
Si estás buscando un lugar con encanto y buena comida en Barcelona, tienes que probar Can Violí en Pl. d'Ibèria, 2. Este restaurante mediterráneo es el sitio ideal para disfrutar de sabores auténticos y productos de proximidad. La carta mezcla lo mejor de la cocina catalana tradicional con toques modernos, y si tienes suerte, podrás sentarte en su terraza para disfrutar del buen tiempo. Además, ¡ahora tienes un 20% de descuento en la carta! No hay excusa para no ir.
El ambiente es amigable y acogedor, perfecto para pasar un buen rato con amigos. Sus tapas son una delicia, desde la clásica ensaladilla rusa hasta las impresionantes croquetas de boletus y queso idiazabal. Lo mejor de todo es la atención del personal, siempre dispuesto a hacerte sentir como en casa. Así que no dudes en reservar tu mesa en TheFork y ¡prepárate para una experiencia gastronómica que no olvidarás!
Horarios Can Violí
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 17:00–24:00 |
| jueves | 17:00–24:00 |
| viernes | 12:00–1:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
| nan | 17:00–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Violí
Dónde se encuentra el restaurante Can Violí
¡Eh, amigos! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una buena cena con un toque mediterráneo, Can Violí es el sitio que estáis buscando. Lo he descubierto recientemente y, ¡vaya joyita! Este restaurante está ubicado en Pl. d'Ibèria, 2, en el encantador Distrito de Sants-Montjuïc, Barcelona. Lo que me encanta de este lugar es que tiene ese encanto particular que recuerda a un bistró francés, pero con un toque bien español. Si lo que queréis es buena comida y un servicio top, aquí tenéis un 5 estrellas asegurado.
La carta es variada y súper apetecible. Encontraréis desde platos de la cocina catalana más tradicional hasta otras propuestas con mezclas sorprendentes que te tiran al suelo de lo buenas que están. No son solo platos comunes, son creaciones con un toque diferente, arriesgado pero sincero con el producto. Desde las fabulosas patatas bravas caseras hasta su impresionante civet de jabalí, hay algo que va a dejar a todos con la boca abierta. Y si los postres son lo vuestro, no os olvidéis de probar la crema catalana con ratafía — tradición en estado puro pero con un twist que os va a encantar.
Algo que me llamó la atención es lo bien decorado que está el lugar. Han hecho de un viejo bar del barrio un restaurante que tiene un estilo rústico y acogedor. Aunque, a veces, puede que el espacio necesite un poco más de calor en las noches frías (¡es Barcelona, no Siberia!). El servicio es rapidísimo y super amable, así que os sentiréis como en casa en cuanto entréis. Y si os gusta el buen vino, solo un detalle a tener en cuenta: las copas podrían estar un poco más cuidadas, pero eso no quita que la experiencia sea totalmente recomendable.
Así que ya sabéis, Can Violí no solo es un lugar para ir a cenar; es un rincón imprescindible donde disfrutar con amigos y familia. Así que no lo dudéis: ¡encaminad hacia Pl. d'Ibèria, 2 y dejad que los sabores os lleven a un viaje mediterráneo! ️✨
Qué tipo de comida se ofrece en Can Violí
Y claro, cuando hablo de Can Violí, no puedo dejar de mencionar lo encantador que es el ambiente. Este pequeño restaurante con terraza en la Plaza de Ibèria tiene ese toque acogedor que te invita a quedarte más tiempo del que planeabas. Desde que llegas, sientes esa calidez en el aire, ideal para disfrutar tanto en pareja como en grupo pequeño. Te aseguro que la experiencia se completa con el servicio atento y amable; siempre están ahí para hacerte recomendaciones o simplemente para que no te falte nada en la mesa.
Hemos probado varias cosas y, aunque hay que ser un poco estratégico con las raciones, no te decepcionará. Es cierto que si vas en pareja, mínimo dos tapas y un plato para compartir. Las patatas bravas y la fideuà son un acierto, aunque luego te picará el gusanillo de pedir más, especialmente cuando lleguen las albóndigas de pulpo. Y no olvides dejar espacio para el postre, porque esas trufas de chocolate son simplemente irresistibles.
Recién mudados a Sants, encontré en Can Violí un lugar que realmente destaca. Ann, quien fue nuestra camarera, nos dio unas recomendaciones fantásticas. Probar el tataki de atún y el risotto con calabaza fue de lo mejor. Y para terminar, esas trufas de chocolate con un toque de sal fueron el broche perfecto. La relación calidad-precio es bastante buena, rondando los 20-40 € por persona, dependiendo de cuántos platos pidas. Sin duda volveré, ¡ya está en mi lista de favoritos!
Entonces, para responder a la pregunta que todos se hacen: ¿qué tipo de comida se ofrece en Can Violí? Pues puedes esperar una deliciosa variedad de platos mediterráneos, que incluyen opciones como el pan con tomate, ensaladilla rusa, y alguna que otra sorpresa original que el chef se ha sacado de la manga. Todo con ingredientes de calidad y un toque especial que hace que cada bocado sea una nueva experiencia. Así que ya sabes, ¡a disfrutar de una buena cena!
Cuál es la dirección exacta de Can Violí
Y hablando de Can Violí, ¡qué tesoro hemos encontrado! Este restaurante mediterráneo es un lugar que te atrapa desde el momento en que entras. La decoración acogedora y el ambiente te hacen sentir como si estuvieras en un pueblito encantador, lejos del bullicio de Barcelona. Es un sitio ideal para relajarte, ya sea al tomar algo en la terraza amplia o disfrutar de una buena cena con amigos. Y sí, ¡siempre está lleno! Así que mejor que te reserves un hueco para no quedarte sin mesa.
Lo que más me gustó fue que, aunque su carta no es muy extensa, cada plato es un verdadero acierto. A veces menos es más, ¿no crees? Todo lo que pedimos estaba delicioso, como esas bravas que estaban en su punto y con una salsa para chuparse los dedos. Además, no puedes dejar de probar el costillar de cerdo a baja temperatura; te va a sorprender lo abundante que es y lo jugoso que sale. Trust me, ¡no te vas a arrepentir!
Y como si esto no fuera suficiente, el servicio es top. La chica que nos atendió fue súper amable y atenta, haciendo que la experiencia fuera incluso más agradable. Ideal para una cena tranquila o un rato entre amigos. Y lo mejor es que la relación calidad-precio está muy bien. Entre 20 y 30 € por persona es un chollo por todo lo que ofrecen. ¿Quién se puede resistir a tanta delicia?
Así que ya sabes, si estás por Sants y te apetece un buen plato o simplemente unas tapas de calidad, Can Violí es tu sitio. La dirección exacta es Plaça d'Ibèria, 2, Distrito de Sants-Montjuïc, 08014 Barcelona. ¡No te lo pierdas!
Qué estilo de cocina se fusiona en la carta de Can Violí
Siguiendo con mi experiencia en Can Violí, tengo que decir que el lugar tiene un encanto especial. La decoración es preciosa, con ese toque de casa antigua que te hace sentir como si estuvieras comiendo en casa de un amigo. Es el tipo de sitio que invita a quedarse un rato más, disfrutando de la comida y la conversación. Aunque hay que admitir que, a veces, te saca un poco de onda que el servicio sea un poco lento. Imagínate que llevas casi una hora esperando tu primer plato, y de repente te dicen que en 15 minutos tienes que irte porque hay un segundo turno de comida. Un poco fuera de lugar, ¿no crees?
A pesar de eso, la comida compensa mucho. Recuerdo que pedimos un croquetón de jamón, que aunque tenía un poco menos de jamón del que esperábamos, estaba muy rico gracias a la abundante bechamel. También probamos la fideuá, que tenía un sabor increíble a pimiento rojo. Te animo a que pidas pan con tomate; ese es un clásico que siempre hay que disfrutar al máximo. En cuanto a los precios, están bastante bien, entre 20-30 € por persona; así que no está nada mal para la calidad de lo que sirven.
Una de las cosas que más me gustó fue volver y probar el menú del mediodía, que tiene platos como una deliciosa sopa de cebolla y una riquísima lasaña otoñal. Oh, y el mar y montaña es para morirse de bueno. Por si fuera poco, el postre de higo bañado en chocolate fue un cierre perfecto para la comida. Así que, si te animas a ir, ya sabes que siempre hay que dejar un hueco para el postre porque vale la pena.
En resumen, Can Violí fusiona la cocina mediterránea con toques de creatividad que hacen que cada plato sea una pequeña joya. Es una experiencia que combina lo clásico con lo moderno, utilizando siempre productos de temporada para ofrecer lo mejor de la región. ¡Definitivamente quiero regresar y llevar a más amigos a disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer!
Hay algún descuento actualmente en Can Violí
Pero bueno, hablemos de Can Violí un poco más. Si andas buscando un lugar en el corazón de Sants, este restaurante es una joyita. La carta tiene algunas tapas que, aunque podrían ser más variadas, las que tienen son para chuparse los dedos. No puedo dejar de recomendarte el pan de payés con tomate y ajo; ese es un clásico que no puedes perderte, ¡y eso que estoy hablando de un simple pan! Pero, tú sabes, lo hacen bien y eso cuenta.
El ambiente en Can Violí es bastante acogedor, pero tienes que tener en cuenta que se llena, y cuando eso pasa, puede ser un poco ruidoso. Si eres de los que prefieren disfrutar de una cena tranquila, quizás deberías intentar hacerlo en su terraza. De verdad, es otro rollo estar al aire libre en una noche de verano, disfrutando de la brisita mientras compartes esos platos que tanto valen la pena.
Y hablando de los platos, ¡ese solomillo con hierbas flambeadas que probé fue otra historia! Junto con unas croquetas de boletus y queso, cada bocado era oro puro. La experiencia completa, sumando unas cervezas, nos salió en unos 30€ por persona, o sea, una ganga por la calidad que ofrecen. Solo apuntar que, si vas con niños, que sepas que son bienvenidos, y tienen acceso para sillas de ruedas también, lo que siempre es un plus.
En cuanto a descuentos, parece que no hay promociones vigentes en este momento. Pero, ¿quién necesita descuentos cuando puedes disfrutar de una cena con buena compañía y platos tan ricos como los de Can Violí? ¡Un sitio indudablemente para repetir!
Qué platos recomendados se pueden encontrar en el menú
Y después de tanto hablar, no puedo dejar de mencionar lo que de verdad hace brillar a Can Violí. Este lugar tiene esa vibra acogedora que te hace sentir como en casa. Imagínate, estás en Pl. d'Ibèria, 2 y puedes disfrutar de una comida honesta con ingredientes frescos, ¡y todo con un trato de lo más amable! La cocina está abierta hasta la medianoche, así que si decides ir después de un concierto en el Palau St Jordi, como hice yo, ¡te aseguro que no te decepcionará!
En nuestra última cena allí, compartimos varios platos y no puedo dejar de recomendar los saquitos de sobrasada y queso de cabra y la increíble ensaladilla con un toque de encurtidos que estaba para chuparse los dedos. Los tacos de ternera son tan auténticos que te transportan directo a México, y el canelón de pato... ¡vaya explosión de sabor! También probamos un brioche siciliano calentito relleno de helado de pistacho que fue el remate perfecto para una cena de 33€ por persona, con vino incluido. No está nada mal, ¿verdad?
Si pasas por allí, no te olvides de probar las patatas bravas o el pan con tomate. Y los dados de solomillo ahumados en soja y románico son otra opción top que te dejará con ganas de más. Cada visita tiene algo nuevo que ofrecerte sin salir de Sants, ¡definitivamente un lugar donde quiero seguir aterrizando cada vez que busco algo diferente y sabroso!
Qué tipo de ambiente tiene el restaurante
Y hablando de Can Violí, ¡qué lugar tan genial! Si estás buscando un sitio que te ofrezca buena comida y un servicio excepcional, aquí lo tienes. La verdad es que si toda la experiencia fuera solo por la comida, sería un 5 estrellas seguro. Desde el primer momento en que llegas, el ambiente acogedor hace que te sientas como en casa. Aunque, ojo, si te toca un día ventoso y eliges sentarte en la terraza, tal vez quieras llevar una chaqueta, porque a veces el viento puede hacer de las suyas.
Por otro lado, en cuanto a la comida, hay platos que te dejan con ganas de más. Te diría que el pulpo a la brasa es todo un must, ¡creedme! La textura y el sabor son de esos que te hacen pensar en volver. El steak tartar, aunque estaba bien, le sentimos un poco fuerte el toque de encurtidos. Pero no todo puede ser perfecto, ¿verdad? También hay momentos en que te encuentras con un postre duro como una piedra, pero ese chocolate… ¡ay, ese chocolate! Eso sí, las bravas y el bacalao al pil pil pueden ser un poco salados para el gusto de algunos, así que tenlo en cuenta.
Lo que más me gusta es que es un sitio ideal para compartir. Hace que las cenas sean divertidas, ya que puedes ir probando diferentes platos. Las costillas a baja temperatura y la cazuela de setas son de esos platos que deberías pedir sin dudar. Y si te gusta la panna cotta, ¡ni se te ocurra irte sin probarla!
En cuanto al ambiente, el lugar es acogedor y cálido, perfecto para disfrutar en buena compañía. Aunque es pequeño por dentro, la terraza es amplia y suele tener un buen rollo, especialmente cuando el tiempo acompaña. Así que, si buscas un sitio para celebrar algo especial o simplemente quieres disfrutar de una buena cena, Can Violí es el sitio perfecto. ¡Repetiremos, 100% seguro!
Es posible cenar al aire libre en Can Violí
Y ya que estamos en la movida de restaurantes, no puedo dejar de hablarte de Can Violí, un rinconcito que descubrí hace poco en Pl. d'Ibèria, 2, Distrito de Sants-Montjuïc. Este pequeño restaurante es un verdadero hallazgo, con un encanto especial que te atrapa desde el primer momento. La comida es exquisita y no le daría menos de 5 estrellas. La otra vez que fui, el servicio fue simplemente perfecto y la atmósfera, muy cálida y acogedora. Si te decides a ir, no olvides que puedes esperar un precio de 20-30 € por persona.
Hablando de la cena, ¡te va a encantar! Tienen una carta muy original y todo lo que probamos estaba delicioso. Me quedé con ganas de más después de cenar allí, ya que cada plato era una sorpresa. Lo mejor de todo es que el servicio es amable y eficiente, lo que siempre añade puntos a la experiencia. Eso sí, el precio por persona puede rondar entre 40-50 €, así que escoge bien lo que quieres probar. Personalmente, me quedé fascinado con la burrata con tomate seco y el hummus de berenjena. ¡Un must si vas!
La terraza es otro de sus puntos fuertes. Es un lugar ideal para disfrutar de una cena al aire libre, lejos del bullicio. Puedes sentarte y relajarte en esta tranquila plaza, aunque, si piensas en ir en coche, ¡mejor busca otra opción! Aparcar por allí puede ser una auténtica odisea. Si decides probar las tapas, te recomiendo los chipirones y las patatas bravas; me parecieron espectaculares para compartir. Aunque las raciones son algo pequeñas, al menos no te vas a quedar con hambre.
Y en cuanto a tu pregunta, sí, es totalmente posible cenar al aire libre en Can Violí. La terraza es bastante amplia y te permite disfrutar de una buena brisa mientras cenas. Así que, si te animas a probarlo, ya sabes, ¡lleva buena compañía y prepárate para disfrutar de una experiencia increíble!








