Balneario Sicilia

Balneario Sicilia

Si buscas un lugar donde relajarte y desconectar, el Hotel Balneario Sicilia en Jaraba, Zaragoza es una opción increíble. Con sus 4 estrellas y la garantía de mejor precio, este hotel te ofrece una experiencia única rodeada de naturaleza y paz. Imagina despertar con vistas a las montañas y disfrutar de una piscina exterior en un entorno que combina lo espiritual con lo natural, como el Santuario de la Virgen de Jaraba a solo 700 metros.

Además, este balneario es famoso por sus aguas mineromedicinales, perfectas para un buen relax después de un día explorando el asombroso Valle del Río Mesa o haciendo una escapadita al cercano Monasterio de Piedra. Con 120 habitaciones y una terraza ideal para disfrutar del aire libre, el Balneario Sicilia es perfecto ya sea para una escapada romántica, un viaje en familia o un plan con amigos. ¿Te animas a probarlo?

Balneario Sicilia

·Hotel de 4 estrellas
3,7
1.954Reseñas
Fotos
Ctra. Calmarza, km 1, 50237 Jaraba, Zaragoza
976 84 80 11

Mapa Ubicación Balneario Sicilia

Dónde se encuentra el Hotel Balneario Sicilia

¡Hola a todos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en el Hotel Balneario Sicilia, que está en la Ctra. Calmarza, km 1, 50237 Jaraba, Zaragoza. La verdad es que el sitio tiene su rollo, un aire antiguo que nos transporta a los años 60. ¡Es como un viaje al pasado! Pero no os dejéis engañar por su encanto nostálgico, ya que también tiene algunos problemillas que deberíais conocer antes de lanzaros a la aventura.

Empezando por lo positivo, la ubicación es realmente buena. Está rodeado de naturaleza y cerca de un montón de excursiones chulas. Sin embargo, hay que hablar de la falta de mantenimiento. En los días que estuve allí, hubo un continuo vaivén de ascensores estropeados y una limpieza que dejaba que desear. ¡Vaya lío! También creo que el personal era escaso para un hotel tan grande. Te encontrabas con algunos camareros súper amables y otros que, la verdad, necesitarían un curso de atención al cliente, ¡urgente!

Además, hay otra cosa que me dejó un mal sabor de boca. Muchos de nosotros hemos sido estafados. Ofrecieron bonos para el balneario cuando sabían que iba a cerrar. Escribí correos, llamé y nada. Una vergüenza total, especialmente porque éramos clientes habituales. La cueva termal estaba bien, aunque esperaba que los niños menores de seis no estuvieran ahí, porque cuando se les da un berrinche, la situación se complica.

Y por último, para aquellos que se preguntan dónde se encuentra el Hotel Balneario Sicilia, está justo en la Ctra. Calmarza, km 1, 50237 Jaraba, Zaragoza. Así que si decidís aventuraros, que sea con precaución. Tal vez es mejor que vayáis en grupo y, si hay muchos afectados como nosotros, ¡unámonos para denunciar la situación! ¿Quién se anima?

Cuántas estrellas tiene el Hotel Balneario Sicilia

Dicho todo esto, no se puede negar que el Balneario Sicilia tiene potencial, pero hay que hablar de la realidad. La comida y el servicio son estupendos, y eso es algo que todos los que hemos estado allí coincidimos. Tienen un menú a la carta que parece estar bien fundamentado y, además, un pequeño buffet con quesitos, ensaladas y embutidos que siempre es un plus. Aun así, es difícil disfrutar de la experiencia si te encuentras con habitaciones que dejan mucho que desear. Hablamos de una decoración desfasada, colchones de muelles que te hacen sentir como si estuvieras durmiendo en un campo de batalla y toallas con manchas... ¿En serio?

Y no me hagas hablar de la limpieza, que es un verdadero chasco. Solo hacen la cama y, para rematar el asunto, ni siquiera reponen el papel higiénico. No entiendo cómo un sitio que debería centrarse en el bienestar puede pasar por alto estos detalles. Deberían pensar un poco en la calidad del descanso de sus huéspedes. Al final, todo lo que realmente se recuerda son esos detalles que pueden arruinar un fin de semana de relax.

En cuanto a la parte de las termas, hay que reconocer que la experiencia es más que satisfactoria, aunque también es triste pensar en lo que fue el lugar. He escuchado historias sobre la grandeza de este balneario, y es frustrante ver cómo se ha ido deteriorando. Con gente acampando incluso a las puertas, parece que a nadie le importa este lugar que realmente debería ser un referente en salud y bienestar en la región. ¡Qué pena!

Por otra parte, el hecho de que el hotel esté cerrado en vez de ofrecer la experiencia prometida es simplemente inaceptable. Nadie responde a los teléfonos ni a los correos, y las reservas siguen abiertas a pesar de que las instalaciones no están operativas. Es un claro ejemplo de una estafa en toda regla.

Si te preguntas cuántas estrellas tiene el Hotel Balneario Sicilia, te diría que tiene 4 estrellas. Pero, sinceramente, para estar a la altura de esta clasificación, todavía necesita hacer mucho trabajo en sus instalaciones y atención al cliente. ¡Ojalá pronto puedan recuperar ese esplendor que tanto merecen!

Cuál es la garantía que ofrece el hotel

Así que ya te he hablado un poquito del Balneario Sicilia, y, la verdad, es que tiene su encanto. Está en un lugar precioso, ideal para pasear y descubrir rincones a pie. No te miento, hay bastante que ver alrededor, así que planear una caminata por la zona es sin duda una buena idea. El balneario en sí es un poco sencillo, sí, pero cumple con lo que necesitas. Las habitaciones son correctas, aunque ya te aviso que podrían usar una renovación urgente. A pesar de eso, lo mejor es el personal, que son un 10. Amables y siempre dispuestos a ayudar, eso se agradece un montón.

Hablemos un poco de la comida. Bueno… no se puede decir que sea mala, pero es bastante simple y en ocasiones hasta un poquitín sosa. Las cenas, especialmente, podrían mejorar. Por otro lado, ¡los desayunos son la bomba! Hay de todo y para todos los gustos, así que es un buen momento para llenarte de energía para el día. Eso sí, un dato que no se puede pasar por alto es que durante nuestra estancia en el puente de la Hispanidad había animación para los niños, lo que fue excelente. Así que si vas en familia, los peques la pasan de maravilla.

Aprovechando que estamos hablando de instalaciones, las piscinas… bueno, no son lo que uno esperaría de un balneario. Los chorros eran más bien flojos y había problemas con el agua caliente, así que las duchas para alguien con cabello largo pueden ser un verdadero desafío. Eso sí, la limpieza del lugar estaba bien, y las habitaciones tenían buenas vistas al bosque, lo que hace que pienses que, a pesar de los problemas, el entorno compensa un poco.

Ahora, si me preguntas sobre la garantía que ofrece el hotel, pues es complicado. El Balneario Sicilia se queda un poco corto en varios aspectos. Necesita una renovación integral y, desgraciadamente, las quejas sobre la comida son ciertas. Aunque hay aspectos positivos, como el trato amable de la plantilla y la calidad en los masajes —que, por cierto, están muy recomendados—, no se puede decir que sea un cuatro estrellas a la altura de lo que muchos esperan. Eso sí, para unas vacaciones en familia o una escapada tranquila, puede que tenga su encanto siempre que estés dispuesto a hacer algunas concesiones. Pero, como siempre, ¡cada uno tendrá su propia opinión!

Qué vistas se pueden disfrutar desde el hotel

¡Te tengo que contar sobre nuestro viaje al Balneario Sicilia! Este es ya el segundo año consecutivo que venimos en septiembre y, la verdad, no podríamos estar más contentos. Viajamos en familia, incluyendo a nuestros padres que son ya bastante mayores. Todo perfecto, el entorno es ideal para ellos, con paseos cortos que son muy accesibles. La limpieza del hotel es excelente y, además, el personal es un encanto: atentos, agradables y siempre dispuestos a ayudar. Sin duda, volveremos el año que viene, porque el ambiente es súper tranquilo y el precio es bastante razonable.

Es cierto que, aunque la experiencia general fue genial, las comidas y cenas dejaron bastante que desear. Comentarios de otras personas y también del personal nos han hecho pensar que este aspecto ha bajado de calidad en comparación con años anteriores. El tema de la comida pareciera más de un comedor escolar que de un hotel de 4 estrellas. Sería un gran paso si pudieran mejorar esto, ya que deslució un poco la experiencia tan maravillosa que podríamos haber tenido. La verdad, con la infraestructura que tienen, el comedor necesita una actualización para estar a la altura de lo que uno espera.

Por otra parte, no voy a mentir; el hotel tiene su encanto, pero se nota que está un poco obsoleto. A veces, parece que las estrellas se las dieron en su época de esplendor hace varias décadas y que no han revisado si todavía las merecen. La habitación era bastante espaciosa, y la terraza tenía un gran potencial. Sin embargo, la limpieza en algunas zonas del balneario y el estado general de mantenimiento podían mejorar mucho. Vi cristales rotos y telarañas… ¡no cuesta nada dar un repaso a eso!

Respecto a las vistas, desde el hotel puedes disfrutar de un entorno natural que simplemente te relaja. Se pueden ver paisajes bonitos, perfectos para un breve paseo. La ubicación es buena y, aunque el viaje tiene sus altibajos, la tranquilidad del lugar es un plus. Así que si te decides a venir, asegúrate de disfrutar de esas vistas. Puede que no sea el hotel más moderno, pero el entorno lo compensa. ¡Hasta el próximo año!

Qué instalaciones ofrece el hotel para la relajación

La verdad, lo que es el Balneario Sicilia tiene su encanto antiguo, pero hay que reconocer que necesita una buena renovación. No sé a ti, pero a mí no me pareció de 4 estrellas en absoluto. Las habitaciones son muy simples y se nota que han pasado los años, con algunos detalles que no están en su mejor momento. Y cómo olvidar el ruido… cada vez que alguien pasaba por el pasillo era como si entrara en nuestra habitación. La señora de limpieza no ayudaba mucho tampoco, ¡cualquiera podía escuchar lo que decía!

En cuanto a la comida, el desayuno era lo mejor de la experiencia. Tenías variedad y estaba bastante bien, pero las cenas dejaban bastante que desear. Era como si te ofrecieran un plato de “mejor que nada” por la poca cantidad. El servicio del comedor, eso sí, fue muy amable, lo cual siempre se agradece. Pero, en términos generales, la relación calidad-precio es pésima. Al final, no sentí que valiera lo que pagamos, y para ser sinceros, no creo que volvamos.

Ahora, respecto a las instalaciones para relajarse, dime tú si da la talla. El balneario en sí es sencillo; no esperes grandes lujos. La piscina termal tiene un entorno bonito, pero algunas partes, como el acceso a la cueva, parecían un poco desmejoradas con moho en las paredes. Hay que decir que el lugar tiene su rollo vintage, pero si la idea es relajarte, esperas un poco más que eso. Es una lástima, porque la zona tiene muchísimo potencial, pero hay que ponerle ganas para mejorarlo.

A qué distancia se encuentra el Santuario de la Virgen de Jaraba del hotel

Y ya que hablamos del Balneario Sicilia, tengo que contarles que las instalaciones dejan bastante que desear. La verdad es que me llevé una decepción al ver que son un poco patéticas, viejas y sucias. Las alfombras de los pasillos parecen sacadas de otra época, totalmente desgastadas, y eso sin mencionar que los radiadores estaban apagados y hacía un frío que ni te cuento. Las habitaciones están bien, eso sí, son amplias y tienen un baño decente con ducha y bañera, pero los colchones son incómodos y las almohadas casi inexistentes. La parte positiva es que el baño está bien limpio y eso siempre se agradece, pero vamos, que no todo puede ser perfecto, ¿no?

En cuanto al tema de las aguas termales, me esperaba algo más. La piscina exterior está bastante bien, pero el resto de los servicios deja mucho que desear. Casi no hay chorros y la mayoría están ocupados o rotos. El jacuzzi es de risa, ¡tan pequeño y siempre lleno! No sé ustedes, pero para relajarme, tener que estar compitiendo por un espacio en el agua no es lo mío. La limpieza en general es un poco deficiente y el personal, aunque puede tener sus momentos, a veces resulta un poco borde. ¡Y qué decir de la tensión en el ambiente! Se supone que uno va allí a olvidarse del estrés, pero la espera para disfrutar de los servicios puede hacer que acabes más estresado de lo que llegaste.

Y ya hablemos del restaurante... Es, sinceramente, lo peor de la experiencia. Aunque el personal es muy amable, la comida es un desastre. El desayuno, por ejemplo, es horrible, el zumo sabe a polvos y el café a quemado. Lo único que se salva son los pasteles, y porque no puedes fallar ahí. El menú de comida, que por cierto cuesta 28€, me pareció una tomadura de pelo. La ensalada César estaba con lechuga en mal estado, y esos nuggets fríos... ¡ni hablar! La sopa definitivamente no era lo mejor que he probado, y aunque la carne estaba aceptable, las verduras no eran frescas. En resumidas cuentas, la gestión del lugar necesita una buena revisión.

Si decides unirte a este plan, ir en horas bajas parece la mejor opción para no dejarte el sueldo en una sola comida. Ah, y para los que estén pensando en visitar el Santuario de la Virgen de Jaraba, ten en cuenta que está a unos 12 kilómetros del hotel. A pie no es muy práctico, pero en coche se llega rápido. Aún así, no creo que vuelva a este lugar.

Qué son las aguas mineromedicinales y por qué son importantes en este balneario

Así que, nada más llegar al Balneario Sicilia, la primera impresión fue mixta, ¿verdad? El lugar tiene su encanto, pero algunos detalles como la limpieza y la comida dejaron mucho que desear. Recuerdo que al entrar a la habitación, ¡encontramos una tirita usada en la cama! Uff, eso no es algo que quieras ver de buenas a primeras. Pero, oye, no todo fue malo. La atención del personal, sobre todo de los camareros de la cafetería, fue excelente. Siempre una sonrisa y dispuestos a ayudar, así que eso al menos sumó a la experiencia.

Luego está el tema del spa. Nos emocionamos con las sesiones que teníamos reservadas, pero al final, nos dio tanta pereza hasta ir a la segunda que preferimos marcharnos. Y que conste que no somos de los que se asustan fácilmente, pero la piscina-cueva tenía su encanto a medias. Los chorros funcionando a medias y un poco descuidada, qué bajón. Pero bueno, si te enfocas en lo bueno, el jardín termal y los masajes fueron un acierto total. Nos hicieron sentir relajados y renovados.

Lo mejor de los masajes fue que me atendió Verónica, quien se tomó el tiempo de hacerme algunas preguntas antes de darme el masaje. Eso hizo toda la diferencia. En cambio, mi mujer tuvo una experiencia diferente con un chico que, a pesar de ser altamente recomendado, le pasó por alto algunos detalles, como pedirle que se quitara los anillos. ¡Menudas cosas! Pero, como siempre digo, hay que quedarse con lo bueno. El entorno también es precioso, con la ermita de la Virgen de Jaraba y el barranco de la Hoz Seca a la vuelta de la esquina para explorar y disfrutar un poco más de la naturaleza.

Por cierto, si te preguntas qué son las aguas mineromedicinales y por qué son tan relevantes aquí, déjame decirte que son un recurso natural muy valioso en este balneario. Estas aguas, ricas en minerales, son ideales para tratamientos de salud y bienestar, ayudando en la relajación y mejora de la circulación, entre otros beneficios. Sin duda, eso es parte de la magia que hace que este sitio sea especial. Así que, aunque hay cositas a mejorar, el lugar tiene su encanto y vale la pena pasarse un fin de semana para desconectar.

Qué actividades se pueden realizar en el Valle del Río Mesa

Te cuento que mi experiencia en el Balneario Sicilia fue bastante desalentadora. Fuimos a pasar un fin de semana buscando desconectar, y a la larga, nos dejamos una buena parte de nuestros planes tirados. La comida era poco variada; la botellita de agua que te dan es del grifo y, para colmo, tiene un sabor a cloro que no te puedes ni imaginar. Y no te hablo de lo que debería ser un menú de pensión completa, porque al no haber ni vino ni refrescos, me pregunto si ese tipo de dieta es solo agua y pan. Y aunque el precio de la cerveza Ámbar era asumible, parece que el café tampoco entraba. Punto negativo, sin duda.

Respecto a las habitaciones, he de decirte que la limpieza dejaba mucho que desear. Literalmente, pude escribir mi nombre con el dedo en algunas superficies, y el mando de la TV, ni hablar. Pedí una cama matrimonial porque mido 1,98 m y, con mis problemas de espalda, no pudieron ni cumplir ese básico. Lo que hizo el tema aún más incómodo fue encontrarnos con insectos en la habitación. Mi pareja terminó en urgencias por picaduras que le dejaron la pierna hinchada. Eso fue el colmo; para nosotros, este no es un hotel de 4 estrellas, más bien se siente como un intento fallido de alcanzarlas.

Lo más frustrante es que el balneario Sicilia solía ofrecer una experiencia mucho más encantadora. Hablando de tiempos pasados, era un lugar donde la gente disfrutaba de un paseo entre sus dos balnearios, el Sicilia y el Serón. Ahora, solo desearía que reabrieran algún día. El Serón mantenía un estilo que te transportaba a otra época; lamentablemente, tras la inundación del río Mesa, no ha vuelto a abrir. El kiosco que se había diseñado al lado también estaba cerrado durante nuestra visita. ¡Qué pena! Pero si quieres explorar el Valle del Río Mesa, hay actividades al aire libre, como caminatas entre paisajes naturales, rutas en bicicleta y, por supuesto, disfrutar de las aguas termales de otros balnearios como el de la Virgen, que está siempre a tope. Definitivamente, es un lugar que ofrece más que lo que vimos en nuestra estancia.

Qué atractivo turístico se encuentra cerca del hotel

Ya te digo, la experiencia en el Balneario Sicilia no fue la que esperábamos, para nada. El personal es un amor y te trata de maravilla, pero el hotel… uff, eso es otra historia. Frío en todas partes y la comida más bien mala. Ni te cuento el tema de las amenities en la habitación: solo un bote de gel y un gorro de ducha. Ni siquiera había una neverita con agua, y para rematar, la habitación olía un poco a viejo. Vamos, que si mi objetivo era una escapada romántica, me quedé más con una sensación de desilusión. El único cambio es que te dan una botella de vino, pero con los entrantes congelados, no sé yo si eso cuenta como “romántico”. Si te estás planteando hacer una escapada, quizás sea mejor que mires otras opciones.

La comida… ¡no puedo dejar de mencionarla! Al llegar al servicio de cenas, te das cuenta de que algo no va bien. Llegamos un poco tarde y la cosa estaba más descontrolada que un mercado en día de rebajas. La ensalada tenía la lechuga pasada, y los platos eran más bien escasos, como si los hubieran hecho con lo que quedaba en la despensa. 285 euros por la media pensión y acceso a la gruta, espera que me desmayo. Un hotel de cuatro estrellas no debería servir esos platos. Lo único que se salvó un poco fueron los masajes, que sí estaban bien; el chico lo hacía con profesionalidad. Pero por el resto, me da pena decir que le quitaría esas cuatro estrellas sin dudarlo.

A pesar de todo, no todo es tan malo, porque la ubicación es bastante buena. Si te apetece explorar, el entorno tiene su encanto. Aunque el hotel en sí no cumpla con las expectativas, cerca hay puntos turísticos interesantes. Puedes visitar el Monasterio de Piedra, que está a poca distancia, ¡y de verdad que es precioso! Naturaleza y algo de historia, se puede hacer algo más entretenido que quedarte atrapado en el hotel. Así que, si decides ir, mejor que planees actividades fuera del Balneario.

Cuántas habitaciones tiene el Balneario Sicilia

Y ya que hablamos de las instalaciones, no puedo dejar de mencionar la cueva termal. Es un verdadero oasis para relajarse, pero es cierto que es un poco incómodo cuando hay niños pequeños en el entorno. Imagina estar disfrutando de un momento zen y de repente escuchar gritos y llantos de un niño. La verdad, es que no es el lugar ideal para hacer carreras de natación o jugar a bucear. Recuerda que esto es un balneario, no una piscina municipal. Hay un montón de gente que parece no entender eso y, claro, el ambiente se ve afectado.

En cuanto a la comida, mis expectativas eran bajas, pero lo que nos encontramos superó lo malo. El desayuno estaba bien, eso sí, ya que hay buffet, pero lo demás fue un desastre. Cada plato del menú parece salido de una cocina de cuatro días atrás. Frío y sin aliñar, ¡vamos, que se nota que no le ponen cariño! Y no hablemos de los calientes, que los recalientan en el microondas. En serio, se quedaron con más hambre de la que llegaron, y eso no debería pasar en un hotel de cuatro estrellas.

Hablemos de las habitaciones… La nuestra fue de las mejorcitas, pero al final todo depende de la suerte. Tenía su bañera, ducha, mininevera y una terraza bastante amplia, aunque los colchones eran como dormir en una nube de algodón, pero de esas que se deforman. Las almohadas, por otro lado, eran un auténtico horror, así que pedir unas diferente en recepción es casi obligatorio si no quieres acabar con dolor de cuello. La limpieza, al menos, bastante bien; no hay queja en ese aspecto.

Si hay algo que vale la pena mencionar, es el entorno. La naturaleza que rodea al Balneario Sicilia es realmente bonita y es quizás lo único que le da un poco de encanto al lugar. Pero el hotel en sí necesita una buena actuación, porque claramente ha visto mejores días, sobre todo para ser un hotel de cuatro estrellas. La atención del personal es otra cosa que deja mucho que desear, a veces es simplemente justa y otras puede llegar a ser hasta desagradable. En fin, que se nota que tienen que hacer un cambio radical, especialmente en el tema de la comida, o pronto este lugar podría cerrar sus puertas.

Ah, y para quienes tengan curiosidad, el Balneario Sicilia cuenta con 64 habitaciones, así que si buscas un fin de semana de escapada, piénsatelo bien. Yo, desde luego, no creo que volvamos por allí.

El hotel cuenta con áreas al aire libre

Y bueno, como te contaba, el Balneario Sicilia está en medio de la nada, pero esa es parte de su encanto. Te pasas un buen rato cruzando caminos y paisajes bonitos antes de llegar, así que no te agobies. Las instalaciones del balneario son un poco vintage, pero están bastante bien. Le dimos un vistazo a la piscina de aguas termales, que es lo primero que probamos y, la verdad, fue un relax total. También hay sauna, baño japonés y masaje, aunque no nos dio tiempo a disfrutar de todo eso. Pero imagina, si te gusta el spa y las aguas termales, este puede ser un buen plan.

Ahora, del hotel en sí, la situación es un poco más complicada. Te digo que parece que te has trasladado a los 80, con esos muebles que hace años dejaron de ser tendencia. Las camas son pequeñas y, aunque las habitaciones son de buen tamaño, la decoración es un poco desastre. Las colchas y mantas están pasadas de moda, y la cama supletoria… bueno, parecía más un juguete que una cama de verdad. Eso sí, el baño es amplio y tenía tanto ducha como bañera, pero aquí viene el pero: ¡no había agua caliente! Eso fue un punto negativo que no pasamos por alto.

Y hablando del tema de la comida, ¡un lío! Nos ofrecían un menú de tres primeros y tres segundos a elegir para la media pensión. Eso sí, los platos son típicos de siempre, sin nada especialmente original. La cena estaba bien, pero no hay que esperar maravillas. Como el desayuno no lo probamos porque salimos antes, nos quedamos con la duda de si algún día sería un poco más emocionante. ¡Ah! Y si decides cenar allí sin ser huésped, prepárate para pagar 28 euros, que madre mía, ¡un sablazo!

Ahora, te preguntabas si el hotel tenía áreas al aire libre y, sí, hay una terraza que puedes utilizar. Eso nos ayudó a sobrellevar la ola de calor, aunque estaba en condiciones un poco justas. La vista de las estrellas desde allí era espectacular, sobre todo cuando apagas todas las luces y te sinceras con el universo. De esas experiencias que se quedan contigo, aunque lo demás tenga sus cosas raras. En resumen, es un sitio peculiar, con su encanto, pero la clave está en no esperarte el lujo de un hotel moderno.

Es el Hotel Balneario Sicilia adecuado para escapadas románticas

La verdad, cuando llegamos al Balneario Sicilia, tenía las expectativas bastante bajas. Ya sabes, esas ganas de encontrar un lugar acogedor después de tantos comentarios negativos. El hotel, que se siente un poco como si se hubiera quedado en el 1965, no hace mucho para cambiar esa percepción. Las habitaciones son un tanto tétricas y están bastante sucias, lo que no ayuda a que una viaje en grupo se sienta muy relajada. Lo más frustrante es que, después de desembolsar 28€ por un menú, te das cuenta de que has comido infinitamente mejor en un menú de hospital. A veces parece que estás atrapado en un páramo porque, si quieres una buena comida, debes hacer una hora de coche. Entiendo que uno no siempre es exquisito, pero si pagas lo que pagas, esperas un mínimo de calidad.

Sin embargo, no todo es tan terrible. La habitación donde nos alojamos era muy grande y tenía un baño enorme con ducha y bañera. Las vistas al río eran preciosas y te permitían olvidarte un poco de la experiencia gastronómica. El balneario tiene su encanto, con una piscina que, aunque estaba bien, las instalaciones y los vestuarios parecían un poco cutres y viejos. ¡Hay un aire cañí que resulta curioso! Los chicos de la cafetería y el recepcionista argentino del restaurante son lo mejor de la atención al cliente, muy amables. Pero aún así, hay que decir que los camareros estaban un poco saturados y eso se notaba, como cuando pedí una copa de vino que llegó solo cuando estaba en el postre.

Ya sé que no es el típico lugar que recomendarías para una escapada romántica. Sin embargo, tiene su encanto, sobre todo si buscas un lugar tranquilo en un entorno precioso. Las vistas son agradables y si la pareja no es muy exigente con la comida, podría ser un buen sitio para escapar de la rutina. De todos modos, si la idea es disfrutar de una cena romántica, mejor planificar algo fuera del hotel para evitar quedarte decepcionado. En resumen, el Balneario Sicilia puede tener sus fallos, pero podría funcionar si lo que buscas es un par de días de paz en la naturaleza.

Es posible alojarse en el hotel con amigos o en familia

Te cuento más sobre el Balneario Sicilia, que, sinceramente, me tiene enamorado. La combinación de lo antiguo con lo moderno en sus instalaciones es simplemente genial. Entro y me siento como si hubiese retrocedido en el tiempo, pero con todas las comodidades actuales. Y no puedo dejar de mencionar la piscina termal, excavadita en la roca; es como estar en una película de aventuras, ¡pero en un balneario!

El personal es otro tema que merece ser resaltado. Les doy un 10, ¡de verdad! Siempre con una sonrisa en la cara y muy dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Esos 5 estrellas que le pondría al servicio están muy bien ganados. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece un montón, especialmente cuando estás en un lugar para relajarte.

Y la comida... ah, qué rica. No esperes un menú súper lujoso, porque es bastante sencilla, pero lo que sirven es delicioso y muy bien hecho. Ideal si quieres disfrutar de una buena cena sin complicaciones. Nos quedamos todos encantados con lo que comimos, y eso también cuenta, claro.

Y ya te digo, si te apetece un viaje en grupo, ya sea con amigos o en familia, absolutamente puedes alojarte aquí. Las habitaciones son cómodas y hay suficiente espacio para que todos se sientan a gusto. Así que, cuando tengas la oportunidad de ir, ¡no lo dudes! Este es el lugar perfecto para desconectar y pasarla bien con tus seres queridos.

Fotografías Balneario Sicilia

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