
Hotel Can Fisa es un encantador hotel de 2 estrellas situado en la hermosa Corbera de Llobregat, a solo 18 km de Barcelona. Sus huéspedes disfrutan de vistas espectaculares al valle del Llobregat y pueden solazarse en su piscina al aire libre. Con un ambiente acogedor, este hotel ofrece habitaciones confortables y una gastronomía excepcional, destacando el restaurante Hibiscus, donde puedes deleitarte con platos mediterráneos para el almuerzo y la cena.
La ubicación es ideal si buscas un escape del bullicio, ya que Can Fisa está rodeado de naturaleza, a 340 metros sobre el nivel del mar. ¡Y no te preocupes por la conexión! Disfrutarás de Wi-Fi gratuito en todo el hotel y habrá eventos sociales por la noche para que te diviertas. Además, si necesitas una opción flexible, encontrarás tarifas completamente reembolsables con cancelación gratuita. Ven y vive la experiencia única de relajarte en este rincón pintoresco de Barcelona.
Hotel Can Fisa
Mapa Ubicación Hotel Can Fisa
Dónde se encuentra el Hotel Can Fisa
¡Hey, amigos viajantes! Si están pensando en una escapada y quieren un lugar que lo tenga todo, déjenme hablarles del Hotel Can Fisa en Corbera de Llobregat, Barcelona. Este hotel de 2 estrellas es un verdadero hallazgo. La ubicación es excelente, en la Carrer Bellavista, 1, y lo mejor de todo son las vistas preciosas que tienen desde las habitaciones y el comedor. Imagínense desayunando con una vista increíble de la montaña: ¡un auténtico lujo para empezar el día!
Otro punto a destacar es el servicio. La atención de Eduard fue realmente insuperable, ¡ese chico se merece un 10! Nos trató de manera tan cercana y amable que uno se sentía como en casa. Además, la comida es para chuparse los dedos. El menú del día estaba buenísimo y super elaborado, y aunque algunos notaron una bajada de calidad en las raciones en comparación con años anteriores, el servicio se mantiene en la cima. La hamburguesa que pedí fue simplemente maravillosa, ¡con sus patatas y ensalada al lado!
Sí, es verdad que a veces se echa en falta una nevera o ventiladores en las habitaciones. Pero, ¡vamos! Eso no quita todo lo bueno que ofrece. Este lugar tiene una historia espectacular, y han pasado por allí leyendas de la música como Nino Bravo, Dyango y hasta el romántico Sandro de América. Hay que tener en cuenta que el hotel es tranquilo y es ideal para familias y grupos. Perfecto para una escapada sin preocupaciones.
Así que, ¿dónde se encuentra el Hotel Can Fisa? Pues está en la Carrer Bellavista, 1, en Corbera de Llobregat, Barcelona. Si deciden hacerlo su próximo destino, ¡no se van a arrepentir! Es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de una buena comida, todo a un precio razonable. ¡Ya estoy pensando en volver!
Qué clasificación tiene el Hotel Can Fisa
Y mira, si estás pensando en el Hotel Can Fisa, déjame decirte que tiene un ambiente que de verdad se siente acogedor. Un 2 estrellas que sorprende, ¿no crees? La ubicación es excelente, justo en Carrer Bellavista, con unas vistas panorámicas que te dejan sin aliento. Es un sitio ideal si quieres escapar del bullicio de la ciudad y disfrutar de unos paisajes tranquilos.
Nosotros estuvimos por trabajo y, aunque el bufete era un poco limitado, lo que comimos en el restaurante estaba riquísimo. Te lo aviso, eso sí, el zumo natural podría mejorar y estaba un poco escaso. Pero cuando sientes que el trato es bueno, todo se compensa, y la atención del personal fue excepcional. Nos atendieron tan bien que ya estamos planeando volver en nuestra próxima visita a Barcelona, ¡es muy recomendable!
Y hablemos de las habitaciones. Eran amplias, cómodas y limpias, justo lo que necesitas después de un día ajetreado. De verdad, para ser un hotel de 2 estrellas, las instalaciones están bastante bien. Aunque una renovación no le vendría mal, la atención al detalle y la limpieza compensan cualquier carencia. ¡Ah! Y ese rabo de toro que probé, ¡no te lo puedes perder! Perfecto para compartir entre amigos después de una jornada intensa.
En resumen, si me preguntas, ¿qué clasificación tiene el Hotel Can Fisa? Pues es un 2 estrellas, pero con una experiencia que supera las expectativas de muchos 3 o 4 estrellas, ¡para que veas! Con su buena relación calidad-precio, su ambiente tranquilo y ese personal maravilloso, seguro que repites.
A qué distancia está el hotel de Barcelona
Y bueno, si hablo del Hotel Can Fisa, hay que reconocer que tiene su encanto a pesar de algunas deficiencias. La ubicación en Carrer Bellavista tiene unas vistas que te dejan boquiabierto, pero el hotel en sí deja un poco que desear. Por 87€ la noche, esperábamos un poco más, sobre todo con una habitación que parece que ha visto mejores días. La cama de 1,35m con muelles que se clavan no ayuda mucho a la hora de descansar, ¿verdad? Y esas humedades… ¡un poco preocupantes! La verdad, si le dedicaran un poco de cariño y mantenimiento, podría ser un lugar precioso. Pero bueno, así está la cosa.
Sin embargo, no todo es negativo. La cena que nos pusieron estaba muy buena, aunque sinceramente, un poco cara para las porciones que traía. Pero hey, uno no se queja si la comida es deliciosa. La parte buena es que, al menos, el restaurante gozaba de un excelente servicio. El personal nos atendió de maravilla, lo que se agradece en cualquier lugar, ¿no? Y para aquellos que buscan un respiro de la ciudad, el ambiente es bastante tranquilo, lo que da una sensación de desconexión.
Y hablando de desconexión, el lugar tiene un aire muy hogareño. Ayer nos pasamos por la cafetería a comer unos churros con chocolate y, de verdad, estaban de rechupete. La chimenea encendida y unos sillones súper cómodos te hacen sentir como en casa. Además, el baño estaba limpiecito, lo que siempre es un buen punto a favor. Todo esto está muy cerca del pesebre viviente, lo que añade un toque especial al viaje.
Para quienes necesiten saber, el hotel está a unos 25-30 minutos de Barcelona, así que lo tienes bastante accesible si quieres salir a conocer la ciudad. La mezcla de tranquilidad y cercanía a la metrópoli lo convierte en una opción interesante para esos escapados de la rutina. Así que, si vuelves por aquí, ya sabes qué esperar. ¡Espero que te sirva toda esta info!
Qué vistas pueden disfrutar los huéspedes del hotel
Y para los que buscan un lugar tranquilo y acogedor, el Hotel Can Fisa es una joya que no decepciona. La verdad es que si tienes la suerte de visitar este hotel por cuestiones de trabajo o incluso unas vacaciones, quedas sorprendido con las vistas espectaculares que ofrece. Imagina despertar y tener esos paisajes de Montserrat de fondo, ¡una maravilla! La habitación que me tocó estuvo, sin ser lujosa, bien a muy bien. Tiene todo lo que necesitas para una estadía cómoda, con un toque retro de los 70 que le da un aire pintoresco.
Y no puedo dejar de mencionar el buffet libre del desayuno. Está bastante completo, así que no te vayas con hambre. A mí, me encantó ese momento de disfrutar café caliente frente a la chimenea en la zona del bar. Además, el personal se merece un reconocimiento especial: son un diez, siempre dispuestos a ayudar y hacerte sentir como en casa. Se nota que en este lugar entienden la importancia de la atención al cliente.
A pesar de algunos comentarios sobre la relación calidad-precio de la comida, mi experiencia fue positiva. La comida era variada y sabrosa, ideal para grupos o para aquellos que viajan solos y quieren disfrutar de una buena cena sin salir del hotel. Eso sí, te recomiendo probar todo lo que puedas, ¡así te aseguras de no perderte ninguna delicia de la casa! Y si decides pasear un poco, hay comercios a pocos minutos y una parada de bus justo detrás, lo que es súper conveniente.
En cuanto a las vistas, los huéspedes pueden disfrutar de panorámicas impresionantes que abarcan desde el entorno natural hasta la hermosa arquitectura del pueblo de Corbera de Llobregat. Sin duda, este hotel se convierte en un refugio donde la tranquilidad y las vistas son las verdaderas protagonistas.
El Hotel Can Fisa cuenta con piscina
Y bueno, como te decía, si estás buscando un lugar tranquilo en Corbera de Llobregat, el Hotel Can Fisa es una opción que vale la pena considerar. Está en la parte elevada del pueblo, así que las vistas son impresionantes, especialmente al amanecer o al atardecer. Puedes relajarte junto a la piscina, que por cierto es muy tranquila y perfecta para esos días de calor. Hay una buena cantidad de espacio, así que no te sentirás apretado ni rodeado de gente. Es ideal si planeas ir en grupo o con la familia.
Hablando de la comida, el restaurante realmente se lleva una palmadita en la espalda. La calidad es sorprendente, y eso que estamos hablando de un hotel de 2 estrellas. Desde unos arroces riquísimos hasta postres caseros que te hacen sentir como en casa... ¡No te lo puedes perder! Y hay que mencionar a Rosalinda, la camarera, que es un amor y siempre está atenta para que tengas todo lo que necesites.
Aprovechando el tema de lo hogareño, el personal aquí es un factor clave del ambiente. Te hacen sentir bienvenido desde el primer momento, con esa amabilidad que a veces es difícil de encontrar en otros sitios. Aparte, si tienes una mascota bien educada, ¡también las admiten! Eso sí que es una ventaja si quieres llevar a tu amigo peludo en tus vacaciones.
Ahora, en cuanto a la limpieza, hay algunos comentarios que he leído que destacan que no siempre es la mejor. Es cierto que, aunque las habitaciones son bastante amplias, puede que necesiten más atención en algunos detalles, como la limpieza a fondo. Pero si te centras en lo positivo, este lugar tiene una buena relación calidad-precio y si arreglan esos detallitos, podría ser aún mejor. Así que, respondiendo a tu pregunta, sí, el Hotel Can Fisa cuenta con piscina. Es un buen plan para un día de relax después de explorar la zona. ¡Espero que disfrutes tu estadía!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el hotel
Y bueno, la verdad es que el Hotel Can Fisa tiene ese encanto especial que lo hace destacar. Durante nuestra visita, celebramos una boda allí y, sinceramente, ¡qué hermoso lugar! Las vistas son excelentes; no hay nada como contemplar el paisaje desde su terraza mientras disfrutas de un buen aperitivo. La cocina es muy buena y variada, y aunque hay momentos en que no hay cocinero, como le pasó a un amigo que llegó tarde y lo atendió Celso, se las arreglan para ofrecerte algo rico. Es genial ver cómo el personal, tan amable y eficiente, sabe estar ahí justo cuando lo necesitas, ¡sin que sientas que interfieren!
Sin embargo, no todo fue perfecto. Me llevé una sorpresa un poco amarga al intentar aparcar. No hay plazas reservadas para personas con movilidad reducida. De hecho, al preguntar al personal, me respondieron con un poco de confusión y me indicaron que podía ir al final de la calle y bajar por un ascensor. ¡Lo cual, para alguien con movilidad reducida, es un reto enorme, sobre todo considerando que el hotel está en una montaña! Es algo que deberían tener en cuenta y actualizar para que todos puedan disfrutar del lugar sin preocupaciones. La comunicación y la formación del personal son claves, y sería genial que se mejorara este aspecto.
Pero bueno, centrándonos en lo positivo, vale la pena decir que, a pesar de algunos inconvenientes, la relación calidad-precio es buena. Tal y como dicen otros huéspedes, no solo se trata de un buen lugar para descansar, sino de tener una experiencia memorable gracias a la atención del equipo. La ubicación es fantástica, en el corazón del casco antiguo, lo que te permite disfrutar del encanto del pueblo. Imagínate en invierno, disfrutando de una cena junto a la chimenea o de una deliciosa merienda con chocolate y churros durante las festividades. Sin duda, el ambiente es cálido y acogedor, ideal para desconectar y disfrutar en buena compañía. Así que sí, vuelvo al Hotel Can Fisa en cuanto pueda, ¡me dejaron con ganas de más!
Cómo son las habitaciones en el Hotel Can Fisa
Y después de una buena comilona de calçots (aunque la salsa fue un poco un desastre al principio, pero al menos nos trajeron otra mejor), decidimos que era hora de descansar un poco en el Hotel Can Fisa. En general, la comida estuvo muy buena y el servicio fue excelente, así que no nos quejamos del restaurante. ¡Incluso ganamos un sorteo y nos invitaron a un menú especial! La verdad es que para un viaje en grupo o en familia, el lugar tiene su encanto, aunque hay algunas cositas a tener en cuenta.
Al llegar, nos encontramos con que el hotel tiene un aire un poco antiguo, pero cumple su función. Es cierto que las instalaciones dejan un poco que desear y la limpieza de la habitación podría haber sido mejor, pero nada que no se pueda manejar. El tema de la ducha fue un auténtico desafío; el agua pasaba de hervir a congelar en un instante. No sabemos si es parte de la experiencia, pero tener que regular la temperatura cada vez que te mojas no es muy divertido. Sin embargo, las vistas desde la terraza son increíbles y los alrededores son muy bonitos.
En cuanto a la atención, el personal fue la verdad una maravilla. Aunque llegamos un poco tarde, había un sereno super amable esperándonos. Definitivamente, el aspecto destacado es la tranquilidad del lugar. Si lo que buscas es desconectar un rato y disfrutar de buenas vistas, este sitios es bastante recomendable, aunque más por la ubicación que por el hotel en sí.
Sobre las habitaciones del Hotel Can Fisa, hay que ser sinceros: no son lo mejor que hemos visto. Algunas estaban un poco decaídas, con armarios rotos y paredes desconchadas. Y no me hagas hablar de la cama; no era exactamente el lugar más cómodo para descansar. Si buscas un lugar moderno y pulido, esto tal vez no sea para ti. Pero si tienes paciencia y no te importa un poco de historia en las paredes, puedes disfrutar de la tranquilidad y de las vistas que ofrece. En resumen, las habitaciones son funcionales, pero claramente necesitan una reforma urgente para estar a la altura de otros hoteles en la zona.
Qué tipo de gastronomía ofrece el restaurante Hibiscus
Si buscas un lugar tranquilo donde desconectar, Hotel Can Fisa es una opción que no te defraudará. Imagínate disfrutando de las vistas desde tu habitación después de un día explorando Corbera de Llobregat. Este hotel, con sus dos edificios y un ambiente acogedor, te ofrece todo lo que necesitas para una escapada perfecta. La piscina comunitaria es ideal para relajarte bajo el sol, y no te preocupes, ¡hay ascensor en ambos edificios para que no tengas que cargar con tus maletas!
En cuanto a la comida, ¡la experiencia es bastante buena! El desayuno es un buffet libre donde puedes darte un buen festín por las mañanas, así que prepárate para elegir entre varias opciones. Para las comidas y cenas, el menú te lo sirven a la mesa y, sinceramente, la calidad de la comida es considerable. Se nota que se esfuerzan en ofrecer platos ricos y bien presentados, lo que hace que cada comida sea un placer. Además, el servicio es muy atento y amable, así que seguro que te sentirás como en casa.
Las habitaciones son sencillas y quizás algo antiguas, pero se limpian a diario y no les falta de nada. Es un lugar que sabe cómo hacerte sentir cómodo sin pretensiones. Y, sinceramente, ¿quién necesita más? La relación calidad-precio es muy buena, lo que hace que el hotel se convierta en un destino recomendable sin dudarlo.
Por cierto, si te preguntas qué tipo de gastronomía ofrece el restaurante Hibiscus, déjame decirte que se enfoca en platos caseros y tradicionales, siempre con un enfoque en la calidad y frescura de los ingredientes. Así que, ya sabes, si decides quedarte en Can Fisa, ¡estarás en buenas manos con la comida! Sin duda, ¡yo repetiría!








