Taberna El Patio

Taberna El Patio

Taberna El Patio, ubicada en C. Marrodán, 16, 50500 Tarazona, Zaragoza, es ese bar céntrico que no te puedes perder si andas por la zona. La carta destaca por las tapas elaboradas y opciones para comer. Así que, si decides lanzarte, no dudes en probar el bocata pirañita —una auténtica bomba de sabores que incluye lomo, chistorra, bacon y pollo, además de huevo— y la hamburguesa mediterránea, que son sencillamente irresistibles.

Las opiniones sobre El Patio son variadas, pero muchos coinciden en que, aunque se siente un poco básico comparado con otros bares, las tapas típicas de Tarazona tienen su encanto. La experiencia es bastante buena, con un servicio que suele ser rápido y un ambiente que invita a disfrutar. Si quieres más detalles sobre horarios y contacto, siempre puedes consultar la info que tienen disponible. ¡Es un lugar perfecto para un buen rato!

Taberna El Patio

Taberna
⭐3,6
358Reseñas
Fotos
C. Marrodán, 16, 50500 Tarazona, Zaragoza
665 34 21 25

Horarios Taberna El Patio

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves11:30–23:00
viernes11:30–24:00
sábado11:00–2:00
domingo11:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna El Patio

Dónde está ubicada la Taberna El Patio

¡Hey! Si andas por Tarazona y buscas un buen sitio para comer o tapear, tienes que pasarte por la Taberna El Patio en C. Marrodán, 16. Te prometo que no te vas a arrepentir. Este lugar ha logrado reunir un montón de reseñas chulas con 5 estrellas por su excelente servicio y buen ambiente. La comida es de 10, perfecta para una cena rica y un buen rato con amigos o familia. Además, tienen un montón de opciones en la carta, así que no hay forma de que salgas de ahí con hambre.

La atención es de primera. Desde que entras, el personal te recibe con una sonrisa y mucha buena onda. La mayoría de la gente destaca lo tranquilo que es el lugar; ¡ideal para desconectar un rato! Y si te apetece algo fresco, su gran terraza es el sitio perfecto para disfrutar de los días soleados. Te cuento que también tienen zonas de recreo para los peques, así que pueden jugar mientras tú te relajas. ¡Es un win-win!

Ahora, hablemos de la comida, que no te la puedes perder. Sus tapas son deliciosas y están súper bien elaboradas. Te recomiendo probar el bocata pirañita, que lleva lomo, chistorra, bacon, pollo y huevo. ¡Una delicia! También tienen una hamburguesa mediterránea que está para chuparse los dedos. Lo mejor es que los precios son muy razonables, entre 10-20 € por persona, lo que hace que sea accesible para todos.

Si estás pensando en ir, que sepas que no es obligatorio reservar, lo que es ideal si decides hacer una escapada de última hora. Aunque, ojo, aparcar puede ser un poco complicado, así que busca un sitio con tiempo. Así que ya sabes, si te preguntas ¿dónde está ubicada la Taberna El Patio? La respuesta es que está en el C. Marrodán, 16, 50500 Tarazona, justo en el corazón del pueblo. ¡No dudes en pasarte!

Cuál es la dirección exacta de El Patio

Y bueno, como te decía, la Taberna El Patio es uno de esos lugares que no sabes si amar u odiar. Hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quienes dicen que se come de cine y que el personal es estupendo, ¡y estoy de acuerdo! Tienen unos pinchos que te dejan con ganas de más y el precio está más que bien. Pero, por el otro lado, te encuentras con comentarios de personas que han tenido una experiencia horrible. Imagina estar esperando tu bocadillo y tus cervezas, viendo cómo a otros les llega todo antes. Eso sí que es frustrante, y me parece que el servicio deja mucho que desear.

A ver, también he escuchado que se nota que el local tiene un ambiente chulo y es ideal para ir con amigos o en familia. Es una pena que la atención no esté a la altura. Lo de las comidas frías y el servicio lento es algo que parece estar en el aire, y con todo lo que han dicho, no me extraña que algunos piensen en irse a comprar algo al Mercadona en lugar de esperar. Si vas, prepárate para paciencia. Pero a pesar de todo, hay quienes todavía se quedan, especialmente si pueden llevar a sus perritos. ¡Y eso siempre es un plus!

Así que, ¿cuál es la dirección exacta de El Patio? Estás buscando el lugar en C. Marrodán, 16, 50500 Tarazona, Zaragoza. Te recomiendo que lo busques con un mapa en la mano y, si decides entrar, ¡buena suerte con el servicio! Quizás te sorprendan y te vayas con una buena experiencia. ¡Quién sabe!

Qué tipo de comida ofrece la Taberna El Patio

Y hablando de la Taberna El Patio, no sé si te cuento que es una mezcla de experiencias, a veces buenas y otras, malditas. Te acuerdas de aquella vez que reservamos para cenar a las 9 en punto y lo que nos encontramos fue un caos absoluto. Nos sentamos y hasta las 11 no conseguimos que nos sirviesen. La camarera estaba hecha un lío, corriendo de un lado a otro, tratando de cubrir la terraza y el interior, y eso se notó; los bocatas fríos llegaron tarde y ni hablemos del ruido que había en la sala. Definitivamente no es un lugar al que volvamos pronto. Mejor buscar otras opciones para una cena tranquila.

Aunque debo reconocer que la vez anterior que fuimos a comer, la experiencia fue diferente. Tuvimos bastante jaleo y, aunque nos avisaron que tardarían algo como media hora, no nos importó porque estábamos con ganas de unas cañas y la espera se hizo más amena. Al final, los bocadillos que pedimos eran espectaculares y, lo mejor de todo, ¡muy abundantes! Lo que sí es cierto es que el ambiente era un poco ruidoso, pero si lo que buscas es un sitio donde comer y pasar un buen rato con amigos, vale la pena.

Y ya que hablamos de comida, ¿qué ofrece la Taberna El Patio exactamente? Pues en general tienen una carta sencilla pero efectiva; se centran en bocadillos y hamburguesas, perfectos para quitar el hambre. Sin embargo, eso sí, a veces la atención y el servicio dejan mucho que desear. Algunos clientes se quejan de que las comidas llegan frías o no coinciden con lo que pidieron. Así que, antes de ir, tal vez sea buena idea acercarse con un poco de paciencia y, sobre todo, hacer reserva si vas en grupo. ¡Pero ya sabes, cada experiencia es un mundo!

Cuáles son algunas de las tapas más recomendadas en El Patio

Y bueno, después de la experiencia que tuvimos en Taberna El Patio, la verdad es que no sé por dónde empezar. Éramos 12 amigos dispuestos a disfrutar y, sinceramente, fue todo lo contrario. Primero la calidad de la comida era un desastre, y no lo digo solo por decírselo a un amigo, ¡literalmente estábamos todos en la misma sintonía! Imagínate, después de probar ese plato que supuestamente era “estrella”, al día siguiente nos despertamos con malestar estomacal. De verdad, Sanidad debería revisar aquello. Fue un espectáculo graso, y el camarero ni se inmutó cuando le comentamos que no estábamos contentos. Mirar, hasta le dije que la estrella que le ponía era más bien para otra cosa, y ya sabes, esos comentarios que se quedan en la memoria.

Y cómo olvidar el tiempo de espera, porque la cosa no mejoró. Llegamos allí alrededor de las 14:30, y no fue hasta pasadas una hora que logramos tener nuestros platos. Eso sí, ellos muy ocupados sirviendo a otras mesas que llegaron después de nosotros. El menú a 15 euros está bien, pero claro, no dicen que el servicio en terraza es más caro. La verdad que la escasez de personal se notaba. Si no te importa que te digan “un momento” diez veces, quizás puedas aguantar la experiencia, pero no soy de esos. La comida era simplemente inaceptable.

Por otro lado, en mi búsqueda por encontrar algo positivo, me encontré con otro grupo de amigos que tuvo una experiencia totalmente diferente, ¡y vaya que hay de todo! Ellos mencionaban lo acogedor que era el lugar y cómo el personal los trató de lujo. Esas hamburguesas con queso cheddar que tienen son un must, y, para colmo, cuando hubo un error con su pedido, el camarero fue tan amable que les regalaron una ración de patatas bravas. ¡Ese es el tipo de detalle que te hace querer volver, aunque la comida no fuera genial!

Y mientras se habla de más opciones, hay gente que se ha presentado con su perro y ha dado su voto de gratitud por ello, aunque su menú del día dejó mucho que desear. En fin, si decides ir, quizás puedes arriesgarte en probar algunas tapas recomendadas, que la verdad, aunque los platos principales no brillaron, dicen que las patatas ali oli y esos pescaditos fritos son un acierto, así que vale la pena ver qué tal. Pero no me hago responsable de la experiencia, ¡tú mismo!

Qué ingredientes lleva el bocata pirañita

¡Y así es como acabamos en Taberna El Patio, casualmente de pasada por la zona! La verdad, al principio nos atrajo el aspecto del patio interior, muy pintoresco, pero lo que vino después fue una experiencia para recordar, y no necesariamente por las mejores razones. Ya te digo, te sientas y todo parece prometedor hasta que ves que la carta es un tríptico de comida a domicilio. ¿En serio? Después de un buen rato esperando, surge la famosa pregunta sobre el menú del día, pero oh sorpresa, nos lo dicen de viva voz. Eso sí, por el módico precio de 14€ sin ni siquiera un papelito impreso que lo respalde.

La cosa se pone más complicada cuando pedimos unas bebidas y las traen mal: la botella de agua, sin vaso y el refresco ya servido, que parecía sacado de una de esas botellas de dos litros. La comida fue un verdadero desastre. Los entremeses de embutido parecían de una fiesta de hace años, y esa menestra que parecía de bote, ¡vamos, un pecado en esta región! Y lo peor, las rabas eran congeladas y grasientas, y las albóndigas, ni te cuento, con la textura de un mazacote. Afortunadamente, la tarta de queso casera al final sí que estaba buena, algo salvó la situación, pero el servicio, lento y descuidado, fue la guinda del pastel. Te recuerdo que al final nos pasamos a 18€/persona. Un verdadero escándalo.

Después de tantas historias, llegamos al momento crítico. Vimos que juntos éramos cinco amigos y pedimos platos combinados. La atención parecía prometedora, y la camarera, aunque atenta, era un poco inexperta. Al rato, ya empezaban a salir los platos, hasta que ¡mágicamente uno de ellos nunca llegó! Tras preguntar sobre ello, nos dicen que ya no tienen ese combinado y que pidamos otra cosa. ¡¿De verdad?! Al final, los demás ya habíamos terminado y quien faltaba prefirió irse. Pero sí, al solicitar la cuenta, adivina qué, ¡nos traen el plato que ya habíamos cancelado! Y la chef, en un acto de desdén, echó la culpa a la carta desactualizada. Vamos, que fuera y a seguir esperando. Es frustrante que terminas con mal cuerpo y sin haber comido nada decente.

Pero, volviendo a lo que realmente importa, al parecer el famoso bocata pirañita es una delicia por sí mismo, relleno de una combinación clásica de lomo adobado, pimientos asados y unas rodajas de chorizo, todo ello metido en un buen pan crujiente. Si alguna vez deciden regresar, ¡asegúrense de pedir ese! Quién sabe, tal vez con un poco de suerte, esa experiencia de comida puede ser mejor. ¡Anímense a conocer también un buen bocata que salva la situación!

Qué hace especial a la hamburguesa mediterránea de El Patio

Y claro, no puedo dejar de mencionarte Taberna El Patio en C. Marrodán, 16, en Tarazona. Ya sabes que si le pongo 2 estrellas, es solo por la comida, porque, sinceramente, estaba buenísima. Pero el servicio... ¡vaya tela! La camarera no apuntó bien lo que pedimos y, a pesar de que insistimos en que faltaban platos, sacaron segundos cuando ya todos se habían servido. Un desastre de atención. Por favor, que el dueño se dé cuenta de que esto es un punto crucial. Es una pena, porque el sitio tiene su encanto, y con una mejora en el servicio podría brillar aún más. Además, el ticket no especificaba qué era cada cantidad, ¡eso también nos dejó un poco sorprendidos!

Aunque no todo fue negativo, ¿eh? La terraza es un lugar muy acogedor, así que no me extraña que la gente quiera ir allí. Nos dejaron pasar con nuestro perro, lo cual siempre se agradece, y las migas y albóndigas caseras estaban muy ricas. El ambiente es amigable y familiar, lo que se aprecia siempre que uno busca un lugar cálido para cenar. Y en cuanto al precio, está bastante ajustado, con menús que rondan entre los 10 y 20€ por persona.

Claro, también hay que ser justos: aunque el servicio es un poco lento y a menudo se quejan de la espera (sí, 50 minutos para unas burgers y un bocata), hay que decir que la comida es sabrosa y las raciones son generosas. Además, tienen unos platos muy variados y un menú diario a un precio bastante asequible, así que parece que la calidad-precio no está tan mal. A lo mejor, si te organizas y no tienes prisa, te puede salir una buena experiencia.

Y si nos centramos en la hamburguesa mediterránea de El Patio, lo que la hace especial es esa mezcla de sabores frescos y vibrantes, ideal para disfrutar en su fresca terraza. ¡No olvides probarla! Con ingredientes cuidadosamente seleccionados y un toque único que resalta la esencia de su cocina, seguramente será un buen motivo para volver, aunque espero que la próxima vez, el servicio esté a la altura de la comida. ¡Ese es el verdadero reto!

Cómo es el ambiente en Taberna El Patio

Y ya que hablamos de la Taberna El Patio, no puedo dejar de mencionarte lo extraña que puede ser la experiencia. Hay opiniones para todos los gustos, desde quienes han tenido experiencias estupendas hasta los que, bueno, digamos que no repetirían. Te cuento, uno de esos días en los que me entró la curiosidad, decidí pasar a probar algunos entremeses. Spoiler alert: no fue la mejor decisión. Te sirven dos lonchas de salchichón y una de jamón tan finitas que parecía que estaban en modo “transparente”, cuando los espárragos que acompañan son más pequeños que un palillo. Si la idea era picar, mejor pide otra cosa porque la ensaladilla que llegaba estaba más cerca de ser industrial que casera, y los nuggets… bueno, ¡hay que reírse de eso!

Aunque, por otro lado, he escuchado que hay quienes han disfrutado de su paso por el lugar. Una vez, escuché a un grupo que se hospedaba cerca decir que sus café y pinchos de tortilla estaban de rechupete, y que tampoco se quejaron del tiempo de espera. La anécdota de que el sandwiches Flanders y la cazoleta llegaran sin demora fue un punto positivo que celebraron, aunque tenían una jarra de cervezas para acompañar lo que ya sabemos, las papas bravas. Así que, ahí tienes el dilema: como hay quienes disfrutan de su visita, no puedes darte por vencido y dejar de experimentar.

A mí, la verdad, me dejó con sabor agridulce. La experiencia parece depender mucho de la suerte del día y, en ocasiones, del propio personal. Pero hablemos del ambiente, que es otro punto a tener en cuenta. Es un lugar que se siente animado, pero con momentos de caos absoluto, que a veces se puede respirar en esos líos de comandas o atención lenta. Ya sabes, esas situaciones en las que esperas el pan y solo llegan los recuerdos de tus pedidos. Sin embargo, la posibilidad de disfrutar de una cena tranquila, como en esa boda que comentaron algunos, también añade una capa positiva. Así que, para quienes busquen un sitio con personalidad, quizá valga la pena arriesgarse un poco. Cada uno con su propia experiencia. ¡Ya me contarás si decides ir!

El servicio en El Patio es rápido

Y ya que estamos hablando de Taberna El Patio, la verdad es que nos acercamos por su buena pinta y ubicación en Tarazona, pero, sinceramente, fue un error. La comida, más bien básica, parecía salir directamente de un precocinado de supermercado. Lo único que se salvaba un poco eran los postres, que estaban decentes, pero para ser honestos, eso no es suficiente a la hora de comer fuera. La atención fue simpática, sí, pero dejó mucho que desear en profesionalidad. Nos tardaron un montón en servir los segundos y las bebidas llegaban servidas de la barra, en vez de traérnoslas directamente a la mesa. Fue una decepción total, sobre todo porque los precios parecían más de lo que realmente ofrecían, rondando entre 10 y 20 € por persona.

En otra ocasión, decidimos probar las hamburguesas y la verdad, estaban bastante buenas. También pedimos un bocadillo de calamares que estuvo justito y unas patatas bravas que resultaron ser un desastre. ¡Cuidado con las altas que aparecen en los menús infantiles! Eran un poco picantes y a los niños no les gustaron nada. Por lo demás, el servicio sigue siendo amable y la cerveza, eso sí, siempre fría. El ambiente es agradable, así que si estás buscando un lugar más casual, quizás vale la pena.

Hay que reconocer que hay días en los que el servicio puede ser un problema. En una visita, llegamos a esperar una hora para que nos sirviesen dos bocadillos y una ración de calamares. Felicito a los camareros, que claramente hacían lo que podían, pero el dueño no ayudó al responder de mala manera a la simple pregunta de si quedaba mucho para que saliera nuestra cena. Y no éramos los únicos en esa situación; varios clientes también estaban lidiando con lo mismo, y el bar no estaba ni siquiera lleno.

Entonces, ¿el servicio en El Patio es rápido? La verdad es que tras varias experiencias, no siempre. A veces te puede tocar un buen día donde la atención es más eficiente, y otras puede que te quedes un buen rato esperando, aunque el sitio se vea bonito y tenga buen ambiente. En fin, si decides aventurarte, ve con un poco de paciencia y, sobre todo, ¡no te olvides de pedir una cerveza fría!

Las tapas de El Patio son típicas de Tarazona

Así que, después de escuchar a nuestro amigo hablar maravillas de Taberna El Patio, decidimos darle una oportunidad, ¡y vaya que nos llevamos una sorpresa! Porque, mira, no hay nada como ir con expectativas altas y terminar con una experiencia que te deja más frío que sus bocadillos. Pedimos un par de ellos, ambos de lomo de cerdo, pero en vez de eso, ¡uno debería haber sido de pechuga de pollo! Y, la guinda del pastel: ¡los servían medio fríos! Si eres de los que disfrutan de la comida fría, tal vez este sea tu sitio, pero si no, te recomendaría buscar en otro lado.

Además, la espera fue otro episodio en nuestra "aventura culinaria". Nos dijeron que tardarían unos 15 minutos, lo que nos pareció razonable, pero después de 50 minutos de espera y nada en la mesa, ¡la paciencia se nos fue al garete! Nos sorprende cómo pueden priorizar a los que llegaron más tarde. No sé tú, pero cuando tienes a un bebé de 5 meses, el aguante se reduce a cero. Si esta es la experiencia de servicio que ofrecen, ¡mejor que se esfuercen un poco!

El ambiente del lugar está bastante bien, así que al menos teníamos eso. Pero el otro día fui con mi perro y, aunque no servían en las mesas, nos pusieron un calefactor tipo seta y se estaba agradable, la verdad. Probé el bocata de calamares y me sorprendió bastante, ¡estaba buenísimo! La salsa brava era un acierto, pero después, me llevé un chasco con las patatas, que eran congeladas, y la cerveza sin alcohol estaba... igual de fría. Es curioso, aunque el servicio y los pequeños detalles dejaron mucho que desear, había algo en el ambiente que se salvaba.

Hablando de detalles, si eres alérgico a ciertos ingredientes, aquí tendrás un problema. Un amigo se fue a cenar a otro sitio porque pidió que tuvieran cuidado con la contaminación cruzada y les dijeron que, debido a las fiestas, no podían garantizar nada. Esto ya nos da que pensar sobre la seguridad alimentaria del lugar. Y aunque el camarero se portó genial, no podemos arriesgar la salud por un bocadillo, ¿no crees?

Y para responder a la pregunta que todos se hacen, ¿las tapas de El Patio son típicas de Tarazona? Pues la verdad es que la oferta parece un poco alejada de lo que esperas de un sitio tradicional. Aunque tienen sus cosas locales, las tapas no terminan de capturar la esencia de Tarazona como otros lugares. Si buscas lo más auténtico, quizás debas continuar la búsqueda.

Qué opinan los clientes sobre Taberna El Patio

Y bueno, es que la Taberna El Patio tiene su aquel. Por un lado, hay gente que la adora, como yo. Te juro que cada vez que me paso por ahí me siento como en casa. El ambiente es muy agradable, esa mezcla de gente local y turistas que buscan un sitio auténtico. Pero también hay que reconocer que no todo es perfecto. Hay quienes se quejan de que la comida es normalita y que el servicio puede ser lentísimo. Te cuento que, en una de mis visitas, me pasé más de una hora esperando el segundo plato porque el camarero parecía estar más perdido que un perro en una peluca. Y sí, tuve que levantarme a buscar mi bebida en la barra... no es lo ideal, la verdad.

Pero te diré algo, eso no me ha parado de volver. La experiencia global es bastante buena, aunque hay detalles que pulir. Mucha faena para el equipo, lo entiendo, pero un poco de formación no le vendría mal a algunas personas. Aunque claro, ahí está el embrollo, al final el buen rollo y la comida que sirven sin duda compensan lo demás. Si tu prioridad es un lugar donde disfrutar sin estrés, aquí tienes un buen candidato.

En cuanto a lo que opina la gente, las reseñas son un poco mixtas. Por un lado, hay quienes le dan 5 estrellas y lo consideran un lugar muy recomendable. Comen y cenan allí con frecuencia, destacando la calidez de su equipo humano. Luego, por otro lado, hay quienes no han tenido tanta suerte, mencionando cosas como el servicio que no está a la altura, especialmente cuando están saturados. Pero, en general, parece que la mayoría se lleva un buen sabor de boca, ¡como para volver una y otra vez!

Fotografías Taberna El Patio

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