El Ramblero

El Ramblero

El Ramblero es ese sitio que te lleva de viaje a lo largo de 45 años de tradición, pero con un giro moderno tras su reformita de hace 18. Desde que cruzas la puerta, el ambiente informal y la decoración retro-vanguardista te hacen sentir como en casa. Aquí, disfrutarás de una cocina mediterránea que no solo es deliciosa, sino que se atreve a jugar con influencias de otros estilos, ¡y es que esas patatas bravas y las flores de calabacín en tempura son un must!

Lo mejor de todo es la buena vibra con la que te vas, siempre con una sonrisa y la sensación de haber estado en un lugar especial. El servicio es excepcional y el propietario se asegura de que todos se sientan cuidados. Si estás buscando un lugar que combine excelente comida y un ambiente acogedor, no busques más. El Ramblero está en Carrer del Pont del Treball Digne, 13, en el barrio de Sant Martí, y es ideal tanto para un almuerzo como para una cena. ¡No olvides reservar en TheFork!

El Ramblero

Restaurante
⭐4,3
2.451Reseñas
Fotos
Carrer del Pont del Treball Digne, 13, Sant Martí, 08020 Barcelona
933 13 86 08

Horarios El Ramblero

DíaHora
lunes20:00–0:30
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–0:30
sábado9:00–0:30
domingo9:00–17:00
nan9:00–24:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Ramblero

Cuántos años de tradición tiene El Ramblero

¡Tienes que conocer El Ramblero en Carrer del Pont del Treball Digne, 13 en Sant Martí! Este lugar se ha convertido en uno de mis favoritos en Barcelona y no es para menos. Había escuchado maravillas sobre su menú del día a 18,50 euros, que incluye vino del año de Cariñena, y realmente no decepciona. Las raciones son generosas y bien presentadas para el precio, lo que siempre es un plus. Además, la atención del personal es de diez; siempre amables y profesionales, te hacen sentir como en casa. La comida, para mí, se lleva un 4, el servicio un 5 y el ambiente es super agradable.

Si vas en familia, este es el lugar ideal. El ambiente es tranquilo, con un nivel de ruido bajo que permite charlar sin problemas. Por unos 30-40 euros, puedes disfrutar de platos muy originales y riquísimos. La verdad, nunca he tenido queja de la calidad de la comida aquí; todo lo contrario, la atención es tan buena que te hacen querer volver. Entre mis platos favoritos están el risotto y el chuletón. Y, ¡no te olvides de probar esas berenjenas con miel! Te aseguro que están para chuparse los dedos. Sin duda, un 10 para todo, ¡ya estoy pensando en mi próxima visita!

Otra cosa que me ha sorprendido mucho es la relación calidad-precio. El Ramblero ha logrado un equilibrio impresionante. La última vez que fui, cenamos 4 personas y la cuenta resultó en 30 euros por persona. Prueba las patatas con lacón y queso y las morcillas, ¡no te arrepentirás! Además, el tiramisú y el coulant son el broche de oro para cualquier comida. Su calidad es realmente excepcional.

Y si te estás preguntando, ¿cuántos años de tradición tiene El Ramblero? Aunque no tengo el dato exacto, sé que este sitio es querido por muchos y ha estado sirviendo deliciosas comidas a los barceloneses durante varios años. ¡Así que no lo dudes y date una vuelta por allí, te va a encantar!

Qué tipo de cocina se ofrece en El Ramblero

Y, hablando de El Ramblero, ¡es un lugar que definitivamente hay que probar! Si buscas un sitio con 5 estrellas, aquí lo tienes. El trato que recibes es realmente agradable, y el servicio es excelente. Desde que entras, te sientes bienvenido, algo que se agradece un montón. La comida tiene mucho sabor, y eso es clave. Ya sea que vayas con tu pareja para una cena romántica, o estés planeando una reunión con amigos o compañeros de trabajo, este es un spot ideal para pasar un buen rato.

Si vas de lunes a viernes, no te puedes perder su menú por solo 17,50€, que incluye 3 primeros, 3 segundos y un postre, y sí, ¡la bebida también entra! Es una oportunidad genial para probar diferentes platos sin gastar demasiado. Y si te animas a picar, no olvides pedir las alcachofas chips con pimienta; son muy, muy ricas y se vuelven adictivas. Sin duda, hay que volver a buscarlas.

Por otra parte, debo decir que el ambiente es un gran plus. Con una decoración sencilla pero elegante, te hace sentir a gusto desde el primer momento. Además, es un lugar perfecto para disfrutar de la comida en familia, y la atención que te brindan es tan rápida que a veces parece que los platos llegan casi antes de que termines de ordenar. ¡Esto es lo que me encanta de este lugar!

En cuanto a la cocina, El Ramblero ofrece un menú variado, con opciones que incluyen desde platos bien preparados con ingredientes frescos hasta opciones vegetarianas que no decepcionan. Así que, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece aquí, la respuesta es que hay para todos los gustos, siempre buscando calidad y sabor en cada bocado. Así que, si no lo has hecho ya, ¡prepara una visita y disfruta de una experiencia fantástica!

Cuál es el ambiente del restaurante

Y hablando del Ramblero, ¿sabes? Me lo recomendó un amigo que es un habitual del lugar. El otro día decidimos probarlo entre semana al mediodía y elegimos el menú de casi 19 euros. La verdad, la comida estaba buena, pero me pareció un poco cara para lo que ofrecen. He visto menús mucho mejores a mejor precio. En fin, tuvimos algunos problemas con el servicio; los camareros que nos atendieron en la terraza parecían un poco despreocupados y pasotas, lo que no ayudó a la experiencia. Tuvimos que insistir para que nos retiraran algunos platos vacíos, cosas que deberían hacer sin que se lo digas, ¿no?

Por otro lado, si te decides a ir, busca un fin de semana, porque el lugar se llena rápido y es recomendable reservar. El revuelto de calamar y setas que probé era, sin duda, lo mejor de lo que pedimos. Todo estaba bien presentado y el sabor era increíble, se notaba que los ingredientes eran de calidad. El tataki de atún también fue un buen hallazgo, así que si tienes chance, ¡no lo dudes! Aunque puede parecer un poco elevado, yo diría que vale la pena.

Para colmo, celebramos la comunión de mi hijo allí y la experiencia fue muy positiva. Todo estuvo en su punto y Fermín, el encargado, se portó genial. La verdad, fue un buen lugar para un día especial, así que en ese sentido, se ganó un par de puntos. Pero, no te confíes, porque he escuchado de personas que tuvieron una experiencia súper mala; por ejemplo, un grupo fue y, a pesar de tener reserva, se encontraron con que del menú que pidieron solo había tres platos disponibles. El jefe era muy soberbio y su actitud no fue la mejor.

Y respecto al ambiente del Ramblero, te diré que la terraza es bastante amplia y agradable, ideal para disfrutar un día soleado, aunque si te toca un mal servicio, la buena vibra se puede ver opacada. En general, el local es bonito y parece que hay algo de movimiento, pero hay que estar preparado para que, si no tienes suerte, te puedas encontrar con una atención un poco descuidada. ¡Así que ya sabes, ve con expectativas altas y disfruta del revuelto!

Dónde se encuentra El Ramblero

¡Al final pude conocer El Ramblero y tengo que decir que, en general, me llevé una gran impresión! Me habían comentado mucho sobre la calidad del restaurante, y no decepcionó. Fui el 1 de enero, así que no sé si fue por la festividad, pero había un ambiente alegre y festivo. Optamos por un menú que incluía tres tapas generosas para compartir, que estaban riquísimas. De segundos, un bacalao exquisito y 500g de ternera que fueron simplemente de otro nivel. Y ya ni hablar del coulant de chocolate; la textura era perfecta, aunque creo que la tarta de queso podría mejorar un poco en sabor. Pero, vamos, esto último solo como crítica constructiva, porque todos los platos estaban deliciosos. Eso sí, el menú es un poco elevado, 50€ por persona, pero finalmente valió la pena por la calidad y el servicio impecable. ¡Definitivamente le doy un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente!

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar la experiencia que tuvieron algunas personas. Una crítica realmente dura que leí decía que hubo un problema con el contacto inicial cuando intentaron reservar. Parece que su llegada un poco antes de la hora de la reserva generó incomodidad, y ¡vaya que eso se sintió en el ambiente! De hecho, mencionaron que para los niños, la carta no ofrecía opciones adecuadas y que, en general, la comida era insuficiente y sosa. Imagínate, fueron con la expectativa de disfrutar y se sintieron más bien ignorados. Es raro lo que pasa en sitios así; la impresión que se llevan a casa puede ser bastante negativa, y es importante escuchar a los clientes. ¡Pero bueno, como todo, depende de la experiencia!

Así que, ¿dónde encontrar El Ramblero? ¡Fácil! Está en Carrer del Pont del Treball Digne, 13, Sant Martí, 08020 Barcelona. Si estás por la zona y quieres probar su menú, ¡te animo a que lo hagas! Asegúrate de ir con la mente abierta y, sobre todo, con ganas de disfrutar de buena comida, porque creo que no te decepcionará.

Es necesario hacer una reserva para visitar El Ramblero

La verdad es que El Ramblero me sorprendió un montón la primera vez que fui. No tenía ni idea de que había un sitio tan chulo en esta parte de Barcelona, justo en Carrer del Pont del Treball Digne. El local es amplio y con un ambiente muy agradable, ideal para relajarte y disfrutar de una buena cena. Lo que más me gustó fue la variedad de tapas y platos elaborados que tienen, así que si sois de los que les gusta probar de todo, este es el sitio perfecto. Ah, y si tenéis ganas de un Aperol Spritz, ¡no os preocupéis! Lo preparan de lujo.

La experiencia no podría ser mejor. Si te sientas en la terraza, que es súper espaciosa, puedes disfrutar de las vistas mientras comes tranquilamente. El diseño del restaurante con paredes de cristal permite que entre un montón de luz natural, lo cual le da un toque muy acogedor. Además, hay distancia entre las mesas, así que no tienes que preocuparte por que el de la mesa de al lado escuche todo lo que dices. En cuanto a la comida, la mezcla de cocina tradicional catalana con toques modernos en algunos platos aporta un extra que me encantó, aunque a veces les falta un poco de originalidad.

He ido varias veces y siempre me he llevado una experiencia muy positiva. Fermín, uno de los camareros, es un estupendo anfitrión, siempre amable y atento. En mi última visita, celebramos el cumpleaños de mi madre y quedamos todos encantados. Los entrantes, como las croquetas y los langostinos, estaban de 10, y el arroz con bogavante es para repetir. Eso sí, si pensáis en el solomillo, tened cuidado con la base de boniato frío que no me convenció mucho. Ah, y el sitio estaba bastante lleno, así que si tenéis intención de ir, mejor hacer reserva para aseguraros un buen sitio.

Entonces, a la pregunta de si es necesario hacer una reserva para visitar El Ramblero... ¡absolutamente! Como he mencionado, suele estar lleno y no querrás perderte la oportunidad de disfrutar de un buen rato allí. Así que, ¡no olvidéis reservar y disfrutar de una buena cena en este rincón de Sant Martí!

Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú

La última vez que fuimos a El Ramblero fue todo un acierto. Éramos ocho personas un domingo a última hora y, a pesar de que el lugar estaba a reventar, el personal se las ingenió para encontrarnos un sitio. El servicio fue de 10, siempre atentos y con una sonrisa. Sí, es cierto que un poco lentos, pero se entiende cuando el local está lleno. La comida tenía un nivel muy bueno, aunque los postres, especialmente el cheesecake, dejaron un poco que desear; tanto por el precio como por la ejecución. Pero lo que importa es que, al final del día, volvería sin dudarlo.

Ahora, no todo son buenas experiencias, ¿verdad? Escuché a alguien que se fue decepcionado de El Ramblero. Al parecer, quien le recomendó el sitio mencionó que había cambiado de dueños o algo así, y eso se notó en su visita. Para él, la comida estaba lejos de ser memorable. Habló de bravas congeladas con salsas de bote y unos torreznos en trocitos minúsculos que, al parecer, no lograban impresionar. Y ni qué decir de unos canelones de carrillera que olían a leche cruda y sabían a poco. La queja principal era que, justo al lado, había comido otra cosa espectacular por casi el mismo precio, así que no volverá a arriesgarse.

Por otro lado, también he escuchado voces mucho más optimistas. Algunos resaltan que El Ramblero es “uno de los mejores restaurantes a los que han ido en Barcelona”. La gente habla maravillas del trato al cliente y de la comida variada con productos de excelente calidad. Sobre el ambiente, indica que el lugar es moderno y muy agradable, lo que siempre suma puntos. Y sí, el precio es un poco más alto que lo habitual en la zona, pero tampoco es una locura.

En cuanto a los platos destacados del menú, uno de los grandes éxitos son las tapas elaboradas con un punto distintivo. La bomba tiene su fama, ya que pica bastante, así que ten cuidado si no te va el picante. También las patatas con romero y lacón son una delicia. Y, ojo con las chips de berenjena, porque aunque están bien, pueden ser un poco empachosas; mejor pedir media ración si sois dos. Sin duda, es un lugar que vale la pena probar, y la variedad de opciones hace que siempre haya algo nuevo que degustar.

Qué influencias culinarias se combinan en la oferta gastronómica de El Ramblero

Además de lo que ya te conté, el Ramblero tiene un menú del día que, aunque a mí me parece un poco escaso en cantidad, la verdad es que está muy rico y elaborado. Así que, si te apetece algo sabroso y bien presentado, ¡no dudes en probarlo! Además, para solo 19 euros, incluye café y postre, lo cual está bastante bien, ¿no? Personalmente, me encantaron los arroces; si te gusta el arroz, ¡hazme caso y no te lo pierdas!

Una de las cosas que realmente me sorprendió fue cómo te abren el vino tinto y te lo dejan en la mesa. Tienen un garnacha que, a pesar de costar solo 3 euros, está sorprendentemente bueno. Y hablando del servicio, uff, ¡me encantó! El personal es súper amable y hace que la experiencia sea aún mejor. Es que, ¿hay algo más agradable que ser atendido por gente que se nota que disfruta de lo que hace?

Si decides ir, te recomiendo que lo hagas en grupo. Tienen varios menús cerrados que son ideales para evitar sorpresas y el ambiente es muy familiar, lo que hace que desde que entras, ya te sientas como en casa. Y no puedo dejar de mencionar el helado de galleta María con chocolate y esas chips de berenjena con miel. ¡Se me hace la boca agua solo de pensarlo! Realmente, es un sitio para repetir, y con el ambiente bonito y moderno que tienen, seguro que lo disfrutarás con tus amigos.

En cuanto a la oferta gastronómica, El Ramblero combina influencias de la cocina mediterránea y moderna, lo que se traduce en platos bien elaborados que no son solo deliciosos, sino también visualmente atractivos. La mezcla de sabores tradicionales con un toque contemporáneo hace que cada bocado sea especial. Por mi experiencia, se percibe esa pasión por la buena comida que seguramente se reflejará en tu visita. ¡Ve a descubrirlo!

Fotografías El Ramblero

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