Restaurant Ca La Conxita

Restaurant Ca La Conxita

En el corazón de La Vajol, un encantador pueblo del Empordà justo al lado de Francia, se encuentra Ca La Conxita, un restaurante familiar que te hará sentir como en casa. Aquí, la cocina tradicional catalana brilla gracias a productos de la zona, lo que se traduce en platos de calidad elaborados con ingredientes de temporada. Con una carta que incluye hasta 22 platos, hay algo para todos los gustos, ¡y te aseguro que no querrás perderte esas deliciosas carnes a la brasa y los embutidos!

Pero eso no es todo; Ca La Conxita también funciona como hotel, ofreciendo habitaciones dobles, simples y hasta apartamentos en un entorno natural impresionante, perfecto para desconectar de la rutina. Además, cuentan con un servicio de bar y tienda donde podrás llevarte algunos productos típicos de la zona, como carquinyolis y miel. Con un ambiente acogedor y un trato familiar, este es el lugar ideal para disfrutar de la gastronomía catalana mientras te relajas escuchando el canto de los pájaros. ¡No dejes de hacer tu reserva y vivir la experiencia!

Restaurant Ca La Conxita

⭐3,4
321Reseñas
Fotos
Ctra. de les Mines, 14, 17707 La Vajol, Girona
972 53 52 13

Horarios Restaurant Ca La Conxita

DíaHora
lunes8:00–23:00
martes8:00–23:00
miércoles8:00–23:00
jueves8:00–23:00
viernes8:00–23:00
sábado8:00–23:00
domingo8:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurant Ca La Conxita

Dónde se ubica Ca La Conxita

¡Hola, amigos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en Restaurant Ca La Conxita, que se encuentra en Ctra. de les Mines, 14, 17707 La Vajol, Girona. Así que si están pensando en hacer una escapada por esa zona, quizás les ayude a tomar una decisión.

Primero lo primero, reservamos por teléfono y la señora que nos atendió fue encantadora. Sin embargo, luego tuvimos un problemilla y, en lugar de la amabilidad que recibimos al reservar, el dueño nos llamó un par de veces y, la verdad, su trato fue un poco desagradable. Se puso de muy malas formas a pedirnos explicaciones. Es una pena, porque teníamos ganas de probar la comida, pero esa actitud nos dejó un mal sabor de boca desde el principio.

Sobre la comida... ¡uf! Pedimos calçots que estaban crudos y también la butifarra de Vajol que llegó un poco quemada. Las cantidades eran justas, y no hay que decir que las patatas eran bastante caras para la cantidad que te sirven. Al final, decidimos no arriesgarnos con el postre ni el café después de la decepción. Por cierto, el café estaba por las nubes, 4,5€ por dos cafés con leche que, sinceramente, también eran de los peores que he probado. ¿De verdad creían que estaban en Francia?

Sin embargo, no todo fue tan negativo. En otra ocasión, tuve la suerte de que me prepararan un plato combinado a mi gusto, y esa experiencia sí que me dejó con ganas de volver, ya que el trato de Conxita y su hijo Carles fue excepcional. La comida que probé en otra visita fue riquísima: un entrecot y jabalí que me dejaron alucinado. Para el desayuno, el bocadillo de lomo con queso estaba de muerte. Eso sí, la habitación que utilizamos era bastante justa para dos, y un poco antigua, pero a la hora de la limpieza no había queja.

En resumen, si se preguntan ¿Dónde se ubica Ca La Conxita?, está en Ctra. de les Mines, 14, 17707 La Vajol, Girona. Aunque la experiencia fue algo mixta, se nota la intención de agradar y hay cosas que sí valen la pena. Pero, al menos por ahora, lo que parece claro es que deben mejorar su atención al cliente y algunos aspectos de la comida para llevarse una buena opinión general. ¡Ahí lo tienen! Si deciden ir, cuenten cómo les va.

Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante Ca La Conxita

Y hablando de Ca La Conxita, tengo que decir que es una experiencia que vale mucho la pena. La última vez que fuimos, fuimos en familia y, sinceramente, a todos nos encantó. Desde el primer bocado quedamos impresionados, pero la sopa de cebolla fue simplemente espectacular. Esa combinación de sabores te transporta; ¡no se la pueden perder! Además, el resto de los platos también estaban muy buenos, con esa calidad de cocina casera que te hace sentir como en casa.

El ambiente del lugar es de lo más relajante. Te encuentras rodeado de un paisaje de montaña que transmite una paz inmensa, y con esa buena comida, ¿qué más se puede pedir? La familia que regenta el restaurante es súper cordial y te hacen sentir muy bienvenido. Es un lugar sencillo, pero a la vez acogedor, ideal para pasar un buen rato en buena compañía. Sin duda, nosotros volveremos a repetir la experiencia.

Conchita, la dueña, es un verdadero encanto. Su hospitalidad y alegría son contagiosas, y siempre te atiende con una sonrisa. Ah, y si vas en grupo, ¡prepárate para un buen festín! Éramos diez personas y nos dejaron tener los dos pisos de la casa solo para nosotros, lo que fue genial. Las instalaciones estaban limpias, los colchones cómodos y las vistas, ni hablar. También cenamos un menú variado que incluía opciones para todos los gustos. Si te gustan las brasas, los segundos son espectaculares y los postres, simplemente deliciosos. Además, el desayuno fue un sueño hecho realidad: tostadas, croissants, pa amb tomaquet, embutido, queso… y todo eso a un precio muy asequible.

En cuanto a la cocina de Ca La Conxita, se enfoca en platos caseros con un buen toque de tradición montañesa. Hay opciones de primeros, segundos y un par de deliciosos postres que están a la altura. Lo que más resalta son los platos a la brasa, que son realmente sabrosos y te dejan con ganas de más. Así que, si están planeando su próxima escapada, no duden en hacer una parada aquí; les va a encantar. ¡Yo ya quiero volver!

Cuántos platos hay disponibles en el menú del restaurante

Ya sabes que cuando uno se aventura a salir a comer, siempre espera que la experiencia merezca la pena, ¿verdad? Pues bueno, en Restaurant Ca La Conxita las expectativas se fueron al traste. El menú de 16 € no es precisamente una ganga cuando lo que te dan es una ensalada con cuatro embutidos que parecen más una decoración que un plato principal, y dos hojas de lechuga que dan más pena que otra cosa. Las judías verdes estaban tan aceitosas que podrían haber servido como aceite para cocinar, y el jamón parecía más bien un trozo de goma. Y no hablemos del vino caliente; si no le echas gaseosa, te juro que parece que estás bebiendo agua de un charco.

El servicio era amable y eso se agradece, pero la comida estaba muy por debajo de lo que pagamos. ¿Sopa de cebolla sin prácticamente cebolla, pollo a la brasa embarrado y canelones que parecían sobras de un restaurante de mucho más bajo perfil? ¡No, gracias! Y claro, cuando uno tiene sed, parece que el único objetivo es hacerte pagar esos casi 3 euros por una botella de plástico del Bonpreu. Y eso no es todo, ¡también te clavan 4,50 por el pan que ni pediste!

La habitación que nos ofrecieron era básica, lo cual te lo esperas por el precio, pero caía en lo “sencillo”, con olor a tabaco de puro y un colchón que te deja más cansado que antes de dormir. Aún así, la ubicación era cuca y el ambiente estaba bien. Hay la posibilidad de quedarse aquí, que, por cierto, tiene un precio más económico que los de La Junquera. Pero de verdad, un poco de atención a la comodidad del cliente, ¡y esto sería un lugar más atractivo para todos!

En cuanto al menú, parece que hay varios platos disponibles, pero con lo que te sirven y al precio que estás pagando, ni sigas buscando sonrisas. La verdad, son más de cinco o seis opciones, pero si el trato fue cordial, la comida es más bien olvidable. Así que, en resumidas cuentas, tú decides si te quieres aventurar.

Qué tipo de ingredientes se utilizan en los platos del restaurante

Llegamos a Ca La Conxita en un día de tormenta y viento, justo cuando estábamos haciendo el GR-11. Imagínate la escena: entramos y no había nadie más que la pareja que lo regenta. La mujer, al vernos empapados, consultó con su marido sobre el precio de una habitación. Después de un momento, me mira, me ve con la pinta de "¿qué te has hecho?", y me dice que 56 euros por la doble. Aceptamos, pero la habitación era un verdadero viaje al pasado: un lugar que parecía de hace 50 años, sucio y con un colchón más incómodo que un sofá inflable. Y el baño... ni hablemos, exterior y en condiciones lamentables.

Sinceramente, lo mejor de nuestra visita fueron los bocatas de lomo y queso que pedimos. Aunque viniendo de un restaurante, uno espera un poco más. Por 17,40 euros nos dieron dos mini bocatas, una cerveza, una crema catalana y un helado, y la verdad que me pareció un poco abusivo. Además, el café con leche, a 1,80 euros, no ayudó a mejorar la experiencia. ¡Y si puedes, te aconsejo que te des un salto hasta La Junquera antes de quedarte aquí!

Sin embargo, mis amigos, no todo son malas experiencias en este lugar. Un día, lo descubrí en una caminata en bicicleta y me trataron genial. Me serví una coca cola helada y me sentí como si estuviera en el paraíso después del calor. Decidí volver esa noche con mi pareja y cenamos en su terracita, disfrutando no solo de la compañía, sino también de platos como el estofado de jabalí que estaba de muerte. Las croquetas caseras eran también para recordar. El trato del personal, siempre sonriendo y amables, realmente hizo el momento especial.

Sin embargo, no todo es perfecto. Hay que mencionar que el lugar necesita una buena limpieza y una reforma, porque aunque el trato es tremendo, las habitaciones no están a la altura. Las habitaciones son pequeñas, con un aire rancio y algo de polvo que deja mucho que desear. Pero bueno, si hablas de la comida, parece que consiste en ingredientes frescos, y eso, a ver si me entiendes, es un punto a favor. A pesar de la falta de cuidado en las instalaciones, el restaurante se esfuerza por ofrecer comida realmente rica, cosa que quizás pueda salvar un poco la experiencia.

Así que, aunque creo que tiene un potencial enorme, Ca La Conxita debería fijarse un poco más en cómo presentan su negocio. Si vas por un buen plato y un trato amable, seguramente no salgas decepcionado, pero no esperes maravillas en cuanto a las instalaciones.

Cuáles son algunas especialidades que no me debería perder en Ca La Conxita

La verdad es que Ca La Conxita tiene ese encanto rústico que muchos buscamos en un lugar para comer. La Conxita es un amor, siempre con una sonrisa en la cara y dispuesta a darte el mejor trato posible. Y sí, su marido seguramente es buena gente, pero a veces creo que los puros que fuma le hacen un flaco favor al ambiente del local. Aun así, el calor de la hospitalidad supera cualquier inconveniente.

Es cierto que la ubicación en La Vajol no es la más concurrida, lo cual puede afectar un poco las inversiones en las instalaciones. Pero eso no impide que el lugar tenga un aire familiar y acogedor. El estilo de decoración me recordó a aquellos tiempos de 'Cuéntame', puro vintage. No obstante, una actualización de algunas cosas sería genial, sobre todo el tema del baño compartido; eso sí que asustó a más de uno en nuestro grupo, ¡vaya sorpresa nos llevamos!

La comida, por otro lado, es realmente de lo mejor. ¡No te puedes perder el Civet de porc sanglar! Es un plato meloso que hará que se te haga agua la boca solo de pensarlo. También probé las manitas de cerdo con boletus de la zona y, madre mía, ¡qué delicia! Se ve que hay un buen enfoque en los productos locales, y a pesar de que el precio pueda parecer un poco elevado para algunos, con un menú de 15 euros que no está escrito pero es más que suficiente, te aseguro que saldrás satisfecho.

Y si eres fan del dulce, el flan está de muerte, y el pollo con setas es otro de esos must que tienes que probar. Después de esta experiencia, estoy seguro de que vas a querer repetir. Así que ya sabes, si te dejas caer por Ca La Conxita, asegúrate de pedir lo que acabo de mencionar, ¡no te arrepentirás!

Ca La Conxita solo es un restaurante o también ofrece otras modalidades de servicio

¡Y qué decir de Ca La Conxita! La verdad es que es un sitio privilegiado para disfrutar de una buena comida. Te encuentras en medio de la naturaleza y, lo mejor de todo, son muy amables en el servicio. Cuando llegamos, aunque era bastante tarde para comer, nos atendieron de lujo. La comida estaba riquísima y, lo mejor, sin ninguna prisa por cerrar. Eso es algo que se agradece, ¿no? A veces, lo que se necesita es relajarse y disfrutar de una buena charla con amigos mientras degustas un plato casero.

El ambiente es súper familiar. Desde que cruzas la puerta, sientes la calidez de los dueños, que son unos verdaderos encanto. Puedes ir para un café, un almuerzo o una cena. Además, hay unos apartamentos rurales que parecen ideales si quieres hacer una escapada de fin de semana y desconectar un poco. Ideal para disfrutar de las buenas carreteras de curvas y un paisaje impresionante mientras te pierdes en la gastronomía local.

Ahora, no todo ha sido perfecto, claro. Escuché que algunos platos están recalentados y la relación calidad-precio no parecía estar a la altura para algunos. Pero vamos, hay opciones mucho peores, créeme. En resumen, si buscas un lugar donde se come como en casa y el ambiente es acogedor, definitivamente Ca La Conxita lo tiene. Y sí, no solo es un restaurante; también ofrecen habitaciones, así que puedes hacer una parada y alojarte ahí. Así que, si en algún momento te encuentras en La Vajol, no dudes en pasar a saludarles y disfrutar de una buena comida. ¡Te prometo que no te arrepentirás!

Fotografías Restaurant Ca La Conxita

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