Bar – Restaurant Mont-Mercè

Bar - Restaurant Mont-Mercè
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Si piensas en un día de playa este verano en Colera, no te puedes perder el Bar - Restaurant Mont-Mercè, ubicado en Carrer del Mar, 107, justo enfrente del mar. Este lugar tiene una terraza agradable que ofrece un espacio ideal para descansar después de un largo día de sol. El menú es variado, con 15 platos que ofrecen opciones que van desde pescados frescos hasta ensaladas. Aunque las sardinas que pedimos estaban correctas, el rape nos decepcionó un poco, pero la experiencia fue bastante disfrutona en general.

Lo mejor de Mont-Mercè es su ambiente casual y amigable. El servicio es excelente y el personal siempre está dispuesto a ayudarte, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Puedes probar su café espectacular, que se ha vuelto bastante popular entre los visitantes. Además, la ubicación estratégica hace que incluso con las mesas que no dan directamente al mar, el lugar siga siendo un buen plan para brindar por los días soleados con buenas bebidas y compañía.

Bar - Restaurant Mont-Mercè

·€€
⭐3,6
172Reseñas
Fotos
Carrer del Mar, 107, 17496 Colera, Girona
972 38 91 26

Mapa Ubicación Bar - Restaurant Mont-Mercè

Dónde se encuentra el Bar - Restaurant Mont-Mercè

¡Hola, amigos! Hoy quiero contarles un poco sobre mi experiencia en el Bar - Restaurant Mont-Mercè, ubicado en Carrer del Mar, 107, 17496 Colera, Girona. La verdad es que tenía muchas expectativas, pero salí un poco decepcionado. La comida... bueno, digamos que es como decir que Jesulín es 'INPRESENTABLE'. No voy a mentir, la cocina CUTRE y MAL COCINADA me dejó con ganas de algo mejor. Y lo peor, ¡es que es un poco cara! Con esos precios, uno espera que la calidad sea al menos decente.

Al llegar, el servicio fue bastante rápido y el camarero, sorprendentemente, fue amable. ¡Eso sí se agradece! Pudimos reservar la mesa con antelación, así que en ese aspecto, todo bien. Pedí mejillones al vapor y una paella mixta que, en verdad, estaba bastante rica. Aunque también probé los chipirones y, sinceramente, el sabor y la presentación dejaban mucho que desear. Me dijeron que la salsa de los mejillones era de Avecrem, ¡y eso no lo perdoné! La paella, aunque no estuvo mal, tampoco era nada del otro mundo; el arroz no era bomba y el gusto a caldo de Avecrem se notaba bastante. En general, la experiencia fue un poco agridulce.

Lo que me salvó el día fue el postre: un simple helado de vainilla que, aunque sencillo, me dejó un buen sabor de boca. Pero para ser justos, no todas las críticas son malas. Algunos amigos dijeron que se sirvieron platos como monito y granizado que sí estaban buenos. Pero, en general, el servicio no era muy profesional y la relación calidad-precio quedó en entredicho.

Así que si estás pensando en visitar el Bar - Restaurant Mont-Mercè, mejor ve con expectativas bajas. La ubicación es buena, en primera línea de mar, pero hay otras opciones en la zona que, aunque un poco más caras, podrían ofrecerte una experiencia mucho mejor. En resumen, si buscas calidad y un buen servicio, tal vez deberías seguir buscando. ¡Aventuras gastronómicas, amigos!

Qué tipo de menú ofrece Mont-Mercè

La verdad es que el Bar-Restaurant Mont-Mercè es un lugar que tiene su encanto, definitivamente, ideal para parar y relajarse tras un día explorando Colera. La atención es adecuada y rápida, lo cual siempre se agradece, sobre todo si has estado caminando bajo el sol todo el día. El ambiente es muy agradable, y aunque te sientes un poco alejado del mar en algunas mesas, la terraza es un buen sitio para disfrutar de la brisa del mediterráneo.

Ahora, si hablamos de la comida, debo ser sincero: el arroz negro que probé no fue el mejor de mis elecciones. Le faltaba sabor y había tanta tinta que me resultó un poco indigesto. Creo que si se van a lanzar por ese plato, sería mejor explorar otras opciones del menú. En general, el sitio tiene una buena variedad de bocadillos, tapas y aperitivos, así que no todo está perdido. Por supuesto, no puedo dejar de mencionar los calamares rebozados que estaban de lujo; si te gustan, no dudes en pedir la combinación freiduría. Hazme caso, ¡son un acierto!

Y ya que estamos, si buscas un buen desayuno, Mont-Mercè es un lugar para considerarlo. Imagínate ver salir el sol con un lomo con queso en una mano y un buen café con leche en la otra; eso es un win, sobre todo si estás en la zona fuera de temporada turística, ya que el lugar tiende a llenarse. El servicio, por cierto, sigue siendo muy rápido y atento, así que perfecto para una parada rápida antes de seguir con las aventuras del día.

En cuanto al menú de Mont-Mercè, se puede decir que tiene una mezcla bastante interesante: hay opciones grandes como el arroz, pero también esas tapas ligeras y sabrosas que son ideales para compartir. Aunque quizás darle un giro a los platos más típicos podría mejorar un poco la experiencia. En resumen, vale la pena visitar, especialmente si vas con amigos o en pareja. ¿Quién sabe?, quizás la próxima vez encuentres algo que te sorprenda.

Cuántos platos tiene el menú del restaurante

Y bueno, ¿qué te voy a contar del Bar-Restaurant Mont-Mercè? Cada vez que pienso en ese lugar, me viene a la mente el mismo juego de sentimientos contradictorios. Por un lado, está esa vista impresionante al mar que a veces te hace olvidar el resto, pero, sinceramente, el servicio... una auténtica tortura. Te tiran la carta en la mesa como si fueras un perro, y es que el dueño te mira como si le debieras dinero o algo así. ¡Vaya momento! La última vez que fui, me prometí no volver a sentarme en su terraza.

Dejando eso a un lado, hay que admitir que cuando se trata de comida, hay momentos en que se salva la situación. Los arroces y fideuás son bastante buenos y, aunque tardan un mundo en servirte, cuando te llega el plato, suelen estar a la altura. Claro, que me sigo preguntando si en estos tiempos era necesario ver a los empleados sin mascarilla en plena pandemia. Un cero a la atención de la salud, aunque lo que probé de comer no estaba mal, al menos en términos de sabor.

Eso sí, no entiendo cómo pueden tener precios tan altos en relación a la cantidad de los platos. Las tapas pueden llegar frías, mal presentadas y, sinceramente, he tenido mejores bravas en la pausa de una película. Y si de verdad pensaban que podían cobrarme por una cerveza de 330 cl al precio de una de 500 cl, que se lo hagan mirar. A veces parece que se olvidan de que estamos allí para disfrutar, no para ser timados.

Entonces, al final, cuando vuelvo a la pregunta original, el menú del restaurante parece que no tiene una variedad abrumadora. La gente comenta que ronda entre 10 a 15 platos en total, aunque quizás yo diría que en algunas ocasiones parece que te falta un poco de surtido. Así que, si decides ir, mejor que vayas preparado para una experiencia, digamos, aleatoria. ¿Listo para una nueva aventura gastronómica?

Qué tipo de comida se puede encontrar en Mont-Mercè

Y hablando de buena comida, no hay nada como disfrutar de un buen arroz o un plato de marisco en el encantador paseo de Colera. Imagínate lo bien que se siente compartir estos momentos con tus amigos o, mejor aún, con tus peludos, que siempre traen la mejor energía. Las vistas y la compañía no tienen precio, y la verdad, te hace olvidar el estrés del día a día. Aunque, bueno, puede que encuentres alguna que otra sorpresa en cuanto a higiene. Tuve una experiencia bastante... digamos, pocamente aromática en el baño, y eso no se me va a olvidar tan fácilmente. Pero, ¡claro! Habiendo probado la comida, uno tiende a hacerse el de la vista gorda, al menos un ratito.

Y, aunque hubo un par de experiencias que dejaron un poco que desear, como cuando el camarero pasó de largo como si tuviera un mal día (quién no lo ha tenido, ¿verdad?), el ambiente en el Mont-Mercè tiene su encanto. La jarra de sangría y la paella para dos que pedimos resultaron ser deliciosas. Nos dejaron maravillados, y ya te digo, aunque la distribución de las mesas era un poco caótica, eso es lo de menos cuando la comida es buena. Así que, si te sientes aventurero, ¡anímate a probar su oferta!

Sobre el tipo de comida que puedes encontrar en Mont-Mercè, puedes contar con un menú que incluyó tapas para compartir y platos como la paella. Se nota que se esfuerzan por utilizar productos de temporada, lo que siempre es una buena señal. La calidad-precio es realmente buena, y si tienes la suerte de que te atienda Albert (el propietario), tu experiencia será aún mejor. Recuerda que siempre puedes dejarte aconsejar, y a veces esas recomendaciones hacen la diferencia en tus vacaciones. Así que, ¡prepárate para disfrutar!

El restaurante tiene alguna especialidad en pescados

Y bueno, una vez que te sientas en el Bar - Restaurant Mont-Mercè, la verdad es que te atrapa esa vista al mar, pero no te engañes, porque ahí empiezan las decepciones. Imagínate disfrutando de la brisa marina y, de repente, te llegan esos calamares en tapas que más bien deberían estar en una pesadilla: secos, sin salsa y presentados en un platito que no le hace justicia a lo que esperabas. Las patatas bravas, si se les puede llamar así, ni se digan; una mezcla de fritas grasientas con otras sin sabor. Una verdadera pena, y más con los precios que tienen, que te hacen preguntar si acaso la cocina se olvidó de usar un poco de cariño en cada plato.

Pero eso no es todo, amigo! Cuando llegan a la mesa esas sartenes mixtas, lo que te espera es todo un espectáculo de moscas. No sabes, entre bocado y bocado, esquivando esos pequeños invasores. Cuando mencionamos al dueño que estaba un poco incómodo, su respuesta fue que las moscas son algo “normal”. ¿Normal? ¡Vamos! Aquí no hemos venido a hacer de comedor de moscas, sino a disfrutar de una buena comida. El servicio, como si estuvieran en un maratón de lentitud, te hace sentir que tienes que implorar por cada bebida.

En fin, no sé qué pensar de este lugar. La comida no vale ni de lejos lo que piden, y el servicio es tan lento que parece que olvidaron lo que significa 'atender al cliente'. Y hablando de sus pescados, no hay una especialidad destacada, así que eso debería darte una idea clara. A menos que quieras arriesgarte a pescarlo tú mismo, quizás mejor hay que saltarse esta experiencia y buscar otro lugar donde el mar no solo se vea, sino que se saboree de verdad. ¡Sálvate de aquí y mejor busca una opción más recomendable!

Cuál es la experiencia general del servicio en Mont-Mercè

¡Imagínate la escena! Decidimos hacer una parada en el Bar-Restaurant Mont-Mercè en Carrer del Mar, 107, Colera. La idea de comer en primera línea de mar nos atrapó, especialmente porque ese día no soplaba el viento. Si hubiera sido otra historia, la experiencia hubiese sido diferente. Era perfecto, así que nos sentamos a disfrutar de un buen rato ahí. Tienen unos platos combinados para los peques y varias tapas que nos llamaron la atención. Aunque no pedimos un plato principal, las tapas que probamos estaban bastante bien, aunque con un par de peros.

La patata en el alioli estaba un poco más blanda de lo que me gustaría, pero la fritura fue espectacular. De verdad, ¡no te la puedes perder! Se notaba que estaban bien hechas y con mucho sabor. Pero, sinceramente, la cosa se empezó a torcer un poco cuando miramos la carta de las gambas. Qué decepción, un plato a 16 euros, y las gambas eran en miniatura, con una cáscara imposible de manejar. Te juro que eran más difíciles de comer que un rompecabezas desarmado. Definitivamente, yo diría que ese plato hay que evitar.

En general, el paisaje y el entorno eran fantásticos, pero la experiencia gastronomía dejó un sabor un tanto agridulce. El servicio, la verdad, nos decepcionó un poco. No era que la atención fuera mala, pero con lo que pedimos, la relación calidad-precio no nos terminó de convencer. Así que si te aventuras a Mont-Mercè, te recomendaría pegarte a las tapitas y evitar las gambas. En resumen, el lugar tiene potencial, pero hay áreas donde claramente necesita mejorar, especialmente en el menú.

Fotografías Bar - Restaurant Mont-Mercè

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