EL MOLÍ DE LA BARITA

EL MOLÍ DE LA BARITA

El Molí de la Barita es el tipo de lugar que te hace sentir como en casa, justo en el corazón de Viladrau, Girona. Este restaurante rústico, con su hermosa sala de madera y una chimenea central, ofrece un ambiente acogedor ideal para disfrutar de la cocina catalana tradicional. Su menú incluye platos bien elaborados, desde una reconfortante sopa de albondiguillas hasta las riquísimas carrilleras al oporto y trucha de río. Aunque algunos dicen que la variedad podría ser mejor, la calidad de la comida no decepciona.

Lo realmente destacable de El Molí de la Barita es la atención al cliente, que lo convierte en un lugar perfecto para desconectar del ajetreo diario. En un entorno tranquilo, donde la cobertura del móvil es escasa, aquí puedes disfrutar de un menú de fin de semana apetitoso y de raciones abundantes. No te olvides de probar los caracoles, ¡son espectaculares! Con una puntuación de 4.1 en Restaurant Guru, es sin duda un sitio que vale la pena visitar si estás en la zona.

EL MOLÍ DE LA BARITA

Restaurante
⭐4,2
694Reseñas
Fotos
GI-520, 4, 17406 Viladrau, Girona
938 84 91 62

Horarios EL MOLÍ DE LA BARITA

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:00–16:00, 20:00–23:00
viernes13:00–16:00, 20:00–23:00
sábado9:00–17:00, 20:00–23:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación EL MOLÍ DE LA BARITA

Dónde se encuentra El Molí de la Barita

¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre El Molí de la Barita, un restaurante que se encuentra en un paraje espectacular en el corazón del Montseny, a solo unos kilómetros de Viladrau, Girona. Si lo que buscan es una experiencia gastronómica y un entorno hermoso, este lugar es un 10/10 y, creativamente hablando, ¡les doy 5 estrellas!

El local tiene un encanto especial: una mezcla perfecta de madera y vegetación que se asoma a través de sus enormes ventanas. ¿Y mencioné la barbacoa central? Es todo un espectáculo. La experiencia es muy acogedora y auténtica, así que desde el momento en que cruzas la puerta, te sientes como en casa. Su menú diario, a 17€, está lleno de platos que son un deleite para el paladar; la cocina catalana en su máxima expresión. Todo estaba exquisito, y el servicio fue de lujo: ¡ánimo para ellos!

Fui entre semana y todavía había un ambiente tranquilo, perfecto para charlar y disfrutar de la comida. Sin embargo, no puedo imaginar cómo debe llenarse en fines de semana o festivos; definitivamente, es mejor reservar para garantizarte la experiencia, ¡así que no se olviden de llamar! También tengo que mencionar que el sitio es petfriendly, así que tus mascotas también son bienvenidas. ¡Genial para compartir un buen rato con los amigos peludos!

Y si están pensando en un buen desayuno, también tienen un menú con opción de plato + bebida por solo 12€. Los platos son contundentes y hay opciones para todos los gustos. Ahora, si decides probar la carne a la brasa, no te puedes perder el cordero y el conejo, ¡espectaculares! En términos de precios, para una comida completa, calculen entre 30 y 40€ por persona, lo cual es bastante razonable por la calidad que ofrecen.

Ahora, para los que se preguntan ¿dónde se encuentra El Molí de la Barita?, está ubicado en GI-520, 4, 17406 Viladrau, Girona. Así que ya saben, ¡no se lo pueden perder! ¡Moltes gràcies, y volveremos sin duda! ️✨

Qué tipo de comida se ofrece en El Molí de la Barita

Y después de matizar todo eso, no puedo evitar hablar de El Molí de la Barita. ¡Qué lugar tan maravilloso! La última vez que fui, se me hizo la boca agua solo de recordar las alcachofas. ¡Sinceramente, una de las mejores cosas que he comido en mucho tiempo! Y ni hablar de la butifarra de castañas con patatas fritas casolanas, que estaba ¡excelente! Por supuesto, las supermandonguillas también son un must. Si te gusta comer bien, aquí te aseguro que no te vas a quedar con hambre, porque las raciones son generosas. Y el mejor cierre para una comida así es la torrija con helado de vainilla y nata. De verdad, me estoy emocionando solo de pensarlo. Ah, y el servicio... ¡vaya nivel! Súper atentos en todo momento.

Y la vibra del sitio es genial. Situado en el corazón del Montseny, es un típico restaurante de “de forquilla” que hace que te sientas como en casa. Si planeas hacer una ruta por la zona, no olvides reservar mesa. El menú de fin de semana es completísimo: caracoles "a la llauna" y carne a la brasa con allioli casero que no te puedes perder. El lugar tiene un comedor acogedor con chimenea, perfecto para relajarse después de una caminata. Y si hace buen tiempo, ¡hay mesitas exteriores para disfrutar del sol!

Por cierto, la atención de las camareras, Julia y Mireia, es de diez. Se nota que ponen mucho cariño en lo que hacen. Y si eres como yo, que busca escapar del caos y desconectar, ¡este es el sitio ideal! La cocina típica catalana que preparan es pura delicia. Te aseguro que sus caracoles son de lo más espectacular que puedes probar.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Molí de la Barita? Pues mira, aquí encuentras comida tradicional y casera, con platos rústicos llenos de sabor como botifarra amb mongetes, crema catalana, churros y mel i mató, además de un variado menú de fin de semana. Es una experiencia que no solo se queda en el plato, sino que te hace sentir parte del lugar. Así que, sin duda, ¡repetiremos!

Cuál es la especialidad del restaurante

Y bueno, ¡menuda sorpresa nos llevamos en el Molí de la Barita! Habíamos parado para tomar algo caliente, esperando disfrutar de una buena tortilla, pero resulta que aquí no cocinan una tortilla ni aunque les pagues. Y, para colmo, el precio del desayuno es tal que parece más un menú completo. La rapidez del servicio era, no sé, más lenta que una tortuga… y la música que sonaba, ¡heavy metal a tope! Así que, si algún día te decides a ir, no te sientes al lado de la ventana, porque ni cierra bien. Pero bueno, al menos la chimenea da un poco de calor si te acercas un poco. En definitiva, nos llevamos una tostada de fuet y otra de jamón que salió por 28€. Para mí, el resultado fue: comida 2, servicio 1 y ambiente 3.

Pero, por otro lado, no todo es tan negativo. La primera vez que visité el restaurante, su interior me pareció bien curioso, con un ambiente tipo cabaña que le da un toque especial. Si estás buscando lujo, este no es tu lugar, pero si te apetece comer bien, entonces ¡aquí sí! Recuerdo que comimos de menú y me sorprendió la cantidad y calidad de la comida. Quedamos tan satisfechos que no tengo dudas: volveremos. Y si es un fin de semana, pues mejor, para probar la carta que, por lo que vi, seguro que no decepciona.

Y no sé si lo sabías, pero ahora hay otros propietarios desde el último mes, y la experiencia ha sido sorprendentemente buena. Tienen un menú semanal a 16€, bastante completo y la atención del servicio ha mejorado mucho. Siempre que llegamos, nos ponen unas bravas de cortesía que están buenísimas. Eso sí, si tienes antojo de trucha, asegúrate de pedirla con antelación, porque no entra en el menú y el precio se suma. También he notado que, aunque las patatas fritas son caseras, han dejado de servir pescado, ¡una lástima! El postre, una torta de Santiago, no fue todo lo que esperábamos, pero al menos el resto estuvo bastante bien.

En cuanto a la especialidad del restaurante, parece que ya no es la trucha como antes, sino más bien los menús de calidad con platos como fideuá y albóndigas, todo bien sazonado. Así que, si planeas pasarte por Viladrau, ¡quizás te sorprendan con algo nuevo y sabroso! Además, ¡el aparcamiento es fácil de encontrar!

Hay opciones vegetarianas en el menú de El Molí de la Barita

Y bueno, después de haber disfrutado de un momento agradable en El Molí de la Barita y escuchar las opiniones de unos y otros, las emociones están a flor de piel. Hay quienes han tenido experiencias bastante malas, y la verdad, no se puede dejar pasar lo que algunos clientes han compartido. Aseguran que la comida no es de la calidad que uno espera, y si la atención al cliente es tan escasa como dicen, eso puede arruinar por completo cualquier almuerzo. Por ejemplo, alguien comentó que las galtas estaban en mal estado y las albóndigas parecían recién sacadas del congelador. ¡Vaya faena! Y aun así, parece que el rabo de toro les hizo un poco de justicia, aunque sin guarnición. Eso sí, la ensalada catalana no convenció a muchos, comentando que el embutido parecía de supermercado. ¡Ouch!

En contraste, hay quienes destacan aspectos positivos. ¡Imagina unas críticas en el mismo lugar! El ambiente tiene su encanto, con detalles en madera y una chimenea acogedora que aporta un toque especial. Parece que automáticamente te transporta a un lugar más cálido y hogareño. Algunos amigos mencionaron que, aunque hubo un cambio de dueño, la calidad de la comida se ha mantenido. Hasta parece que los antiguos propietarios se aseguraron de que todo seguiría igual, incluso los proveedores. Esta mezcla de opiniones nos lleva a pensar que podría haber algo bueno en el aire, entre las quejas y las alabanzas.

Y, claro, la pregunta que todos se están haciendo: ¿Hay opciones vegetarianas en el menú de El Molí de la Barita? Bueno, parece que esas opciones no están muy claras en las reseñas que hemos visto. Algunas críticas no mencionan platos vegetarianos, y eso es algo que podría mejorar el menú, ya que siempre es bueno tener variedad para todos los paladares. Así que si estás pensando en hacer una visita, puede que valga la pena preguntar directamente. ¡Quién sabe! Tal vez ofrezcan alguna sorpresa deliciosa para los que prefieren evitar la carne.

Qué tipo de ambiente tiene el restaurante

¡Y qué te digo de El Molí de la Barita! La primera vez que fuimos, mi pareja y yo quedamos impresionados. Los caracoles gratinados son espectaculares, y ni hablar de la sopa, estaba maravillosa. Sin olvidar el farcellet, que fue un toque perfecto. Además, los postres que pedimos estaban todos buenísimos. El servicio fue rápido y el ambiente era super relajado, con la chimenea encendida que crea una atmósfera acogedora. Y lo mejor de todo, ¡el precio! Es bastante económico para la calidad que ofrecen. Definitivamente un lugar 100% recomendable.

En otra ocasión, fui con unos amigos y decidimos probar diferentes platos para compartir. Pedimos habas y caracoles, y de segundo, el cabrito y el pollo guisado. La comida brutal, realmente. Lo único que nos pasó fue que éramos cuatro y solo trajeron dos trozos de pan; tuvimos que pedir palillos para los caracoles y eso fue un poco lío. Aun así, comimos increíblemente bien y el sitio tenía un encanto especial. ¡Sin duda regresaríamos!

La atención me pareció inmejorable, y ellos se han adaptado a la situación del COVID-19, con las mesas más separadas. Me gusta que el trato es familiar y te hacen sentir como en casa. Y aunque tienen menú, yo siempre me inclino por la carta porque sus platos son fantásticos. ¡Ah! Y los caracoles siguen siendo un must. Realmente creo que es un sitio muy tranquilo, justo al lado de la carretera y cerca de Viladrau.

Sobre el ambiente del restaurante, puedo decirte que es muy acogedor y rústico. Es el tipo de lugar donde puedes sentarte a disfrutar de una buena comida mientras te relajas. La atención es rápida y amable, lo que contribuye a que te sientas como en casa. Así que si buscas un lugar para desconectar con buena comida y una atmósfera agradable, El Molí de la Barita es perfecto. Definitivamente merece una visita. ️✨

Es recomendable visitar El Molí de la Barita para una cena romántica

...Y hablando de descubrimientos, El Molí de la Barita es un lugar que no puedes dejar pasar si andas por Viladrau. Lo encuentras justo en la GI-520, 4, y te aseguro que es un acierto total. Es un restaurante con cinco estrellas por una razón: ¡la experiencia es de 10! Tienen parking propio bien amplio, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. A mí me encanta que aquí aceptan perros educados, así que si llevas a tu amigo peludo, ¡ni te lo pienses!

Los salones son una monada: tienen una masía y un anexo donde puedes disfrutar de la comida con tu perro a tu lado. La decoración es bonita y acogedora, con una gran chimenea en el centro que le da un toque hogareño perfecto para disfrutar de un buen rato. La comida tradicional que ofrecen es de primera calidad, con un menú de fin de semana que incluye deliciosos postres caseros. Ideal para esos almuerzos de tenedor que tanto apetece en los fines de semana.

Yo he ido varias veces, y aunque después de la pandemia los precios subieron un poco, la calidad sigue siendo muy buena. A veces la comida puede ser mejorable, sobre todo en domingos a la carta, pero el servicio es amable y el ambiente sigue siendo chulísimo. Cualquiera diría que un lugar así en medio de la montaña se puede permitir perder calidad, ¡pero no! Las raciones son generosas y muy bien presentadas; es definitivamente un lugar para repetir.

Y ya que hablamos de cenar, ¿es recomendable para una cena romántica? Absolutamente. Con ese ambiente acogedor, la chimenea creando el clima perfecto y el personal súper atento, es ideal para disfrutar de una velada intima. Solo imagina, tú y tu pareja disfrutando de una deliciosa comida tradicional, con el suave murmullo de la chimenea de fondo. ¡Es un planazo para quienes buscan algo diferente y especial! Así que, si quieres sorprender a alguien, El Molí de la Barita tiene todo lo necesario para que esa cena sea inolvidable.

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

Así que, ya sabes, El Molí de la Barita no es solo un restaurante; ¡es casi una experiencia! Vas después de pasar la mañana en el Mercado Medieval de Vic, y en un par de minutos ya estás aparcando y listo para disfrutar. Te aviso, eso sí, que si no tienes reserva, mejor ve buscando otro plan. Lo mejor es ir en el primer turno, porque no querrás acabar comiendo a las tres de la tarde, ya que eso suele ser un poco caótico. Confía en mí, tengo una buena cantidad de visitas a este lugar para hablar con conocimiento de causa.

Sobre la comida, hay dos opciones: menú por 20€ o la carta. Y aunque puede parecer un poco elevado para un día normal, si valoras lo que te llevan a la mesa, te das cuenta de que no es un precio tan descabellado. Para que te hagas una idea, unos caracoles a la 'llauna' que son casi un vicio, después de probar uno, ¡no hay vuelta atrás! Además, te sientas y te dejas envolver por el aroma de una buena sopa de pelotillas, que se nota que han cocinado con cariño.

En cuanto a los segundos, no puedo dejar de recomendarte el 'farcellet' de pies de cerdo y carrillera con su salsa de 'nyameres'. Es un plato que pido siempre y nunca decepciona. Mi pareja optó por unas butifarras con 'mongetes', que, aunque estaban buenas, me dijo que la butifarra de 'perol' venía un pelin seca, pero que las 'mongetes' tenían algo que las hacía especiales. De postre, no te puedes perder los flanes caseros, que, aunque son pequeños, entran de maravilla y son el cierre perfecto para la comida.

Por menos de 50€, con pan, refrescos y agua incluidos, creo que está más que bien. En cuanto al ambiente, el lugar es rústico y tiene su encanto, aunque le vendría bien un poco más de mantenimiento. Eso sí, olvídate de estar pegado al móvil, ya que no hay cobertura en el comedor. ¡Perfecto para desconectar y charlar con los compañeros, que es lo que necesitamos hoy en día! Y hablando de esto, para que lo sepas, El Molí de la Barita tiene una calificación de 4 estrellas en Restaurant Guru. Así que, si no has ido todavía, ¡no te lo pienses más!

Qué platos son muy recomendados en El Molí de la Barita

¡Tienes que escuchar lo que descubrí en El Molí de la Barita! Llevaba tiempo buscando un lugar donde comer bien y, sinceramente, me sorprendí de lo increíble que estaba todo. La verdad es que me encantó la comida tradicional que sirven allí, hecha con paciencia y cariño. Se nota en cada bocado que han puesto amor en cada plato. Y, para colmo, la atención fue de 10, como si estuvieran pendientes de cada detalle para que tu experiencia fuese de maravilla.

El ambiente es otra de esas razones por las que tienes que ir. Es un sitio precioso, ideal si te encanta la montaña y lo rústico. En el salón, todo está ambientado en madera y hay una chimenea central que hace que te sientas en casa, con un calorcito que invita a quedarte un buen rato. Vamos, que desde que entras hasta que sales, estás rodeado de un ambiente acogedor que contrasta con el bullicio de la vida cotidiana.

Por si fuera poco, hay un par de detalles que hacen que la visita valga la pena. La relación calidad-precio es genial, con un precio medio por persona entre 20-30 €, y la comida está a la altura, con un 4 y 5 estrellas en mis libros. Y, lo que más llama la atención, ¡tienen truchas de criadero propio! Sí, ¡las puedes ver antes de entrar! Es un detalle que le da un toque especial a la experiencia gastronómica, y eso que muchos restaurantes no pueden presumir de esto.

En cuanto a los platos, no te puedes perder las truchas, claro está. También la cocina clásica catalana es lo suyo, así que elige lo que más te guste. Pero si quieres mi opinión, ¡las truchas son muy recomendadas! Te garantizo que disfrutarás cada bocado. Si decides ir, asegúrate de contarme, ¡me encantaría saber qué tal te parece!

Fotografías EL MOLÍ DE LA BARITA

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