
El Restaurant Banys La Gavina es un clásico en Calella desde 1958. Está ubicado a pie de playa, justo delante de la Estación de Renfe y al lado del Camp de Futbol de Mar, así que no hay forma de que te pierdas. Si llegas en coche, ¡no te preocupes! Tienen dos aparcamientos gratuitos, uno de ellos a solo unos pasos de la entrada. La vista al mar desde sus terrazas es simplemente espectacular y el ambiente es súper agradable.
La carta del restaurante está llena de delicias mediterráneas, y su famoso menú de paellas es un auténtico must. Los visitantes han dejado comentarios muy positivos, destacando la calidad de la comida y la amabilidad del personal. Así que si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida mientras sientes la brisa marina, Banys La Gavina es, sin duda, un gran descubrimiento que no querrás pasar por alto.
Restaurant Banys La Gavina
Horarios Restaurant Banys La Gavina
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:00–18:00 |
| miércoles | 11:00–18:00 |
| jueves | 11:00–18:00 |
| viernes | 11:00–18:00 |
| sábado | 11:00–18:00 |
| domingo | 11:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Banys La Gavina
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurant Banys La Gavina
¡Hola, grupo! ¿Alguna vez han estado en el Restaurant Banys La Gavina? Si no lo han hecho, ¡se lo están perdiendo! Este sitio es un trocito de paraíso mediterráneo en el Passeig de Manuel Puigverd, s/n, 08370 Calella, Barcelona. La última vez que fui con la familia, éramos siete y nos dimos un festín con unos arroces y fideuá que estaban para chuparse los dedos. Pero antes de eso, picamos unas bravas, mejillones al vapor y chipirones... ¡todo estaba de lujo! En serio, un 10 en todo: comida, servicio y ambiente.
Hablando de la comida, si hay algo que no puedes dejar de probar son las paellas y las patatas bravas. La primera es buenísima y las bravas, 100% naturales, son un must. El servicio fue genial, los camareros son súper simpáticos y siempre tienen una sonrisa. De hecho, en la terraza se está increíble, con vistas al mar y el sonido de las olas, ¡la experiencia no puede ser mejor!
¿Y los precios? ¡No se preocupen! Están bastante bien. Comida de calidad a un precio que se siente razonable. Por unos 30-40 € por persona tienes un festín completo. A veces, puede ser un poco complicado aparcar, pero hay opciones cercanas, así que no se estresen. Y si tienen suerte, hasta pueden encontrar aparcamiento gratuito.
Para terminar, estaba tan a gusto que ni me di cuenta de la hora. Así que sí, el Restaurant Banys La Gavina lleva funcionando un buen tiempo y ha sabido ganarse sus 5 estrellas gracias a la calidad de su comida y la atención excepcional. Si no han ido aún, ¡vayan ya a disfrutar de una comida memorable! Sin duda, ¡van a querer repetir!
Dónde se encuentra ubicado el Restaurant Banys La Gavina
Y si hablamos del servicio, es simplemente fantástico. El personal es muy atento, rápido y agradable; siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a hacerte sentir como en casa. A veces, cuando el lugar está a tope, uno podría pensar que el servicio se ralentiza, pero aquí no. Aunque había bastante gente, nos hicieron sentir relajados, sin la típica presión de que tienes que irte ya. ¡Eso se agradece un montón!
Ahora, hablemos de los platos que hemos probado. ¿Recuerdas cuando dijimos que pedimos un arroz negro para dos? Pues déjame decirte que fue BRUTAL. La cantidad era más que suficiente, y cada bocado estaba repleto de ese sabor intenso que solo un buen arroz puede tener. Ah, y no se te olvide el cortado corto de café que pedí; de verdad era un CORTO DE CAFÉ de verdad. Esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia, ¿verdad? Todo fue un 10/10.
Sin embargo, no todo es perfecto. Escuché que hubo alguna decepción en las comidas de empresa. A veces, sirven cantidades más escasas en los menús fijos y eso puede dejar una sensación agridulce; sobre todo si esperabas algo más sustancioso. Pero, honestamente, el local y el servicio suelen estar a la altura. Al parecer, la calidad en ese menú era un poco fluctuante en comparación con el nivel habitual de este lugar.
Y para que no te quedes con la duda, el Restaurant Banys La Gavina está ubicado en el Passeig de Manuel Puigverd, s/n, 08370 Calella, Barcelona, justo enfrente de la playa. ¡Ideal para disfrutar de una buena comida con vistas al mar! Así que, si te animas, pasa a probar esos callos o esa paella marinera que tanto se habla.
Qué puntos de referencia están cerca del restaurante
¡Ey, grupo! Hablando de restaurantes, no puedo dejar de mencionar el Restaurant Banys La Gavina. Tiene una terraza frente al mar que es una verdadera joya. La vista es espectacular y es bastante agradable para disfrutar de una buena comida. La primera vez que fui, no podía creer lo rica que estaba la comida. Croquetas caseras y una crema catalana que me dejó con ganas de pedir otra porción. Además, el precio es bastante razonable, entre 40 y 50 € por persona, lo que no está mal considerando la calidad. El ambiente es genial, perfecto para un almuerzo con amigos o una cena romántica.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Hubo un pequeño inconveniente: nos cayó agua acumulada del techo y, para ser sinceros, el camarero no mostró mucha empatía cuando se lo comentamos. Nos habíamos mojado un poquito, pero ya estábamos casi terminando de comer. Eso sí, la calidad de la comida compensa bastante, aunque el servicio se sintió un poco pasota en ese momento. Pero como una vez me dijeron, todo el mundo puede tener un mal día.
Hablando de experiencias, escuché que a alguien le pasó algo bastante desagradable. Conocí a una chica que llegó con dos maletas y el mozo ni se molestó en ofrecerle algo. Simplemente le cerró la puerta en la cara. Una falta de respeto total, sin duda. Es cierto que a veces los lugares se saturan, pero siempre hay formas de atender a los clientes, ¿no creen? A pesar de esto, espero que tengan una segunda oportunidad, ya que las reseñas sobre la comida son súper positivas en general.
Además, no se olviden de que el restaurant está cerca de algunos puntos de referencia, lo que lo hace aún más interesante para una visita. Passeig de Manuel Puigverd es bastante accesible, y si están por la zona, les recomiendo que pasen a echar un vistazo. ¡No se arrepentirán! ️✨
Cómo puedo llegar al Restaurant Banys La Gavina en transporte público
Y bueno, hablando del Restaurant Banys La Gavina, la verdad es que me quedé un poco sorprendido con algunas opiniones que he escuchado. Por un lado, tienes a gente que se rinde ante el encanto de sus dos terrazas que dan directamente a la playa, donde sentarse y disfrutar el atardecer es casi un ritual. El ambiente es muy chill, perfecto para relajarte después de un día en la playa, pero eso no significa que todo sea un camino de rosas, ¿sabes? Por lo visto, el servicio a veces puede dejar mucho que desear.
Sobre la comida, hay varias opiniones en el aire. Por un lado, el pescado fresco es un gran acierto y me han dicho que sus tallarines son de lo mejor; aunque, de acuerdo a lo que escuché, algunos hasta se encontraron con un toque de tierra en ellos. Pero no nos olvidemos de la paella, que a pesar de estar bien en lo que al punto del arroz respecta, parece que no acaba de convencer del todo en sabor. Los precios son bastante normales para estar en una ubicación como esta, con tallarines a 16€ y un rango de 30-40€ por persona.
Sin embargo, no todo es oro lo que reluce. Hay que tener cuidado si decides celebrar algo importante ahí. Algunos han tenido unas experiencias lamentables en cuanto al servicio, lo que es una lástima, ya que podría ser un lugar perfecto para una celebración especial. El otro día escuché a un grupo que quedó muy desilusionado porque les prometieron opciones de postre, ¡y al final les sirvieron un helado de mandarina! Si bien el ambiente es bonito, parece que la gestión de eventos no es su fuerte, y eso puede arruinar un día especial.
Ahora, si te estás preguntando cómo llegar al Restaurant Banys La Gavina en transporte público, aquí te va un tip: puedes tomar el tren hacia Calella, que es muy cómodo, y luego dar un paseíto de unos 15 minutos hasta el restaurante, disfrutando de la costa en el camino. Si prefieres, también hay varias líneas de autobús que te pueden dejar bastante cerca. ¡Así que ya sabes, disfruta de la vista y no olvides pedir sus famosas tallarines!
El restaurante cuenta con aparcamiento para los clientes
En uno de esos días de sol radiante en Calella, ya sabes, de los que te hacen sentir que la vida es buena, decidimos aventurarnos al Restaurant Banys La Gavina. La ubicación es simplemente espectacular, ¡a pie de playa! A veces piensas que la vista es lo más importante, pero poder disfrutar de una paella con el sonido de las olas de fondo es totalmente otro nivel. Nos sentamos al aire libre y fue un acierto, la brisa marina y el aroma a marisco nos hicieron olvidar el mundo por un momento.
Para empezar, nos pedimos unas patatas bravas que estaban sabrosas, con el picante justo, aunque me quedó esa sensación de que podría haber un pelín más de salsa. Pero bueno, ni modo. Lo importante era que el plato significaba un cálido abrazo a nuestro paladar. Ya después, el arroz marinera que pedimos como plato principal fue, sin duda, el gran protagonista de la comida. Tenía un sabor increíble, como si cada bocado nos llevara directamente al océano. Además, había una buena cantidad para compartir, ideal para dos.
Una cosita que me pareció un poco extraña fue el tema del servicio. Aunque hablábamos en castellano, los camareros nos atendieron en catalán, a pesar de que los escuché hablar español entre ellos. No lo vi como una queja, porque en general el servicio fue correcto, solo un detalle a tener en cuenta. Lo cierto es que el trato fue amable y el ambiente, muy agradable; al final eso es lo que cuenta. Total que, a pesar de los pequeños desgastes del servicio, la comida y la localización hicieron que valiera la pena esa visita.
¿Te cuento lo mejor? Sus precios son muy razonables, entre 20 y 30 € por persona, lo que está bastante bien considerando la calidad de la comida. Claro que, por ser un lugar popular, las patatas bravas podrían parecer un poco caras, pero vale la pena. Ahora, en cuanto al aparcamiento, creo que no tienen un espacio específico para clientes, lo que puede ser algo a tener en cuenta si planeas ir en coche. ¡Pero el paseo desde donde puedas dejarlo hasta el restaurante será un buen calentamiento para tu experiencia gastronómica!
Hay un coste asociado al aparcamiento en Banys La Gavina
Así que, volviendo a mi experiencia en Banys La Gavina, debo decir que fue simplemente increíble. Fui con un grupo de amigos para celebrar un cumpleaños y, en serio, nos trataron como reyes y reinas. Nuestro camarero, Víctor, se llevó la palma; su servicio fue de 10. Nos hicimos un menú de picapica con segundos y, vaya, todo estaba delicioso. No voy a mentir, estoy planeando volver solo para probar lo que me faltó. ¡Os dejo algunas fotos para que veáis lo bien que lo pasamos!
Por otro lado, no todo fue perfecto. Un amigo que fue en otra ocasión tuvo una pequeña decepción. La comida estaba buena, pero se había acabado el risotto, que era el único plato vegano de la carta. También se quedó con las ganas de un mojito durante la comida, y en su lugar le ofrecieron un cubata... ¡Vaya lío! Y para colmo, estuvo esperando como 20 minutos para que le pidieran el postre. Eso sí, el marisco estaba genial, aunque echaron de menos toallitas para limpiarse las manos. Cuando pidió la cuenta, ya iba por los 20 minutos de espera, así que un poco de atención al cliente no vendría mal.
A pesar de esa experiencia, tengo que decir que la mayoría de la gente que va se va encantada. Otro grupo comentó que les atendieron de lujo, conocido a Toni, que es un verdadero artista en lo que hace. Además, el ambiente es perfecto: comer a pie de playa, con una brisita agradable y la sombra ideal. La fideuá y los postres caseros son un must. Pero ojo, mejor reservar antes de ir, porque se llena bastante.
Y ya que estamos hablando de aparcamientos, sí, hay que tener cuidado. Mientras disfrutábamos de nuestra sobremesa, alguien de nuestro grupo se llevó una multa de 200€ por mal aparcamiento. Así que, si planeas ir y aparcar cerca, ¡mejor no arriesgarse! No hay señales claras y te puedes llevar una sorpresa desagradable. Pero en cuanto a la comida y el servicio en Banys La Gavina, ¡todo es altamente recomendable!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurant Banys La Gavina
Te cuento que el Restaurant Banys La Gavina es un lugar que te deja con ganas de volver, y más si vas entre semana. Tienen un menú muy completo que vale la pena explorar, y el servicio de los camareros es realmente agradable. La ubicación en Calella es inmejorable, ¡justo al lado de la playa! Aquí puedes disfrutar de una comida deliciosa con el sonido de las olas de fondo. Sin duda, un sitio para repetir cada vez que estés por la zona.
La terraza del restaurante es simplemente bonita. Te sientes en un chiringuito, pero con la ventaja de un servicio mucho más cuidado y una comida de calidad. A nosotros nos encantó el arroz con bogavante; estaba increíble, y los chipirones también son un punto. Hemos repetido y la experiencia fue aún mejor que la anterior. Si un día estás por allí, no dudes en pedir la paella marinera, ¡te va a flipar!
Una de las cosas que más se destacan es el ambiente del lugar. Es un sitio genial para pasar una tarde, ya sea después de un día de playa o simplemente para relajarte con amigos. Nos hemos dado cuenta de que siempre que comemos aquí, la experiencia es positiva. Los berberechos nunca pueden faltar en nuestras visitas y el trato es siempre perfecto. La relación calidad-precio es más que adecuada; normalmente, uno se deja entre 20 y 40 € por persona, dependiendo de lo que pidas, pero la comida bien lo vale.
¿Qué tipo de cocina ofrece el Restaurant Banys La Gavina? Sin duda, se especializa en comida mediterránea. Desde musclos a la marinera hasta arroces genuinos, es un festín para los sentidos. Perfecto para aquellos que buscan disfrutar de sabores auténticos en un entorno espectacular. Así que ya sabes, un día de playa en Calella no puede ser completo sin pasarte por aquí. ¡Y si no, otro bañito para rematar!
Cuál es un platillo destacado del menú que no debo perderme
La verdad es que si tienes la oportunidad de pasar por Banys La Gavina, no te lo puedes perder. Te lo digo en serio, cenamos ahí y fue una experiencia increíble. Nos hicieron hueco a pesar de que no teníamos reserva, y eso ya me parece un gran detalle. El servicio fue genial, y nos atendió el jefe de sala, que era súper simpático y cercano. Se notaba que realmente disfrutaba lo que hacía y nos contagiaba un buen rollo que mejoró aún más la velada. La comida estaba buenísima, de verdad.
¡Y si hablamos de la comida! Desde las bravas hasta las croquetas, todo estuvo en su punto. Pero lo que realmente hay que destacar es la paella marinera, que estaba espectacular . Ciertamente, no la puedes dejar pasar. Y si tienes peques en la familia, están muy bien atendidos también: el nuestro pidió sepia y estaba encantado. Los precios son bastante asequibles para estar en primera línea de mar, así que no hay que preocuparse por eso, especialmente considerando el servicio y la calidad que ofrecen.
La terraza es otra cosa que merece la pena resaltar. Es estupenda y está justo al borde de la playa, lo que la hace perfecta para disfrutar de una buena comida mientras escuchas las olas. Eso sí, te recomiendo que reserves mesa, ya que se llena bastante. Además, el aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas disponibles, lo que siempre es un plus cuando sales a comer.
Y a la pregunta del millón: ¿Cuál es un platillo destacado del menú que no debo perderme? Sin duda, la paella especial de bogavante. Te va a dejar con ganas de volver por más, ¡totalmente asegurado! Así que ya sabes, si buscas un buen plan para comer frente al mar, ya tienes tu respuesta.
Cómo describen los visitantes la calidad de la comida en el restaurante
¡Ya te digo! Este sitio, Banys La Gavina, es una joya escondida en Calella. La verdad es que me ha encantado. Durante el día, tienes esa vibra tranquila que te invita a disfrutar de una buena comida mientras miras al mar. Pero espera a que caiga la noche; en mi visita, había música en directo, y la pasamos de maravilla. De esas noches que no quieres que acaben, ¿sabes?
Además, la atención del personal es sobresaliente. A pesar de que estaban a tope, los camareros se las arreglaban para que te sintieras como en casa. No tengo palabras para describir el arroz con bogavante que pedimos, simplemente brutal. Y ni hablar del coulant de chocolate casero; estaba tan bueno que ya lo estoy añadiendo a mi lista de favoritos. ¡Un 10, sin duda!
La ubicación es ideal, justo en frente de la playa, así que comer allí es todo un placer. Probamos unos berberechos de entrante y una paella de marisco, y salimos encantadas. ¿Te imaginas disfrutar de esos sabores frescos con el sonido de las olas de fondo? ¡Increíble! Y lo mejor de todo es que, por lo que dicen otros visitantes, la calidad de la comida siempre es excepcional. Desde ensaladas hasta platos más elaborados, todos comentan lo riquísima que es la comida. Sin duda, si vuelvo a Calella, repetiría sin pensar.








