
La Rectoria de la Selva es un albergue que está en un lugar increíble, en Navès, a 1.059 metros de altitud y rodeado de los impresionantes riscos de Busa. Es el tipo de sitio que te deja sin aliento, tanto por las vistas como por la naturaleza que lo abraza. Si buscas un lugar donde conectar con la montaña y disfrutar de actividades al aire libre, este es el sitio ideal. Con una finca de más de 25.000 m², tendrás un montón de espacio para explorar y relajarte. ¡Y lo mejor de todo es que está a solo 18 km de Montmajor y 23 km de Cardona!
Este albergue, con su edificio de piedra típico de montaña, es perfecto para grupos que quieren hacer excursiones, andar en bicicleta o simplemente salir a respirar aire fresco. La ubicación es estratégica: a solo 30 km de Solsona, se accede a través de la carretera C-26, con una pista forestal de 15 km que te llevará directamente al albergue. Desde allí, podrás lanzarte a una variedad de deportes de aventura y rutas por la naturaleza. Si estás buscando unas vacaciones que mezclen relajación y emoción, definitivamente tienes que pensar en la Rectoria de la Selva.
Alberg Rectoria de la Selva
Mapa Ubicación Alberg Rectoria de la Selva
Dónde se ubica la Rectoria de la Selva
¡Hola, gente! Quiero contarles sobre nuestra reciente escapada a la Alberg Rectoria de la Selva que, aunque quería ser una experiencia genial, se volvió un poco… desastrosa. ¿Saben? Fuimos desde el jueves 17 de abril hasta el lunes 21 de abril de 2025. Teníamos planeado un viaje tranquilo, pero la llegada a las 17:05 nos dejó un sabor agridulce.
Desde que llegamos, la bienvenida fue un poquito caótica. Nos recibió una señora muy simpática, pero, de verdad, parecía que tenía sólo el 50% de la información que necesitaba. ¡Imagínense! Justo habíamos cruzado a un grupo de 100 personas que acababan de salir y, para colmo, no tenía ni idea de cómo organizar nuestra entrada. Entre los autocares en movimiento y su confusión, dejó las llaves y sábanas sobre una mesa y se fue. ¡Momento de “¿en qué lío nos metimos?”!
Las habitaciones… bueno, no estaban en su mejor momento. Todo lleno de arena y polvo, y los baños… ¡uy! A medio limpiar, con pelusas en el suelo. Aunque la calefacción del segundo nivel funcionó solo un día, así que, ya imaginan, ¡mucho frío esa noche! Lo mejor fue el cocinero, un verdadero héroe en medio de ese caos. Hizo lo que pudo para que comiéramos bien, pero estaba bastante solo. Los monitores también fueron amables, pero no conocían el lugar ni las actividades… ¡era todo un rompecabezas!
Ahora, la guinda del pastel: el sábado se cortó el agua. Desde la comodidad de sus casas, los “jefes” nos dijeron que no había solución. Con granizo y hielo por todas partes, tuvimos que esperar a que abrieran la ruta y, después de todo, nos mandaron a otro albergue a ¡dos horas de distancia! Nos tocó recoger nuestras cosas y marcharnos a la mitad de nuestra estancia, dejando un mal sabor de boca.
A pesar de todo eso, debo decir que el lugar es precioso, y las vistas son espectaculares. Pero la realidad es que la organización fue un verdadero desastre. ¡Esto no es lo que uno busca en unas vacaciones! Para los que se pregunten, la Rectoria de la Selva se encuentra en la Carretera C-26, km 119, Lérida, Lleida, ES, 25286 Navès. Una lástima que la experiencia no haya estado a la altura de sus paisajes. Al final, creo que esta será nuestra primera y última vez con ellos… ¡una verdadera pena!
Cuál es la altitud de la Rectoria de la Selva
Y ya que estamos hablando de lo que pasó en Alberg Rectoria de la Selva, no puedo dejar de mencionar lo decepcionante que fue toda la experiencia. Mis hijos han llegado hoy de las colonias con caras de puro desencanto. Te prometo que son las peores colonias que han tenido en sus vidas. La comida, ¡vaya desastre!, ni siquiera se puede llamar comida. Mi hijo se encontró con un gusano en su plato, y mi hija no ha parado de correr al lavabo desde que llegó. Eso no es normal, ¿verdad? ¡Impensable para un albergue!
Y ya ni hablemos de las habitaciones… sucias a más no poder. Eso de encontrar colchones manchados y restos de comida por doquier no es forma de recibir a nadie, menos a un grupo de niños. El colmo fue cuando me contaron que los platos y cubiertos también estaban sucios. ¡Qué asco! *¿En qué cabeza cabe rellenar la jarra de agua del grifo con lo que sobra en los vasos?* La higiene aquí es un concepto completamente ajeno.
Todo se coronó con el comportamiento de los monitores. No sé si era que estaban en un mal día, pero se escucharon cosas como "me la suda", y de verdad, *no quiero ni imaginarlo*. Este tipo de trato es inaceptable, especialmente cuando se está a cargo de un grupo de niños. Lo que deberían ser unas vacaciones divertidas acabaron siendo un verdadero caos. Si hay un lugar donde se debería hacer una limpieza a fondo, es sin duda aquí.
La ubicación tampoco estuvo a la altura, y para rematar, encontrarte con un cementerio dentro del recinto no es lo que esperas como entorno para una colonia. Ni que decir tiene que las actividades fueron un fiasco. ¿Recoger piedras y troncos? Vamos, eso no es ni educativo. Lo único rescatable fue la tirolina, pero claro, nos tuvieron que llevar a un río con agua tan helada que te congelaba los tobillos. Una caminata de tres horas bajo el sol solo para eso, ¡vaya broma!
En cuanto a la altitud de la Rectoria de la Selva, es de 665 metros, aunque tener una vista desde allí no compensa toda la decepción que han vivido mis hijos. En resumen, no se lo recomendaría a nadie.
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el albergue
A veces, las expectativas no se cumplen, ¿verdad? Mi experiencia en el Alberg Rectoria de la Selva fue más bien decepcionante. La comida dejó bastante que desear; los platos estaban mal preparados, no sabían bien y el comedor tenía un olor muy desagradable. Imagínate lo incómodo que era sentarse a comer, ¡había veces que preferiría no hacerlo! Las actividades eran tan aburridas que no podíamos disfrutar, parecían sacadas de un programa de colonias para niños pequeños, y como estábamos en tercero de la ESO, se sentía un poco fuera de lugar. Con el precio que pagamos, uno esperaría algo más emocionante.
En cuanto a las habitaciones, era lo justo y necesario, pero nada que haya que destacar; daban la impresión de estar un poco descuidadas. La verdad, por lo que pagamos, la experiencia no se acercaba a lo que se debería ofrecer, y eso fue un gran punto en contra. Aunque el entorno natural era bonito, no puedo recomendar el lugar para grupos de secundaria sin que se hagan cambios significativos en la comida y la atención a los detalles.
Por otro lado, he escuchado cosas muy diferentes de personas que han estado allí en otras ocasiones. Por ejemplo, cuentan que en su estancia reciente, el equipo encabezado por Elena fue increíble y superó todas sus expectativas. La comida, gracias a Paco, era deliciosa, y todo el equipo humano parecía genuinamente interesado en que tuvieran una buena experiencia. Con vistas espectaculares y una piscina para relax_total, este lugar podría ser un auténtico paraíso, pero claramente necesita mejorar en muchos aspectos para ser recomendable para el público juvenil.
Para quienes se lo pregunten, desde el albergue, las vistas son simplemente amazing. Te encuentras rodeado de un paisaje natural impresionante, donde las montañas y los árboles abrazan el lugar. En días claros se puede ver un atardecer que te deja sin aliento. Así que, aunque mi experiencia no fue la mejor, no puedo negar que la ambientación es bastante espectacular. ¿Te imaginas disfrutando de todo eso tras un día de actividades emocionantes? La clave está en que lo hagan bien para disfrutarlo al máximo.
Qué actividades al aire libre se pueden realizar en la Rectoria de la Selva
¡Qué bien que hayas decidido darle una oportunidad a la Rectoria de la Selva! La verdad es que es un lugar idílico para relajarte y desconectar de la rutina. El paisaje es precioso y a mí me encanta cómo invita a dar paseos y disfrutar de todo lo que te rodea. Y si hablas con Olga y Paco, las personas que se encargan de la cocina y el albergue, te darás cuenta de que son super amables y serviciales. Realmente hacen que te sientas como en casa.
Ya sabes, cuando llegas, te encuentras con unas instalaciones que están muy limpias y bien cuidadas. Te sorprenderá lo grande que es la piscina, ¡y sí, está limpísima! Ah, y el césped alrededor es como un tapiz verde que invita a tirarse y relajarse un rato. Después de un día de actividades, un buen chapuzón es lo mejor. Por cierto, no olvides comentar que la comida es de una calidad muy buena; está todo hecho con cariño y se nota. No hay nada como una buena comida casera después de un día lleno de aventuras.
Hablando de aventuras, la Rectoria de la Selva ofrece un montón de actividades al aire libre que están pensadas para toda la familia. Puedes explorar el bosque que rodea el albergue, que es ideal para hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza. También hay rutas donde puedes observar la flora y fauna de la zona. Es super divertido hacer un picnic en medio de la naturaleza o dejar que los peques se diviertan en la sala de juegos. Y sí, aunque a la gente le preocupa un poco el tema de los insectos, la verdad es que en nuestra habitación no tuvimos problemas. ¡Todo es parte de estar en el bosque! Así que, si buscas un lugar donde disfrutar y conectar con la naturaleza, este es tu sitio.
Cuánto espacio hay disponible en la finca del albergue
Y bueno, después de haber escuchado tantas experiencias dispares sobre el Albergue Rectoria de la Selva, no sé tú, pero me quedé bastante intrigado. Hay quienes dicen que es un sitio ideal para conectar con la naturaleza, perfecto para hacer excursiones que realmente valen la pena. Pero luego, escucho historias de habitaciones sucias y llenas de insectos, y me parece increíble que en un lugar tan bonito haya esas condiciones. Entonces, claro, es normal que al final termines preguntándote si es una buena idea llevar a los peques.
Lo que más llama la atención es esa mezcla extraña de opiniones. Por un lado, hay familias que dicen que la comida está bien y nunca falta, mientras que otras mencionan platillos que no son más que comida congelada y de mala calidad. Y no sé tú, pero a mí me dejaría preocupado que los niños regresen con picaduras y ronchas. Si llevan sus propios sacos de dormir por si acaso, eso ya dice mucho del lugar, ¿no crees? Parece que la tirolina y algunas actividades suenan bien, pero lo demás parece dejar mucho que desear.
Y ya que estamos hablando del espacio, parece que la finca del albergue tiene varias habitaciones, pero, sinceramente, la distribución parece ser un poco apretada para los grupos más grandes. Con pocos baños para 16 familias, es un poco complicado, sobre todo si estás pasando varias noches. La limpieza de las habitaciones parece ser uno de los puntos débiles, así que, aunque el entorno natural sea cardíaco, tener que lidiar con plagas y campo de batalla en cuanto a higiene no es precisamente lo que esperas de unas vacaciones familiares. En definitiva, el lugar tiene su encanto y su ubicación es increíblemente tranquila, pero definitivamente hay que ir preparado y con las expectativas justas.
A qué distancia se encuentra la Rectoria de la Selva de Montmajor y Cardona
Ya sabes, si buscas un plan para desconectar del estrés y empaparte de naturaleza, la Rectoria de la Selva es un lugar que merece una visita. Imagínate estar en Navès, justo en el corazón de la comarca del Solsonès, rodeado de esos impresionantes riscos de Busa. Las vistas son para quedarse boquiabierto, de verdad. Si tienes ganas de dar paseos, hacer alguna escapada con amigos o simplemente relajarte un rato, aquí tienes todo lo que necesitas. Es como un pequeño oasis donde jugar y reír se convierten en la norma. ¡Y ni hablemos de las oportunidades para sacar fotos!
La casa es coqueta y tiene un ambiente acogedor, ideal para venir con la familia, un grupo de amigos o incluso con tu entidad. Puedes organizar colonias escolares o simplemente ir a disfrutar un fin de semana diferente. Hay prados y bosques alrededor, perfectos para pasear y conectar con la naturaleza. La idea de sentarse un rato, charlar y compartir anécdotas mientras el sol se pone es simplemente genial. No hay niño que se resista a un buen juego en medio de tanto verde.
Claro, todo lugar tiene sus altibajos. He oído un poco de todo sobre las estancias ahí. Algunos dicen que encontraron cosas que no deberían estar en un albergue y que el servicio dejó un poco que desear. Sin embargo, eso también puede depender del día o de la suerte que tengas. Lo importante es que hay actividades programadas que pueden ser muy divertidas, aunque algunos visitantes no siempre las disfrutaron como esperaban. Y sí, las condiciones de las habitaciones deberían ser revisadas para garantizar el confort. Mejor ir con expectativas realistas.
Por cierto, si te preguntas cuánto tiempo tardas en llegar a la Rectoria de la Selva desde Montmajor o Cardona, ¡es bastante accesible! Montmajor está a unos 13 kilómetros, un viaje corto. Y de Cardona, a distancia, son unos 26 kilómetros. Puedes hacer una escapada fácil y disfrutar de todo lo que este albergue tiene para ofrecer. ¡Así que ya sabes, lánzate a la aventura!
Qué características tiene el edificio del albergue
Y, vaya, no hay forma de contar esto sin ser un poco crudo, pero la experiencia de dos días y medio en el Alberg Rectoria de la Selva fue realmente caótica. Empezando por las habitaciones, que estaban llenas de polvo y, lamentablemente, algunas de las niñas regresaron a casa con picaduras y erupciones generales. Eso fue solo la primera noche. ¿Cómo es posible que en un lugar destinado para colonias escolares no se mantenga un mínimo de higiene? La comida tampoco ayudó; el catering dejó mucho que desear: pan y pescado congelados y porosos que nadie quería tocar. La experiencia culinaria fue para olvidar, y si estás pensando en un buen servicio por el precio que pagas, te diría que este lugar saca un menos uno en la escala.
Por otra parte, no quiero ser completamente negativo, porque en medio del desastre, hay algo que destacar: la ubicación. El albergue está aislado de todo, lo que en tiempos normales podría ser un gran alivio, ya que encuentras calma total en la montaña. Eso sí, el camino para llegar es un poco aventurero, con esos 10 km de carretera asfaltada y luego 4 km de pista forestal, pero con GPS no te pierdes. A pesar de las habitaciones básicas y con un olor desagradable, la noche fue sorprendentemente buena en cuanto a dormir, aunque supongo que se necesita un poco de suerte para eso.
En cuanto a actividades, si eres de los que busca un poco de aventura, mejor ve en otra época del año, porque en primavera no hay monitores para coordinar actividades. La opción queda en salir a pasear por la montaña siguiendo rutas de colores que van de suaves a más duras. Si visitas, no te olvides del ecomuseo, donde un hombre te explica con entusiasmo cómo funcionaba un serradero y una fábrica de harina. Al final, las fotos del paisaje pueden ser lo único que rescates de una experiencia algo desafortunada.
Entonces, ¿qué características tiene el edificio del albergue? Bueno, en esencia es un albergue de montaña bastante básico, diseñado para grupos, aunque su mantenimiento deja mucho que desear. Las habitaciones tienen lavabos, pero la falta de atención a los detalles hace que la estancia no sea tan agradable como debería. Si decides ir, ten en cuenta que la calidad del servicio y de la comida pueden no estar a la altura de una experiencia positiva, pero para algunos, el tranquilo entorno podría valer la pena. Solo asegúrate de llevar tu propio bocadillo por si acaso.
Es la Rectoria de la Selva adecuada para grupos
La experiencia en el Alberg Rectoria de la Selva es realmente única. Hemos pasado 4 noches que se nos han quedado grabadas, rodeados de un bosque impresionante donde teníamos a nuestro alcance bolets de todas clases. Las habitaciones son funcionales, ni muy grandes ni muy pequeñas, pero el hecho de que el baño esté fuera no fue un gran problema. Lo que realmente compensa esto es la calidez y la amabilidad del personal; te hacen sentir como en casa desde el primer momento. ¡Ah, y no te olvides de consultar más reseñas en Tripadvisor para saber lo que otros han vivido!
Si vas con peques, este lugar es ideal. Este fin de semana hicimos un montón de exploraciones y que les encantó recoger piñitas. Aunque, bueno, había unas cuantas orugas que nos hicieron un poco de compañía y, la verdad, eso nos sacó un poco de nuestra onda de disfrutar al 100%. Pero, ¡la comida fue un acierto total! Pedimos la opción vegetariana y todo estuvo delicioso. Perfecto para una escapada de desconexión.
Cuando fuimos con los amigos gracias al sorteo de Xanascat, quedamos impresionados con el entorno. Es un lugar precioso, pero claro, al estar tan aislado, para cosas básicas como comprar un pastel, tuvimos que conducir hasta Solsona, que está a 45 minutos en coche. Pero, al final, los niños se lo pasaron pipa en el entorno natural, y eso compensó cualquier inconveniente que tuvimos. Recorrimos caminos y exploramos rincones que parecían sacados de un cuento.
La casa es amplia y bonita, perfecta para grupos grandes. La comida es buena y variada, aunque noté que eran un poco estrictos con las normas, lo que a veces era un poco incómodo. Por ejemplo, había una puerta que conectaba con la piscina y no nos dejaron usarla, ni siquiera cuando había un entierro en el cementerio de la casa. Así que tuvimos que atravesar el evento, ¡y vaya que fue raro!
En resumen, si buscas un sitio tranquilo para ir en familia o con amigos, la Rectoria de la Selva es un lugar que no decepciona. Aunque estés un poco alejado de la civilización, es perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Las habitaciones son adecuadas para grupos, aunque hay que tener en cuenta que los baños son compartidos, lo cual es típico en este tipo de albergues. Si planeas ir, te recomendaría no llegar de noche, ya que la carretera se adentra en un entorno bastante cerrado y puede ser tricky. En definitiva, es un buen lugar para grupos que busquen paz y buena comida. ¡Seguro volveremos!
Qué tipo de excursiones se pueden realizar desde el albergue
La verdad es que el Alberg Rectoria de la Selva es un lugar que sorprende. Aunque lo conocimos por casualidad gracias al programa de Vacances en Família de la Generalitat, nos llevamos una grata experiencia. La ubicación es simplemente ideal para desconectar, estar rodeado de montañas y campos con vacas pastando sueltas es un lujo. Imagina estar lejos del bullicio de la ciudad y disfrutar de un paisaje espectacular. La piscina está muy bien cuidada, perfecta para refrescarse después de un día de aventuras. Y hay un montón de actividades que hacer, así que si vas con niños, sabes que se lo van a pasar en grande.
Ahora, a pesar de lo espectacular del lugar, hay detalles que me gustaría que supieras. Las instalaciones dejan un poco que desear. La habitación estaba bien, pero los colchones eran un tema. Y las duchas... bueno, hay 2 para 75 personas, así que ya imaginas el jaleo que se arma. Tuvimos un pequeño accidente con la caldera y tuvimos que evacuar, ¡y los bomberos aparecieron! Eso sí, el personal fue muy amable, sobre todo la cocinera, que hacía lo que podía con lo que tenía a mano; aún así, algunos de los niños se quejaban de la comida.
Sobre las excursiones, hay un montón de opciones alrededor del albergue. Puedes salir a recorrer los senderos con los peques, que hay rutas ideales para ellos y para disfrutar del aire fresco. Desde paseos suaves hasta alguna que otra caminata que los mantendrá ocupados y felices. Si te acercas a preguntar al personal, seguro te pueden dar algún consejo sobre las mejores rutas, ¡no dudes en hacerlo! En definitiva, es un sitio que tiene su encanto, pero con algunos detalles que podrían mejorar mucho la experiencia. ¡Ahora solo queda animarte a visitarlo!
Cómo se accede a la Rectoria de la Selva
La Rectoria de la Selva realmente tiene su encanto, ¡a pesar de que no todo fue perfecto! Durante nuestras vacaciones familiares, pudimos disfrutar de un paisaje de ensueño, ya que está en medio de la nada, lo que lo hace ideal para desconectar. La tranquilidad es un plus, especialmente con niños, porque realmente puedes relajarte lejos del bullicio de las ciudades. Eso sí, las habitaciones son justitas; limpias, pero no te esperes un spa de lujo. Aunque el personal podría ser un poquitín más amable, hay que reconocer que le echan ganas.
Ahora, hablemos un poco de la comida… Aquí la cosa se pone fea. El pan era más duro que la cabeza de mis amigos, y el queso, bueno, digamos que ya no debía estar en la nevera. Para colmo, algunos de mis compañeros se fueron de urgencia al hospital debido a la comida, ¡prácticamente gangrenó medio albergue! Si hasta terminó un montón de niños vomitando y desmayándose. Vamos, si nos ofrecieran comida de verdad, estaría feliz de cocinar yo misma, porque mi prima de 3 años lo haría mejor.
Y el tema de higiene... No quiero ser muy drástico, pero las duchas eran un verdadero desastre. Olían horrible y solo había dos para ¡70 personas! No quiero ni hablar de las habitaciones, llenas de polvo y bichos. Las camas eran duras como piedras. Salí con la espalda hecha trizas. Las monitoreas parecían más interesadas en burlarse de nosotros que en ayudarnos. De verdad, #fuerza011dellladonosa, hay que cerrar ese lugar antes de que alguien termine en el hospital por más que un simple malestar estomacal.
Por lo único que pondría una estrella (bueno, quizás tres) es por las vistas impresionantes. La sierra de Busa es simplemente espectacular, y se llega con coche hasta la parte más alta, donde incluso puedes ver águilas volando. Aunque hay que decir que el acceso no es fácil. La carretera es de tierra, así que ten a mano un GPS, pero ten cuidado, porque a veces se pierde. Aun así, el entorno es precioso y perfecto para disfrutar de la naturaleza. Sin duda, si piensas en ir a la Rectoria de la Selva, considera ir en verano; el exterior tiene un montón de actividades, como mesas de ping pong, piscina… ¡Repetiremos, pero con un poco más de preparación!
Qué distancia hay desde Solsona hasta el albergue
Y después de todo lo que hemos escuchado, no sé tú, pero me quedé con la sensación de que la experiencia en el Alberg Rectoria de la Selva no fue la mejor, ¿verdad? Imagínate que el 70 u 80% de los estudiantes que se alojaron allí volvieron a casa con intoxicación alimentaria. Eso sí que es un mal trago luego de un viaje escolar, sobre todo si se supone que deberían haberlo pasado genial. Quizás el propietario debería reflexionar un poco sobre lo que está pasando en su albergue. A veces, las palabras no son necesarias; con una reseña así, está más que claro que hay algo que mejorar.
Pero no todo es negativo, porque también he escuchado que, a pesar de lo ocurrido, hay un montón de cosas divertidas. Para las familias, parece que es un lugar ideal para pasar unas vacaciones, especialmente si llevas a los niños. Con actividades como parque aventura, tiro con arco y juegos nocturnos, incluso hay opciones para los que no quieren seguir todas las actividades. Seguro que a los peques les encantaría corretear por el bosque y disfrutar de esos momentos de diversión al aire libre.
Claro, en medio de todo esto también hay quienes apreciaron el entorno. Estar en el Solsonès y poder acceder a tantas rutas de senderismo suena increíble. Aunque, ojo, que hay quienes han mencionado que el personal a veces no es tan amigable que digamos. Es como ir a un sitio bonito pero encontrarte con que el servicio no es el mejor. Y sin mencionar las largas distancias que hay que recorrer para comprar algo tan simple como un pastel. Si tienes que ir a Solsona, ¡prepárate para un viaje de 45 minutos en coche! Así que, ya sabes, si eres del grupo aventurero, bien, pero si esperabas comodidad y servicio de lujo, igual deberías pensártelo dos veces.
En fin, espero que la próxima vez sea más positiva y que el albergue realmente se tome el tiempo para solucionar lo que claramente no está funcionando bien. ¡Crucemos los dedos!
Qué tipo de deportes de aventura se pueden practicar en la Rectoria de la Selva
La verdad es que después de pasar 5 días en el Alberg Rectoria de la Selva, no puedo dejar de pensar en lo maravilloso que es el entorno. El lugar tiene una paz increíble, perfecto para desconectar. Eso sí, tener en cuenta que para llegar, no está muy bien indicado, así que si no sales con tiempo, ¡te puedes perder fácilmente! La carretera es un poco engañosa y, créeme, no querrás dar vueltas innecesarias cuando estás ansioso por llegar y disfrutar del paisaje.
En cuanto a las instalaciones, bueno, la casa está bien, aunque hay pocos baños, así que hay que tener un poco de paciencia. Además, un día llovió y nos dio un pequeño susto con goteras en la sala de abajo. Las habitaciones son sencillas y sin baño propio, lo cual hay que considerar, pero al menos estaban bastante bien limpias. Sin embargo, si pensabas que podrías encontrar un menú variado, te aviso que la comida puede hacerse algo repetitiva. Al menos es casera y abundante.
También debo admitir que tuve un déjà vu al recordar cuando vine aquí con mis hijos de pequeños. ¡Qué buenos recuerdos! Me decepcionan un poco los comentarios negativos que leí después, pero lo que más me preocupó fueron esos relatos sobre intoxicaciones alimentarias. En general, el trato del personal fue muy amable, pero con experiencias tan distintas, hay que tener cuidado. En algún momento, escuché hablar de cómo un grupo del instituto tuvo problemas; ¡no me gustaría eso para mis hijos!
Por otro lado, es un buen lugar para los niños, con bonitos paisajes para explorar. Aunque la ubicación es un poco aislada, hay muchas actividades al aire libre, y puedes aprovecharla para ir a buscar 'bolets' si te gusta la naturaleza. La verdad es que el albergue es perfecto para un fin de semana en familia o con amigos, aunque un poco complicado el acceso para autocares.
Ahora que lo pienso, si están buscando deportes de aventura en la Rectoria de la Selva, hay muchísimas opciones. Puedes hacer senderismo por los alrededores, disfrutar de actividades en la naturaleza o, si te animas, ¡explorar la zona en bicicleta! Es un lugar que invita a la aventura y a disfrutar del aire libre, así que no dudes en lanzarte a la exploración. Sin lugar a dudas, es un sitio para volver y quedar encantado con sus paisajes y su gente. ¡Así que animaros y a disfrutar!








