
Si buscas un lugar donde disfrutar de tapas y pintxos en un ambiente acogedor, LABARRA® en Sant Cugat es tu sitio. Ubicado en Plaça dels Quatre Cantons, el local destaca por su decoración moderna y un personal experto que te hará sentir como en casa. Con una carta que ofrece 110 platos, desde las clásicas patatas bravas hasta calamares a la andaluza, aquí cada bocado cuenta una historia llena de tradición y sabor.
En LABARRA, no solo vas a probar buena comida, sino que también podrás compartir momentos únicos con amigos o familia. Las raciones son generosas y se elaboran con productos frescos, todo a un precio asequible. Así que, si quieres disfrutar de una buena velada en compañía, no dudes en pasar por este restaurante que promete convertir cada comida en una experiencia memorable. ¡Te lo vas a perder!
Horarios LABARRA ® Sant Cugat
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| miércoles | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| nan | 13:00–17:00, 19:30–1:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación LABARRA ® Sant Cugat
Dónde se encuentra LABARRA®
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar especial para disfrutar de unas tapas riquísimas, LABARRA ® en Sant Cugat es una parada obligatoria. Está ubicado en Plaça dels Quatre Cantons, 3, y aunque parezca que os hablo de un sitio cualquiera, os prometo que la experiencia aquí es de las que se quedan grabadas. Estuve allí y, la verdad, ¡me encantó!
Desde el momento en que entré, el ambiente era acogedor y el servicio estuvo a la altura. Mi mesera, Nadia, fue extremadamente amable y atenta, lo que me hizo sentir como en casa. Siempre se agradece cuando el personal se preocupa por ti, y aunque su atención fue casi perfecta, me encantaría que tras traer la comida, se acercaran a preguntar si todo estaba bien. Esos pequeños gestos marcan la diferencia, ¡y sé que ya lo están haciendo genial!
Ahora, hablemos de la comida. Si no habéis probado el solomillo con foie y el cheesecake que traen acompañado de Nutella, ya estáis tardando. Cada bocado es una delicia, y los mejillones con sus salsas, el ceviche de gambas y mango... en fin, todo lo que pedí estaba simplemente genial. El local está decorado de manera peculiar y muy bonita, lo que le da un toque único. Además, si buscáis un plan de tapeo, la carta de LABARRA® no decepciona: podrías pedir cualquier cosa y seguro que será un acierto.
Si vais en coche, no os preocupéis, hay un parking de pago justo en el subsuelo del restaurante. El acceso es relativamente fácil, aunque hay que cuidar un par de detalles, como una pequeña subida antes de la puerta. Y aunque el olor a fritura se me quedó un poco pegado en la ropa, no dejé que eso me arruinara mi experiencia. Claro que volveré, hay tanto más por descubrir aquí y con precios que rondan entre 20 y 40 € por persona, ¡es una ganga!
Así que, si todavía os estáis preguntando "¿Dónde se encuentra LABARRA ®?", sólo tenéis que recordar que está en Sant Cugat, en la Plaça dels Quatre Cantons, 3. ¡Ya estáis tardando en reservar una mesa y disfrutar de una buena comida! ️✨
Cuál es el tipo de comida que se ofrece en LABARRA
¡Menuda montaña rusa la experiencia en Labarra! Desde que pedimos la comida, todo parecía ir cuesta abajo. Primero, no nos traían los cubiertos y, cuando finalmente llegaron, la comida ya estaba fría. Te imaginas, ¿no? Pedimos unos mejillones que, según la carta, deberían venir con dos salsas para aliñarlos al gusto, pero nada de eso. Nos los pusieron simplemente hervidos y, para colmo, también fríos. Uno pensaría que es un lugar que se preocupa por sus platos, pero esos mejillones lo dejaron claro: no era así.
Y no hablemos del plato de huevos estrellados que, en lugar de lucir apetitosos, llegó con la clara transparente y líquida. ¡Un desastre! El servicio también fue un poco caótico, tuvimos que repetir varias veces lo que habíamos pedido y, aunque no lo creo necesario, me vi pidiendo un par de servicios que nunca llegaron. Ah, y las palomas campando a sus anchas por las mesas y sillas, ¡toda una experiencia! Definitivamente no recomendaría este sitio, y como era el cumpleaños de mi hermana, pasó un mal rato que nadie merecía.
Ahora, reinando en la otra cara de la moneda, tengo que decirte que la experiencia fue otra en una visita posterior. La decoración de Labarra es encantadora, tiene ese aire de cueva de Alibaba que te atrapa, aunque un poco oscura al principio. Pero una vez te acomodas y te das cuenta de la cuidada decoración, con ese gran ventanal que deja entrar la luz, se transforma en un ambiente agradable y fresco.
En vez de los errores previos, esta vez probé unos buñuelos de bacalao y patata que estaban muy buenos, unos calamares a la andaluza que me dejaron con ganas de más, y unos huevos rotos con butifarra que resultaron ser un acierto. Pero lo que realmente sorprendió a mi pareja fueron los tacos picantes, ¡le encantaron! La atención fue genial, Eli se mostró súper atenta y nos sugirió llevarnos lo que no nos habíamos podido acabar. Así que, sí, aunque la primera experiencia fue un desastre absoluto, la buena atención y calidad de esta segunda visita cambian las cosas.
En cuanto a la comida que ofrecen en LABARRA, puede variar bastante. Por un lado, tienen tapas clásicas y platos típicos, como los mejillones, los buñuelos de bacalao y patatas, calamares a la andaluza, y los huevos rotos que, aunque en una ocasión fallaron, en otra terminaron siendo un buen acierto. Si decides ir, te animo a probar esos calamares y los buñuelos, que por lo que he visto, son un total hit. ¡Espero que tengas mejor suerte que yo en tu visita!
Qué son las tapas y pintxos
Y hablando de LABARRA®, ¡es que no hay forma de no enamorarse de este lugar! La verdad es que, si buscas un sitio donde la comida y el servicio sean de 10, este es el lugar ideal. Si eres de los que disfrutan de un menú de mediodía que esté a la altura, aquí tienes un montón de opciones que están increíbles y, lo mejor de todo, con precios que no rompen el banco. Hablando de precios, entre 10 y 20 € por persona, ¡es un chollo!
Y no sé a ti, pero a mí me encanta cuando un restaurante tiene un ambiente acogedor, y LABARRA® lo tiene todo: es bonito, el personal es super amable y siempre te hacen sentir especial. Un local perfecto para una noche con amigos o una cena romántica. Imagínate disfrutando de unas alcachofas confitadas o unas croquetas buenísimas, mientras compartes risas y buenos momentos. Sin olvidar, por supuesto, el tarta de queso que es simplemente espectacular.
Si alguna vez haces una parada en Sant Cugat, asegúrate de pasar por Plaça dels Quatre Cantons, 3, porque es un gran descubrimiento. Este sitio tiene un servicio que parece que se preocupa por ti de forma genuina y siempre están dispuestos a recomendarte su mejor plato. Si al camarero Paul le pides algo vegetarian, te va a sorprender con opciones del día que no sabías ni que necesitabas, como esas alcachofas que mencioné antes. ¡Deliciosas!
Pero, para aquellos que no estén tan familiarizados, ¿qué son en realidad las tapas y pintxos? En esencia, son pequeños platos que se sirven para compartir, ideales para probar un poco de todo y disfrutar en buena compañía. Así que en LABARRA®, tienes la oportunidad de probar varios sabores y disfrutar de una experiencia gastronómica de lo más satisfactoria. ¡Ya sabes, no te lo puedes perder!
Cuántos platos hay en la carta de LABARRA
No puedo dejar de pensar en lo bien que la pasamos en La Barra® de Sant Cugat. Desde que pasamos por la puerta, esa sonrisa cálida y la energía positiva que se siente, te hace sentir como en casa. Eli, nuestra camarera, se convirtió en una parte clave de nuestra experiencia. Fue tan amable y atenta, que cada vez que necesitábamos algo, ella estaba ahí. Si hay algo que resalta es que realmente sabe sobre la carta y sus recomendaciones fueron clave para disfrutar aún más la cena.
Y, hablemos de la comida, porque ¡vaya si estuvo espectacular! Desde la tortilla de bacalao abierta hasta el ceviche de gambas con esos toques de cítricos y mango, todo tenía ese sello distintivo que uno espera en un buen restaurante. Los ingredientes se notaban frescos y la presentación de los platos era digna de una foto para Instagram. Además, el ambiente es bien agradable, ideal para una cena relajada con amigos o esa cita especial que tenías en mente.
Claro, no todo puede ser perfecto, y aunque algunos platos no llegaron a deslumbrar tanto, como esa hamburguesa de salchicha que... ufff, el pan brioché realmente no fue lo que esperábamos. En ese sentido, la moraleja es clara: disfruten de los platos recomendados y, bueno, quizás omitir algunos de los otros. Pero en general, lo pasamos de maravilla. Si buscas una comida de calidad y un servicio ejemplar, La Barra® definitivamente es el lugar.
En cuanto a la carta, sí, tengo que decir que nos sorprendimos al ver que hay unos 20 platos que en su mayoría están diseñados para compartir. La variedad permite que todos encuentren algo delicioso. Y aunque hay opciones que quizás se podrían mejorar, la experiencia general hace que valga la pena. ¡Así que ya sabes, no dudes en visitarlos y haz tu propio descubrimiento!
Qué tipos de platos puedo encontrar en LABARRA
La verdad es que LABARRA nunca falla si buscas un lugar donde disfrutar de un buen rato con amigos. Con su menú diario por solo 16,86 euros, tienes asegurados unos platos de buena calidad que te dejan satisfecho sin que tu bolsillo sufra demasiado. Imagínate comenzar con una ensalada César, seguida de un delicioso pollo a la brasa con patatas fritas y, para coronar la comida, un cheesecake casero espectacular. ¡Totalmente recomendado! La relación calidad-precio es de las más competitivas en Sant Cugat, así que no hay excusa para no probarlo.
Eso sí, no todo es perfecto. He escuchado a algunos amigos contar que han tenido experiencias un poco frustrantes con el servicio. Hay veces que con un solo camarero atendiendo a todas las mesas puede llegar a ser un verdadero caos. A veces, te llevas un primer plato mientras tu amigo espera su segundo, y añadir a eso una espera interminable para un poco de pan y sal… no es la mejor experiencia. Pero, si tienes suerte y te toca Aline, la cosa cambia. Ella es amable, atenta y con buen ojo para las recomendaciones, como el ceviche de lubina y un refrescante limoncello spritz. ¡Esos combos son un acierto total!
¿Y qué más puedes encontrar en LABARRA? La variedad es bastante amplia, así que tienes opciones para todos los gustos. Desde nachos con queso y guacamole que son un clásico para compartir, hasta unas bravas estilo la Barea que, aunque puedan tener un toque picante según algunos, no puedes dejar de probar. Desde tapas clásicas hasta opciones más modernas, hay un poco de todo para disfrutar en un ambiente acogedor. Eso sí, te advierto que aparcar por la zona puede ser un desafío, así que prepárate para tener paciencia antes de la degustación.
Cómo es el ambiente en LABARRA
Así que ya sabes, si vas a LABARRA®, no te va a decepcionar. La verdad es que se ha convertido en uno de nuestros lugares favoritos en Sant Cugat. Hay algo en la decoración que lo hace súper bonito y acogedor, ideal para una cena tranquila con amigos o una cita. Cada vez que hemos ido, nos hemos sentido como en casa, y eso es algo a valorar, ¿verdad?
Hablando de la comida, el menú es una delicia. Las tapas son increíbles y cada bocado es mejor que el anterior. Recuerdo una vez que probamos la butiburguer, y realmente fue una gozada. ¡Simplemente espectacular! Y no te olvides del cheesecake con Nutella, que es un verdadero capricho. Aunque he notado que en ocasiones el servicio puede ir un poco lento, no es algo que haya arruinado nuestra experiencia. La comida siempre compensa cualquier pequeño retraso.
Y, ojo, si decides visitarlo, asegúrate de reservar. Por lo general, el lugar suele estar a tope, y si no quieres quedarte sin mesa, es mejor prevenir. Una vez que haces la reserva, te avisarán que tendrás dos horas de estancia y eso está bien, ya que así permiten que otros también puedan disfrutar de la experiencia. Aunque habría que ver si en las cenas se podría establecer una norma "adults only"… para que la atmósfera sea aún más encantadora y no haya llantos a la hora de la cena.
En cuanto al ambiente, LABARRA tiene una vibra fantástica. La sala está bien decorada, creando un entorno que transmite una mezcla entre moderno y acogedor. Aunque, claro, en una noche de sábado puede haber un poco de bullicio si hay niños alrededor. Aun así, la belleza del local y la calidad de la comida hacen que la experiencia siempre merezca la pena. Así que ya sabes, es el lugar perfecto para una buena cena, ¡no te decepcionará!
Es necesario reservar con antelación para comer en LABARRA
¡Ya que estamos hablando de LABARRA®, tengo que contarte sobre la experiencia que tuve la última vez que fui! El lugar es super bonito y está decorado de una manera que te hace sentir como en casa, perfecto para una cena a base de tapas y picoteo con amigos o en pareja. Si buscas un ambiente acogedor y agradable, este es el sitio, y eso se nota en cada rincón. La Plaza dels Quatre Cantons le da un toque especial, ¿no crees?
La comida, aunque bien presentada y sabrosa, sí que es cierto que las tapas son un pelín más pequeñas de lo que imaginabas. Pero, la calidad de cada plato lo compensa con creces. No te pierdas los calamares a la andaluza con salsa de tinta o las bravas estilo la Barea con tres salsas, ¡deliciosas! Además, el precio es correcto; por unos 20-30 € por persona puedes disfrutar de una variedad que no te deja indiferente. Por cierto, el servicio fue muy bueno, aunque, como en todos lados, siempre hay alguna excepción. Pero en general, el personal es muy amable, y en especial, Naim, el camarero, estuvo pendiente de nosotros y dejó una huella muy positiva en nuestra experiencia.
Y ya que hablamos de cosas a mejorar, un compañero en nuestra mesa tuvo una experiencia menos grata con un camarero más joven que, la verdad, parecía un poco desganado. Pero, hey, eso no opaca el buen rollo del resto del equipo. Los postres y los nachos con queso y guacamole son otras opciones que marcan la diferencia, así que no dudes en probarlos.
Ahora, respecto a si es necesario reservar para disfrutar de LABARRA, ¡te lo recomiendo! El lugar suele llenarse, especialmente los fines de semana, así que una reserva anticipada te asegurará una mesa y evitará sorpresas. ¡Así que no lo dudes, haz tu reserva y disfruta de una buena cena!








