
La Llar de Foc es el sitio ideal si buscas una experiencia auténtica de barbacoa en Calella, a solo unos kilómetros de Barcelona. Con más de 25 años de historia y una atmósfera acogedora y familiar, este restaurante ha ido perfeccionando su arte en las brasas, donde podrás ver cómo se cocinan deliciosas carnes, verduras y paellas. Además, cuentan con sillas altas para niños, ¡así que es perfecto para venir en familia!
En el menú, te esperan exquisitos calçots, jugosas carnes traídas especialmente de Olot y una selección de platos mediterráneos que no te querrás perder. Y no olvides acompañar tu comida con una buena copa de vino o una cervecita de su amplia carta. Si lo que quieres es disfrutar de un buen rato y buena comida, La Llar de Foc es tu lugar. ¡No olvides hacer tu reserva!
Mapa Ubicación La Llar de Foc (Calella)
Dónde se encuentra La Llar de Foc
¡Hey! Si estás buscando un lugar donde comer en Calella que se aleje de lo moderno y lo 'fancy', ¡tienes que probar La Llar de Foc! Este restaurante especializado en barbacoa es un verdadero hallazgo. Lo visitamos hace años y, créeme, ¡siguen manteniendo el mismo nivel de calidad! Pedimos unas alcachofas a la brasa, una media parrillada, y un entrecot que te deja sin palabras. Todo estaba riquísimo y el servicio, súper atento. Sin duda, un sitio que merece las 5 estrellas.
Algo que me encantó es el ambiente relajado. La brasa está en el centro del local, así que el olor y el ambiente son sencillamente perfectos. Fuimos un jueves y por solo 17.50 €, pillamos un menú que incluía pan tostado, tomate, ajo, un primero, un segundo, postre y bebida. Los pies de cerdo confitados a la brasa estaban espectaculares, y no te olvides de la crema catalana casera, que estaba para chuparse los dedos. Con un precio por persona de 10-20 €, ¡esto es un chollo!
Y si eres amante de los calçots, ¡este es tu sitio! Te traen guantes y servilletas, y la salsa romescu que preparan es 100% casera. Tienen un servicio global de 5 estrellas que te harán sentir como en casa. La parrillada para dos también es un must; ¡es la cantidad perfecta para quedar satisfecho! Y, al final, no te olvides del café; es el broche perfecto después de una comida de 10.
Entonces, ¿dónde se encuentra La Llar de Foc? Está en Carrer d'Àngel Guimerà, 14, 08370 Calella, Barcelona. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y ve a disfrutar de unas buenas brasas! ¡No te arrepentirás!
Cuántos años de historia tiene La Llar de Foc
Pero, ¡vaya descubrimiento que hicimos en La Llar de Foc! Aunque llegamos y estaba todo lleno, el encargado, muy majo, nos cedió una mesa que estaba reservada para más tarde. Lo mejor es que era justo lo que necesitábamos porque eran las 13h y teníamos tiempo de sobra para disfrutar. Y, déjame decirte, la comida está riquísima y es bien casera. Lo primero que notamos fue cómo, a nada que vieron al niño, enseguida nos ofrecieron platos adaptados para él. ¡Un detalle que se agradece un montón!
El ambiente es súper acogedor y tranquilo, ideal para charlar con amigos o en familia sin tener que gritar. De hecho, si te preocupa el ruido, no tienes de qué preocuparte aquí. Perfecto para grupos de todos los tamaños. Pero ojo, si vas, te recomiendo que hagas una reserva. A veces es un poco complicado conseguir mesa si no planificas. El menú también está muy bien, por solo 17.50€ puedes conseguir un festín. Y si quieres un consejo, prueba la crema catalana y la parrillada de verduras, ¡te van a encantar!
En cuanto al precio, ¡es bastante ajustado! Suelen estar entre 10-30€ por persona, dependiendo de lo que pidas. La relación calidad-precio es inmejorable. Y aunque el aparcamiento puede ser un poco complicado en esa zona, vale la pena hacer el esfuerzo por disfrutar de su comida. La atención es de 5 estrellas; el equipo siempre fue profesional y amable con nosotros.
Ahora, al grano. Voy a ser sincero, conozco algunas malas experiencias de visitas anteriores, pero no podemos dejar que eso opaque lo buenos que son en general. A veces, una persona puede hacer que un lugar se vea mal, pero, en general, La Llar de Foc tiene un historial sólido y lleva más de 10 años brindando buen servicio y comidas deliciosas. La historia del restaurante la llenan sus platos y la cálida atención que, en general, siempre ofrecen. Así que, si te animas, ¡no dudes en darle una oportunidad! Te prometo que no te vas a arrepentir.
Qué tipo de cocina ofrece La Llar de Foc
¡Así que ya sabes que La Llar de Foc es un lugar TOP si estás en Calella! La verdad es que la comida es in-cre-í-ble. Desde carnes y verduras a la brasa, hasta esos postres caseros que te hacen sentir como en casa. He oído a mucha gente rajar de su menú variado, y no es para menos. Las alcachofas a la brasa son una delicia y las galtas, ¡ni te cuento cómo están! Si eres de los que disfrutan un buen plato, ¡no dudes en pedirles a ver si tienen cabrito rebozado, parece que es el que le dio envidia a más de uno!
Eso sí, hay que tener en cuenta que, si bien la comida puede ser de 5 estrellas, la disponibilidad de ciertos platos es un tema recurrente. Varios han comentado que sus paellas de marisco, que eran legendarias, han desaparecido del menú. Pero viniendo a la Llar, no te quedes con las ganas, en su lugar puedes optar por un buen trozo de carne o incluso probar alguna de sus pastas que son dignas de un festival. Aunque si te soy sincero, la carne a la brasa siempre será la estrella aquí. ¿Por qué no preguntarles por recomendaciones del chef?
El trato del personal es otro punto a favor, especialmente de Khalid, que parece tener el don de hacerte sentir como en familia. ¡Es el tipo de servicio que te hace querer regresar! ¿Y lo mejor? Los precios son bastante razonables, entre 10€ y 30€ por persona, dependiendo de cuánto quieras comer. Así que, si estás planeando visitar, haz reserva porque el sitio es popular y puede llenarse en un abrir y cerrar de ojos. No olvides disfrutar del ambiente, aunque sea un poco ruidoso, ¡se puede conversar sin problemas!
En resumen, La Llar de Foc ofrece una cocina especializada en carnes y verduras a la brasa, y aunque han dejado de lado algunas opciones de marisco como la paella, compensa con otras delicias que han hecho su renombre. La experiencia es genial, así que, ¡anímate a visitarlos! Te prometo que no te arrepentirás y volverás como un fanático de este restaurante.
Es un restaurante adecuado para familias
Y bueno, volviendo a la Llar de Foc en Calella, la verdad es que tenía muchísimas ganas de ir. Desde que escuché que todo lo que cocinan es a la brasa, no podía resistirme. Ese día, pedimos el menú del día y, ¡vaya sorpresa! La carne estaba súper tierna y llena de sabor, y el pan tostado con ajo y tomate... ¡ah, hacía tiempo que no lo encontraba tan rico! Además, si no habéis ido aún, os aconsejo que llaméis para reservar, porque parece que se llena rápido, ¡especialmente en épocas como la Semana Santa!
Pero hay que ser sinceros, también leí algunas opiniones que no eran tan positivas. Algunos decían que el servicio era un poco lento y que la comida no era lo que solía ser. Creo que es un poco normal que en momentos de gran afluencia, como Semana Santa, el ritmo pueda bajar. Sin embargo, un pequeño esfuerzo en la atención y una sonrisa no vendrían mal, ¿verdad? Uno espera un buen trato, sobre todo cuando se está dejando ahí un dineral por comida a la brasa.
En cuanto al ambiente, se siente acogedor, perfecto para disfrutar en buena compañía. Pero, y eso es importante, es un lugar donde deberías tener cuidado al aparcar. La zona está un poco complicada, así que quizás mejor ir con tiempo o buscar alguna opción de aparcamiento de pago.
Y sí, aunque me han contado que el menú puede ser un poco caro en comparación con lo que solía ser, en general, la variedad es bastante buena y tienen opciones que podrían gustar a todos. Así que si te preguntas: ¿es un restaurante adecuado para familias? Yo diría que sí, porque tienen tronas disponibles y acceso para sillas de ruedas, así que es bastante práctico para ir con peques. Además, ¡no hay nada como disfrutar de una buena parrillada en familia!
Qué platos destacados se ofrecen en el menú
Y hablando de lo bien que nos lo pasamos en La Llar de Foc, no puedo dejar de mencionar lo impresionados que quedamos con el trato de los camareros, que fueron súper atentos y amables. De verdad, me atrevería a decir que el servicio en este lugar merece más de 5 estrellas. La comida… ¡vaya delicia! Desde que entramos, ese aroma a barbacoa nos atrapó. Si estás en Calella, definitivamente tienes que hacer una parada aquí. Por cierto, recuerda que a veces está a tope, así que mejor reservar.
A la hora de comer, nos decidimos por un menú semanal que, aunque estaba a 18.50€, no nos convenció del todo. La sopa estaba un poco aguada y las croquetas sabían a congelador. ¡Menos mal que el postre salvó la situación! Pero, honestamente, al ver el contraste con otros platos que sirven, me quedó claro que hay que elegir bien lo que pides para disfrutar al máximo.
El hallazgo fue mágico, a solo un paso de la playa. Atraídos por su impresionante barbacoa en el centro del salón, nos tiramos a por varias carnes y, sinceramente, no nos decepcionaron. Todo estaba hecho al punto y el sabor era espectacular. Y lo mejor, ¡la relación calidad-precio es tremenda! Con una cuenta de alrededor de 20€, bebida incluida, salimos más que satisfechos. Así que si te preguntas si vale la pena, la respuesta es un rotundo sí.
Ahora, ¿qué platos no te puedes perder en el menú? Sin dudas, la parrillada es espectacular; una mezcla de carnes que te dejará con ganas de más. Y esos mejillones, ¡imperdibles! Ah, y no olvides dejar espacio para los postres, que son un buen cierre para la experiencia. En resumen, todo invita a volver y disfrutar de una comida entre amigos en un ambiente familiar. Si quieres buen sabor y buen rollo, recuerda que La Llar de Foc es un sitio ideal para disfrutar de una buena barbacoa en Calella.
La Llar de Foc tiene opciones específicas para niños
La Llar de Foc es realmente el lugar al que necesitas acudir si estás buscando una experiencia auténtica de barbacoa en Calella. La carne a la brasa que sirven aquí es simplemente exquisita, y nosotros decidimos probarlo gracias a una recomendación. ¿Y sabes qué? No nos decepcionó para nada. Es un sitio un poco vintage, porque el local tiene un aire un poco descuidado, pero eso le da un encanto especial. Aunque no tienen terraza, el ambiente dentro compensa con esas vibras de casa de campo. Y aunque el servicio a veces puede ser un pelín desatento, la calidad de la comida hace que lo perdones rápidamente.
Otra cosa que me encantó fue la carta, que es amplia y variada. Nos lanzamos por unos calçots y alcachofas que fueron un verdadero descubrimiento. La atención de los camareros fue excepcional, siempre amables y rápidos en servirnos. Salimos encantados, y por alrededor de 40€ para dos personas, ¡la relación calidad-precio es insuperable! Ideal si quieres disfrutar una buena comilona sin romper la hucha. Y, la verdad, ¡estoy deseando volver!
Además, es un lugar que también es genial para ir en familia. La atmósfera es tan acogedora que la experiencia se vuelve aún más deliciosa. Los platos son exquisitos y generosos, así que si comes poco, ¡prepárate para llevarte algo para casa! La atención también es de 10, así que si decides quedarte un rato después de comer, seguro que te sienten como en casa.
Y hablando de la pregunta del millón: sí, La Llar de Foc tiene opciones para los peques de la casa. Aunque el foco está en la carne y las verduras a la brasa, siempre hay alternativas que hacen que los niños disfruten de la comida sin problemas. Así que no dudes en llevar a la familia y disfrutar de una buena comida juntos, ¡te aseguro que todos saldrán contentos!
Se pueden ver las brasas mientras se cocina la comida en el restaurante
Y así, después de un día en la playa, decidimos acercarnos a La Llar de Foc en Calella. Éramos un grupo de cuatro adultos y tres niños pequeños, así que ya te imaginas la movida que fue coordinar todo. Al principio, todo bien, aunque debo decir que el camarero que nos atendió, ese que nos llevó la mayor parte del tiempo, no era precisamente el alma de la fiesta… un poco soso, la verdad. Pero bueno, el resto del personal era más atento, así que no nos íbamos a amargar por eso, ¿verdad?
En cuanto a la comida, la relación calidad-precio me pareció un poco justa. Por lo que pagamos, esperaba algo más sorprendente. La parrillada de verduras estuvo un poco floja y la salsa que pedimos vino en un bote ridículo de pequeño. ¡Casi me dio risa! Aún así, los rovellons (sí, esos champiñones tan buenos) nos sorprendieron, aunque en uno encontramos un gusano. No me malinterpretes, estas cosas pasan, pero el camarero solo lo recogió y se fue como si nada. Un poco más de gracia nunca viene mal, ¿no?
Pero bueno, la carne fue lo mejor de la noche, ¡muy buena! Nos lanzamos también a probar los postres (quien podría resistirse a un buen dulce, ¿verdad?), y tampoco decepcionaron. Al final, si bien la comida y el ambientazo eran agradables, no volvería porque, con esos precios y esas sorpresas, prefiero buscar otros rincones.
Por último, para los fanáticos de ver cómo se cocina la comida, lamento decirte que en La Llar de Foc no puedes ver las brasas mientras cocinan. Así que, si eres de los que disfrutan de esa experiencia, quizás sería bueno que lo tengas en cuenta. ¡Pero bueno, la comida bien vale la pena!
Qué bebidas están disponibles en La Llar de Foc
¡Y no puedo dejar de hablar de La Llar de Foc en Calella! Este sitio es un verdadero paraíso para los amantes de la barbacoa. Nada más llegar, te sientes como en casa, con ese ambiente acogedor y el aroma de la carne asada que te recibe y te envuelve. Si te gusta el buen rollo y la buena comida, este es el lugar ideal. ¡Es como tener una barbacoa en el jardín, pero sin tener que hacer el trabajo!
La decoración es sencilla pero con un encanto especial. Las mesas de madera, las paredes llenas de detalles rústicos y, sobre todo, esa parrilla que está al fondo y que se convierte en el protagonista del lugar. Y no es para menos, porque aquí cada plato que sale de esa parrilla es un espectáculo. Sus costillas, chuletones y hamburguesas son realmente de otro mundo, ¡te prometo que se deshacen en la boca! ¿Ya se te ha hecho agua la boca?
No puedo olvidarme de los acompañamientos, que son el complemento perfecto a cualquier plato. Las patatas asadas y la ensalada fresca que sirven son la combinación ideal. Y si estás en modo atracón, ¡pide también sus pimientos de padrón, no te arrepentirás! La atención del personal también es de primera; siempre están de buen humor y listos para hacerte recomendaciones si no sabes por dónde empezar.
Ah, y como buen lugar de barbacoa, la bebida no se queda atrás. Tienen una buena selección de vinos locales para acompañar tu carne, además de cervezas artesanales que están para chuparse los dedos. Y si buscas algo más refrescante, también cuentan con refrescos y cócteles que son perfectos para brindar después de una buena comilona. Así que ya sabes, si andas por Carrer d'Àngel Guimerà, no dudes en pasarte por La Llar de Foc, ¡tu estómago te lo agradecerá!








