Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

El Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca es un auténtico hallazgo en la tranquila localidad maña, a solo 2 km de Calatayud y Zaragoza. Desde su inauguración en 1848, este balneario ha sido el más antiguo de Aragón, y no es difícil entender por qué: las aguas sulfurosas son perfectas para disfrutar de baños relajantes, circuitos termales y tratamientos mineromedicinales. Con más de 175 años de historia, ha mantenido su fama gracias a la calidad de sus instalaciones y la belleza del entorno.

Si buscas desconectar, este hotel de tres estrellas lo tiene todo. Puedes darte un chapuzón en la piscina exterior, relajarte en el spa o disfrutar de una buena comida en su restaurante. Además, cuentan con un gimnasio, sala de juegos y parque infantil para mantener a todos entretenidos. Si eres de los que disfrutan de un buen descanso en un lugar con naturaleza, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca es, sin duda, el lugar ideal para ti.

Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

·Hotel de 3 estrellas
4,1
1.675Reseñas
Fotos
Av. Valencia, 17, 50342 Paracuellos de Jiloca, Zaragoza
976 88 32 25

Mapa Ubicación Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

Dónde se ubica el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

¡Hey! Si estás buscando un lugar para relajarte un poco, déjame hablarte sobre el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, que está en la Avenida Valencia, 17, 50342 Paracuellos de Jiloca, Zaragoza. Este hotel de tres estrellas tiene un encanto especial, sobre todo si te gustan las termas y las piscinas. Hablando de las piscinas exteriores, son una maravilla, perfectas para pasar el rato bajo el sol. ¡Y ni hablemos de la zona termal! Si te gusta desconectar y cuidar de ti mismo, aquí encontrarás un espacio muy chulo para relajarte. La verdad es que el personal es súper amable y siempre están dispuestos a ayudarte.

Ahora, hablando un poco de la experiencia en las habitaciones, la habitación triple donde nos quedamos era bastante cómoda, aunque es cierto que un punto a mejorar sería tener un horario de cena un poquito más temprano, tipo a las 8:30, y quizás añadir un menú infantil. Pero bueno, al final acabamos disfrutando tanto que ya estamos pensando en volver.

Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas, ¿verdad? Hay algunos comentarios que mencionan que la limpieza no es el fuerte del lugar, y que la comida a veces puede ser un desastre total. ¡Eso sí que es una pena! Donde la gente se queja de pelo de anteriores huéspedes en la ducha o bizcochos durísimos en el desayuno... ¡ay, madre! En fin, algunos han tenido malas experiencias con el servicio, pero creo que vale la pena recordar que cada uno tiene su propia historia. Quizás si gestionaran algunas cosas de mejor manera, el hotel podría ser un destino top.

En respuesta a la gran pregunta de "¿Dónde se ubica el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca?", pues simplemente te diré que se encuentra en la Avenida Valencia, 17, en el encantador pueblo de Paracuellos de Jiloca, Zaragoza. Así que, si decides visitarlo, ya sabes: ¡podrás disfrutar tanto de las aguas termales como de un bonito entorno!

Cuándo fue inaugurado el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

La verdad es que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene un ambiente muy familiar, eso es un gran punto a favor. Fui con mi marido, mi melli y mi cuñado, así que éramos cuatro y buscamos desconectar un poco. Nos sorprendió lo beneficioso que son las aguas para la salud. Después de un día de relajación, sentíamos que nos habíamos dado un buen capricho. Y ni hablar del trato del personal, especialmente de Leo, que realmente sabe cómo hacerte sentir bien. ¡Su alegría es contagiosa! Siempre está con una sonrisa y dispuesto a ayudarte.

La comida es correcta, cierto, pero creo que es un lugar más para disfrutar de la tranquilidad y el entorno. Tienes unos jardines y un lago precioso donde puedes darte un chapuzón o simplemente tumbarte al sol. El espacio es increíble y está super bien para pasarla en familia. Además, desde ahí puedes moverte fácilmente a sitios chulos como el Monasterio de Piedra o localidades muy pintorescas como Calatayud o incluso Zaragoza. La ubicación es un plus, un 5 fácil.

Por otro lado, he leído algunas opiniones que se notan un poco más decepcionadas. Algunas parejas sentían que el lugar no cumplía con lo que esperaban por el precio, y parece que el mantenimiento podría llevar un poco de atención. Pero, vamos, que hay que recordar que es un hotel de 3 estrellas, a veces la gente olvida eso. Las habitaciones están bien, aunque el baño podría tener mejor ventilación para evitar que se concentre la humedad. En cuanto a la comida, hay un menú decente pero le falta un poco de variedad en el desayuno.

Para aquellos que aún tienen dudas sobre la historia del hotel, fue inaugurado en 1998. Así que, si realizas el combo de relax en el balneario y exploración de los alrededores, seguro que puedes sacar mucho provecho de tu estancia. ¡Aprovecha la oportunidad de descubrirlo!

Por qué es considerado el balneario más antiguo de Aragón

La verdad es que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca me dejó un sabor agridulce. El lugar tiene su encanto, sin duda, y la ubicación es bastante tranquila, lo cual se agradece si buscas una escapada relajante. Pero, cuando te das cuenta de que prácticamente no hay mantenimiento en la zona del balneario, se pierde un poco la magia. La primera impresión es clave, ¿no? Y lo primero que vi fueron hongos del tamaño de nuez en las duchas, y un olor a alcantarilla que te hace pensar dos veces antes de entrar. No es lo que esperas de un lugar que presume de ser un balneario.

Hablemos de la comida, que fue todo un tema. Optamos por la media pensión y, sinceramente, se sentía más como un menú de geriátrico que nada. La comida era ultra básica y parecía que se habían pasado de frenos en la elaboración. Si esperabas una experiencia culinaria acorde a un hotel de tres estrellas, te vas a llevar una decepción. Y ya ni hablemos de las habitaciones; son bastante pequeñas y la cama hacía un ruido que, sinceramente, podría despertarte en medio de la noche. Las puertas no cierran bien, y cada vez que una habitación del pasillo se abre o se cierra, el ruido resuena como si fuera una invasión. ¡Menuda experiencia!

Por otro lado, hay cosas que me gustaron. Los lagos son bonitos, y puedes darte un chapuzón en uno de ellos que, más que lago, es una piscina artificial. Hay buena sombra y cómodas hamacas para relajarte, lo cual se agradece. La zona chillout, aunque algo abandonada, tenía su potencial, y la música en directo por la noche fue un buen toque. Sin embargo, pagar 20 € por persona para disfrutar de la 'piscina bonita' me pareció un poco caro, especialmente cuando los aseos y vestuarios dejan tanto que desear.

Ahora, sobre por qué este sitio es considerado el balneario más antiguo de Aragón, supongo que habría que decir que tiene historia, aunque esa historia está bastante deteriorada. El balneario ha sido un lugar de paso y descanso desde hace años, y a pesar de sus muchas fallas, aún conserva partes de un pasado que, aunque abandonado, sigue teniendo un aire nostálgico. Así que sí, tiene su historia, pero el estado actual lo deja algo en entredicho. En fin, si decides visitar, ve con expectativas moderadas. ¡Hasta la próxima!

Qué tipo de aguas se utilizan en el balneario

Y bueno, después de nuestra experiencia en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, hay muchas cosas que comentar, ¡vaya que sí! Por un lado, el lugar tiene un buen servicio en general; las recepcionistas y las camareras son un encanto y siempre están dispuestas a ayudarte. Pero, por el otro lado, el comedor es un poco pequeño y suele estar lleno de gente, lo que puede hacer que las comidas sean un poco caóticas. Ay, y un detalle que nos chocó: las servilletas que te dejan en la mesa durante el almuerzo te las dejan para la cena. No sé tú, pero a mí no me hace mucha gracia reutilizar cosas de esa manera.

En cuanto al spa, es un tema controversial. Algunas instalaciones están bien, pero otras dejan que desear. Al parecer, tiene frío en algunas zonas, y la calidad de las duchas no siempre es la mejor: algunas estaban oxidadas y, sinceramente, eso no es lo que esperas de un balneario. Quedamos un poco decepcionados al ver que la oferta de servicios de bienestar, como los masajes, no fue lo relajante que prometían. Y encima, había ruidos de niños y de conversaciones que rompían la atmósfera. No sé vosotros, pero ¿no se supone que un spa debería ser un refugio de paz y tranquilidad?

La comida, aunque no es mala, se siente un poco básica.

El menú de la cena fue bastante limitado y la calidad sólo correcta. O sea, una opción eran sopa de ajo o una ensalada con productos que parecen del Mercadona. La verdad es que esperas un poquito más cuando estás en un lugar como este, ¿no crees? El desayuno en forma de buffet era bastante completo, eso sí, así que no todo estaba perdido. Al final, la relación calidad-precio no cuadraba; hay cosas que deberían mejorar considerablemente.

Y sobre las aguas del balneario, se utilizan aguas minero-medicinales que tienen propiedades beneficiosas, aunque nuestras experiencias nos hicieron cuestionar un poco su eficacia, sobre todo con el estado de algunas instalaciones. En fin, si decides visitar el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, quizás quieras ir con expectativas más bajas o simplemente disfrutar de un par de días de relax sin pensar demasiado en los detalles. ¡Espero que tu experiencia sea mejor que la nuestra!

Qué tratamientos termales se pueden disfrutar en el hotel

Así que, después de nuestra experiencia en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, tengo que decir que se siente un poco agridulce. El sábado 9 y domingo 10 de junio de 2025 estuvieron bastante bien en términos de ubicación y ambiente, pero la parte de las instalaciones dejó mucho que desear. En serio, no funcionaban las duchas de entrada ni las del vestuario, lo que hizo que el acceso a la zona termal fuera bastante incómodo. Además, los chorros de la piscina termal estaban fuera de servicio y había tan poca agua en la zona de pies que parecía casi un charco. ¿Dónde quedó esa relajación que se supone que debe traer un balneario? Lamentablemente, el centro termal no cumplió con lo prometido.

Aún así, quiero mencionar lo positivo que encontramos en esta escapada. Tanto el personal del hotel como el del restaurante fueron increíblemente atentos y amables, lo que siempre ayuda a suavizar la experiencia. Sin mencionar que, a pesar de los problemas con el balneario, el parque exterior es realmente fabuloso. Tiene pistas de pádel, petanca y hasta una piscina externa con hamacas y sombras. Ideal para disfrutar del sol. Y si te animas a salir de las instalaciones, hay excursiones a lugares increíbles como el Monasterio de Piedra o Calatayud, ¡una forma genial de complementar tu viaje!

Por otro lado, si buscas una experiencia totalmente opuesta, el año pasado, aquí fue todo lo contrario para mí. El balneario me pareció excelente en cuanto a las instalaciones y el trato. La comida era casera y variada, y la responsable del restaurante, Leo, fue muy agradable durante nuestra estancia. De verdad que esos pequeños detalles marcan la diferencia. La tranquilidad y el ambiente global del lugar fueron un placer, y probablemente volveré.

En cuanto a los tratamientos termales, hay opciones que pueden disfrutarse en el hotel, a pesar de nuestra experiencia fallida en algunas instalaciones. Aparte del circuito termal, que incluye zonas de agua fría y caliente, ofrecen variadas aplicaciones de hidroterapia. Aunque algunos de los chorros no funcionaban, parece que normalmente hay una buena oferta de tratamientos, desde masajes hasta envolturas con barro. Así que, si estás pensando en ir, puede ser una buena idea verificar las reseñas más recientes en Tripadvisor para tener claro qué esperar. ¡Esos detalles pueden hacer que tu visita sea totalmente diferente!

Qué servicios ofrece el Hotel Balneario Paracuellos para relajarse

La experiencia en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca puede ser un poco mixta, dependiendo de lo que busques. Cuando llegamos, el ambiente se nota tranquilo y relajante, pero hay ciertos detalles que te hacen cuestionar si realmente estás en un balneario de calidad. Por ejemplo, el circuito termal en sí no es tan impresionante como uno podría esperar. Sí, hay una piscina con chorros y agua sulfurosa que está bien, pero luego, el “circuito” se limita a tres duchas, dos saunas pequeñas, y eso es todo. Lamentablemente, eso no parece justificar el nombre que le dan de “circuito termal”.

Lo más curioso fue que tras varios años visitando el lugar, tuvimos un pequeño percance con el horario. Nos dijeron que podíamos disfrutar del circuito hasta las 20:00h, pero a las 19:30h nos hicieron salir porque supuestamente el horario había cambiado. Fue un poco frustrante, sobre todo cuando planificamos el día con esa incertidumbre, y claro, las maneras del personal de limpieza no ayudaron mucho a mejorar la situación. Con comunicación más clara, esto no debería haber sido un problema, porque ya no es la primera vez que venimos.

En cuanto al vestuario, oh man, es pequeño y con mucha humedad. Eso, sumado a que durante nuestra visita hubo una comunión en la zona, impidió que pudiéramos disfrutar de la tranquilidad que esperábamos encontrar. Así que, si decides visitarlo, tal vez quieras preguntar por el ambiente antes de ir. No está de más saber lo que te espera.

Si te preguntas qué servicios ofrece el Hotel Balneario Paracuellos para relajarte, la verdad es que hay un par de opciones. El principal atractivo es el circuito de aguas, aunque con sus limitaciones. También tiene un par de saunas y, aunque el vestuario no es lo ideal, puedes aprovechar ese tiempo en las instalaciones. A veces es bueno tener en cuenta que la tranquilidad también depende del momento en que vayas, así que ¡buen viaje y que disfrutes!

El hotel cuenta con alguna opción de recreación para niños

La verdad es que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca es un lugar que tiene su encanto y ventajas, pero también tiene sus fallos. La última vez que fuimos, teníamos muchas expectativas, sobre todo para disfrutar del circuito termal. Nos dijeron que iba a durar 2 horas, pero en realidad no llegamos ni a 1:30, y ya desde media hora antes empezaron a presionarnos para salir. Todo esto a las 18 horas y cerrando a las 20 horas… un poco decepcionante, la verdad. Y, para colmo, la parte de agua fría y caliente estaba cerrada por obras sin ninguna advertencia previa. Así que, después de esta experiencia, es difícil que volvamos.

Respecto a la comida, ha pasado de ser un punto fuerte a una auténtica decepción. En nuestras anteriores visitas, siempre habíamos salido satisfechos, pero esta vez el menú se sentía más como el de un comedor de hospital que el de un balneario. Menos calidad y variedad en los platos; ¡salí con hambre! Lo mejor sería buscar un sitio en el pueblo para comer, porque la comida ahí ya no está a la altura del resto de las instalaciones.

Lo positivo es que el lugar está bien situado, a un paso de Calatayud, y hay un montón de rutas de senderismo que puedes explorar. Si te gusta la naturaleza, eso es un plus. Además, el acceso al balneario es bastante libre y puedes moverte por allí sin restricciones. La verdad es que los chorros de agua caliente y los tratamientos medicinales son de lo mejor, así que si lo tuyo son las aguas termales, aún puedes encontrar motivos para disfrutar.

En cuanto a la recreación, si viajas en grupo o en familia y buscas algo para los más pequeños, puede que te decepcione un poco. No hay muchas opciones de entretenimiento específico para niños. Los adultos pueden relajarse en el balneario y disfrutar de la tranquilidad, pero para los peques, mejor llevarse algún juego o planear actividades fuera del hotel. Así que, aunque hay muchas cosas buenas, necesitarían ajustar algunas cosillas para que todos se lo pasen genial, especialmente los más pequeños.

Qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

Vaya, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene un poco de todo, ¿eh? Por un lado, las aguas sulfurosas son realmente lo mejor para la piel, no hay duda, pero la verdad es que las instalaciones ya están un poco anticuadas. Si buscas un lugar para relajarte, está bien, pero esos detalles como la seguridad de la caja fuerte sin un código y las habitaciones anticuadas son algo que deberían actualizar. No te lo voy a negar, es un lugar tranquilo, perfecto para desconectar, pero la verdad que estaría genial un retoque para modernizarlo.

Y qué me dices de la comida... ¡vaya lío! Antes nos servían un menú más variado, pero según muchos, se ha convertido en algo más parecido a un rancho. Te entiendo si te decepcionas. Si vas con un grupo de amigos o en pareja y lo que esperas es un buen banquete, pues es un baquetazo. Aunque, en mi última visita, como buenos marqueses, nos servían incluso de repetir plato, lo cual fue un gran detalle. Pero no sé, a veces la calidad se siente un poco afectada y eso no mola.

Por otro lado, la ubicación no es muy accesible, así que olvídate de dar una vuelta a pie por el entorno. Está un poco apartado, y las actividades cercanas son nulas, a menos que quieras quedarte disfrutando de las actividades que el hotel ofrece. Pero aquí entra lo bueno: es un lugar tranquilo y eso deja una buena sensación al final del día. A veces menos es más, y la paz y el buen precio lo compensan, aunque deberías tener en cuenta esas otras cosas.

En cuanto a la experiencia general, si me preguntas, el Hotel Balneario de Paracuellos de Jiloca te ofrece un tipo de alojamiento bastante singular. Se trata de un hotel de 3 estrellas donde puedes disfrutar de un balneario con esas aguas termales que realmente hacen maravillas con la piel. Sin embargo, las habitaciones necesitan un poco de amor, y la comida no es para celebrar. Ideal para un fin de semana en pareja o con amigos que busquen relajarse, aunque con algunas limitaciones.

Cuál es la clasificación del hotel en términos de estrellas

Y hablando del Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, hay quienes dicen que la experiencia es un poco así, regular. Las instalaciones están bien, el balneario tiene su encanto y, la verdad, Ramíro ha hecho un buen trabajo manteniéndolo en funcionamiento. Pero, ojo, la comida... eso sí que deja un poco que desear. Si vas con la idea de disfrutar del menú, te recomiendo que te informes bien nada más llegar. Te vas a llevar sorpresas si crees que puedes pedir cualquier cosa de la carta sin que te digan nada. La verdad es que podrías acabar un poco decepcionado si pagas pensión completa y al final acabas pidiendo platos de un menú inferior al que pensabas.

Ahora, sobre el ambiente del hotel, es conveniente para unos días de tranquilidad total. La ubicación es un poco limitada si piensas pasear, ya que la viabilidad peatonal es nula. Pero si buscas desconectar con tu grupo de amigos o en familia, aquí se logra bastante bien. Las habitaciones son pequeñas pero suficientes para descansar después de un largo día disfrutando del balneario. A mí no me molestó tanto, pero hay que decir que no son muy espaciosas.

Por cierto, si vas en esos días de lluvia que mencionan algunas reseñas, asegúrate de que la calefacción funciona. Lo de no tener calorcito en octubre es una faena, sobre todo si pagaste por dos noches y solo pudiste disfrutar de una. A veces la flexibilidad en circunstancias difíciles brilla por su ausencia, y eso puede hacer que la experiencia sea un poco amarga, especialmente si viene un imprevisto.

A fin de cuentas, este hotel es de 3 estrellas y, aunque hay algunos aspectos que podrían mejorar, otros están bastante bien para lo que pagas. Así que si te apetece pasar un buen rato y no esperas lujos de Panticosa, ¡dale una oportunidad! La relación calidad-precio es razonable y también creo que vale la pena volver. Al final, lo importante es disfrutar y aprovechar el momento.

Existen instalaciones deportivas dentro del hotel

La verdad es que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca es un sitio que tiene su encanto, ideal para desconectar y relajarse un poco. Yo estuve allí con mi marido por dos noches en régimen de pensión completa, y la verdad es que nos gustó mucho. El desayuno estaba muy bien, lo disfrutamos un montón. Sin embargo, ya de entrada, lo que me llamó la atención fueron las opciones de comida y cena, que son algo limitadas. Los platos no son contundentes y, para colmo, los segundos platos no suelen tener guarnición. Así que si vas con hambre, prepárate a pedir algo fuera del menú.

Si buscas tranquilidad, este es el lugar perfecto. Sin embargo, como en casi todos los hoteles, el aislamiento acústico de las habitaciones puede ser un poco problemático. Si tienes vecinos que no saben hablar bajo, podrías escuchar hasta su conversación más íntima. Afortunadamente, la mayoría de la gente que está allí viene a descansar, así que no es algo que nos haya molestado demasiado. De todas formas, el trato fue muy familiar y ameno, y el circuito termal y las piscinas están cuidados con esmero, lo que ayuda a olvidar esos pequeños inconvenientes.

Por otro lado, la limpieza y la accesibilidad del hotel son bastante buenas, pero el servicio de sala deja un poco que desear. Al parecer, nos tocó en una hora pico y el personal parecía más preocupado por recoger que por ofrecer un buen servicio. Se escuchaban sillas arrastrándose y conversaciones en voz alta, lo que arruinaba un poco el ambiente tranquilo que esperábamos. Una sugerencia para ellos: alguna alfombrilla de esas para las patas de las sillas podría ayudar a mantener un ambiente más agradable, ¿no creen?

Y, para responder a la pregunta que muchos se hacen, no hay instalaciones deportivas dentro del hotel, así que si eso es un must para ti, tal vez deberías tenerlo en cuenta antes de reservar. Aunque si buscas relajación y bienestar, aquí tienes el balneario con todo lo necesario para que recuperes la paz y la tranquilidad. Sin duda, una buena opción para escaparse un rato.

Qué actividades se pueden realizar en el entorno natural del hotel

Como te decía, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene su encanto, aunque no es perfecto. La tranquilidad se respira en el ambiente, y eso se agradece mucho si buscas desconectar un poco. La atención del personal es bastante apreciable, aunque, bueno, ya sabes cómo es a veces: hay quienes te hacen sentir como en casa y otros que no tanto. Pero en general, el trato es muy bueno y eso cuenta un montón. Ah, y no te olvides de probar la comida casera; aunque puede que no sea siempre un festín gourmet, hay algo reconfortante en esos sabores familiares que te hacen sentir como en casa, sobre todo después de un día de relajación.

Si hablamos de los tratamientos termales, ¡son un verdadero regalo! Puedes disfrutar de muchos sitios para realizar estos tratamientos, todos bien cuidados para que puedas relajarte al máximo. Las aguas sulfuradas son una delicia; ¡te dejarán la piel suave como la de un bebé! Si te gustan los chorros del spa, aquí no te decepcionarán. Además, el balneario en sí es bastante completo, aunque hay zonas que, sería bueno que, les dieran un poco de cariño. ¡Esto ya lo mencionamos!

En términos de actividades, hay mucho por explorar en los alrededores. Hay varios pueblos bonitos donde puedes pasear y empaparte de la cultura local, y las instalaciones del balneario son ideales para hacer algunos deportes. Pero ojo, no vayas a esperar una fiesta continua. El sitio es tranquilo, perfecto si lo que buscas es descansar y pasar un buen rato en pareja o con amigos.

Sin embargo, hay un par de cositas que valdría la pena mencionar. No es el lugar más moderno; de hecho, algunas instalaciones pueden dejar un poco que desear. Por ejemplo, la piscina exterior a menudo no está cuidada, y el bar parece que también tiene un horario un tanto limitado. No sé, hay quienes dicen que parece más un lugar para abuelos que para un grupo de jóvenes buscando diversión, aunque para el relax es una joya. Eso sí, cuando vayas, ten cuidado con dejar objetos de valor en la habitación, porque he oído historias de que hay que estar atentos con eso.

En resumen, sí, el balneario tiene un buen rollo, pero tal vez sería buena idea alojarse en otro sitio si valoras más la seguridad y las comodidades modernas. Disfrutad del balneario, pero ¡ojo con lo que dejas! Las actividades del entorno son geniales, así que si te decides a ir, ¡espero disfrutes de una experiencia maravillosa!

Hay piscina exterior disponible para los huéspedes

La verdad, lo que buscas en un balneario es relajación y tranquilidad, y aquí eso brilla por su ausencia. Al llegar, el comedor te deja un poco en shock. Imagínate un lugar abarrotado de personas mayores, la mayoría del IMSERSO, hablando a gritos y con un aire enrarecido que te hace temer lo peor. Y sí, aquí estoy, cuatro días después, lidiando con una gripe que, parece obvio, pillé por esos lares. Un detalle que deberían considerar es separar a los huéspedes de diferentes tipos; sería tan sencillo como ajustar los horarios de las comidas o crear espacios diferentes. Total, venimos a relajarnos, no a añadir estrés a nuestras vidas.

Y luego está la comida... ¿qué se puede decir? Lo más básico que te puedas imaginar, ¡y no porque busquen un menú saludable! Más bien parece que no hay ganas de ponerle un poco de cariño a lo que sirven. Y no hablemos de la piscina exterior: ¡madre mía! Un verdín en el fondo te hace preguntar si han echo un mantenimiento desde que el hotel abrió. ¿Y la accesibilidad? Tienes que sortear una carretera llena de tráfico para llegar hasta ella. Las fotos que ves en internet no tienen nada que ver con la realidad; ¡me sentí engañado!

Para rematar la faena, durante nuestra estancia había dos bodas y un bautizo, lo que saturó todo aún más. Tuvimos que esperar increíbles tres cuartos de hora para entrar a cenar, y ni una cervecita por cortesía en el pequeño bar, que, seamos sinceros, no está a la altura del bullicio del hotel. Las habitaciones son otro nivel: minúsculas, sofocantes y hasta un poco sucias, con muebles antiguos que ya no tienen utilidad. El baño... ni hablar, ¡había bichos corriendo por el suelo! Por eso, le doy dos estrellas, solo por el circuito de la piscina termal que, a pesar de todo, tiene su encanto, ¡hasta que llegan los de IMSERSO y lo estropean todo!

¿Y acerca de la piscina exterior para los huéspedes? Pues, sí, efectivamente hay una… aunque dejaría mucho que desear. Parece que no se le da el cariño necesario y el acceso no es el más seguro por todo ese tráfico. Si quieres disfrutar, sinceramente te recomendaría buscar otro hotel en el que puedas relajarte de verdad o, al menos, planear tu visita a otro balneario donde cuiden más estos detalles.

Fotografías Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca

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