Sa Muralla

Sa Muralla

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de auténtica cocina catalana en Tossa de Mar, Sa Muralla es tu sitio. Ubicado en Carrer del Portal, 16, este restaurante se ha convertido en un referente local gracias a su selección de ingredientes frescos, especialmente los frutos del mar. No te puedes perder su famoso rape o esos tiernos mejillones a la marinera. Y si te atreves, la fideuá de la casa es todo un hallazgo.

El ambiente es acogedor y el servicio es espectacular: personal amable que te hace sentir como en casa. Después de un buen plato, relájate con una crema catalana o un delicioso pastel de frutas. Con un menú que ofrece 30 platos, seguro encuentras algo que te encante. ¡Y no olvides que tienen terraza con ventiladores para los meses de verano, lo que es un auténtico lujo!

Sa Muralla

Restaurante de cocina catalana
4,1
2.150Reseñas
Fotos
Carrer del Portal, 16, 17320 Tossa de Mar, Girona
972 34 11 28

Horarios Sa Muralla

DíaHora
lunes12:00–23:00
martes12:00–23:00
miércoles12:00–23:00
jueves12:00–23:00
viernes12:00–23:00
sábado12:00–23:00
domingo12:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Sa Muralla

Dónde se encuentra ubicado el restaurante Sa Muralla

¡Hola, amigos! Si alguna vez andan por Tossa de Mar, tienen que hacer una parada en Sa Muralla. Está situado en Carrer del Portal, 16 y, sinceramente, es el lugar perfecto para disfrutar de la maravillosa cocina catalana. Aunque he leído que hay opiniones mixtas, mi experiencia fue bastante buena.

La primera vez que fui, la atención de Marco fue realmente agradable, aunque la comida no fue lo que esperaba del todo. Probé unos mejillones fríos y una ración de pan que estaba un poco pobre. Y la paella pequeña que pedimos para dos, bueno, la verdad es que me dejó un poco desilusionado; parece que le faltó un poco de cariño en la cocina. Pero, ¡hey!, el vino blanco que acompañó la cena fue un verdadero acierto, ¡mucho mejor que la paella! Al final, pagamos 93€ por la cena y aunque no fue perfecto, me quedé con ganas de probar más. Comida: 2, Servicio: 4 y Ambiente: 5. Así que, ¿por qué no lo chequean y lo puntúan ustedes mismos?

En mi siguiente visita, decidimos probar un menú y, tengo que admitir, fue una experiencia bastante buena. Las raciones eran más que suficientes, la comida bien presentada y el sabor estaba a la altura de lo que se espera de un restaurante de Tossa. Además, desde la mesa se pueden disfrutar de unas vistas preciosas de la muralla, lo que siempre añade un plus a la velada. Si están buscando algo con buen ambiente y comida cuidada en este rincón de Girona, ¡Sa Muralla es una opción más que recomendable! Comida: 4, Servicio: 5 y Ambiente: 5.

Pero lo mejor llegó en nuestra tercera visita. Caminábamos por Tossa y Juan, que estaba en la puerta, nos convenció para que entráramos a cenar. ¡Qué buena decisión! Desde el momentito en que nos sentamos, el servicio fue espectacular. Conocí el famoso Cim-i-Tomb, un guisado increíble que se ha convertido en uno de mis favoritos. También tuvimos pulpo a la brasa que estaba para chuparse los dedos. Y no se olviden del postre; la torta de queso fue la guinda del pastel. Sin duda, volveremos a Sa Muralla en nuestra próxima escapada. Comida: 5, Servicio: 5 y Ambiente: 5.

Y para aquellos que se lo están preguntando, Sa Muralla se encuentra en Carrer del Portal, 16, 17320 Tossa de Mar, Girona. ¡No duden en visitarles la próxima vez que estén en la zona!

Qué tipo de comida se ofrece en Sa Muralla

No puedo dejar de hablar de Sa Muralla, el restaurante en la Carrer del Portal, 16 de Tossa de Mar. Al llegar, te recibe un captador de clientela en la puerta que promete un menú a buen precio. La verdad, entrar parece prometedor, pero, como dicen, no todo lo que brilla es oro. Si decides sentarte en la terraza, puede que te encuentres con un espacio algo pequeño, pero con unas vistas que compensan un poco. El menú, por ejemplo, el que probamos el jueves 27 de febrero de 2025, costaba 22,75€ por persona, aunque eso no incluía bebida, pan ni café. Así que ya sabes, es importante tenerlo en cuenta para no llevarte sorpresas.

Nosotros optamos por dos platos de mejillones de primero, que estaban buenos, seguidos de una fideuá y una paella de segundo, las cuales venían en porciones individuales y resultaron ser un poco pasadas, pero aceptables. De postre, pedimos crema catalana, que siempre le da un buen cierre a la comida, y si a eso le sumas dos cafés y un suplemento de un euro por cada uno, al final la cuenta total se elevó a 61,50€. La relación calidad-precio no es tan mala como parece, aunque para lo que esperabas desde un principio, claro, es un poco desalentador.

Sin embargo, no todos los platos son un éxito. Escuché de alguien que probó el menú de 37€ y quedó bastante decepcionado con unos calamares que parecían congelados y duros. Al parecer, la persona que atendía no estaba muy dispuesta a ayudarte si te quejabas, y eso dejó una mala experiencia en la mesa. Así que cuidado con lo que pides, porque lo que parece un plato puede ser un timo disfrazado. Me encanta la comida mediterránea, pero no quiero una experiencia como esa, ¡gracias!

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Sa Muralla? Bueno, parece que su enfoque es la cocina catalana, con algunas especialidades que atraen a los turistas como la fideuá y paellas, pero hay que tener un ojo crítico para lo que pides. Así que, si decides aventurarte, asegúrate de leer bien la carta y de no dejarte llevar solo por la promoción de la puerta. ¡Nos vemos en la próxima aventura gastronómica!

Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú

Así, con esto que me cuentas de Sa Muralla, ya te puedes imaginar que la experiencia puede ser un poco de montaña rusa. Por un lado, está la ubicación, que es un emplazamiento envidiable en pleno Carrer del Portal, y el ambiente que te envuelve. No obstante, acercarse a probar los menús del día puede ser toda una odisea. Empezamos con el agua, que te llega en una botella semiabierta digna de un truco de magia, ¡y ya ahí te das cuenta del “juego” de precios! Olvídate de lo que cuesta el agua en un bar normal; aquí te clavan un precio como si estuvieras comprando oro líquido.

Los calamares a la romana suenan prometedores, pero cuando ves las seis (sí, seis) anillas que te traen, te preguntas si realmente han hecho un repaso en el congelador de la tienda. Y no hablemos del entrecot: espera un manjar a la parrilla y lo que tienes es un trozo de carne que podría haber pasado unos días en la cámara. Eso sí, el sabor de la parrilla quizás lo disimula un poco, pero tampoco es suficiente para que puedas olvidarte del precio extra que te cobran por el 'extra'.

Sin embargo, no todo es tan negativo. La gente parece tener sus favoritos. Hay quien se rinde ante los mejillones a la marinera o se decanta por la fideuá que merece una mención honorífica por su buena pinta. Sin duda, esos platos han logrado salvar un poco la experiencia de algunos comensales. Aunque eso de que te sirvan un postre de supermercado al final, con un precio más elevado del que uno esperaría, puede hacer que la cuenta se sienta un poco más pesada al final de la comida.

Si me preguntas sobre los platos más destacados, tendrías que echarle un ojo a los mejillones a la marinera, que al parecer tienen buena pinta y un sabor que no decepciona. La fideuá también parece ser más que aceptable para los que buscan disfrutar de un buen plato típico. Pero ya sabes, si decides probar algo de ahí, ve con la mente abierta y con cuidado con las sorpresas en la cuenta.

Sa Muralla es conocido por su cocina catalana

Siguiendo con lo que te contaba, Sa Muralla se encuentra justo al lado de las murallas del Castillo de Tossa, así que ya te puedes imaginar la vista desde la terraza. Tiene un local limpio y bien acondicionado, que es un respiro, especialmente cuando decides sentarte afuera y luego te das cuenta de que está más fresco de lo que pensabas. ¡Un tip para los que son más friolentos! Pero, a pesar del pequeño contratiempo, la atención fue bastante buena y el servicio no nos dejó esperando.

La carta tiene un poco de todo, y si te animas, hay menús que van desde 33€ donde te ofrecen un montón de entremeses, un plato principal, bebida y postre. Sin embargo, un pequeño detalle que nos sorprendió fue que especifican que no se puede compartir. Cosa rara, ¿no? Pero así es la vida. Elegimos ese menú y, aunque fue buena experiencia, no puedo decir que me voló la cabeza, digamos que es un aprobado alto más que una brillante estrella.

En cuanto a la comida, la paella de marisco que pedimos fue rica y, si te gusta compartir, la de pollo estaba pasable, aunque no es la mejor que he probado. El brownie con helado de vainilla fue un hit, ¡definitivamente lo recomiendo! El precio rondó los 25-30€ por persona, así que no está del todo mal para lo que recibimos, aunque había algunas cosas que se sentían un poco excesivas en comparación con otras opciones del menú.

Por donde lees, la atmósfera es bastante agradable, sobre todo si consigues un buen lugar en la terraza, pero parece que la calidad de la comida a veces no está a la altura de lo que esperas por el precio. Algunos han mencionado que ciertos platos como la ensalada o la fideuá estaban un poco sobrevalorados. La cocina catalana está presente, pero igual hay que ir con las expectativas bien ajustadas. Así que, ¿es Sa Muralla conocido por su cocina catalana? Pues sí, pero es todo un rollo de gustos y experiencias variadas, así que yo diría que es más un lugar para disfrutar del ambiente y probar algunas cosillas que una cita segura para una explosión de sabores.

Qué ingredientes frescos destacan en las preparaciones de Sa Muralla

Y oye, después de subir al faro del castillo y disfrutar de esas vistas espectaculares, teníamos un hambre que no veas. Justo al salir de las murallas, nos topamos con Sa Muralla, un lugar que ya habíamos visitado anteriormente, y que al parecer, era uno de los pocos restaurantes abiertos en la calle ese día. Así que nos decidimos a entrar. Desde el principio, el servicio fue increíble. Nos acomodaron dentro con nuestro perro grande, que suele ser un poco escandaloso. Pero no hay problema, ¡él también merecía disfrutar! Nos ofrecieron esperar un rato para disfrutar de la terraza, ya que estaba a tope. En unos 15-20 minutos, nos llamaron para una mesa preparada especialmente para nosotros, con espacio suficiente para que nuestro peludo estuviera tan cómodo como un rey.

La comida que nos pusieron estaba buenísima. Comenzamos con una ensalada fresca, justo lo que queríamos para abrir el apetito. No sé si fue casualidad o suerte, pero nos ofrecieron un platito de sonso que estaba espectacular; eso no podía faltar en nuestra mesa. Y luego pedimos un arroz del señorito para dos, que para nuestra sorpresa estaba repleto de ingredientes y nos sobró para llevar. La combinación de sabores y frescura de los productos realmente se nota aquí.

Además, el detalle de traerle a nuestro perro un cuenco con agua y hielo antes de preguntar qué queríamos beber fue un gesto que se agradece un montón. Todo esto, desde el trato excelente hasta la comida sabrosa, hizo que la cuenta finalmente rozara los 100 € para nosotros tres, lo que es bastante razonable, ¿no? Sobre todo en un lugar como Tossa de Mar, donde todo suele ser un poco más caro. Sin duda, volveríamos a Sa Muralla sin pensarlo dos veces.

Y hablando de frescura, en Sa Muralla, los ingredientes que destacan son sin duda el pescado y las verduras de temporada, que aportan un sabor auténtico y vibrante a cada plato. Ya verás, si alguna vez vas, ¡te vas a chupar los dedos!

El menú del restaurante incluye opciones de mariscos

La última vez que pasamos por Sa Muralla, algo nos llamó la atención. Tal vez fue la sonrisa del camarero Marco que nos daba la bienvenida o esa ambientación tan acogedora que se respira en el lugar. Después de dudar un rato, nos dejamos llevar y, ¡qué acierto! La noche fue todo lo que esperábamos y más. La paella de verduras que pedimos fue un hallazgo, pura delicia. De verdad, si estás buscando una opción en Tossa de Mar, asegúrate de probarlo. Todo fue un 10 en comida, servicio y ambiente. ¡Gracias, Marco! Sin duda, volveremos.

Pero no todo fue tan perfecto. Escuchamos algunas historias de amigos que también visitaron el restaurante y, wow, la experiencia no fue nada parecida. Uno de ellos tuvo una experiencia nefastamente mala, mencionando que la comida era de pésima calidad y que, a pesar de pedir correcciones, todo seguía igual. ¡Vaya caos! Y ni hablar del servicio que, según él, tenía a un camarero que parecía no tener ganas de estar allí. Es una lástima que un lugar con tanto potencial ofrezca días tan malos.

En cuanto a las opciones de comida, hay gente que menciona que la parrillada que anunciaban en la puerta parece un poco engañosa. La verdad es que, aunque la calidad en nuestro caso fue buena, es comprensible que algunos se sientan decepcionados si esperan ciertas cosas. Recuerda que el precio de la parrillada que ves en la pizarra no es para dos personas, sino más bien para uno. Pero sí, la verdad es que tienen opciones de mariscos, así que si te gusta el sabor del mar, podrías pedir la paella de marisco que tanto recomiendan. ¡No te arrepentirás!

Qué es la fideuá y por qué se recomienda en este restaurante

Hablando de Sa Muralla, no puedes dejar de notar que es un sitio emblemático de Tossa de Mar que no puede faltar en tu visita al pueblo. Ya te lo digo, el ambiente ahí es de lo más acogedor. La verdad es que, aunque el dueño puede parecer un poco cascarrabias, esa misma actitud le da un toque especial al lugar. Se siente auténtico, como si estuvieras entrando en un rincón de la tradición catalana. Desde que entras hasta que te vas, te envuelve una vibra que mezcla comodidad y un buen rollo increíble. ¡Y no me hagas empezar con la comida!

Si tienes que probar un plato típico, el Cim i tomba es una parada obligatoria. ¡Te lo aseguro! Los sabores son una explosión de lo que significa la cocina de la tierra y el cariño que ponen en cada bocado se nota de verdad. Subimos a la primera planta y fue puro relax, con una decoración encantadora que invita a disfrutar. Y no, no hablemos solo de menú, que la paella que nos trajeron nos dejó boquiabiertos. En cuanto al precio, está entre los 10-20 € por persona, un autentico chollo para lo que te llevas. La comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas. ¿Se puede pedir más?

Claro, siempre hay opiniones diversas. Algunos han salido desilusionados, mencionando que el menú de 22 y pico no justifica el precio, con una comida que a veces deja que desear. Es verdad que hay quienes critican la calidad, pero, sinceramente, creo que en este caso, hay que arriesgarse y probar por uno mismo. Sin embargo, esos que han disfrutado de menús marineros y han elogiado la enorme proporción de los platos y la atención del personal son mayoría. La crema catalana que sirven es de las más ricas que he probado, y eso siempre es un buen indicador. ¡No puedes irte sin probarla!

Y hablando de recomendaciones, si te preguntas qué es la fideuá y por qué deberías probarla aquí, déjame decirte que es un plato similar a la paella, pero en vez de arroz, está hecho con fideos. Y la que preparan en Sa Muralla es conocida por estar llena de sabor y frescura. Te aseguro que si te dejas llevar por sus especialidades, la experiencia gastronómica se convierte en un recuerdo que querrás repetir. Así que, ¡no dudes y lánzate a la aventura de probar la fideuá en tu próxima visita!

Cómo es el ambiente en Sa Muralla

La verdad es que Sa Muralla se siente como una auténtica fiesta para el paladar. Los calamares rellenos son de otro mundo, tan buenos que casi no quería que se acabaran. Es genial ver cómo el personal se mueve por el restaurante, súper atento y pendiente de todo sin llegar a ser agobiante. ¡Así da gusto! Y lo mejor es que, por 20-30 € por persona, te dan una experiencia increíble. Si buscas un sitio tranquilo donde disfrutar de una buena conversación, aquí el nivel de ruido es bajo, así que puedes charlar con quien quieras sin problemas.

Recuerdo que íbamos caminando hacia el castillo buscando un lugar para cenar y, de repente, un chico del restaurante nos dice: "tengo sitio para las dos mascotas y para el carrito del bebé". Con eso nos ganó al instante. Cuando entramos, nos llevaron al interior, donde pudimos poner el carrito justo al lado de la mesa, sin que estorbáramos. La atención es de 10. Además, el personal es tan simpático y cordial que te hace sentir como en casa. Nos pedimos unos entrantes de calamares a la romana y gambas al ajillo que estaban riquísimos. Después, cada uno eligió un plato individual y no puedo creer lo que disfrutamos: pulpo con puré violeta, espaguetis frutti di mare y un entrecot de ternera que estaba, simplemente, perfecto. La presentación de los platos también estuvo a la altura.

Realmente me sorprendió la calidad de la comida a un precio tan correcto. Absolutamente recomendable. El ambiente que transmite el personal es increíble. Quiero darle un especial reconocimiento a Víctor, que tiene una carisma que enamora. Si yo tuviera un negocio, no dudaría en ficharlo. También hay que mencionar a Luis, que es un crack con los idiomas, algo vital en Tossa. He visto al equipo en acción y son todos geniales. La verdad, ser atendido por ellos es un lujo.

Y respecto al ambiente en Sa Muralla, es, sin duda, cálido y acogedor. Gracias a la atención del personal, la música suave y el diseño encantador, te sientes cómodo desde el primer momento. Es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida mientras pasas un rato agradable con tus amigos o familia. Así que si tienes la oportunidad, ¡no dudes en pasar y disfrutar de una velada increíble!

El restaurante ofrece algún postre típico de la región

Cuando hablamos de Sa Muralla, nos estamos refiriendo a un lugar en Carrer del Portal, 16, Tossa de Mar, que en realidad es una joya escondida. La vibra del sitio es simplemente genial. Imagina estar en una terraza, disfrutando del sol de Girona mientras saboreas un plato bien elaborado. Hablando de platos, te cuento que su garampinada de alcachofas es algo que no te puedes perder. Es una delicia que resalta el sabor de las alcachofas con ese toque catalán que tanto nos gusta.

Además, no olvides pedir su pa amb tomàquet, un clásico que aquí lo elevan a otro nivel. El pan, tan crujiente, acompañado de tomates frescos y un generoso chorro de aceite de oliva es simplemente el acompañamiento perfecto para cualquier plato principal. ¿Te imaginas disfrutando de esto mientras te deleitas con las vistas? Y si te gustan los mariscos, el suquet de peix que preparan es una bomba, lleno de sabor y con ese toque casero que tan bien se aprecia.

Otra cosa que me encanta de Sa Muralla es la atención. Aquí, el personal es super amable y realmente te hacen sentir como en casa, lo que siempre ayuda a disfrutar más de la comida. Y si te gusta tomar algo diferente, prueba su cava local; para un brindis, no hay nada mejor. En resumen, perfecta combinación de buen rollo, buena comida y un ambiente que te atrapa.

Y hablando de cerrar la comida con broche de oro, sí, Sa Muralla también tiene algo especial para los amantes de los postres. Te recomiendo que no dudes en probar el famoso crema catalana. Es un clásico indiscutible que, si estás por aquí, ¡tienes que disfrutar! La textura cremosa y el toque crujiente del caramelo son una explosión de sabores que te dejará queriendo más. En fin, ¡no dejes pasar la oportunidad de vivir la experiencia!

Fotografías Sa Muralla

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