
Si buscas un lugar con encanto para desconectar, el Hostal Restaurante El Cazador en C. Monasterio de Piedra, 7, 50210 Nuévalos, Zaragoza es una opción fantástica. A solo 3,2 km del Monasterio de Piedra, este albergue ofrece vistas al lago y a la montaña, además de una terraza genial donde relajarte. Las habitaciones están bien equipadas con TV de pantalla plana, baño privado y todo lo necesario para que te sientas como en casa.
Pero lo mejor, sin duda, es su restaurante, donde puedes degustar deliciosa cocina mediterránea, con opciones vegetarianas y veganas. Mientras estés allí, aprovecha para explorar el entorno: senderismo, pesca y piragüismo son solo algunas de las actividades que podrás disfrutar en la zona. Sin mencionar la piscina de inmersión que tienen para los días más calurosos. Este lugar no solo es cómodo, sino que también ofrece una experiencia completa para disfrutar de la naturaleza y buena comida.
Hostal el Cazador
Mapa Ubicación Hostal el Cazador
Dónde se encuentra el Hostal Restaurante El Cazador
¡Hey, amigos! Si alguna vez planean una escapadita al Monasterio de Piedra, tienen que considerar el Hostal El Cazador. Está ubicado en C. Monasterio de Piedra, 7, 50210 Nuévalos, Zaragoza, justo enfrente de un lago que parece sacado de una postal. Imaginen despertarse con esas vistas, ¡es simplemente genial! Y no se preocupen por la limpieza; el sitio es más que correcto y siempre está en condiciones. Ah, y para aquellos que se preocupan por el agua, la presión es perfecta, al menos eso he escuchado. Por cierto, el personal es súper amable, lo cual siempre suma en una buena estadía.
Ahora, no todo es perfecto, y hay que ser sinceros, los colchones son de muelles y, bueno, a veces pueden clavar un poco... Pero, vamos, teniendo en cuenta el precio que tiene y que fue en pleno puente de mayo, no se puede pedir más. ¡Así que lo recomendaría sin dudarlo! Si miramos las valoraciones, las habitaciones rondaban un 5, el servicio también un 5, y la ubicación, adivinen, ¡otra vez un 5!
Sin embargo, aquí viene la parte en la que hay que tener cuidado: la comida... Bueno, no es la mejor. Un día pedimos una cestita con media barra de pan por 3€, y la calidad de la carne que nos sirvieron fue más bien... rústica, por decirlo de una manera suave. El precio de la parrillada tampoco era muy atractivo. Después de ver eso, ni se nos pasó por la cabeza quedarnos a cenar más, la verdad. Así que, si ustedes deciden hospedarse ahí, mejor vayan con un plan para comer en otro lado.
A pesar de esos detalles, si buscan un lugar tranquilo y con buenas vistas, especialmente si viajan con su peludo, este es el sitio ideal. La amabilidad de los trabajadores, el desayuno rico y esa posibilidad de llevarse a su perro hace que este lugar sea muy especial. Así que ya saben, si van a visitar el Monasterio de Piedra, el Hostal El Cazador en C. Monasterio de Piedra, 7, 50210 Nuévalos es una opción que vale la pena considerar. ¡No se lo piensen más y prepárense para desconectar!
A qué distancia está el Hostal del Monasterio de Piedra
Y bueno, no sé si os he contado lo agradables que son Eva y Miguel, los dueños del Hostal el Cazador. Desde el momento en que llegamos, te hacen sentir como en casa. No solo te ofrecen alojamiento, sino que se preocupan de que tengas un buen rato y te dan recomendaciones sobre qué ver en la zona. Nos hablaron de rutas chulísimas y, por supuesto, del cercano Monasterio de Piedra, que está a solo unos minutos del hostal. Prácticamente tienes que ir, es un lugar espectacular y perfecto para un poco de aventura.
La habitación era bien tranquila y siempre se notaba la limpieza, lo que se agradece un montón. El ventilador fue un buen detalle, sobre todo en pleno verano, y las camas eran bastante cómodas. Claro, las almohadas podrían ser un tema de discusión porque para algunos son un poco altas, pero lo que importa es que al final del día te llevas un buen descanso después de disfrutar del día y las actividades que hay por ahí. Es un sitio ideal para hacer una escapada con amigos o en familia, porque tienes todo lo que necesitas.
Y hablando de comida, la cena fue un momento estelar. Tuvimos que esperar un ratito, pero los camareros fueron súper claros y eso siempre se agradece. La hamburguesa es un must que no puedes dejar pasar, y esas patatas caseras son pura delicia. Si queréis probar algo diferente, no dejéis de lado el sándwich “El Cazador” y la ensalada de queso de cabra. Ah, y el entrecot a la brasa… ¡No puedo dejar de pensarlo! Y no se olviden del desayuno; aunque es sencillo, tiene todo lo necesario para comenzar el día con energía.
Así que, para quienes se lo preguntan, el Monasterio de Piedra está a un paso del hostal, lo que hace que sea una opción súper conveniente si queréis disfrutar de un entorno natural impresionante y luego regresar para descansar en un sitio acogedor. ¡Definitivamente volveremos!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el hostal
Y mira, si decides quedarte en Hostal el Cazador, te vas a sentir bienvenido desde el primer momento. No es un lugar de lujo, pero ofrece lo que uno necesita después de un día de exploración. Las habitaciones son sencillas, así que no esperes mucho más que lo básico. No cuenta con secador, así que si eres de los que necesita un buen peinado, ¡haz la maleta con tu propio secador! Aun así, el ambiente es muy agradable y el personal es amable y cordial. Eso sí, ten cuidado con los ruidos de las paredes; las que están al lado de los huéspedes fiesteros pueden ser un poco finas. Pero para eso, ¡recuerda llevar tapones!
En cuanto a la comida, ¡tienes que probar el menú de brasa! Elegimos eso y, aunque el pescado del segundo plato no fue nada espectacular, estaba más que bien. Y si tienes un diente goloso, hay una variedad de postres que te harán olvidar cualquier intento de dieta. El servicio fue bastante bueno, con un 4 en atención y la ubicación también un 4. Además, si estás viajando con tu perro, hay muchos huéspedes que también llevan a sus peludos, así que es perfecto para ellos.
No olvides que, por la mañana, el desayuno es más bien simple, pero suficiente: café, zumos, tostadas, y un poco de embutido. Y aunque no es un bufé de lujo, pegan bien para empezar la jornada. Lo mejor es que puedes aparcar directamente en el hostal, así que ¡sin preocupaciones por dónde dejar el coche! Y para quienes les encanta salir a conocer, hay varias actividades cercanas, como el increíble Monasterio de Piedra, que está a unos 3 km.
Y en cuanto a las vistas, desde el hostal disfrutarás de un paisaje bonito, con las montañas y el verde que rodea a Nuévalos. Es un espectáculo para los ojos que te permitirá desconectar y relajarte después de un día lleno de actividades. Sin duda, no se puede pedir más por un buen precio y con ese buen trato que ofrece el personal. ¡Seguro que te encantará!
Qué comodidades ofrecen las habitaciones del Hostal Restaurante El Cazador
Y bueno, ¿qué tal la experiencia en el Hostal El Cazador? La verdad, me he quedado con una sensación un poco agridulce. Por un lado, el lugar promete, pero cuando se trata de comer, parece que la cocina no tiene del todo claro cómo hacer las cosas. Poca profesionalidad, sobre todo con la cocinera. Pedimos un chuletón que, honestamente, olía fatal. Casi nos da un mal rato, y aún así nos trajeron otro que también estaba en un estado horrible. Menudo desastre, no entiendo cómo pueden arriesgarse a jugar con la salud de la gente. Si buscaran un poquito más de atención a los ingredientes, seguro que el asunto mejoraría. De verdad, jamás volveré a arriesgarme a que me sirvan algo así.
Otra cosa que nos pasó fue que al almorzar, ¡madre mía! Nos tardamos más de dos horas para que nos sirvieran unos simples huevos fritos con patatas y longaniza. ¡Es que es de locos! Lo que debería ser un almuerzo rápido se convierte en una espera interminable. Y lo he notado en varias ocasiones, siempre acabamos pasando más tiempo esperando que disfrutando la comida. El ambiente es genial para una ruta en moto, claro, pero si pasas el rato esperando a que te sirvan, no sé si saldrá tan bien.
Y, honestamente, la comida no es la maravilla que esperaba. Está bien, tal vez mis expectativas son altas, pero ¿ser patatas congeladas de bolsa un plato típico? ¡Qué va! Hay cosas que podrían mejorar en su cocina. De hecho, me sentí un poco decepcionado con lo que probé, aunque las costillas estaban bastante bien. Al final, parece que saben que la mayoría de la gente solo para de paso. Y la atención del personal también deja bastante que desear, con algunos camareros que parecían estar más de paseo que trabajando.
A pesar de esto, hay que reconocer que el desayuno y la cena en el restaurante son buenos. La habitación estaba en perfecto estado y el hostal queda muy cerca del Monasterio de Piedra, perfecto para una visita. La verdad, me gustó lo bonito que es Nuévalos, es un lugar que vale la pena conocer y recorrer. Y sí, ¡estamos pensando en volver!
Sobre las comodidades del Hostal Restaurante El Cazador, las habitaciones son bastante confortables, todo en orden, lo que se agradece después de un día largo. Así que si te animas, ya sabes, puede que la experiencia varíe según el día que elijas. Pero la ubicación y el ambiente están genial para unos días de relax.
El hostal cuenta con opciones de comidas vegetarianas y veganas en su restaurante
Y, hablando de nuestras experiencias gastronómicas en el Hostal el Cazador, tengo que contarles la verdad sobre la comida. La primera vez que fuimos, nos animamos a pedir un entrecot que, lamentablemente, no estaba en su mejor estado. Olía mal y al probarlo, la cosa no mejoró; estaba avinagrado. La respuesta del personal fue para llorar: '¡para una vez que nos pasa!' Sin una disculpa ni nada. Al final, no comimos nada y pedimos la hoja de reclamaciones. Eso sí, se dignaron a no cobrarnos el entrecot, como si esto fuera un gran favor. ¡Vaya manera de arruinar las ganas de comer!
El desayuno fue toda una experiencia, aunque un poco cara, ya que nos cobraron 7€ solo por una tostada de jamón. Y si eso no fuera suficiente, el té y el café se fueron a 2€ cada uno. La calidad era buena, pero, sinceramente, me parece un poco exagerado por lo que recibimos. Sin embargo, en nuestra segunda visita todo mejoró un poco, sobre todo porque Eva, la dueña, es un encanto y nos proporcionó buena info sobre los lugares bonitos para visitar. Y no puedo dejar de mencionar a Antonio, que nos llevó a buscar robellones ¡y volvimos con ¡8 kilos!
Ah, y si hablamos de la hamburguesa, no puedo dejar de mencionarla. De carne sabrosa, con un buen pan que aguanta todo. Mancharla con ketchup sería un sacrilegio, de verdad. Esas cenas en la terraza son geniales, con un ambiente súper agradable y comedores acogedores. Lo que sí hay que tener en cuenta es que la comida puede tardar un poco, pero compensa, ya que todo es fresco y casero.
Por otro lado, no todo fue perfecto. Las habitaciones eran sobrias, pero ¡madre mía! Dormir era un desafío, especialmente por el ruido de las tuberías. Si alguien de arriba o al lado abre el grifo o tira de la cadena, parece que tienes un taladro justo encima. Lo del servicio también deja mucho que desear, ya que tardaron un montón en atendernos. Había una mesa al lado que casi se va a otro sitio, y eso que la comida estaba rica, aunque un poco más sencilla de lo esperado.
Y en respuesta a la pregunta así que no quiero dejarla de lado: No, el hostal no parece tener muchas opciones vegetarianas o veganas en su menú. La mayoría de los platos son bastante sencillos y no son muy variados en ese sentido. Así que, si eres vegano o vegetariano, prepárate para hacer un poco de menú en base a lo que hay disponible.
Qué tipo de cocina se sirve en el restaurante del hostal
Y bueno, después de una buena noche de descanso en el Hostal El Cazador, puedo decir que las habitaciones están bien. Tienen lo necesario para pasar la noche y, para ser sincero, el ambiente es acogedor. Tuvimos una anécdota bastante risueña cuando llegamos, ya que nuestra habitación estaba ocupada, pero no había nadie adentro, así que al final no pasó a mayores. La chica de recepción lo solucionó todo sin problema, y además, ¡fue genial que pudimos hospedarnos con nuestros perros! Todo el mundo sabe lo complicado que es encontrar sitios que acepten mascotas, así que eso fue un gran plus.
En cuanto al servicio, voy a darles un 4 sobre 5. La ubicación es prácticamente perfecta, así que no hay queja en ese sentido. Nos recomendaron el entrecot a la brasa, que estaba increíble, la carne jugosita y bien hecha. Las patatas con alioli y las bravas también estaban buenísimas; incluso sus raciones son grandes, así que salimos más que satisfechos después de cenar. ¿Lo único menos bueno? El desayuno. Para mi gusto, era un poco poco variado. Tenías el café y la leche para servírtelo a tu gusto y un par de pastas del día, pero me habría encantado más opciones para empezar el día con energía.
Ahora, no quiero ser pesimista, pero tuvimos un pequeño contratiempo durante la cena que se convirtió en un caos total. Nos sentamos esperando más de 80 minutos para que nos sirvieran. Parece que había un descontrol total en el servicio, y eso hizo que finalmente nos marcháramos con mal sabor de boca. Vimos a muchos grupos en la misma situación, haciendo cola en la calle mientras otros comensales eran atendidos sin problemas. Fue una pena, porque teníamos ganas de probar más platos del menú, pero terminamos tan frustrados que no pudimos. Así que, si tienes la oportunidad de ir a cenar, quizás mejor ve con tiempo y un poco de paciencia.
En cuanto a la cocina del restaurante del hostal, se caracteriza por ofrecer una comida tradicional con un toque casero. Tienen varias opciones en la carta, destacan las carnes a la brasa y los platos típicos que hacen que vale la pena pararse a probar. Así que, aunque las cenas pueden ser un poco impredecibles, lo que probamos estuvo a la altura. Si volvemos por la zona, sin duda consideraremos regresar, esperando que tengamos mejor suerte con el servicio.
Qué actividades se pueden realizar en los alrededores del hostal
Y mira que tenía expectativas, pero tened cuidado si pensáis cenar en el Hostal El Cazador. La primera vez que fuimos, pedimos un par de entrecots y, la verdad, parecían más suelas de zapatilla que otra cosa. ¡Era un timo total! Y para colmo, nos cobraron casi 70€ por dos entrecots, una ensalada y unos macarrones. Sin duda, la comida fue nefasta y el servicio también dejó mucho que desear. Tuvimos que devolver alguno de los platos porque era simplemente incomible.
Pero no todo fue tan malo, porque en otra ocasión nos quedamos a dormir y la cena, ¡madre mía! ¡Todo era increíble! La cantidad de comida era generosa y el trato por parte del personal fue excelente, muy amables y atentos. La habitación era un poco antigua, pero estaba limpia y los colchones y almohadas eran bastante cómodos y nuevos. Y las vistas al pantano desde la ventana, ¡ni hablar! Eran realmente bonitas, aunque eso sí, el aire entraba un poco porque la ventana no encajaba bien.
Es un lugar perfecto para pasar una noche, aunque podrían darle un repaso para arreglar algunas cosas. El desayuno podría mejorar un poco, ya que apenas tenían lo típico: queso y jamón york, y a mí me gusta un poco más de variedad con opciones saladas. Pero el precio es bueno, solo 65€ por habitación y, además, incluye desayuno. Y, la verdad, está a solo 5 minutos en coche del parque del Monasterio de Piedra, que merece la pena visitar.
Cuando regresamos, nos dimos cuenta de que el entorno natural es una maravilla. Hay un montón de actividades por hacer, como pesca en el pantano, o si preferís algo más activo, el piragüismo y el senderismo son grandiosas opciones. Además, hay merenderos en la zona, perfecto para un picnic. Con esos pinares a tu alrededor, entre la relajación y la aventura, se te pasan las horas volando. ¡Definitivamente, un sitio que recomendaría a amigos y conocidos!
Hay instalaciones para realizar senderismo cerca del hostal
Y ya que hablamos de la comida, no puedo dejar de mencionar cómo me sorprendió gratamente el menú del día. La verdad es que el hecho de que me hicieran un descuento de 2 € por ser trabajador fue un detalle que para mí es muy de agradecer. Y los platos... ¡tremendos! Caseros y con porciones bien abundantes. El servicio fue un 10, y desde luego, el lugar se merece una recomendación total.
Por otro lado, aunque en nuestra experiencia también hubo momentos menos brillantes. Recuerdo que un par de amigos intentaron sentarse en la terraza y, después de una hora esperando a que les limpiaran una mesa, decidieron marcharse. Era una pena porque el lugar en sí es bien agradable, con los camareros siendo muy amables y atentos. Pero vaya, la espera hizo que se marcharan un poco decepcionados. A veces, la atención puede no estar a la altura, pero es un riesgo que suele pasar en lugares tan concurridos.
Hablando de hacer planes por allí, es que el hostal está en un lugar privilegiado. Si estás buscando un sitio donde dormir y comer bien, está muy cerca del Monasterio de Piedra y las grutas de Ibes. Además, aunque no hay piscina dentro, tienen una piscina municipal a solo 50 metros y por 3 €. Y para aquellos que no pueden resistirse a un buen plato a la brasa, las carnes a la brasa que hacen en el restaurante son un must. Todo esto, sumado a las habitaciones limpias y cómodas con esas vistas al embalse, lo convierte en un punto ideal.
Y para los amantes del aire libre, lo bueno es que hay varias opciones de senderismo cerca del hostal. Pasamos la mañana en el Monasterio de Piedra disfrutando de la naturaleza, y ya te digo que hay múltiples rutas para explorar. Así que si llevas calzado cómodo y ganas de conocer, no te vas a aburrir. ¡Es un plan excelente para combinar buena comida y aventura al aire libre!
Se puede practicar pesca en la zona del hostal
¡Claro que sí! Te voy a contar sobre nuestra experiencia en el Hostal El Cazador, que fue un verdadero hallazgo. Si buscas un lugar donde disfrutar de la tranquilidad, este es tu sitio. Todo en el hostal es muy cómodo y el calidad-precio es inmejorable. La cena que tuvimos fue espectacular; pedimos una parrillada de verduras que estaba deliciosa, y todo era de huerta, ¡excepto los espárragos, claro! Lo mejor es que todo lo hacen a la brasa. La próxima vez que volvamos, seguro repetiremos. ¡Ya estoy deseándolo!
Aunque el desayuno fue un poco más normalito, todo estaba bastante rico. Lo mejor del lugar son sin duda los dueños, que son muy amables y hacen que te sientas como en casa. Las habitaciones eran adecuadas y estaban limpias, con sábanas impecables. De hecho, la calidad del servicio era buena, aunque un poco lenta. Pero, oye, a veces eso se perdona porque te permite disfrutar de una buena conversación con tus amigos mientras esperas.
La comida en su restaurante es como un abrazo; ofrecen raciones abundantes y precios ajustados. Por diez euros puedes comer un menú del día que incluye varias opciones bien ricas. No puedo olvidarme de mencionar que la hamburguesa gigante es un must que tienes que probar. Y sí, aunque el servicio a veces puede resultar un poco lento, el ambiente es tan acogedor que lo compensa, sobre todo si estás en esa onda de pasarla bien con amigos.
Ahora, en cuanto a la pesca en la zona, debo decirte que, aunque no lo probamos, hay oportunidades para ello. La región tiene algunos ríos cercanos ideales para pescar, así que si eres aficionado, sería una buena idea traerte la caña la próxima vez que vengas. Así que ya sabes, Hostal El Cazador es un gran sitio para disfrutar de buena comida y tranquilidad, ¡aunque un poco de paciencia en el servicio no viene mal de vez en cuando!
El Hostal Restaurante El Cazador tiene piscina
Y bueno, el Hostal El Cazador está ahí, en la calle Monasterio de Piedra, 7 de Nuévalos, y hay que decir que es un sitio básico, pero si buscas algo económico, este es el lugar. Las habitaciones son limpias pero bastante justas de espacio, y si eres de los que necesita un baño moderno, aquí te vas a llevar una sorpresa. El baño… digamos que parece que no ha visto una renovación desde hace 30 años. Pero, oye, lo importante es que está limpio, ¿no? Las camas son un poco incómodas, así que si le das mucha importancia al descanso, mejor prepara tu almohada favorita.
Ahora, hablemos de la tele, que parece sacada de una película de hace 20 años, y para colmo, no funcionaba. Pero bueno, si lo que quieres es desconectar y salir a conocer los alrededores, ¡este lugar funciona! El desayuno es bastante normalito, una mesa de metal sin mantel ni nada, con alguna que otra mosca dando vueltas. Y sí, ahí estaba el perro del restaurante paseándose como si fuera dueño del lugar. No tengo nada en contra de los perritos, pero, ya sabes, un poco de limpieza no vendría mal.
Lo que realmente destacan muchos es el buen trato del personal. La chica que nos sirvió fue súper maja. Aparte, el precio es muy razonable: por 65 € si llamas directo, puedes quedarte dos personas en camas individuales, ¡y eso incluye el desayuno! Tiene un parking gratis justo en la puerta, lo cual es un punto a favor si llevas coche. Y ojo, que también se cena bastante bien, así que no te quedes con hambre.
Ahora, acerca de la pregunta del millón: ¿El Hostal Restaurante El Cazador tiene piscina? La respuesta sería no. Si buscas hacer un chapuzón después de tus excursiones, vas a tener que buscar en otro lugar. Pero, como te digo, no está mal si lo que quieres es pasar una noche y disfrutar de lo que Nuévalos tiene para ofrecer.








