
Pou Dolç, situado en la pintoresca Plaça de les Voltes, 6, 17113 Peratallada, es un restaurante que promete una experiencia gastronómica única, aunque la verdad es que puede que no siempre cumpla con las expectativas. Durante nuestra cena, el servicio dejó mucho que desear, con camareros dispersos y una calidad-precio que no encajaba al final de la noche. Para tres tapas y dos bebidas, nos pareció carísimo y decepcionante, así que te aconsejaría ir con precaución.
Aun así, Pou Dolç se presenta como un lugar atractivo, con su bar y terraza exterior ideal para las noches de verano donde puedes disfrutar de mojitos y caipirinhas. La carta cuenta con platos de cocina casera y una variedad que mezcla lo tradicional con toques más innovadores. Pero, a pesar de su encanto en la Costa Brava, la experiencia general que tuvimos no fue precisamente la mejor, así que quizás lo mejor sea explorar un poco más antes de decidirte.
Horarios Pou Dolç
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| miércoles | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| jueves | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| viernes | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| sábado | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| domingo | 12:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Pou Dolç
Dónde se encuentra Pou Dolç
¡Oye! Si alguna vez pasas por Peratallada, no puedes dejar de probar Pou Dolç. Estuvimos allí el sábado de Semana Santa y, ¡madre mía! El pueblo estaba a reventar de gente. Intentamos llamar a cinco o seis restaurantes y todos estaban completos, sin aceptar más reservas. Pero, adivina qué, Pou Dolç fue el único que nos permitió esperar un ratito. Fue una suerte, porque el servicio fue súper amable y el ambiente del lugar es simplemente acogedor, como si estuvieras comiendo en casa de un amigo.
La carta es amplia y deliciosa. Teníamos tantas ganas de probar cosas que al final nos dejamos llevar. Las anchoas de la Escala, ¡ni te cuento! Unisex un clásico que nunca fallaba, además probamos las croquetas caseras que estaban espectaculares. La hamburguesa de ternera de Girona era enorme y súper jugosa, perfecta para los que buscan algo contundente. Y si piensas que eso es todo, espera a probar la ensalada de queso de cabra con fresas. El queso venía en paquetitos crujientes ¡y vaya sorpresa! Deliciosa, de verdad. Y el costillar a la barbacoa… ¡se deshacía en la boca! Todo estaba tan bien que la única pena fue que no quedaba helado de turrón, ¡tenía muchas ganas de probarlo!
Además, el precio es más que justo por la calidad de la comida, nos salió en torno a 20-30 € por persona. Aunque, eso sí, ten en cuenta que aparcar en Peratallada puede ser un desafío. No se puede circular ni aparcar en la ciudad medieval, pero hay algunos aparcamientos de pago cerca. Así que, si pasas por la Plaça de les Voltes, 6, ya sabes que tienes que darte un capricho en Pou Dolç. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de cocina ofrece Pou Dolç
Como te decía, si alguna vez te pasas por Pou Dolç, no te vas a sentir decepcionado. El restaurante está ubicado en la placita principal del pueblo de Peratallada, un entorno realmente encantador y lleno de esa atmósfera relajada que solo un lugar como este puede ofrecer. Cuando fuimos, nos sorprendió lo acogedor que es el ambiente, perfecto para relajarse y disfrutar de una buena comida. Y, sinceramente, la atención fue sobresaliente. La camarera fue muy amable y nos hizo sentir como en casa.
La comida fue otra cosa que nos dejó encantados. Aunque probamos varios platos, tengo que destacar las anchoas, que estaban exquisitas. También pedimos dos platos de pasta y una hamburguesa, y todo estaba riquísimo, con sabores muy bien cuidados. Eso sí, si te animas a probar la tarta de queso, te diría que mejor busques otra opción. En cuanto a los precios, para la calidad que ofrecen, nos costó entre 30-40 euros por persona, que me parece muy razonable para lo que recibimos en términos de comida y servicio.
Además, el local cuenta con una terraza en la que se puede disfrutar de la brisa y el ambiente tranquilo. Lo que nos impresionó fue la rapidez en el servicio. No tuvimos que esperar más de lo normal para recibir nuestro pedido, lo cual siempre es un plus, sobre todo si tienes hambre. Sus raviolis de ternera, por ejemplo, son de los mejores que he probado últimamente, y la hamburguesa vegana con sus patatas estaban de 10.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Pou Dolç? Básicamente, te esperan platos del tipo mediterráneo con un toque artesanal. Desde hamburguesas jugosas hasta pastas caseras, la variedad no falta. Así que si te gusta disfrutar de una buena comida acompañada de un buen ambiente, definitivamente añádelo a tu lista de pendientes. ¡No te arrepentirás!
Cómo es el servicio en Pou Dolç
Y bueno, si estamos hablando del Pou Dolç, la verdad es que, si tuviera que resumirlo en una frase, diría: buena comida a buen precio. La ubicación es simplemente idílica, en una plaza con arcos que invita a hacer una pausa. Aunque nosotros comimos dentro por si acaso el viento se animaba, hay una pequeña terraza con unas seis mesitas que son perfectas para esas noches frescas. El local tiene un aire acogedor y, por si fuera poco, hay una segunda planta con unas mesas más y un ventanal que da a la plaza. ¡Muy bonito!
Ahora, sobre la comida, ¡madre mía! Hicimos honor a eso de “primero compartimos” y nos lanzamos a probar varias cosas. Claro que, tal como suele ocurrir en estos lugares, el primer plato se tardó un poco más de lo esperado, pero era totalmente comprensible, ya que llegamos justo cuando la cocina abría. Entre eso y el ambiente animado de la sala, no me importó para nada. Los siguientes platos ya llegaron en su justa medida, y he de decir que la comida era muy buena y casera. Las bravas con un toque picante y el pesto en la pasta eran un acierto total, pero lo que más me sorprendió fueron las albóndigas con sepia. ¡Vaya delicia! La carne estaba compacta pero nada pesada, y la salsa tenía ese sabor intenso a mar que, honestamente, no esperaba. Además, la ración de pan era generosa, un detalle que siempre se agradece.
Por cierto, si has venido a Peratallada y buscas un sitio donde te den de comer rico y bien de precio, este es el lugar. En pleno centro turístico, el Pou Dolç te sorprende con una experiencia realmente positiva. Así que, si te preguntas ¿cómo es el servicio en Pou Dolç? Pues te digo que es más que correcto. Los camareros son súper atentos y atendieron todas nuestras peticiones con una sonrisa. Me queda claro que, en nuestro caso, todo fue sobre ruedas. Perfecto, ¿no? La próxima vez, tengo que volver a probar esas hamburguesas que me dicen son la mejor que han probado. Sin duda, el Pou Dolç se ha ganado un lugar especial en nuestra lista de “deberes” para cuando volvamos a Peratallada.
Qué tan caros son los platos y las bebidas en Pou Dolç
Siguiendo con nuestro paseo por Peratallada, no puedo dejar de hablar sobre Pou Dolç, ese restaurante que se encuentra en la pintoresca Plaça de les Voltes. La verdad es que el lugar tiene un encanto especial, con una acogedora terraza adornada con bóvedas medievales que le dan un aire de carácter único. Si te sientas ahí con una copa de vino de la región, seguramente sentirás que has viajado atrás en el tiempo. Además, el personal suele ser súper simpático y rápido, lo que siempre suma puntos en mi lista de imprescindibles.
La comida es otro capítulo interesante. Cuando he ido, he probado algunas delicias que, la verdad, no me esperaba. Sus platos son buenísimos, y se nota que los ingredientes son de calidad. Los ñoquis de gorgonzola y el tagliatelle al pesto son simplemente para chuparse los dedos. Y no te preocupes por el precio, porque no se dispara como en otros sitios: me llevé la sorpresa de que por una cena agradable no pagas más de 30 euros por persona. ¡Eso sí que es un chollo!
Claro que también hay comentarios que no son tan buenos. Algunos visitantes mencionaron que han tenido experiencias decepcionantes, con platos escasos y una atención que dejaba mucho que desear. A mí no me ha pasado, pero es una lástima que un lugar tan bonito también reciba críticas por la calidad del servicio. Sin embargo, si mantienes las expectativas en el lado derecho, podrías llevarte una grata sorpresa.
Y ya que estamos hablando de precios, la realidad es que puedes esperar pagar entre 20 y 60 euros por persona, dependiendo de lo que pidas. La mayoría de las veces, una cena con un par de platos y una copa de vino se puede quedar en ese rango medio de 30-50 euros, pero no pierdas de vista que si decides lanzarte a las hamburguesas, también están riquísimas y bastante accesibles en comparación con otros restaurantes de la zona. Si decides visitarlo, ¡espero que tengas una experiencia tan buena como la mía!
Es recomendable ir a Pou Dolç durante el verano
Y bueno, ya que hablamos de Pou Dolç, no puedo dejar de mencionar la atención que recibimos. El camarero que nos atendió fue de lo más simpático y educado, siempre con una sonrisa y dispuesto a ayudar, lo cual te hace sentir bienvenido. Pero, lamentablemente, el dueño definitivamente deja mucho que desear. Después de pedir la factura para un viaje con dietas cubiertas y no recibirla en días, llamé un par de veces y tampoco obtuve respuesta. El colmo fue cuando, al final, el dueño decidió colgarme el teléfono sin más. Es una pena, porque por el tipo de trato que nos dio el camarero, entiendo que tienen potencial, pero esa actitud del propietario arruena la experiencia.
Ahora, sobre la comida... El local es bonito y tiene su encanto, pero no puedo decir que lo que comimos fue suficiente. Esperamos unos 10 minutos para que nos atendieran, y aunque los tortellinis de setas estaban riquísimos, la porción era ridículamente pequeña; ocho tortellinis no son suficiente para compartir. Las carrilleras estaban deliciosas, pero también eran escasas. Al final, salimos con hambre, y eso es frustrante cuando pagas alrededor de 44 euros. Las bravas, a 8,90 euros, no ayudaron a calmar la sensación de que nos quedamos cortos. Así que, aunque la comida estaba buena, hay que tener cuidado con las cantidades.
En definitiva, si te preguntas si te recomiendo Pou Dolç durante el verano, pues, mira, si estás buscando una experiencia espectacular, quizás deberías pensarlo dos veces. Aunque hay buenos momentos, el mal trato del dueño y los precios un poco elevados para las porciones hacen que, sinceramente, no tengamos muchas ganas de volver. Solo volveríamos por el buen servicio del camarero, pero el resto, como que no convence. En fin, ¡perderse en Peratallada tiene su encanto, pero quizás hay mejores opciones para comer!
Cuál es la dirección exacta de Pou Dolç en Peratallada
La verdad es que Pou Dolç ha sido un descubrimiento muy bueno durante nuestra visita. Estuvimos ayer comiendo y la experiencia fue genial. El servicio fue super amable; la camarera nos atendió con una sonrisa y nos recomendó los postres caseros, que, por cierto, fueron la guinda del pastel de la comida. Si te gustan las cosas dulces, no puedes irte sin probarlos, de verdad. La comida, el ambiente, y, sobre todo, esos postres, nos hicieron sentir como en casa. Así que, ya sabes, si andas por Peratallada, definitivamente te recomiendo pasar por ahí. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Sin embargo, no todo el mundo parece haber tenido la misma suerte. Escuché de un amigo que intentó cenar y el muchacho de la entrada le dijo que podía sentarse, pero que iba a tardar al menos tres cuartos de hora en tomar la nota porque tenía una mesa reservada. ¡Vaya plan! Y eso no es lo peor, porque luego quisieron tomar una copa en la terraza y la camarera les respondió de mala manera que estaba cerrado. Imagínate, con varias mesas ocupadas y gente disfrutando. Sin duda, eso deja una mala impresión y es de ser poco profesional. El servicio, en comparación con lo que vivimos nosotros, tuvo que ser un verdadero desastre.
Aunque, al final, hay que destacar que esas malas experiencias son raras, porque por lo general, el Pou Dolç parece ser un lugar donde la gente repite. En nuestro caso, estuvimos tres días en la localidad y nos convenció tanto que decidimos volver las tres noches. ¡No puedes perderte el atún con ese aliño espectacular o la ensalada con melón! Te aseguro que el ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para relajarte después de un día de turismo por la zona. Es el tipo de lugar al que se vuelve, sin dudarlo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Y bueno, para que lo tengas claro, la dirección exacta de Pou Dolç es Plaça de les Voltes, 6, 17113 Peratallada, Girona. Así que si te animas a ir, tenlo a mano. No querrás perderte la oportunidad de disfrutar de una buena comida y, si te animas a cenar, ve a una hora razonable. ¡Disfruta!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Pou Dolç
La verdad es que Pou Dolç es un sitio en Plaça de les Voltes que no se puede dejar pasar. La última vez que fui, probamos unos raviolis de setas que estaban de rechupete, junto con un pollo con gambas que me sorprendió para bien. Y no olvidemos las bravas, ¡estaban crujientes y con la salsa perfecta! El ambiente del restaurante es muy acogedor, perfecto para charlar y disfrutar en buena compañía. Os prometo que repetiríamos sin pensarlo dos veces. Además, la camarera que nos atendió era super agradable, lo que siempre suma al momento.
Tampoco me olvido de mencionar que fui con un grupo de amigos y como comimos cinco personas, nos lanzamos a probar de todo. La ensalada de queso de cabra fue un auténtico hallazgo, el queso derretido estaba de lujo. Los raviolis de espinaca con jamón y piñones fueron una verdadera explosión de sabores, y los de champiñones y parmesano son un paraíso para los que disfrutan del queso. Eso sí, la única pega fue que fuimos en plena ola de calor y parece que no tenían el aire acondicionado puesto, pero la calidad de la comida lo compensó todo.
Por otro lado, hay opiniones dispares, como esas experiencias un poco más negativas. Algunos comensales se encontraron con problemas que no esperaban, como una ensalada que llegó sin los ingredientes clave o raviolis aceitosos. Eso puede tirar un poco para atrás, pero al final, como en todo, hay que arriesgarse un poco y quizás salir con una buena experiencia.
En cuanto al ambiente de Pou Dolç, podéis esperar un lugar encantador y acogedor. La decoración es bastante cálida, ideal para disfrutar de una buena conversación. A pesar de las críticas que circulan, quienes lo han disfrutado destacan la amabilidad del personal y la buena comida en un entorno perfecto para relajarte tras un paseo por Peratallada. Así que sí, si buscáis un sitio donde comer bien en un ambiente amigable, este es un excelente candidato.
Qué aspectos positivos se mencionan sobre Pou Dolç
Y si hablamos de Pou Dolç, ¡no puedo dejar de mencionarte lo bien que nos trataron! A pesar de que ese día el pueblo estaba a reventar, nos aceptaron sin reserva, lo cual fue un gran alivio. El servicio, aunque tenían bastante faena, fue super atento y siempre con una sonrisa. Pedimos unas tapas para compartir y estaban buenísimas, llenas de sabor. Luego, como plato principal, nos decantamos por hamburguesas y pasta, ¡y qué rico todo! La frescura de los ingredientes se notaba a cada bocado. Por unas 20-30 € por persona, salimos más que contentos.
Aunque de otros lugares se escucha de todo, la cosa en general parece variar. Algunos hablan de un par de experiencias malas, donde la comida llegó tarde o las porciones no fueron abundantes, pero honestamente, yo creo que lo negativo no puede borrar lo positivo que vivimos en Pou Dolç. Si decides visitarlo, asegúrate de tener paciencia, porque hay días que el servicio puede ser un poco más lento. Pero al final, todo lo que probamos estaba delicioso y los postres caseros también tienen su encanto, aunque esos sí que son un poco más caros.
En resumen, si te decides a ir, ten en cuenta que, si bien puede haber momentos de espera, el sabor y la calidad de la comida brillan en general. Puede que necesites esperar un poco, pero vale la pena. Vamos, que lo recomiendo 100% si visitas Peratallada, es un buen lugar donde disfrutar de una buena comida y un ambiente agradable. ¡Ah, y no olvides probar esas tapas! Te van a encantar.
Qué aspectos negativos se resaltan sobre la experiencia en Pou Dolç
La verdad es que si escuchas a la gente hablar de Pou Dolç, te puedes llevar una gran sorpresa. Muchos destacan que la comida es realmente buena, y si bien algunos han tenido experiencias algo negativas, también hay un montón de gente que se va encantada. Ayer fui a cenar y, sinceramente, ¡fue espectacular! El precio está más que bien, entre 10-20 € por persona y la atención del personal merece un 10. ¡Tienes que probar las croquetas, las bravas y las albóndigas con sepia! Son absolutamente recomendadísimas y te dejo un consejo: no te vayas sin probarlas. En la terraza, además, se está de maravilla.
Un detalle que llama la atención de este lugar es que, aunque a veces se llena y puede que tengas que esperar un poco, la mayoría se va con una sonrisa. Eso sí, si llevas a tu perro, ¡también piensan en ellos! Nos pusieron un cuenco de agua en cuanto llegamos, lo que siempre se agradece. Nosotros solo tomamos café, pero el ambiente era tan agradable que no quisimos irnos rápidamente. Además, tienen wifi, perfecto si necesitas trabajar o simplemente pasar un buen rato con tus amigos mientras te tomas algo.
Sin embargo, no todo es perfecto y hay que ser honestos. Algunos comensales han tenido experiencias menos favorables, especialmente en días más complicados. Se ha comentado que hay ratos en los que la comida tarda demasiado en llegar, como una vez que tardaron una hora en servirlos. Y para colmo, algunos han recibido platos fríos y han tenido que lidiar con errores en la cuenta. Eso sí, parece que las croquetas y el wok de verduras siguen siendo la excepción por lo bien que saben, aunque a veces la espera puede quitarles parte del encanto. Al final, hay quienes sienten que el servicio podría mejorar y que el personal, a veces, se siente un poco desbordado.
En resumen, si decides ir a Pou Dolç, lo mejor es ir con calma y disfrutar de la comida. A veces la espera puede ser larga, pero cuando la comida es buena y el lugar tiene su encanto, puede que valga la pena el rato. Pero ojo, si lo tuyo es la rapidez o si buscas un sitio que siempre esté al 100% en servicio, quizás quieras tener un plan alternativo. Aun así, ¡es un sitio que definitivamente vale la pena probar!
Hay opciones de comida tradicional en la carta de Pou Dolç
Y hablando de Pou Dolç, no hay duda de que el interior es acogedor y bonito, justo lo que uno espera en un lugar como Peratallada. La ambientación se siente auténtica, perfecta para una cena tranquila después de pasear por esas calles empedradas. Aunque debo mencionar que la profesionalidad y simpatía del servicio brillaba más por su ausencia de lo que nos hubiera gustado, especialmente al inicio de nuestra visita cuando el encargado, que no tenía precisamente una cabellera abundante, parecía más bien desganado. Al menos los jóvenes que nos atendieron después parecían más interesados en asegurarse que todo estuviera bien, lo cual siempre se agradece.
Ahora, la espera por el carpaccio de vaca fue de otro mundo, ¡40 minutos! Nunca pensé que un plato podría tardar tanto, pero al final, eso sí, la espera valió la pena. El plato era delicioso y muy bien presentado. Lo mismo puedo decir de los raviolis de ceps y los ñoquis; fue una sorpresa agradable, sobre todo porque siempre he sido un fan de la pasta. Aunque debo añadir que los raviolis de berenjena estaban un pelín cargados de salsa para mi gusto; un poco menos habría hecho maravillas.
Por otro lado, no todo fue un paseo. Un comentario que se repite entre las experiencias que leí sobre Pou Dolç es la escasez de raciones. No sé qué pasa con el sentido común, pero si eres cinco y te traen cuatro croquetas, es para que te replantees algunas cosas. Y ni hablemos de lo que sucedió cuando uno de nuestros amigos pidió una más y la respuesta en vez de ser una disculpa fue, honestamente, un mal manejo del tema. La atención al cliente es clave, y parece que a veces no se dan cuenta de ello.
Ahora bien, si estás buscando opciones de comida tradicional en la carta, sí, hay. Aunque es cierto que la mayoría de los platos tienen un toque moderno, aún hay espacio para saborear la esencia de la cocina local. Así que, si bien la experiencia varía, hay algunos platos que podrían conquistar tu paladar. Pero, al final, quizás mejor veas cómo les va a otros, porque yo aún no sé si me animaré a repetir.
Qué tipos de bebidas se ofrecen en Pou Dolç
Y bueno, ya que estamos hablando de Pou Dolç, tengo que decir que la experiencia puede ser un poco de montaña rusa. En una visita, la atención fue para olvidar, casi que te dejaban ahí sin comer. La pobre de mi pareja se quedó solita comiendo, mientras yo me moría de hambre esperando que el camarero se diera cuenta de que no había traído mi pedido. ¡Y para colmo, me trajo el segundo plato antes que el primero! Imagínate esa escena, escuchando cómo discutían entre el camarero y la cocinera. Al final, la solución que encontraron fue traerme el segundo sin darme el primero, y cuando le pregunté, solo pareció hacerse el loco. Al final, me cobró por el plato que no me trajo. ¡Vaya forma de atender, de verdad!
Pero no todo es negativo. Un amigo del pueblo me recomendó volver y, la verdad, me alegra haberlo hecho. La próxima vez me recibieron con una sonrisa y el servicio fue excelente. La comida estuvo riquísima y tuvimos la suerte de probar las croquetas y la carne; ¡los platos estaban de categoría! Nos podíamos quedar a cenar tranquilamente, con un ambiente familiar porque es ideal para ir con niños, sin ese tráfico de gente que a veces molesta.
Ah, y si eres de los que disfrutan de una buena vista mientras comes, la plaza medieval donde se encuentra el restaurante es simplemente espectacular. Nos pedimos unas berenjenas rebozadas y una ensalada de queso de cabra que estaban inmejorables. De segundo, disfrutamos de un entrecot y una hamburguesa de muy buena calidad. La atención fue super atenta y amable, así que realmente lo pasamos genial.
Ahora, si te estás preguntando qué bebidas ofrecen en Pou Dolç, pues tienen un buen surtido. Puedes encontrar desde vinos locales de la región hasta algunas cervezas artesanales, perfectas para acompañar esos platos tan ricos. Y si prefieres algo sin alcohol, también ofrecen opciones de refrescos y zumos naturales que son ideales para los más pequeños. Así que no te preocupes, que hay opciones para todos los gustos.
Es recomendable hacer una reserva en Pou Dolç
Y hablando de planes, no puedes dejar de visitar Pou Dolç, un lugar que se nota que le ponen mucho cariño. Está en Plaça de les Voltes, 6, Peratallada, un sitio que ya de por sí te atrapa con su encanto medieval y su ambiente tranquilo. Intrigante, ¿no? Lo mejor de todo son esos platos que te hacen sentir como en casa, pero con un toque gourmet. Desde sus tostas de escalivada hasta sus pescados frescos, cada bocado es una pequeña fiesta en tu boca. Y ni hablemos de los postres: ¡el tarta de queso es algo de otro mundo!
Si te sientas en su terraza, no solo disfrutarás de una buena comida, sino también del ambiente vibrante de la plaza. Los edificios históricos que te rodean hacen que cada visita sea única. He escuchado que en las noches de verano, el lugar se llena de vida con luces y risas, así que si eres de los que disfrutan de esas veladas, te va a encantar. ¿Y qué hay de la atención? Siempre son amables y están dispuestos a ayudarte a elegir el plato perfecto. La pasión con la que hablan de la comida te hace querer probarlo todo.
Ahora, un consejo: si piensas ir en fin de semana, ¡haz una reserva! En serio, se llena rápido. La combinación de su increíble comida y la atmósfera acogedora hace que sea un lugar muy popular entre los locales y los turistas. Así que, para evitar sorpresas, lo mejor es asegurarte un hueco. La primera vez que fui, no tenía reserva y casi me quedo sin mesa, ¡una experiencia que preferiría no repetir! Confía en mí, si quieres disfrutar de una buena velada, asegúrate de reservar.








