
En el corazón de Molins de Rei, en el Passeig del Terraplè, 82, se encuentra Traska Truska, un restaurante vasco que ha conquistado a los amantes de la buena comida. Aquí, el ambiente es acogedor e informal, y la experiencia gira en torno a un menú extenso que incluye 38 platos y bebidas que recuerdan a los típicos locales de San Sebastián. Si eres fan de las tapas, te encantará la variedad que ofrecen, desde pinchos sencillos hasta creaciones más elaboradas.
La comida es sencillamente deliciosa; ¡te aseguro que en nuestra mesa no quedó nada de los 7 platos que probamos! Entre los destacados, los hilos de berenjena caramelizada en forma de albóndiga y el irresistible ravioli de bogavante fueron un verdadero deleite. Y no te olvides del postre: la fruta fresca estaba de otro nivel. Con una calificación de 4.3 en Restaurant Guru y cientos de reseñas positivas, Traska Truska es una parada obligatoria.
Horarios Traska Truska
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Traska Truska
Dónde está ubicado Traska Truska
¡Hey, gente! Si estáis buscando un lugar chido para disfrutar de buena comida en Molins de Rei, tenéis que probar Traska Truska. Este restaurante vasco tiene una calidad impresionante en sus platos y un servicio que te hace sentir como en casa. Aunque no es el sitio más barato, vale cada euro que pagas si estás buscando algo especial. La carta es deliciosa y, si os gustan los pinchos, no olvidéis ir a primera hora. ¡Se van acabando rápido y es un auténtico festival de sabores!
El ambiente en Traska Truska es uno de esos que te atrapa. Es un lugar bonito y limpio, siempre lleno de gente que quiere disfrutar de una buena cena o comida. A mí me encantó el detalle del baño de chicas; tienen una caja con productos íntimos por si surge algún imprevisto. Eso es lo que llamo cuidar a los clientes. La decoración tiene un toque auténtico y puedes compartir mesa con otros comensales, ¡así que prepárate para hacer nuevos amigos mientras disfrutas de un buen vino!
Si os gustan los chuletones, tenéis que probar el de 1 kilo. Un auténtico manjar que se deshace en la boca, acompañado de tapitas variadas. Y lo mejor, ¡van sacando pinchos continuamente! No dudéis en levantaros para picar un poco de todo. Eso sí, prepárate para un nivel de ruido alto, pero no te preocupes, puedes charlar sin problemas. El precio por persona suele estar entre los 30-40 €, y aunque el coste es un poco más alto, la experiencia y la calidad lo justifican.
Entonces, ¿dónde está ubicado Traska Truska? Pues lo encontrarás en Passeig del Terraplè, 82, 08750 Molins de Rei, Barcelona. Así que ya sabéis, ¡no tenéis excusa para no darle una oportunidad a este rincón del País Vasco en la ciudad! ¡Espero que os guste tanto como a mí!
Qué tipo de cocina ofrece Traska Truska
Y cuando llegas a Traska Truska, es como entrar en un universo de sabores vascos. A pesar de que algunos pinchos podrían tener un poco más de variedad, todo lo que probé estaba bastante rico. El ambiente es súper acogedor, ideal para una cena divertida con amigos o la familia. De verdad que ese sitio tiene un rollo especial y está lleno de buenas vibras. ¡No dudes en pedir la hamburguesa gourmet y los pinchos! Están deliciosos y son un must.
El servicio, por cierto, es otro nivel. Siempre están atentos y te hacen sentir como en casa. Lo mejor es que no hay que esperar mucho, así que si estás con hambre, puedes lanzarte a probar todo lo que quieras sin tardar. Ya se sabe que el vino aquí también es bastante bueno, lo que lo convierte en el lugar perfecto para relajarte un rato. Por unos 20-30 euros por persona, no está nada mal para disfrutar de una buena cena.
Y si te cruzas con los que están sentados al lado, ¡no te sorprendas! Aquí las mesas son compartidas, lo que le da un toque aún más social. Te lo dicen en la entrada y es genial porque puedes socializar con otros mientras disfrutas de 16 tipos de pintxos que no te dejarán indiferente. Aunque no es el sitio más barato, la calidad de la comida lo vale. Así que si pasas por Molins de Rei, asegúrate de parar en Traska Truska.
En cuanto al tipo de cocina que ofrecen, déjame decirte que es auténticamente vasca. Te vas a encontrar con una gran variedad de pinchos que tienen su propia personalidad y sabor, además de deliciosas carnes y platos elaborados. Así que ya sabes, si te apetece comer bien y disfrutar de una experiencia única, no dudes en hacerles una visita. ¡No te arrepentirás!
Cuántos platos y bebidas hay en el menú
Vale, sigamos con el tema de Traska Truska, porque sinceramente, ¡no me canso de hablar de este sitio! Desde que lo descubrí, ha pasado a ser oficialmente mi restaurante favorito. Ya sabéis cómo soy de exigente y, en serio, aquí todo está buenísimo y súper variado. Cada vez que voy, salgo con una sonrisa y totalmente lleno. El servicio es impecable, así que ni se os ocurra pensar que os van a dejar esperando. Vale, admito que no es el lugar más barato del mundo, pero, entre nosotros, la calidad hay que pagarla. Después de probar lo que ofrecen, estoy más que dispuesto a hacerlo. Volveré sin duda alguna.
Lo mejor de Traska Truska es que te ofrece una experiencia auténtica y desenfadada. Aquí no vais a encontrar refrescos; solo vino, cerveza y agua. Lo que le da un toque de tradición que se agradece. Cuando entras, te encuentras con los pintxos expuestos, y puedes elegir lo que quieras, así que al final solo pagas según los palillos que recojas. Un sistema super ingenioso, ¿no? El ambiente es informal y animado, con mesas compartidas que te invitan a charlar con otros comensales. Es el lugar perfecto para una comida rápida y sabrosa sin tantas formalidades. ¡Ideal para disfrutar de la gastronomía local!
Así que, ¿cuál es el plan? Picar y disfrutar. A mí me encanta que, aunque el ruido puede ser alto, todavía puedes conversar fácilmente. Cada semana volvemos, y es que hay algo en el champiñón de gamba y el pincho de surimi que nunca me canso. ¿Y cuántos platos y bebidas hay en el menú? No hay un número exacto, pero cada vez que voy, descubro cosas nuevas y la calidad siempre está presente. Además, el tiempo de espera es menos de 10 minutos, así que lista tu barriga porque, con todo esto, ¡vas a querer probarlo todo!
Cuál es la característica principal del ambiente en Traska Truska
Y ya que hablamos de Traska Truska, no puedo dejar de mencionar sus pintxos. La variedad que tienen es impresionante y cada bocado es una explosión de sabor, especialmente la panceta a la brasa y la txistorra. Si estás buscando algo más gourmet, no te pierdas el ravioli de bogavante. De verdad, con un buen vino en mano, es una experiencia que no querrás pasar por alto. Eso sí, ve con hambre, porque con solo un par de platillos, no vas a querer salir de allí.
El ambiente en este lugar es bastante auténtico, casi te sientes como si estuvieras en el País Vasco mismo. La decoración tiene ese toque de taberna clásica, ideal para disfrutar en buena compañía. Y aunque suele estar lleno de gente, eso le da un encanto especial; se siente vivo, como un bullicio que invita a quedarse unas horas. ¡Ah! Y no olvides que el servicio es 'sírvase usted mismo', así que prepárate para ponerte las manos a la obra: coges tu bebida en la barra, elige tus pintxos y, al final, la mesa la recoge el personal. ¡Menos mal! No me imagino fregando platos después de una buena cena.
La relación calidad-precio es muy buena. Con un presupuesto de 20 a 30€ por persona, sales satisfecho y con ganas de volver a por más. Además, si vas con la familia, no hay problema, son superamigables y el ambiente es perfecto para los peques, así que no tengas miedo de llevar a los niños contigo.
En resumen, la característica principal del ambiente en Traska Truska es ese toque auténtico de taberna vasca que hace que te sientas como en casa. Es bullicioso y acogedor al mismo tiempo, lo que convierte cualquier comida en una experiencia memorable. Así que, si te apetece disfrutar de un buen rato con amigos, este es el sitio ideal. ¡Ya me dirás qué te parece cuando lo pruebes!
Qué diferencia a Traska Truska de otros restaurantes vasco
Hablando de Traska Truska, la última vez que fuimos fue para celebrar un cumpleaños y reservamos en la sala interior. Cuando llegamos, el camarero ni se molestó en confirmar la reserva; simplemente nos dijo que nos sentáramos en cualquier mesa. La cosa se tornó cómica cuando el amigo que hizo la reserva llegó y nos dijo que teníamos que estar en el reservado. Fue entonces cuando el camarero, para sorpresa de todos, revisó la lista y se dio cuenta del despiste, pero vamos, que ni una disculpa salió de su boca. Un poco de falta de profesionalidad, la verdad, ¡cosas que pasan!
Sin embargo, no todo fue un desastre, porque la comida fue realmente buena, ¡ese pulpo a la parrilla es imperdible! Es increíble cómo acertaron con el sabor en cada plato. Aun así, la única queja seria fueron las croquetas, que la verdad nos dejaron con ganas de más. Aparte de eso, la carne que sirvieron al final fue un espectáculo en sí mismo. La próxima vez, prometo mantenerme alejado de la reserva en la sala interior, que al parecer no es el lugar más afortunado.
En una visita anterior, comimos en grupo y nos dejamos sorprender con la variedad de pinchos, que son realmente lo mejor. La calidad y cantidad son notables, especialmente con un precio promedio de 2-2,50 € por pincho. No olvides que muchas veces hay cola, pero vale la pena, especialmente cuando te sientas a compartir una mesa con amigos y probar un montón de cosas ricas, desde montaditos hasta postres, que ofrecen en el mismo estilo.
¿Qué es lo que diferencia a Traska Truska de otros restaurantes vascos? Además de la variedad impresionante de pinchos, su ambiente informal y acogedor lo hace ideal para un plan con amigos. La atención es bastante buena, aunque a veces se les puede escapar algún detalle. La mezcla de precios accesibles y calidad elevada en la comida hace de este lugar una joyita en Molins de Rei, perfecto para un tapeo desenfadado. Totalmente recomendado si buscas un lugar donde disfrutar.
Cuáles son algunos ejemplos de tapas que se pueden encontrar en el menú
Y hablando de Traska Truska, si todavía no has tenido la oportunidad de probarlo, déjame decirte que es un lugar de 5 estrellas sin duda. Nos topamos con este sitio gracias a un desconocido que nos escuchó hablando sobre dónde podíamos encontrar un buen chuletón. ¡Fue toda una revelación! El tipo estaba tan convencido de lo increíble que es Traska Truska que decidimos seguir su recomendación, y vaya que hicimos bien. Desde la decoración hasta la atención, te hace sentir en casa, como si estuvieras de visita en la casa de un amigo que siempre se preocupa de que estés a gusto.
Una vez que te sientas y empieces a probar los pintxos, entenderás por qué este lugar es tan especial. Tienen una selección que, aunque no es la más extensa, está llena de calidad. Y claro, el saquito de espinacas se lleva el premio a la mejor tapa que he probado en años. Además, la forma de pagar es diferente; todos los pintxos tienen un precio similar, y al final cuentas los palillos. Eso sí, ¡prepárate para hacerlo tú mismo! Si no, puede que el personal “se despiste” un poco, lo que nos ocurrió varias veces, así que té cuidado con eso.
Eso sí, en cuanto al precio, no es de los más bajos, pero la relación calidad-precio es adecuada, sobre todo para esos días en los que quieres darte un capricho. Dentro de un rango de 20-30 € por persona, lo que no está mal para la calidad que se recibe. Aunque si realmente estás buscando disfrutar de una cena con el famoso chuletón, prepárate para desembolsar entre 40-50 €. Imagina picar un poco de todo, y luego compartir ese plato principal espectacular. En fin, hay tantas opciones ricas en el menú que te aseguro que no te irás con el estómago vacío.
Para que tengas una idea de lo que puedes probar, además de los pintxos pueden encontrar tapas variadas que van desde delicias saladas hasta opciones dulces, así que hay algo para todos los gustos. La variedad tiene siempre un toque especial, y lo mejor es que todo siempre está recién hecho y muy sabroso. ¡Seguro que si te animas a ir, te llevarás un buen recuerdo y quizás hasta estés buscando otro desconocido que te hable de su próximo plato recomendado!
Cuántos platos se recomiendan probar según la experiencia mencionada
Y, hablando de Traska Truska, ¡qué buen descubrimiento! La verdad es que cuando llegamos y vimos que no aceptan reservas, un par de amigas se pusieron un poco nerviosas, pero al final nos hicieron pasar justo a las 9 de la noche. El ambiente era relajado y acogedor, con mesas alargadas tipo cantina donde compartimos espacio con un par de desconocidos. A mí no me importó en absoluto, pero reconozco que a algunas de mis amigas les costó un poco. Pero, lo importante es el buen rollo y la experiencia de compartir, ¿no?
La parte más divertida fue cuando nos levantamos a la zona de los pinchos. Tienen una variedad impresionante, y es más como un buffet de sabor que como un restaurante tradicional. Al final, te cobran según el número de pinchos que hayas consumido, lo cual es bastante justo. Me encantaron los nombres de los platos, que a veces parecían más un chiste que una descripción, pero el personal fue super atento y nos aclaró todas nuestras dudas. ¡Un saquito de brie y mermelada con nueces y las croquetas estaban para chuparse los dedos!
Los pinchos estaban todos genial, pero tengo que hacer una mención especial al pincho de jamón ibérico. Un auténtico manjar. Además, hay una buena selección de vinos para acompañar la comida, lo que siempre es un bonus. Y aunque no tienen refrescos, creo que nadie se va a quejar con la calidad de la comida. Sin duda, este no es un lugar de tapeo barato, pero vale totalmente la pena, sobre todo si buscas calidad en cada bocado.
Por cierto, si planeas ir, yo diría que deberías probar al menos cuatro o cinco platos distintos para tener una experiencia completa. Nosotras compartimos un poco de todo: croquetas, bombas, enrollados, y hasta un chuletón que fue en plan “¡wow!”, ¡lo cocinan a la perfección! En fin, si te gusta la idea de probar un montón de cosas ricas y pasar un buen rato, este lugar es un must. ¡Seguro que repetiremos!
Cuál fue uno de los platos destacados que se mencionó en el artículo
Y bueno, si hablamos de Traska Truska, no podemos dejar de mencionar el ambiente. Este sitio tiene un rollo bastante auténtico, como de taverna, con esas mesas compartidas que te hacen sentirte como en casa. Es el tipo de lugar donde te puedes sentar en una banqueta, charlar con la persona de al lado y disfrutar de una buena copa mientras pruebas sus pintxos. Y es que, la bodega vista le da un toque especial que te deja con ganas de saber más sobre su selección. Siempre me hace gracia la dinámica de acercarte a la barra, elegir lo que te apetezca y luego simplemente dejar los palitos allí para que te cuenten. ¡Cero complicaciones!
Ahora bien, no todo es perfecto. He escuchado a algunos quejarse de ciertos pintxos, especialmente los de croquetas, cansalada y tortilla riojana. Parece que no están a la altura de lo que uno esperaría, un poco soso y con un tamaño que puede dejarte con ganas de más. Pero, ¡ay! No todo está perdido, porque el de lomo y el taco de bacalao salvan un poco la situación, aunque también he leído que pueden estar un poco hechos. En fin, si lo tuyo son las comidas más elaboradas, quizás no sea el mejor sitio para ti.
Sin embargo, no puedo dejar de hablar de los platillos que realmente brillan. Mi gente, si tienes oportunidad, no te puedes perder el magret de pato o el de ternera. ¡Es una locura! El sitio tiene un par de opciones fuera de lo común en la pizarra, como ese chuleton de kilo que suena espectacular. Y aunque el precio puede rondar los 30-35 euros por persona, vale la pena de vez en cuando. Así que, ¿cuál fue uno de los platos destacados? Definitivamente, el magret de pato. ¡Te lo aseguro, no te dejará indiferente!
Qué postre se destacó en la experiencia gastronómica
Entonces, después de esa charla sobre el Traska Truska, hay que comentar lo que realmente se vive en la experiencia. Este restaurante vasco en Passeig del Terraplè tiene como estrella esa variedad de pinchos gourmet que parece que te llevan directamente a la mejor parte del País Vasco. La comida es riquísima y, aunque es un poco caro, ¡vale cada céntimo! Yo diría que si te sumerges en sus opciones, como esos fantásticos canelones rellenos de secreto, la experiencia superará cualquier expectativa.
El ambiente es genial, ¿sabes? No está abarrotado y aún así hay un murmullo agradable que te envuelve. Incluso, la decoración te hace sentir en un lugar que no tiene nada que envidiarle a los locales más renombrados de España. Aunque, no voy a mentirte, al principio puede que te sientas un poco perdido, ya que no hay alguien que te reciba inmediatamente. Pero cuando te decides a preguntar, el personal es muy amable y te guía bien. Todo correcto, que para ser sinceros, ayuda a relajarse y disfrutar aún más.
En cuanto a los precios, estamos hablando de un rango que varía entre 10 y 30€ por persona, dependiendo de cuántos pinchos decidas devorar. Aunque hay algunos que son un poco más especiales y eso puede aumentar la cuenta, la calidad de la comida prevalece. Eso sí, hay que tener en cuenta que después de las 10, la variedad de pinchos baja, así que es mejor planear para llegar antes.
Sobre el final de la comida, si hay algo que realmente sobresalió, fue el postre. Tengo que decir que el tarta de queso que probamos fue un cierre perfecto para una noche ya deliciosa. La suavidad y el sabor eran justo lo que necesitábamos, y te aseguro que no quedará olvidada. Así que ya sabes, si decides darte una vuelta por ahí, ¡no te olvides del postre!








