Hostal de Sadernes

Hostal de Sadernes

El Hostal de Sadernes es ese lugar que deberías tener en tu lista si te gusta la comida tradicional de alta calidad en un entorno natural espectacular. Ubicado en una masía del siglo XII en plena Alta Garrotxa, este restaurante se especializa en carnes a la brasa y deliciosa comida de montaña. La carta está llena de productos frescos de la zona, provenientes de pescadores y agricultores locales, y puedes disfrutar de un desayuno contundente que te preparará para un día de aventuras en la naturaleza.

El ambiente es rústico pero cómodo, lo que te hará sentir como en casa desde el primer momento. El trato amable y cordial del personal hace que la experiencia sea aún más agradable. Y sí, los postres caseros son el toque dulce que no te puedes perder. Además, el restaurante ofrece una excelente relación calidad-precio y tiene un amplio parking exterior, perfecto si vienes en coche para explorar los alrededores. Sin duda, ¡todo aquí es muy recomendable!

Hostal de Sadernes

Restaurante
4,4
330Reseñas
Fotos
Masia, Can Galzeran, 17853 Sadernes, Girona
972 68 70 77

Horarios Hostal de Sadernes

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes20:00–22:30
sábado9:00–22:00
domingo9:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Hostal de Sadernes

Dónde se encuentra el Hostal de Sadernes

¡Hola, grupo! Si estáis buscando un lugar acogedor para pasar un día en la naturaleza, el Hostal de Sadernes es ideal. Situado en la masía de Can Galzeran, en 17853 Sadernes, Girona, se convierte en un excelente punto de partida para las rutas de senderismo que hay por la zona. Ya os aviso, hay un gran parking gratuito, así que no os preocupéis por dejar el coche; hay muchas plazas libres. Pero ojo, que por ser parque natural, no se puede acampar, aunque siempre tenéis la opción de hacer una escapada al camping cercano.

En cuanto a la comida, la experiencia ha sido variada. Los primeros y segundos platos son de muy buena calidad, bien presentados y preparados con ingredientes frescos. La verdad, se nota que en la cocina principal le dedican tiempo y cariño a los platos. Pero, ¡ay! los postres fueron otra historia. Probar los cinco postres que pedimos fue un poco decepcionante; en especial, el pastel de zanahoria ¡era realmente malo! Así que si eres un amante de los postres, es posible que salgas un poco desilusionado. Aún así, para las comidas principales, está super recomendado.

La atmósfera del lugar es muy acogedora, ¡y hasta hay futbolín! Perfecto para un rato de diversión después de disfrutar de la naturaleza. Además, el refresco de saúco que preparan ellos se lleva un aplauso, ¡tenéis que probarlo! En el restaurante, el servicio fue amable, y la relación calidad-precio es, sinceramente, inmejorable. En general, si vais buscando disfrutar de un buen plato en un ambiente bonito, ¡este es el lugar!

Entonces, para responder a la pregunta: ¿Dónde se encuentra el Hostal de Sadernes? Está en Can Galzeran, 17853 Sadernes, Girona, en un entorno natural que hace que valga la pena la visita. Así que ya sabéis, ¡a poner en la lista de sitios para visitar!

Qué tipo de comida ofrece el restaurante del Hostal de Sadernes

Y qué decir del Hostal de Sadernes, ¡es todo un descubrimiento! No tenía idea de que existía hasta que llegué con mi hija de tres años, y tengo que admitir que el destino me sonrió esa vez. Entre las piscinas naturales que son perfectas para los peques —que te cubren desde el tobillo hasta el cuello— y el ambiente relajado, es un lugar que no solo disfrutamos, sino que también me dejó con ganas de más. La zona es enorme, así que definitivamente tengo que volver sola, ponerme las botas y explorar todo lo que hay por allí. Si tienes una campervan, este lugar es una pasada, con tanto espacio y opciones de camping en las cercanías.

Además, el restaurante tiene su propio encanto. Aunque solo sirve dentro y hay mesas de picnic afuera, es genial sentarse y disfrutar de una rica comida después de un buen baño en el río. Las ensaladas estaban súper buenas, aunque a las torradas les falta un poco de amor, ya que estaban un pelín duras. Pero todo lo demás, de diez. Nos atendieron de maravilla, incluso cuando estaban casi cerrando, así que eso merece una mención especial, ¿no crees?

Y hablando del río, no te olvides de visitar ese puente romano tan bien conservado. Es increíble pensar que ha estado allí desde tiempos de comercio. Las vistas son una maravilla y la zona del río es perfecta para nadar. Eso sí, no olvides que tienes que dejar el coche en un parking habilitado y hacer una ruta a pie de unos 8 kilómetros para llegar a las cascadas. Pero, vamos, cada paso vale la pena por lo que te espera al final.

En cuanto a la comida del restaurante del Hostal de Sadernes, lo que puedes esperar es un menú bastante variado. Te ofrecen desde platos sencillos pero bien elaborados hasta ensaladas frescas. La comida gira en torno a un ambiente acogedor y, generalmente, tiene un buen precio —entre 20 y 30 € por persona—, lo que la convierte en una opción bastante accesible teniendo en cuenta la calidad. Así que ya sabes, si planeas una visita, ¡no te pierdas la oportunidad de probar sus platos!

Qué especialidades destacan en la carta del Hostal de Sadernes

Y así, después de la ruta por Sadernes, decidimos parar en el Hostal de Sadernes para comer algo. La verdad, teníamos altas expectativas, pero la experiencia no fue precisamente un paseo por el campo. La comida estaba bien, no puedo quejarme de eso, ya que pasamos un buen rato a la mesa, pero el servicio dejó mucho que desear. Los empleados parecían más preocupados por charlar entre ellos en lugar de atender a los clientes. Después de dejar 90 euros por la comida de cuatro personas, pedimos una agua filtrada en botella reutilizable, que costaba solo 2 euros. Me pareció absurdo que luego tuviéramos que esperar para despedirnos y que, al final, no prestaran atención hasta que decidí salir. Chicos, a veces hay que poner un poco más de atención a los clientes.

Y no solo eso. La situación se tornó aún más incómoda cuando un “gerente” (o eso creía) se nos acercó con un tono bastante poco amable. Nos dijo que teníamos que gastar un mínimo de 20€ por persona. ¿En serio? Esto nunca se mencionó cuando hicimos la reserva ni al llegar, y eso fue lo que más me molestó. Si este lugar realmente espera tal consumo, al menos deberían ser claros desde el principio. La actitud del chico fue tan grosera que me quedé pensando cuánto puede afectar a un negocio un mal trato al cliente. La experiencia fue tan pésima que, honestamente, no sé si volvería.

Ahora, en cuanto a la carta del Hostal de Sadernes, destacan algunas especialidades locales. Por lo que pude ver, hay opciones bastante típicas de la región, pero, sinceramente, no podría recomendar ningún plato después de lo que vivimos. En un lugar donde el servicio es tan deficiente, es un reto disfrutar de la comida, aunque la calidad de los ingredientes pueda ser buena. La próxima vez, tal vez consideremos otro sitio en la zona que nos trate con un poco más de respeto.

De dónde provienen los ingredientes utilizados en los platos del restaurante

Y, hablando de lugares chulos, no puedo dejar de mencionar el Hostal de Sadernes. Aunque nuestra visita no fue como esperábamos –el tema de los perros considerados peligrosos fue un palo–, hay que decir que la terraza del hostal tiene un ambiente flipante, ideal para disfrutar una birra después de una buena caminata. Así que, a pesar de que no nos dejaron entrar, creo que al final fue un buen movimiento. Es más, después de lo que leí en algunas reseñas, creo que les hice un favor a ellos y a nosotros mismos. Hay que decir que lo que sí me quedé con ganas de probar es su comida, pero en cambio, descubrí un sitio genial justo al lado: ¡la Masía el Pi!

Si buscas un planazo para después de recorrer los senderos de Sadernes, Masía el Pi es una opción que no puedes dejar pasar. El personal es super amable y aquí no hacen distinciones, que es un alivio. Lo probé todo, desde sus ensaladas abundantes hasta el cordero y la butifarra. Te aseguro que la calidad es increíble y la atención, muy buena. Además, ¿te he mencionado que el ambiente es perfecto para relajarte tras un día de excursiones? ¡Apenas 20-30 euros por persona, y sales de allí más que satisfecho! Te lo juro, que los 25 € por persona en el Hostal parecían excesivos después de conocer El Pi.

Por si fuera poco, el entorno es una maravilla; puedes hacer senderismo y hay zonas al lado del río Illerca donde hasta puedes darte un chapuzón. El aparcamiento es gratuito, así que no te preocupes por eso. Y te digo más: el tema de su huerta hace que todos los productos sean frescos y de calidad. No son solo palabras, realmente se nota en el plato. Las verduras y los lácteos son ecológicos y, como te dije, son recetas caseras y típicas de la zona pero con un toque especial que les da su propio estilo. En resumen, una parada obligatoria si estás en la zona. Si hay algo que me queda claro, es que los ingredientes provienen de su propia huerta, ¡directo del campo a tu plato! Así que, si te apetece un buen trato y buena comida, ya sabes dónde ir.

Se sirven desayunos en el Hostal de Sadernes

Y después de disfrutar de esos impresionantes paisajes de montañas verdes y ríos transparentes, no hay mejor manera de recargar energías que en el Hostal de Sadernes. La comida ahí es espectacular. Puedes empezar con unas ensaladas que son de otro mundo; a mí me dejaron alucinado. La ensalada de mató y anchoas con esos toques de romesco y olivada, y otra de remolacha, nueces, pasas y zanahoria con una vinagreta sabrosa, ¡brutales! La presentación estaba tan cuidada que casi daba pena atacar el plato. Las expectativas estaban por las nubes para los segundos, y puedo decirte que los canelones y el gratinado de patata con calabaza no decepcionaron en absoluto. La mezcla de sabores de montaña con un toque contemporáneo es un acierto total.

Además, no puedo dejar de mencionar el ambiente. Este lugar tiene una masía preciosa y un entorno natural que te deja sin aliento, ideal para disfrutar después de una buena caminata. Allá hay rutas de senderismo que son una maravilla. Imagina volver de una ruta por esos senderos rodeados de naturaleza y encontrar un rincón acogedor donde te sirven comida bien elaborada y con un cariño que se nota en cada plato. La relación calidad-precio es más que aceptable, variando entre 20-30€ por persona. ¡Y si te piensas quedar más tiempo, definitivamente vale la pena!

Por cierto, si te preguntas si se sirven desayunos en el Hostal de Sadernes, sí que los tienen. Aunque no tengo detalles específicos sobre el menú de desayunos, puedo imaginar que la calidad de la comida y el esmero por el servicio se extiende a las primeras horas del día. Así que, si te alojas allí, ¡asegúrate de probarlo! Te prometo que comenzarás la jornada con una sonrisa.

Cómo es el ambiente del Hostal de Sadernes

Y bueno, después de un buen chapuzón en el río, si te pasas por el Restaurante Can Galzeran, ¡prepárate para disfrutar de una comida excelente! Este lugar tiene un entorno estupendo, y lo mejor de todo es que el servicio es súper amable y atento. La tranquilidad que se respira aquí, rodeado de naturaleza, es simplemente ideal para relajarse un rato. Te aconsejo que no te pierdas los postres, ¡son una verdadera delicia! Para ser honesto, la cuenta varía, pero generalmente andas entre 30 y 40 euros por persona si decides cenar, y la calidad te aseguro que vale cada céntimo.

Los platos pueden parecer un poco limitados, pero lo que tienen lo hacen muy bien. El estofado de ternera y las costillas son un must, ¡están para chuparse los dedos! Claro, hay que mencionar que la ensalada fue un poco simple, pero eso no le quita puntos al resto de la cena. Además, la gente que trabaja allí es muy amable, lo que hace que la experiencia sea aún más grata. Y si llegas en verano, disfrutarás de su fresquete dentro del restaurante, ¡una bendición en esos días calurosos!

No te olvides de que el lugar está en medio de un paisaje espectacular, así que si llegas después de hacer una ruta al Gorg Blau, tendrás la cena perfecta después del esfuerzo. Eso sí, me han comentado que ha cambiado un poco con el tiempo. Antes, el encanto del lugar era más auténtico, con manteles de cuadros y una comida catalana más tradicional, pero aún así, siguen ofreciendo una calidad notable. Hay algo especial en este sitio que vale la pena descubrir.

En cuanto al ambiente del Hostal de Sadernes, es realmente agradable. La mezcla de naturaleza y la tranquilidad del entorno lo hacen perfecto para desconectar. Pocas mesas, mucha calma y un servicio muy correcto crean una atmósfera acogedora. Eso sí, el lugar está más dirigido a los huéspedes y comensales, así que hay un rollo exclusivo que se siente tan pronto como llegas. Imagínate disfrutar de una buena comida mientras admiras el paisaje, ¡es una experiencia que no querrás perderte!

Qué características hacen que el Hostal de Sadernes sea un lugar recomendable

Para rematar la jornada tras la ruta de senderismo por la Garrotxa, decidimos parar en el Hostal de Sadernes y probar lo que ofrecían en su restaurante. La comida estuvo realmente buena—no tengo quejas en ese aspecto. El servicio, también, estuvo a la altura; los camareros estaban atentos y serviciales. Pero, ojo, lo que realmente nos dejó un mal sabor de boca fue el momento de la cuenta. Nos dieron la carta con unos precios y al final nos cobraron más de lo que esperábamos. Nunca nos había pasado algo similar y, la verdad, fue un poco decepcionante.

Por otro lado, en otra ocasión fuimos al Gorg Blau antes de comer allí, y ¡vaya festín! Todo estaba buenísimo, y sinceramente el servicio fue de 10. La atención que recibimos marcó la diferencia. Tanto la comida, como el servicio y el ambiente se merecen un 5 estrellas en mi libro. Sin embargo, aún con esa experiencia positiva, nos dejó con un sabor agridulce la situación de los precios, y eso que el lugar se veía prometedor.

Después de varias visitas, puedo decir que el hostal tiene sus encantos, sobre todo el camping que tienen al lado; es sencillo pero de calidad-precio está muy bien y el personal ahí sí que es súper amable. En contraste, el restaurante no nos dejó tan buenas impresiones. Por un malentendido en la reserva y la falta de cortesía del personal, decidimos que no iba a ser nuestro lugar de regreso. Y es una pena, porque la esencia del sitio podría ser genial si se acompañara de un poco más de empatía y educación.

Así que, en resumen, lo que hace que el Hostal de Sadernes sea un lugar recomendable son las instalaciones sencillas pero efectivas del cámping, la calidad de la comida y el entorno natural impresionante. Eso sí, si decides comer en su restaurante, ten en cuenta que quizás deberías preguntar bien sobre los precios antes de hacer el pedido. ¡Siempre es bueno estar al tanto!

El personal del Hostal de Sadernes es amable y atento

Si alguna vez te encuentras en Sadernes, el Hostal de Sadernes es un lugar que realmente merece la pena visitar. Este sitio es un paraíso para los amantes de la naturaleza. Tienen rutas ideales para familias con niños, donde pueden disfrutar de un buen baño en gorgas, aunque no siempre hay agua. Pero tranquilos, que siempre hay una cascada impresionante al final. También es perfecto para los escaladores, tanto si estás empezando como si ya eres un crack en esto. Y si buscas un poco más de desafío, no te pierdas la ruta hasta Bassegoda o la subida a Talaixà; son rutas espectaculares.

Y si después de toda esa aventura te pica el hambre, el bar de Sadernes no te va a decepcionar. Aquí la comida está de rechupete. No puedes irte sin probar la ensalada de puerros con queso azul; es simplemente una combinación genial. Y aquellos canelones que sirven, ¡madre mía!, son de otro mundo. La calidad de la comida es de 5 estrellas al igual que el servicio y el ambiente; lo tienes todo en un solo lugar.

Ahora, claro, hay que mencionar que no todas las experiencias han sido perfectas, como esa vez que fuimos y nos dijeron que la cocina estaba cerrada a las 15:45. Nos quedamos un poco decepcionados. Aunque más tarde volvimos y, oh sorpresa, empezaron a servir tapas y bocadillos calientes, contradictorio, ¿verdad? Nos dejaron un poco confundidos con sus horarios y, para colmo, tuvimos un pequeño incidente con la cuenta que casi nos la cuelan. Sin embargo, eso no quita que el sitio en general siempre tiene una buena vibra.

En cuanto al personal del Hostal de Sadernes, hay opiniones encontradas. Algunos dicen que el trato es bastante familiar y cariñoso, lo que se refleja en ese ambiente acogedor del restaurante. Pero también parece que, en ocasiones, no son tan amables como uno esperaría, como en nuestra experiencia un poco surrealista. Así que, ya sabes, ve con buenas expectativas, porque seguramente te vas a llevar algo bueno del lugar, ya sea en la experiencia o en la comida. ¡Disfruta y que te sientas como en casa!

Cuál es la relación calidad-precio en el Hostal de Sadernes

Y si hablamos del Hostal de Sadernes, no puedo dejar de mencionar lo increíble que ha sido nuestra experiencia. Cinco estrellas por aquí, porque de verdad, ¡nos ha encantado! Hemos cenado, desayunado y comido allí, y todo estaba buenísimo. Imagínate disfrutar de un menú que cuesta entre 20-30 € por persona y que además te hace sentir como si estuvieras en un restaurante de lujo sin gastar una fortuna. El trato del servicio ha sido inmejorable, ¡un 10 para el equipo!

Por otro lado, aunque hay voces discordantes, la comida nos parecía excelente. Escuché a algunos que se quejaban de que intentaron cobrarles 20 euros por algo que según la carta costaba solo 10. Eso sí que es una decepción, y más cuando uno es cliente frecuente. Pero, en nuestro caso, el ambiente era fenomenal, lleno de naturaleza, perfecto para después de una caminata o un baño en las piscinas naturales de agua super limpia y cristalina. Lo que realmente se siente allí es la conexión con la naturaleza, un verdadero escape.

Definitivamente, otro detalle a destacar es la comida catalana típica que ofrecen. Han metido en el menú desde ricas ensaladas hasta suculentas carnes a la brasa, todo en porciones abundantes. La relación calidad-precio es excelente, especialmente para un lugar donde se respira ese aire de tranquilidad y frescura. Y esa crema catalana… ¡uf, espectacular! Nadie se debe ir sin probarla. Así que si tienes familia o amigos con ganas de una buena comida y un plan de escapada en la naturaleza, este lugar es super recomendable. ¡Por nuestra parte, repetiremos pronto!

Fotografías Hostal de Sadernes

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