
Si buscas un lugar acogedor donde disfrutar de buena comida en Ger, El Rebost de Ger es tu sitio. Este pequeño restaurante en Plaça Major de Ger, 2 tiene capacidad para 25 o 30 personas, así que si decides ir, ¡asegúrate de hacer tu reserva! Abren en dos turnos, tanto a mediodía como por la noche, y te reciben hasta las 24H. Con precios accesibles y una puntuación de 4 de 5 en Tripadvisor, no hay duda de que sus platos son dignos de probar.
El ambiente en El Rebost es especial, con una casona reformada que le da un toque único. Además, la opción de la buhardilla como fumoir y salón de café es un lujo que no querrás perderte. Desde que abrieron sus puertas, han recibido más de 687 reseñas de clientes que valoran no solo su comida, sino también su servicio y ambiente. Si te animas, seguro que te sorprenden con buenas opciones y un servicio amigable, perfecto para disfrutar de una comida en compañía.
Mapa Ubicación El Rebost de Ger
Dónde se encuentra El Rebost de Ger
¡Hey, grupo! Si andan por la zona de Ger, en La Cerdanya, no se pueden perder el encanto de El Rebost de Ger. Este lugar es un auténtico tesoro gastronómico y la chef Chusa es la responsable de que todo sea espectacular. Si buscan algo original y delicioso, no lo piensen dos veces: ¡pidan el Menú de tastets! Las croquetas son de otro planeta, los huevos trufados con foie son una experiencia celestial y, ni hablar de la tostada de butifarra negra con alioli. En serio, estos platos son un must.
El ambiente del lugar es muy acogedor y está decorado con un gusto increíble. Ideal para disfrutar de una buena comida. La carta quizás no es gigantesca, pero cada plato está bien elaborado y la calidad es inmejorable. La atención al cliente es bastante agradable, lo que siempre suma puntos a la experiencia. Desde luego, se siente el cariño en cada rincón.
Ahora, un par de cosas a tener en cuenta. En algunas ocasiones, ha habido comentarios sobre malentendidos con el tema de las porciones, sobre todo con el arroz. Recuerden que hay ciertos platos que están pensados para compartir, así que es bueno preguntar si tienen dudas. Y aunque hay opiniones diversas, no hay duda de que el menú degustación suele ser un éxito total, así que vale la pena darle una oportunidad.
Ahora, quizás se estén preguntando, "¿Dónde se encuentra El Rebost de Ger?". Pues está en Plaça Major de Ger, 2, 17539 Ger, Girona. Así que ya saben, ¡anímense a visitarlo y disfrutar de una experiencia culinaria de primer nivel! No se van a arrepentir.
Cuántas personas pueden ser acomodadas en El Rebost
Y, bueno, pasemos a lo que realmente nos importa: El Rebost de Ger. ¡Vaya lugar! Se encuentra en la Plaça Major de Ger, 2, 17539 Ger, Girona. Si alguna vez te encuentras en esta zona, no dudes en hacer una parada. Es un restaurante que se mete en el corazón de un valle hermoso y, aunque su carta no sea muy extensa, lo que ofrecen es simplemente exquisito. De hecho, el puré de alcachofas y el civet de cabirol son platos que tienes que probar sí o sí. Te dejarán con ganas de más.
El sitio en sí es súper acogedor y está decorado con gusto; además, cuenta con un parking gratuito cerca, lo cual se agradece un montón. Eso sí, ten en cuenta una cosita: te pueden cobrar 7 € por tres panecillos. Un poco excesivo, ¿no crees? Aunque, a pesar de eso, la propuesta culinaria tiene su mérito y hace que te olvides del pequeño traspié con el pan.
Ahora, si buscas un servicio de primera, ellos se alzan con una buena nota. Los camareros son cercanos y están atentos, preguntando constantemente si todo está bien. Pero, ojo, no siempre es perfecto… Me contaron de una experiencia un poco desafortunada con un 'plástico en el plato' y un cambio de ensalada que dejó a más de uno un poco decepcionado. Todavía no logro entender cómo se puede justificar cobrar lo mismo por un tomate ecológico que por un tomate Raff. Eso sí que es un lío.
A pesar de algunas malas experiencias, hay un montón de gente que lo adora. En general, la respuesta es mayormente positiva, y parece que la cocina se destaca por su buena calidad y un toque creativo que reviste los platos de un aire más sofisticado. En cuanto a las reservas, es mejor que lo hagas con antelación, porque el lugar es pequeño, y solo tienen unas pocas mesas, lo que le da un toque rural y especial.
Y si te preguntas cuántas personas pueden ser acomodadas en El Rebost, la respuesta es: no muchas, lo que hace que el ambiente sea íntimo y acogedor. Así que, si decides ir, ¡asegúrate de hacer la reserva antes!
Es necesario hacer reserva para comer en El Rebost
Y hablando de El Rebost de Ger, el sitio no para de generar opiniones encontradas, ¿verdad? Por un lado, hay comentarios que hablan maravillas de la comida fantástica que preparan ahí. Que si los canelones, el ceviche, los mejillones con curry... vamos, que parece que hay un montón de platos súper sabrosos en su carta. Pero, ojo, también hay quienes se quejan del servicio pésimo que han recibido. Es como si el personal estuviera en su propio mundo y tú fueras un par de sombras al lado de su terraza, ¿sabes? Y ni hablemos del tema de los precios; algunos dicen que acabaron pagando 84€ por un menú que no valía la pena.
Te diría que si llevas una camiseta de Lacoste o algo así, quizás te hagan más caso. Pero, en serio, ¡eso no puede ser! No entiendo cómo pueden cobrarte 7€ por dos cervezas y después seguir ignorándote mientras miran para otro lado. A veces me sorprende cómo lugares tan bonitos pueden olvidarse de lo más básico: tratar bien a los que vienen a disfrutar. Aunque claro, hay quienes han tenido experiencias diametralmente opuestas, describiendo el lugar como un tesoro escondido donde el trato es familiar y la comida es un verdadero deleite.
En fin, si decides visitar El Rebost, mejor asegúrate de ir con la mentalidad abierta. Algunos recomiendan hacer una reserva para no quedarte sin sitio, especialmente durante los fines de semana. Pero ten en cuenta que si llegas y dicen que todo está reservado, puede que te dejen plantado. Así que, aunque hay quienes aseguran que no hace falta reservación, probablemente sea un buen plan asegurarte un lugar en este encantador restaurante. ¡Espero que tu experiencia sea mejor que la de algunos!
Cuáles son los horarios de apertura de El Rebost
Y no me puedo olvidar de mencionar lo acogedor del lugar —El Rebost de Ger es un sitio que te hace sentir como en casa. Eso es clave, ¿verdad? Cuando llegas y te reciben con una sonrisa, ya sabes que el día va a empezar bien. No me sorprendería que, como dicen muchos, los dueños son super amables y se esfuerzan mucho por que cada cliente se sienta especial. ¡Vaya manera de acoger a los visitantes!
Pero, claro, siempre está la otra cara de la moneda. Algunos han tenido experiencias que dejan mucho que desear, con comentarios que hablan del peor trato recibido en su vida. No entiendo cómo un lugar que se encuentra tan bien en la montaña, donde los ciclistas son una parte importante del ambiente, puede decepcionar tanto en ese aspecto. Es un poco vergonzoso, ¿no crees?
A pesar de esas opiniones, la mayoría asegura que la comida es espectacular. Muchos destacan la cocina casera, que es un punto a favor, y la calidad de los productos autóctonos. ¡Eso es un combo ganador! A mí me han hablado de los huevos ecológicos y ya me estoy salivando solo de pensarlo. Y si escuchas recomendaciones de quienes saben comer bien, ¡seguro que lo vas a querer probar también!
Y si estás considerando hacerte una escapada, déjame decirte que el menú de primavera es toda una joya, a solo 40€ y el normal a 27€. La verdad, es una buena opción si quieres disfrutar de un viaje culinario sin romper el banco. ¿Te imaginas volver a casa con esos sabores en el paladar? Eso es lo que promete este lugar.
Por cierto, hablando de horarios, si no has podido pasarte aún, debes saber que El Rebost abre de martes a domingo, de 13:00 a 16:00 y de 19:00 a 22:00. Así que prepara tu visita, ¡porque prometo que no te vas a arrepentir!
Hasta qué hora recibe El Rebost a los clientes
Y si te pasas por El Rebost de Ger, ¡prepárate para una experiencia que te hará volver por más! La última vez que fuimos, nos sorprendió lo brutal que sigue siendo el servicio. Desde que cruzas la puerta, te sientes como en casa. La comida es de otro nivel, y lo mejor de todo, ¡se nota que quieren que disfrutes de cada plato! Esa vez probamos el famoso timbal de cola de buey y, sinceramente, no podíamos creer lo bien que lo habían preparado. ¡Todo perfecto!
Además, me dio pena saber que Pedro nos dejó el pasado marzo, pero la nueva propiedad ha hecho un trabajo increíble manteniendo ese ambiente cálido y acogedor que tanto nos gusta. Chusa merece un fuerte abrazo por todo lo bueno que nos ofreció desde sus fogones. ¿Has probado alguna vez sus famosas croquetas? Sí, esas, y no olvides los huevos estrellados con trufa y rebozuelos, que están simplemente de rechupete. Después de más de un año, encontramos que sigue siendo una referencia gastronómica de la Cerdanya.
Y esto no es solo mi opinión; las reseñas están llenas de elogios: comida excelente, trato familiar, y un surtido de vinos que se adapta a cualquier paladar. Como anécdota, la sangría que preparan es una maravilla, nada que ver con la típica que te sirven en otros sitios. Al parecer, también tienen un concepto muy chulo de 'vender Mar' durante las fiestas del pueblo. Sin duda, un descubrimiento que no querrás perderte.
Ah, y si te estás preguntando hasta qué hora recibe El Rebost a los clientes, suelen estar abiertos hasta bien entrada la noche, así que no te preocupes; siempre tendrás tiempo para disfrutar de un buen plato después de un día en la montaña. ¡No dudes en hacerles una visita, te va a encantar!
Cuál es el rango de precios en El Rebost
Y hablando del tema de la cena, El Rebost de Ger no fue precisamente la experiencia que esperábamos. La verdad es que el lugar tiene su encanto, pero no puedo obviar lo que nos pasó. Para empezar, pedí un arroz con almejas que costaba 20,90€, y me llegó con un montón de pimienta que casi lo convertía en una prueba de fuego. En serio, ¿quién le echa tanto a un plato? Además, el salteado de rebozuelos que pedí, que costaba 16,40€, estaba servido en una balsa de aceite. Me dio la sensación de que en vez de comer, nadaba en él. Para colmo, encontré un pelo que no era nuestro. Cuando se lo comenté al camarero, me miró como si estuviera exagerando. Al final, ni se disculparon ni nada, y eso sí: me lo cobraron igual.
Por otro lado, mi marido eligió algo también, pero la verdad es que se quedó con hambre. Las raciones eran tan escasas que no valían ni la pena por el precio que cobran. Si ya es frustrante ir a un sitio esperando disfrutar y salir del lugar con hambre, ¡imagínate! Aparte, el sitio es pequeño y muy ruidoso. La combinación de todo esto nos dejó un sabor amargo que no pienso repetir. En fin, fue una cena en pareja que, sin duda, no recomendaría.
Y si te estás preguntando sobre los precios, ten en cuenta que los platos rondan entre 16€ y más de 20€, pero realmente no sientes que la calidad y la cantidad justifiquen lo que pagas. Con esos precios, te esperas al menos una buena experiencia, y aquí simplemente no la encontramos. Sinceramente, creo que no volveremos.








