La Candela

La Candela

La Candela es un rincón encantador en C-26, 08614 L'Espunyola, donde la cocina casera se mezcla con sabores locales. Con un menú que incluye delicias como el rulo de cabra en pan tostado con cebolla caramelizada y mermelada de arándanos por solo 6,00€, es difícil resistirse. Aquí no solo encuentras platos típicos de la región como callos, carne estofada y morro de cerdo, sino que también ofrecen una experiencia gastronómica internacional con una súper relación precio/calidad, destacando las verduras frescas de su propio huerto.

Cuando te sientes a la mesa, la amabilidad del personal te hace sentir como en casa. No te puedes perder sus tapitas, raciones y la famosa Ruta Gastronómica por España. Además, ¡hay una buena selección de cervezas y vinos para maridar tus platos! La Candela se esfuerza por ofrecerte ingredientes de calidad y un ambiente acogedor, esperando que vuelvas una y otra vez. Perfecto para disfrutar una cena en buena compañía. ️

La Candela

Restaurante
4,1
835Reseñas
Fotos
C-26, 08614 L'Espunyola, Barcelona
938 23 00 11

Horarios La Candela

DíaHora
lunesCerrado
martes7:30–17:00
miércoles7:30–17:00
jueves7:30–17:00
viernes7:30–17:00
sábado7:30–17:00
domingo7:30–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Candela

Dónde se encuentra La Candela

¡Hola, colegas! Si andáis por la zona de L'Espunyola en Barcelona, tenéis que hacer una parada en La Candela. Este lugar es una joyita y, si me preguntáis, merece un 5 estrellas. La comida es simplemente deliciosa, el trato del personal es excelente y el ambiente es acogedor y tranquilo, ideal para disfrutar de una buena cena en buena compañía. El camarero que nos atendió, que resulta ser el hijo del propietario, fue súper atento y amable. Vamos, que nos sentimos como en casa.

Hablando de la comida, las raciones son generosas y perfectas para compartir. Las hamburguesas son un must, las puedes pedir con patatas fritas o nachos, y si queréis algo más exótico, el Tataki de pato está riquísimo. Y si estáis pensando en ir a almorzar, no dudéis en probar sus menús al mediodía, aunque yo solo he ido a cenar y la experiencia siempre ha sido muy buena. Por unos 20-30€ por persona, coméis de maravilla.

A veces, hay platos que son más peques de lo esperado, como las tostas de jamón ibérico que nos decepcionaron un poco. Pero, en general, la calidad es muy buena y las croquetas de jamón son un must. Los postres también están bien, aunque se notaba que no eran caseros del todo. El ambiente es muy relajante y el local es pequeño, lo que lo hace más íntimo. Pero aclarando: no os preocupéis si no hay mucha gente, ¡es un sitio ideal!

Entonces, ¿dónde se encuentra La Candela? Está en la C-26, 08614 L'Espunyola, Barcelona. Así que ya sabéis, si buscáis un lugar donde cenar bien, no lo dudéis: ¡repetiremos sin ninguna duda!

Qué tipo de cocina se ofrece en La Candela

Y volviendo a lo que pasamos en La Candela, de verdad, es un lugar que vale la pena visitar. Aquella vez que fui, me dieron una atención de 5 estrellas. El personal es de lo más amable, no te hacen sentir como un cliente más, sino como parte de la familia. Te cuento, que soy un poco delicada con la comida y hubo un instante en que ese día opté por algo con tropezones. El encargado, sin dudarlo, me ofreció cambiarme el plato. ¡Qué detalle! Me dijo que la próxima vez lo comentara, y eso solo habla de su profesionalidad y ganas de que te lleves una buena experiencia.

Hemos estado allí varias veces, ¡y cada vez es mejor! A la vuelta de una sesión de deporte, nos pasamos por el local que está justo junto al Complejo Deportivo Pódium. Una vez, un amigo se impacientó porque no le traían su hamburguesa de pollo. Le preguntamos al jefe y él mismo se dio cuenta del error en la comanda y se disculpó al instante. Eso me lo deja claro: tienen un servicio rápido y efectivo, lo que siempre es un plus cuando se tiene hambre. Las tapas son otra historia. A mí me encantan, y las de aquí son bastante vanguardistas. ¡Las Bravas son espectaculares!

Tengo que mencionar también los Sticks de Pollo que son simplemente fantásticos. Jugosos, con un rebozado que no sé si describirlo como crujiente o mágico. Luego, también hemos probado su arroz, el de secreto ibérico, y estaba tan meloso que se deshacía en la boca. Eso sí, los callos me dejaron un poco decepcionado; les faltaba sabor, y no tenían ese puntito de picante que tanto me gusta. Pero bueno, como no dije nada, me los comí y pienso darles otra oportunidad, porque aquí la calidad-precio es muy razonable, ¡totalmente adecuado para repetir!

Y ya para que tengas claro, en La Candela ofrecen una cocina que juega con lo tradicional y lo moderno. Su menú incluye desde tapas con un toque diferente, hasta platos como hamburguesas, arroces y opciones para los más peques, como los macarrones a la boloñesa o la pechuga de pollo. Además, no te olvides de pedir su ratafia casera, que es de lo mejor que he probado. ¡Ya te dije que vale la pena venir aquí!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

¡Y hablando de La Candela, creo que es un lugar que, a pesar de sus altibajos, sigue teniendo su encanto, ¿no? La decoración es tan acogedora que es un sitio perfecto para relajarte después de una semana intensa, justo antes de ir al gym. No os olvidéis de pedir unas patatas bravas porque, de verdad, son como para dejar el plato sin nada. ¿Y después de una buena sesión de ejercicio? ¡Nada mejor que un par de cervezas ahí con los colegas! Aunque, hay que admitirlo: la música puede llegar a ser un poco mierder, pero bueno, ¡a veces hay que hacer concesiones!

En cuanto a la comida, se nota que le ponen cariño y dedicación. Las croquetas son impresionantes y el jamón tiene un sabor que no olvidarás fácilmente. Las hamburguesas y los canelones también suenan súper bien, ¿no crees? La calidad es alta, sin duda, por lo que no es de extrañar que algunos hayan dado 5 estrellas y se hayan ido encantados. La atención también es un punto a favor, ya que el personal parece ser siempre amable y dispuesto a ayudarte.

Ahora, ¡no todo es perfecto! Alguna que otra vez ha habido comentarios sobre platos que no cumplen con las expectativas, como esas hamburguesas de pollo que, de acuerdo con lo que dicen, no resaltan tanto como se espera. A veces tienes que arriesgarte al elegir un plato, y quizás allí es donde es mejor seguir las recomendaciones de los que ya lo han probado. Es cierto que hay quienes hablan de un entrecot que podría ser mucho mejor que esas hamburguesas, ¿no? Pero en el fondo, si le das otra oportunidad, seguramente te sorprendan con algo que realmente brille.

Entonces, hablando de platos destacados del menú, ya ves que hay un poco de todo, desde croquetas y jamón hasta canelones y hamburguesas. Y si te sientes aventurero, quizás deberías probar el entrecot con patatas. Un buen consejo: si vuelves, pregunta qué es lo más popular ese día, ya que a veces te puedes llevar una grata sorpresa. Al final, todo es cuestión de disfrutar, así que, ¡a darles otra oportunidad!

Cuánto cuesta el rulo de cabra en pan tostado con cebolla caramelizada y mermelada de arándanos

Y hablando de La Candela, ¡qué lugar más chulo! Es un restaurante acogedor y moderno en C-26, que promete una experiencia gastronómica que no olvidarás. Desde que llegas, el trato es muy amable y eso siempre suma puntos, ¿verdad? Vas con tus amigos, te sientas y ya te sientes en casa. Perfecto para una comida casual en grupo o incluso para una cena íntima.

La última vez que fui, probé el menú del mediodía y, déjame decirte, ¡todo estaba súper bueno! La paella que tienen es de otro nivel. Además, el precio es más que razonable para la calidad que ofrecen. Si piensas en un plan de comida con los peques, tienen opciones para ellos también, así que no hay excusa para no ir en familia. ¡Volveremos, sin duda!

Claro, no todo es perfecto. En una ocasión fui con mi hijo a desayunar y aunque la comida estuvo bien, la espera entre platos fue un poco larga. Entiendo que a veces hay días complicados en la cocina, pero una hora entre platos, incluida la bebida, es un poco excesivo. Aún así, hay que admitir que la calidad del cordero a la brasa era buena, aunque yo esperaba un poco más de rapidez.

Y hablando de detalles, lo de celebrar un cumpleaños allí fue genial. El servicio fue excelente, y ese camarero, Lluis, merece una mención especial. Nos ofreció la mesa antes de hora y se aseguró de que no nos faltara de nada, incluso ayudándonos con el pastel que habíamos olvidado. ¡Eso es el tipo de servicio que hace la diferencia!

Ahora, en cuanto a tu pregunta sobre el rulo de cabra en pan tostado con cebolla caramelizada y mermelada de arándanos, aunque no tengo el precio exacto de ese plato en la mano, por lo que he escuchado de otros, lo normal es que te cueste entre 20 y 30 € por persona en total, dependiendo de lo que pidas. Así que ya sabes, si tienes un antojo, ¡ve y pruébalo!

Qué platos típicos de la región se pueden encontrar en La Candela

La verdad, tengo que decir que La Candela en L'Espunyola ha sido un viaje bastante aciago. La experiencia de la comida, aunque prometedora con su carta variada, se quedó muy lejos de lo que esperábamos. La atención fue deplorable desde el principio. El metre no tuvo ni una pizca de respeto, y por si fuera poco, el camarero parecía más interesado en darnos prisa que en atendernos bien. Y eso de que nos sirvieron todos los platos a la vez, fríos y con poca gracia, no ayudó en nada. Nos sentimos un poco vacilados, como si lo que pedíamos no importara. Y, sinceramente, no estamos para aguantar esas actitudes.

Luego, para colmo, las comidas no brillaron por su calidad. Pedimos hamburguesas y nos sorprendió que el pan parecía sacado del supermercado, y eso a ¡12 euros! Las croquetas de carrilleras no estaban ni de lejos a la altura, eran tan pequeñas que si me dices que eran de pollo, tampoco lo dudaría. Además, el secreto ibérico… bueno, digamos que no fue lo que esperábamos. Es bastante decepcionante porque, honestamente, con tantos comentarios positivos, no imaginábamos una experiencia tan mala. A veces pienso que han cambiado el personal, porque no hay forma de que eso sea una representación fiel de lo que la gente ha elogiado antes.

Pero no todo ha sido negativo, hay quienes han tenido experiencias mucho mejores. El pasado domingo, un grupo que estuve escuchando, mencionaba que su comida fue inmejorable, disfrutaron de canelones y un suquet de peix que estaba magnífico. Y ni hablar del ambiente, aseguraban que se sentía ese caliu especial que hace que un restaurante se sienta como en casa. Así que, así como hay opiniones negativas en la contabilidad, parece que hay quien ha encontrado joyas aquí. Además, no podemos olvidarnos de los desayunos de tenedor que suenan prometedores, comenzando el día con energía, y un menú diario que parece estar en buena forma con brasa y huevos con jamón.

Respecto a los platos típicos de la zona, si te decides a probar La Candela, deberías encontrar opciones como el suquet de peix entre sus selecciones. Esperemos que, con el tiempo, logren afinar el servicio y la calidad, y dejen de dar esas escasas primeras impresiones que están haciendo ruido. Como siempre, la esperanza está ahí. Pero, por nuestra parte, viendo lo que hemos vivido, la idea de recomendarlo no está en nuestras prioridades. ¡Un saludo!

Qué tipo de experiencia gastronómica internacional se ofrece en el restaurante

Así que, después de escuchar tantas voces sobre La Candela, decidí darle una oportunidad y, la verdad, la experiencia fue un poco de altibajos, ¿no? Para empezar, la calidad-precio dejó mucho que desear. Pedí unos huevos con jamón y verduras que simplemente no me convencieron: los huevos estaban lejos de ser perfectos, el jamón estaba extremadamente salado, y para rematar, la guarnición de patatas fritas eran esas congeladas de siempre, sin nada especial. El entrecot llegó frío y no era de la mejor calidad. Solo pude salvar el trato del camarero, que fue super amable, pero de verdad, eso no compensa todo lo demás.

De hecho, en otra visita pude comprobar que la intención del lugar es buena, ya que el personal se nota que se esfuerza por ofrecer una buena experiencia. Pedí crema de patata con ruisenyols y, wow, eso sí que estaba delicioso. Pero, lamentablemente, el detalle de las patatas recalentadas en el menú de 24 euros fue bastante decepcionante. Eso no debería pasar. Al menos, me invitaron a los cafés, un gesto que siempre se agradece.

Sin embargo, no todo fue negativo. En mi última visita, la experiencia fue increíble. Comimos una tanda de tapeo que fue un auténtico acierto: todas las tapas estaban fantásticas, y después nos lanzamos a un arroz de secreto ibérico con ceps y fideuá que estaban de chuparse los dedos. La camarera que nos atendió fue de lo más atenta y simpática. La verdad que se notó que hay producto de proximidad y calidad.

En cuanto a lo que ofrece La Candela en términos de experiencia gastronómica, parece que van por un camino de cocina española con un toque contemporáneo. Juegan con ingredientes locales y ofrecen una variedad de platos que pueden ir desde unas ricas tapas hasta un arroz bien elaborado. Así que, si decides probar, tal vez podrías tener una experiencia muy buena, pero también hay que ir con la mente abierta y tal vez un poco de suerte.

Qué destaca en la relación precio/calidad del menú

Y ya que estamos metidos en el tema, déjame contarte sobre La Candela en L'Espunyola. Este lugar tiene una calificación de 4 estrellas, y muchos dicen que es un sitio muy recomendable. Su menú del fin de semana está super bien de precio: por 16.90 €, tienes un entrante, un primero, un segundo, un postre y bebida. ¡Todo un festín! Casi todo es rico y casero, lo que siempre se agradece. Cierto que hay un pequeño pero: a veces huele un poco raro, como si hubiera un establo por ahí cerca y además, les falta aire acondicionado, así que si vas en verano, prepárate para sentir un poco de calorcito.

Aprovechando el tema de las comidas, hay que mencionar que no todas las experiencias son tan positivas. Escuché sobre una cena de Navidad que tuvo algo de decepción. La carta parecía llamativa para los 43 euros por comensal que costaba, pero los aperitivos dejaron mucho que desear. A nadie le gusta que el foie gras sepa a "mediocre", ¿verdad? Y ni hablar de las ensaladas de bolsa y el salmón congelado. Y si pensabas encontrar trufa en los canelones, mejor que te vayas olvidando... ¡ni una sombra! La carne también fue una historia complicada, con un plato que tenía incluso un trozo de plástico. Suena a película de terror, ¿no?

Y luego el postre, ¡vaya final! Tardar en traer un brownie es casi un crimen, y que el helado llegue más derretido que nunca no ayuda a la experiencia. Además, el vino no estaba a la altura, y ya sabéis cómo es este rollo de las botellas abiertas. La actitud del dueño tampoco ayudó mucho a suavizar la situación.

Así que, volviendo a la relación precio/calidad del menú, parece que hay un poco de inconsistencia. Por un menú de 16.90 €, la calidad de la comida es bastante digna, ¡hasta puedo decir que es un buen chollo! Pero cuando se trata de ocasiones especiales, como la Navidad, donde pagas 43 €, es justo esperar algo mucho más elaborado. En fin, si solo pasas por allí un día cualquiera, seguramente saldrás satisfecho, pero en eventos especiales, tal vez sería mejor buscar otras opciones. ¡Así son las cosas en La Candela!

La Candela utiliza ingredientes de su propio huerto

La verdad es que la experiencia en La Candela fue un poco decepcionante. Ayer celebramos el cumpleaños de mi pareja allí, y después de haber visto varias imágenes de sus platos en internet, teníamos grandes expectativas. Pero, ¡vaya! Convencidos de que nos íbamos a llevar una experiencia gastronómica genial, comenzamos pidiendo unas tapas que, sinceramente, no llegaron a la altura. Las bravas estaban bien, pero la ensaladilla fue un desastre total. Sin sabor y parecía que la habían sacado directamente de un congelador. Cuando se lo comentamos al camarero, su respuesta fue simplista: “es una ensaladilla, ahí hay sal y aceite”. En serio, ¿quién cocina así? Estos detalles marcan la diferencia, y la dejamos sin tocar.

Luego, probamos las famosas croquetas de jamón, y aunque estaban esperándolas con ganas, se convirtieron en un episodio confuso. La mitad resultaron ser de pollo, y tuvimos que pedir el cambio a una camarera rubia que, por cierto, fue muy amable. La pena es que en la segunda ronda, ¡vuelven a traernos croquetas de pollo! Nos disculpó diciendo que hubo un error en la cocina, y aunque nos dijeron que no nos cobrarían las croquetas, al final sí lo hicieron, junto a los cafés. En mi opinión, hubiera sido más justo no cobrarlas porque ni siquiera las probé. Con todo, agradecemos el gesto de los cafés gratis, pero es difícil salir con buen sabor de boca tras todo esto.

Hablando de la comida en general, parece que La Candela ha cambiado de gerencia desde agosto del 22. El lugar tiene un aire renovado, pero el menú sigue en deuda. Si buscas un buen desayuno, los típicos de la zona están ahí, aunque me parecieron un poco flojos. El precio es un poco excesivo para lo que ofrecen; incluso la butifarra negra terminó siendo morcilla, y eso es algo que no se perdona. Hay que mejorar esos detalles.

Y sobre si La Candela utiliza ingredientes de su propio huerto, la verdad es que no tengo esa información. Quizás puedan aprovechar esa idea para atraer a más comensales y ofrecer algo más auténtico. Por lo pronto, no creo que volvamos. ¡Hay tantas opciones geniales por ahí!

Cómo es el ambiente en La Candela

Y, bueno, si estás buscando un lugar que esté bien ubicado y que puedas disfrutar con los peques, La Candela en C-26, 08614 L'Espunyola es una opción a tener en cuenta. La terraza tiene ese entorno magnífico que te invita a relajarte mientras los niños juegan. Imagínate: un buen día soleado, te sientas, y el ambiente es ideal para pasar un rato en familia. No se come mal, de hecho, la comida es bastante rica, y eso siempre suma.

Ahora bien, hay un par de cosas que podrían mejorar. La actitud de parte del personal a veces deja un poco que desear. A veces te sientes como si estuvieras pidiendo perdón por estar allí, lo cual es un poco incómodo. También he notado que la terraza está un poco desatendida; podría tener más atención para que el servicio fuera más eficaz. Es una pena, porque el lugar tiene un gran potencial y, si le pusieran un poco más de empeño en este aspecto, seguro que habría ostias por sentarse en la terraza, ¡en serio!

En cuanto al ambiente en La Candela, es un poco mixto. Si bien la ubicación es increíble y es un sitio para disfrutar de un buen rato con amigos o familia, la actitud del personal puede hacer que te sientas un poco incómodo. Hay momentos en que la energía del lugar es perfecta, pero las actitudes de algunas personas pueden romper esa buena onda. Así que, si decides ir, ve con expectativas de disfrutar del entorno, y no te preocupes demasiado por el servicio. ¡Puede que te lleves una grata sorpresa!

Fotografías La Candela

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