo largo de los años. Algunos se quejan de que el cordero ahora escasea y que la comida ha perdido un poco ese toque especial que tenían, lleno de sabores de la cocina catalana. Tell me, ¿qué pasa con esos calamares a la romana congelados y malísimos? ¡Eso suena de lo peor! Como si estuvieran tratando de hacer una caja rápida y olvidar lo que es el alma de un buen plato.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias completamente opuestas. La terraza muy acogedora parece ser un gran punto a favor, y el personal amable es un detalle que todos parecen valorar. Dicen que si tienes suerte y te sientas en la mesa adecuada, puedes disfrutar de unas vistas preciosas mientras degustas unos platos bien preparados. Aunque sí, hay que admitir que hay que tener cuidado con los postres. Hay gente que se siente estafada al pedir algo que solo lleva el nombre y se queda a medias. ¡Qué decepción! Pero si te decides por la crema catalana o el all i oli, parece que ahí sí que no te vas a arrepentir.
En cuanto al ambiente en Can Carriot, es un poco un reflejo de sus altibajos. A pesar de ser un restaurante grande y un poco impersonal, la higuera interior y las vistas del jardín le dan un toque encantador, ideal para disfrutar de una comida tranquila. Aunque algunos encuentran que no es tan acogedor como debería ser para un pueblo pequeño, hay quienes realmente aprecian la decoración rústica y el servicio rápido y amable. Así que, ya sabes, si decides ir, quizás sea bueno ir preparado, con las expectativas claras sobre lo que vas a encontrar. ¡Así te aseguras de que tu experiencia sea lo mejor posible!








